Hay profesiones que son mucho más que una profesión. Si elaboráramos una lista con ellas seguramente la de matrona estaría sino ocupando el primer puesto o en las primeras posiciones. Ser matrona es uno de los oficios más bellos que existen, además de una de las profesiones más antiguas del mundo. Quienes se dedican a este trabajo están enamorados perdidamente de él, sienten pasión por todo lo que representa y pocos son quienes reniegan o deciden cambiar su rumbo laboral. Si tú también deseas convertirte en una de estas personas, has de empezar por informarte correctamente sobre qué necesitas para ser matrona. Aquí te dejamos algunas claves para tenerlo todo más claro, saber por dónde empezar y cómo será el proceso.
El estudio demuestra la evolución de la formación de Matronas/Matrones en Chile para proporcionar atención de salud humanizada y de calidad a la mujer en todo su curso de vida, en el ámbito de la salud sexual, reproductiva y recién nacido.
La formación profesional de la Matrona/Matrón constituye el desarrollo académico y continuo necesario para enfrentar diversos desempeños. Transita de una formación empírica como partera a una formación profesional con la creación de la primera Escuela de Matronas de la Universidad de Chile en 1834. Desde el siglo XVIII comienza a cambiar la disciplina obstétrica con tendencia a la fundamentación científica: planes de estudio rediseñados, modificación de requisitos de ingreso, nuevas escuelas en universidades públicas y privadas.
¿A qué se dedica exactamente una matrona?
En ocasiones, hay muchas personas que desconocen cuál es el papel de una matrona, que la asocian simplemente al momento del parto o que no le conceden la importancia y relevancia que tiene. En primer lugar, antes de continuar, aclaremos que, aunque habitualmente se usa el género femenino y ellas son mayoría, son muchos también los hombres que desarrollan este trabajo. Una matrona es la enfermera especializada en la atención y el cuidado de la mujer a lo largo del embarazo, en el momento del parto y durante el puerperio, que es la etapa de las semanas posteriores al alumbramiento hasta que la madre está recuperada.
A lo largo de los nueve meses de embarazo, la matrona se encargará de multitud de tareas, como por ejemplo vigilar la evolución de la gestación, controlar y hacer un seguimiento del estado de salud de la madre, informar sobre las pruebas médicas y analíticas necesarias, escuchar el latido del corazón del bebé, impartir las clases de preparación al parto… Pero además será el principal apoyo de la madre para resolver todas sus dudas, aconsejarle cómo superar las molestias de la gestación, recomendarle los hábitos de vida más saludables para su estado y guiarla paso a paso a lo largo del proceso.
Una matrona brinda atención integral durante el embarazo, parto y postparto.
En el momento de dar a luz, la labor de la matrona es imprescindible, tanto que, si el parto es normal y no se prevén complicaciones, es ella y no el ginecólogo quien se encarga de dirigir el nacimiento, quien atiende a la madre durante el alumbramiento y sutura la episiotomía. La matrona estará a lado de la madre desde su entrada en el hospital, controlando su dilatación, monitorizando al feto y valorando el momento adecuado para la anestesia.
Tras el parto, en el mismo hospital, la matrona controlará las primeras horas de vida del neonato, asistirá a la madre para ayudarle a comenzar la lactancia y le explicará cómo curar el cordón umbilical. Después estará atenta al cuidado de la episiotomía o de la cicatrización de la cesárea, revisará el estado de las mamas y del suelo pélvico y, sobre todo, será un gran apoyo para guiar a la madre en las claves básicas de la crianza del recién nacido, preocupándose también por su estado emocional.
Pero, además de todas estas tareas, la labor de la matrona no se limita simplemente a traer niños al mundo, sino que también ha de ser capaz de dar una atención integral a la mujer en distintas fases de su vida, haciendo tareas de prevención, de educación para la salud, educación sexual incluso desde la adolescencia o asistiendo también durante el climaterio.
¿Qué tengo que estudiar para ser matrona?
Ahora que ya sabes qué trabajos tendrás que desempeñar si quieres ser matrona, has de saber por dónde empezar. Como dijimos al principio, una matrona es una enfermera especializada, de modo que el primer paso es pasar por la universidad para cursar el grado en Enfermería. Una vez superado, tienes que optar por la especialidad oficial de enfermería obstétrico ginecológica, pasar el examen EIR para convertirte en Enfermera Interna Residente y superar dos años de formación práctica y remunerada en alguno de los centros públicos y privados que ofrecen este tipo de plazas.
Enfermeras Internas Residentes (EIR) durante su formación práctica.
Es importante que seas consciente de que te enfrentas a un proceso largo y complicado en el que te vendrá muy bien hacer un curso preparatorio para el EIR. Además, también puedes apostar por la formación continuada realizando másters, cursos, talleres y congresos específicos de esta especialidad que ahonden en las distintas labores de la matrona. Por supuesto, siempre es buena idea estar al día de la actualidad del sector, organizaciones y asociaciones como la Asociación Española de Matronas o la Federación de Asociaciones de Matronas de España (FAME) son una interesante fuente de información y apoyo.
Actualmente la carrera dura cinco años, otorgándose el grado de Licenciatura y título profesional de Matrona/Matrón.
Con todos estos datos, ahora sólo te queda tomar la decisión y dar el primer paso para poder trabajar en una de las profesiones más bellas del mundo. ¡Ánimo!
