Una de las principales preocupaciones de los padres, incluso antes del nacimiento del bebé, es asegurar que su pequeño se desarrolle de manera saludable. El control del peso y la talla del bebé por meses es muy importante, prolongándose durante los años preescolares, la etapa media e incluso hasta la adolescencia.
La importancia del control del peso y la talla del bebé
El crecimiento y el peso pueden evolucionar de forma diferente en cada bebé, pero sí coincide en algo: en la importancia de la relación que existe entre ambos. Detrás de esta evolución está el propio desarrollo físico del bebé y, por ello, es importante su control periódico por parte de un pediatra.
Peso y talla del bebé durante el embarazo
Los pesos y las tallas del bebé durante el embarazo son medidas clave para comprobar la evolución dentro del vientre. Los cambios son muy claros:
- Semana 17: El bebé suele medir unos 18 centímetros y pesar tan solo 140 gramos.
- Semana 20: Ya mide unos 25 centímetros y su peso es más del doble, 300 gramos.
Es en la segunda parte del embarazo cuando los pesos y las tallas del bebé se disparan. En las últimas 5-6 semanas se da el salto de pesar poco más de un kilo, a ir rondando los tres kilos e incluso superarlos cuando se llega a la semana 40. Con respecto a la talla del bebé, se acerca a los 50 centímetros.
Peso y talla del bebé al nacer
Llegado el momento del nacimiento, la mayoría de los niños pesan entre 2,5 y 4 kilos. Por debajo de este peso se considera a un bebé pequeño y, por encima, grande. En cuanto a la estatura de los bebés al nacer, se sitúan, como media, entre los 46 y 53 centímetros.
Existen muchas razones por las que un bebé puede nacer pequeño, como factores genéticos, dificultades en el embarazo o problemas de salud de la madre. Aunque los avances en las últimas décadas son enormes, un bebé con problemas de peso y talla puede tener mayores dificultades, siendo más propenso a enfermedades o infecciones en las primeras semanas de vida y problemas a largo plazo en el desarrollo motriz, aprendizaje y social.
En el lado contrario, los bebés con exceso de peso puede ser resultado de otros factores, en muchos casos puede deberse a que la madre tuvo diabetes durante el embarazo. Estos bebés tienen un mayor riesgo de lesiones al nacer, también pueden tener problemas de azúcar en la sangre.
¿Cuánto tiene que aumentar un bebé por mes?
Partiendo o no de ciertos desajustes en el nacimiento, el control de la talla y peso del bebé por meses es muy importante. La evolución del peso del bebé sigue las siguientes fases:
- Tras el nacimiento: Se produce una pérdida de peso, alrededor del 5% al 10%.
- A las 2 semanas: El bebé empieza a crecer y el aumento de peso es muy rápido.
- De 4 a 6 meses: El bebé debe superar el doble del peso que tenía al nacer, hasta alcanzar una media de 8 kilos al final de este periodo, y acercándose a los 70 centímetros.
- De 6 a 9 meses: El incremento de peso se va ralentizando, llegando a unos 9 kilos de media al cerrar este trimestre (un kilo más de media con respecto a tres meses antes), con respecto a la talla, supera los 70 centímetros de media.
- Al año: Esta ralentización en el peso del bebé es más evidente, ganando unos 600 gramos de peso (hasta los 9,6 kilos de media), mientras en talla sí gana alrededor de 6 centímetros (hasta los 76 centímetros de media).
- De un año a dos años: Cuando el bebé empieza a dar sus primeros pasos, tan solo aumentará alrededor de dos kilos de peso, en estatura gana unos 12 centímetros.
Durante todo este periodo, las necesidades de nutrientes de un bebé varían en correspondencia a estas tasas de crecimiento. Cada niño o niña tendrá una curva de crecimiento individual, cuyo control, como hemos dicho, es fundamental.
Aumento de peso semanal recomendado
No es sencillo establecer una cifra exacta, debido a que la ganancia de peso está condicionada por múltiples factores, como el sexo, la edad, el tipo de alimentación (leche materna o de fórmula), si se trata de un bebé sano o enfermo, de un recién nacido prematuro o a término. A modo orientativo:
- Primer mes de vida: Los bebés suelen aumentar unos 20 gramos diarios, lo que equivale a 140 gramos semanales.
