¡Esta es la penúltima semana de tu embarazo! O quizá la última. En la semana 39, tu bebé ya no se considera prematuro y puede estar listo para nacer. Es posible que sientas que el momento ha llegado, ¡y podría ser así!
Desarrollo del Bebé en la Semana 39
A las 39 semanas de embarazo, el bebé está completamente desarrollado y listo para nacer. En esta etapa, mide entre 50 y 51 cm de la cabeza a los pies.
Su peso está alrededor de los 3 kilos y 440 gramos, aunque puede oscilar entre los 2.600-4.000 g, con una media de 3.250 g. Todos sus órganos están maduros, y en cualquier momento puede producirse el parto.
El espacio que le queda en el útero es limitado, por lo que no notarás mucho su movimiento. Sin embargo, las pataditas se seguirán sintiendo.
Sus pulmones están produciendo surfactante para mantener abiertos los alvéolos y evitar que los sacos de aire se unan cuando tome el primer aliento. El bebé sigue acumulando grasa para poder mantenerse calentito al nacer.
El cordón umbilical, que hasta el momento ha transportado los nutrientes desde la placenta al bebé, mide unos 53 cm de largo y 1 cm de grosor. Puede llegar a anudarse o plegarse envolviendo al feto (a quien, por cierto, le encanta jugar con él).
El bebé traga líquido amniótico y empieza a acumularlo como material de desecho, que se denomina meconio.
Cambios en el Cuerpo de la Madre
En esta semana 39 estarás muy incómoda y cansada, te costará mucho moverte y seguramente notarás muchas contracciones a lo largo del día. Con 39 semanas de embarazo estás muy pesada: te cuesta caminar, vestirte y realizar las tareas cotidianas tanto fuera como dentro de casa.
El cuello uterino se está ablandando preparándose para el parto, y las contracciones son cada vez más frecuentes.
La vejiga cada vez está más aprisionada, tendremos que ir con más frecuencia al baño. En esta semana 39 y en la semana posterior la hinchazón de tobillos y pies es normal.
El bebé ya debería estar situado bajo tu pelvis o terminando de encajarse en tu cuello uterino: este es el proceso de borramiento y dilatación del cuello uterino que ya vimos en la semana 37 y que consiste en la apertura de este con el objetivo de dar inicio al parto.
Algunas mujeres segregan un líquido amarillento por las mamas antes del parto. Es el calostro, el primer alimento del recién nacido. Su expulsión temprana se debe al efecto de la oxitocina, una de las hormonas que pone en marcha el parto y que estimula la producción de leche en el puerperio.
Puedes presentar picor generalizado por todo el cuerpo acompañado de pequeños granitos. Este cuadro se llama foliculitis pruriginosa y está desencadenado por los cambios hormonales. El tratamiento suelen ser corticoides y/o antihistamínicos.
Señales de Parto
Uno de los aspectos más importantes en la semana 39 de embarazo es reconocer los signos de que el parto se acerca. Es importante que sepas distinguir estas molestias para que puedas saber con exactitud si estás de parto o aún tienes que esperar.
Algunas mujeres experimentan una expulsión repentina de líquido amniótico, mientras que otras sienten un goteo constante.
A medida que el bebé desciende en el canal de parto, se experimenta un aumento de presión en la pelvis. Este síntoma puede ir acompañado de dolores lumbares y calambres en la parte baja del abdomen.
Las contracciones de Braxton Hicks pueden volverse más intensas y frecuentes en la semana 39 de embarazo. A diferencia de las contracciones del parto real, estas son irregulares y no aumentan en intensidad.
Un signo importante es la expulsión del tapón mucoso en el embarazo, el cual es una sustancia espesa y gelatinosa que sella el cuello uterino. Su expulsión indica que el cuerpo se está preparando para el parto, aunque no significa necesariamente que el nacimiento sea inminente. Este tapón puede tener una apariencia transparente, amarillenta o con hilos de sangre.
Es normal que algunas mujeres lo pierdan varios días antes del parto, mientras que otras lo expulsan justo antes de que comiencen las contracciones activas. Aunque la pérdida del tapón mucoso es un signo de progreso, no siempre indica que el parto ocurrirá de inmediato.
Preparativos Finales
Durante esta etapa al final del tercer trimestre del embarazo, en la semana 39 de embarazo, la emoción y la anticipación se intensifican. Las futuras madres están a punto de conocer a sus bebés, lo que genera una mezcla de ansiedad y entusiasmo. El enfoque principal en esta etapa es estar atentas a los signos de parto y asegurarse de que todos los preparativos para la visita al hospital estén completos.
Es un buen momento para avisar a todo el mundo de que el parto está muy cerca (sí, también a tu ginecólogo) y de asegurarte de que tu maleta para el hospital sigue donde la habías dejado preparada en la semana 35 (¡no vaya a ser que alguien la haya cambiado de sitio!).
La maleta para el hospital debe estar lista, así como el plan de parto, si se ha elaborado uno.
Muchas mujeres experimentan un repentino aumento de energía y un fuerte deseo de limpiar y organizar la casa antes del parto. Este fenómeno, conocido como «síndrome del nido», es una señal común de que el parto está cerca.
Qué Hacer Si Empiezan las Contracciones
Si refieres contracciones (también llamada dinámica uterina) te realizarán una monitorización. Te ponen unas cintas alrededor del abdomen, que a su vez se conectan a un monitor.
Algunos especialistas apuntan a que las prostaglandinas del semen pueden acelerar el parto, mientras que otros lo vinculan a la oxitocina liberada durante el acto sexual y el orgasmo; de cualquier modo, ¿te relajará?
También se ha demostrado que los partos suelen ser más cortos en mujeres que pueden comer algo durante este proceso. Al fin y al cabo, si tu médico no ve contraindicaciones posibles, un bocadillo ligero puede ayudar casi tanto como mantenerte hidratada (¡algo que también deberías hacer!). Toma un poco de sopa o gazpacho, unas tostadas, un yogur...
Miedos Comunes
Uno de los grandes miedos de muchas mamás es que su bebé se quede enredado por culpa del cordón umbilical. El cordón umbilical queda enrollado en más de un 20% de los nacimientos a nivel mundial (esta es la razón principal por la que muchas familias sienten miedo de que algo así pueda suceder), pero es muy difícil que impida el parto.
Además, el problema no es que el bebé no pueda respirar (recuerda, el oxígeno le llega al bebé a través del cordón), sino que el flujo de sangre se detenga.
Estimación del Peso Fetal
Es posible hacer una estimación aproximada de su peso. Para ello existen diferentes fórmulas, las más habituales tienen en cuenta la medida del diámetro biparietal (DBP), la circunferencia del abdomen (CA) y la longitud del fémur (LF). Se trata por tanto de una estimación. El margen de error puede llegar a ser de más menos del 15 al 20 por ciento.
En términos generales, un feto pesa 1.000 gramos en la semana 28, 2.000 gramos en la 32, y 2.500 gramos la semana 35.
Ejercicios para Embarazadas - Cómo aliviar dolor de espalda | Mundo Mom
| Semana de Embarazo | Peso Fetal Estimado (gramos) |
|---|---|
| 28 | 1000 |
| 32 | 2000 |
| 35 | 2500 |
| 39 | 3250 (aproximadamente) |
