¿Cuánto duerme un bebé prematuro de 34 semanas? Guía completa para padres

Se considera prematuro a todo bebé nacido antes de la semana 37 de gestación; gran prematuro a todo bebé nacido antes de la semana 32 de gestación y bebé pre-término al bebé nacido antes de la semana 40. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), siete de cada 100 niños que nacen son prematuros. En España, el 8% de los neonatos nace antes de la semana 37 de gestación y el 1% antes de la semana 32.

Los bebés que nacen antes de tiempo (llamados prematuros o pretérmino) presentan un físico diferente al de los bebés nacidos a término (que nacen en la semana 36). Sus órganos, huesos, músculos, incluso la piel, no han tenido tiempo de completar su desarrollo.

Cuidados especiales para bebés prematuros

El cuidado que requieren los bebés prematuros es totalmente diferente al de un bebé a término. No es lo mismo nacer en la semana 24 de gestación que en la 34. Cuanto menor sea su edad gestacional al nacer, más posibilidades hay de necesitar una incubadora, asistencia respiratoria, nutrición parenteral. Por eso, normalmente permanecen los primeros días o semanas en una unidad de cuidados intensivos neonatales (UCIN) hasta que pueden pasar a planta.

Sea como sea, cuando se da el alta, los cuidados no acaban. Salvo excepciones, un bebé prematuro se desarrollará de la misma forma que un bebé nacido tras 37 semanas de gestación. Sin embargo, estos requieren cuidados específicos y un estricto seguimiento médico, sobre todo durante el primer año.

Características físicas y desarrollo

  • Puede nacer todavía con lanugo en la espalda, los brazos y los hombros.
  • Los movimientos del bebé prematuros son más rápidos y bruscos. Los nacidos entre la semana 28 y 32 de gestación no son capaces de mover de forma aislada las extremidades sino que lo realizan de forma generalizada.
  • La postura del bebé prematuro boca abajo suele ser con la pelvis descendida y las rodillas al lado del abdomen, teniendo las rodillas y caderas muy flexionadas, mientras que el bebé a término permanece con la pelvis más ascendida y con las rodillas debajo del abdomen.
  • Boca arriba el prematuro de 28 semanas reposa con las piernas extendidas y con las caderas separadas en postura de “rana”.

Es muy común que estos bebés padezcan muchos tipos de inmadurez tales como: reflujo gastroesofágico, cólico del lactante, displasia broncopulmonar, retinopatías, etc. El desarrollo sensorio-motor del prematuro es más lento y hay que tomar como referencia su edad corregida (la fecha en la que habría nacido a término) y no la edad cronológica.

En Clínica VASS han tratado varios prematuros nacidos a partir de la semana 22 de gestación. La Osteopatía Infantil les ayuda a regular tanto su sistema digestivo como el sistema nervioso y cualquier tipo de patología musculo-esquelética con la que hayan podido nacer.

¿Cuánto duerme un bebé prematuro de 34 semanas?

Los bebés nacidos prematuramente necesitan más horas de sueño que aquellos que nacen a término. Por lo general, los recién nacidos duermen, aproximadamente, 17 horas diarias. En el caso de los bebés prematuros, estos pueden dormir incluso más horas.

No es posible determinar con exactitud una cantidad de horas, ya que puede variar de un bebé a otro. Recordemos que la Asociación Española de Pediatría señala que “un recién nacido prematuro es aquel que nace antes de las 37 semanas de gestación…”.

El patrón de sueño de un bebé prematuro es inmaduro. Todavía presenta fases breves de sueño profundo y otras largas de sueño ligero. A lo largo de los primeros 12 meses, estos patrones van cambiando hasta parecerse a los de un bebé nacido a término, por lo que se toma en cuenta la edad ajustada o edad corregida hasta esta el año aproximadamente para ir viendo cuanto sueño podra favorecerle. En definitiva, los bebés prematuros necesitan dormir más horas, pero su sueño es más ligero.

Al estar acostumbrados al bullicio y claridad del hospital, es posible que les cueste conciliar el sueño en su cuna. Por ello, es recomendable que, al menos al principio, dejemos la luz encendida y haya un poco de ruido en su habitación, ¡aunque no demasiado! Cuando los coloquemos en la cuna, es importante que lo hagamos boca arriba, a no ser que los médicos nos hayan indicado lo contrario.

“El sueño y la vigilia son patrones de conducta claves en el proceso evolutivo de los bebés prematuros pues representan la receptividad que tienen a los estímulos externos, así como el funcionamiento de su sistema nervioso central. Desde hace mucho la prematuridad no es sinónimo de mortalidad infantil gracias a la progresión que ha tenido la medicina en el abordaje conductual de los nacidos antes de las 37 semanas de gestación.