- Entre el segundo y tercer mes de vida: Se espera un incremento de peso semanal de 100-200 gramos.
- Entre el cuarto y sexto mes: Unos 80-150 gramos semanales.
Por lo general, alrededor de los seis meses de vida, el peso se duplica en comparación con el nacimiento. Como se puede ver el aumento de peso del bebé es escalonado, no continuo.
Lo normal es una ganancia de peso de alrededor de 150-250 gramos a la semana durante el primer mes de vida o 20 gramos al día. Idealmente la medición debe ser semanal y en la misma báscula.
Tabla de pesos y estaturas
La tabla de peso y estatura para bebés, la curva de crecimiento la utilizan los médicos para poder comparar la evolución en peso y talla del bebé con lo que se considera normal, tanto para su edad como para su sexo. Las curvas vienen derivadas de la media de mediciones de amplios grupos de población por la edad. Además del peso y tallas del bebé, también se tiene en cuenta su relación: el índice de masa corporal (IMC) y perímetro cefálico.
Con la relación de peso y talla del bebé se calcula el IMC, que es una de las herramientas, no la única, para identificar posibles problemas de obesidad.
Como ya hemos señalado, los datos de cada bebé se comparan con niños del mismo sexo y edad, situándose en distintos percentiles. La interpretación de los datos por un médico es esencial para poder detectar problemas. Un aumento insuficiente de peso, de estatura, o de ambas, puede indicar un retraso en el desarrollo o que el niño sufra una enfermedad crónica.
Por ello, lo más importante de las tablas de peso y talla del bebé, y su revisión periódica, es que se haga por un profesional médico, que es el que determinará, en los casos de existencia de una anomalía, si esta se corresponde a un problema de salud real o solo es necesario continuar con seguimiento.
Por último, hay que tener en cuenta que las curvas de crecimiento de peso y talla del bebé no son un factor de predicción de la estatura futura de un niño o niña, y que la maduración de cada niño puede ser diferente. A pesar de eso, el control periódico del peso del bebé y su talla es una medida sencilla e importante, y una información que, como hemos visto, es importante controlar.
Tabla de crecimiento del bebé estándar (OMS)
La Organización Mundial de la Salud (OMS) proporciona tablas de crecimiento estándar que muestran la media (percentil 50) de peso y talla de los bebés en función de su edad y sexo. A continuación, se presentan algunos datos de referencia:
Niños
| Edad | Talla (cm) | Peso (kg) |
|---|---|---|
| Recién nacido | 50 | 3,5 |
| 3 meses | 61 | 6,5 |
| 6 meses | 68 | 8 |
| 9 meses | 73 | 9 |
| 12 meses | 76 | 9,5 |
Niñas
| Edad | Talla (cm) | Peso (kg) |
|---|---|---|
| Recién nacido | 49 | 3 |
| 3 meses | 60 | 6 |
| 6 meses | 66 | 7,2 |
| 9 meses | 70 | 8,2 |
| 12 meses | 74 | 9 |
¿Cómo se utilizarán los percentiles de crecimiento de mi bebé?
El percentil que haya resultado del estudio que se le haya hecho a tu bebé, es el resultado de la comparación con otros bebés de su edad y sexo. De esta manera, si en la tabla de pesos y tallas tu bebé tiene un percentil alrededor del 50, significa que está en la media. Sin embargo, si el resultado es de 10, significa que solo un 10% de los niños están por debajo de las medidas del bebé. Asimismo, si el resultado es de 90, indica que solo el 10% de los bebés de su edad están por encima de sus medidas.
Como ves, es fácil entender cómo funcionan los percentiles. En cualquier caso, no te alarmes por el resultado de estos percentiles en caso de que se salgan de la media. Estos estudios siempre ha de realizarlos un especialista, que, con su criterio y a veces otras pruebas adicionales, te dirá si tu bebé sufre alguna anomalía significante o no.
¿Por qué mi bebé no engorda con leche materna?
Existen diversos motivos por los que un bebé puede no estar engordando al alimentarse con lactancia materna. Entre ellos encontramos:
- La madre no produce la suficiente leche: En ocasiones la madre no genera la suficiente leche y, por tanto, el bebé no está recibiendo todos los nutrientes que necesita.
- El bebé no saca suficiente leche: Hay casos en los que la madre produce la suficiente leche pero el bebé no es capaz de sacarla, esto puede ocurrir porque el bebé no succiona correctamente, tiene mal agarre o no hace todas las tomas necesarias.
- Enfermedad del bebé: Aunque no es lo habitual, tu bebé puede estar sufriendo una enfermedad que no le permita ganar peso, llévale al médico para descartar cualquier patología.
La salud de tu bebé y su correcto desarrollo son fundamentales, cumplir con las visitas periódicas al pediatra y seguir sus consejos es la clave para tener un bebé sano y fuerte.
Alimentación complementaria y ganancia de peso
La alimentación complementaria, que generalmente comienza alrededor de los seis meses, puede influir en la ganancia de peso del bebé. Es importante tener presente que a partir de esta edad la ganancia de peso se frena un poco.
Si observamos que en una revisión el bebé no ha ganado el peso esperado, no hay que alarmarse, sino hacer una valoración individualizada de su alimentación, valorando el aporte calórico de los alimentos que consume, porque puede ocurrir que se le estén ofreciendo alimentos menos calóricos que la leche materna, como frutas y verduras.
La manera en que se ofrecen los alimentos también puede influir en su ganancia de peso, no es igual dar los alimentos en forma de puré que iniciar la alimentación con trozos (baby-led weaning). Cuando es el bebé quien coge por sí mismo la comida que se pone a su alcance, es él quien decide la cantidad, y deja de comer en cuanto se siente saciado, mientras que un bebé alimentado a base de purés no necesita masticar, la comida le entra sin esfuerzo alguno, ingiriendo más cantidad de la que necesita, tardará más en sentirse saciado y por lo tanto come más. Parece lógico, que cuando el bebé se alimenta por sí mismo, coja menos peso que el que se alimente a base de purés.
Señales de alarma
Identificar que un recién nacido no se está alimentando bien es crucial para asegurar su crecimiento y desarrollo adecuado para tu bebé. Aquí hay algunas señales y factores a considerar:
- Pérdida de peso excesiva: Aunque es normal que los recién nacidos pierdan entre el 5% y el 10% de su peso al nacer en los primeros días, una pérdida superior a esto puede ser un indicativo de problemas de alimentación.
- Pocas evacuaciones: Después de la primera semana, los recién nacidos deben mojar al menos de 5 a 7 pañales al día y hacer de 3 a 4 deposiciones diarias. Una cantidad menor puede indicar que no están recibiendo suficiente alimento.
- Inquietud en el recién nacido: Un bebé que no se alimenta bien puede estar irritable o, por el contrario, demasiado somnoliento y/o letárgico. Esa falta de energía puede ser un signo de desnutrición.
- Problemas de Succión: La succión ineficaz o el rechazo del pezón son señales de problemas de alimentación. Esto puede deberse a dificultades físicas o a una técnica de lactancia materna inadecuada.
- Vómitos Frecuentes: Aunque es común que los recién nacidos regurgiten un poco, los vómitos fuertes o frecuentes pueden indicar problemas gastrointestinales que afectan la alimentación.
Recomendaciones para un crecimiento saludable
Para asegurar un crecimiento saludable, es esencial seguir las recomendaciones médicas durante el embarazo y después del nacimiento. Asistir a todos los controles prenatales y postnatales ayuda a monitorear el desarrollo del bebé.
La lactancia materna, así como el calostro en los primeros días, es altamente recomendada, ya que proporciona los nutrientes necesarios para el crecimiento y desarrollo del bebé, en una época en la que la madre tendrá que consumir más agua para asegurar una adecuada producción de leche materna.
Recuerda, este artículo ofrece una visión integral sobre la importancia del seguimiento del peso y proporciona recomendaciones clave para garantizar el bienestar del bebé en sus primeros meses de vida.