La higiene del sueño es vital tanto para niños nacidos a término como los que no, ya que el buen dormir durante los primeros años de vida influye de manera determinante en su desarrollo cognitivo, emocional y físico”, afirman desde el Instituto Europeo del Sueño.

Edad corregida: ¿cómo influye en el sueño?

Los papás han de saber que el sueño de los bebés prematuros no es igual que el de un bebé nacido a término. Para empezar, su edad se mide de otra forma, es decir, la evaluación de su desarrollo se realiza a partir de su edad corregida. “Los bebés prematuros son los nacidos antes de la semana 37 de gestación. Tenemos en cuenta su edad cronológica y su edad corregida.

La edad cronológica se cuenta a partir del día de su nacimiento (su fecha de cumpleaños), mientras que la edad corregida es la que tendría el bebé si hubiera nacido a término (40 semanas). Y nos pone el siguiente ejemplo: “Si un bebé que ha nacido en la semana 35 el día 1 de enero, son 5 semanas menos de lo que le sería nacer a término. ¿Cuál es su edad cronológica 6 meses después de nacer? 6 meses. ¿Cuál es su edad corregida después de 6 meses de nacer? 6 meses - 5 semanas = 4 meses y 3 semanas (aproximadamente casi 5 meses)”.

En general, se tiene en cuenta su edad corregida en temas del sueño hasta los 12 meses, aproximadamente, dependiendo de si es un bebé sano o un bebé con alguna patología. En general, suelen dormir más que los nacidos a término, porque estos peques necesitan el sueño para desarrollarse y su patrón de sueño es muy inmaduro, han nacido antes de tiempo, por lo que su desarrollo continúa fuera del útero y duermen más.

Recomendaciones para el sueño del bebé prematuro

Estar pendientes de su correcta respiración, del color de su piel y una buena alimentación será fundamental, así como una correcta postura en la cuna para evitar consecuencias como el síndrome de muerte súbita del lactante.

El bebé deberá estar siempre colocado hacia arriba, sin ningún peluche, almohada ni manta en la cuna, es decir, lo más despejada posible, y además, desde el Instituto Europeo del Sueño proponen “el autoconsuelo como una destreza importante que deberá aprender a desarrollar el bebé. Enseñarle a que se duerma sólo le facilitará la última etapa del desarrollo (a la edad corregida de 6 a 9 meses) cuando los problemas de sueño puedan surgir nuevamente”, como son las regresiones.

Al tener en cuenta la edad corregida de los bebés prematuros, las regresiones pueden tardar más en llegar. Puede que un peque nacido en la semana 36 no tenga la regresión de los 4 meses hasta los 5 meses de edad corregida, por lo que también es importante tener conocimiento de este desfase.

Apnea del sueño en la prematuridad

La mayoría de bebés prematuros presentan algún grado de apnea del sueño, un trastorno que altera la respiración mientras se duerme, haciendo que esta se vuelva lenta o se detenga por momentos. “Las causas de esta condición son que su cerebro no está completamente desarrollado y/o los músculos que mantienen las vías respiratorias abiertas están débiles”, indican desde el Instituto Europeo del Sueño.

Superar la apnea y la bradicardia: Se trata de condiciones comunes en bebés nacidos antes de la semana 34 de gestación. La apnea es la interrupción de la respiración por períodos de 20 segundos o más, y a su vez, esto ocasiona que su corazoncito baje el ritmo a menos de 80 latidos por minuto.

Otros cuidados importantes para el bebé prematuro

Lactancia materna

La OMS recomienda la alimentación exclusiva de leche materna durante los seis primeros meses de vida. En el caso de los bebés prematuros, es recomendable mantener la lactancia materna durante todo el tiempo que sea posible. Es el mejor alimento para el prematuro, ya que puede reforzar su sistema inmunológico y evitar problemas frecuentes en los bebés nacidos antes de tiempo.

Por lo general, un bebé prematuro necesita las tomas con mayor frecuencia (8-10 veces diarias), pues su estómago es más pequeño. Además, es posible que, por su escasa capacidad de succión, necesite más tiempo de lo normal en cada toma. También puede darse que se canse y no vacíe el pecho como debería.

Al nacer, por la inmadurez de los reflejos de succión y deglución, no pueden mamar directamente y necesitan alimentación intravenosa. Después, se aportan proteínas, vitaminas y grasas hasta que pueda ingerir alimentos por vía digestiva, primero a través de sondas y después con succión.

Temperatura y ambiente

Un bebé prematuro tiene menos grasa corporal de lo habitual, por lo que le es más difícil conservar el calor. Por ello, es importante que, durante las primeras semanas, la temperatura de la casa sea superior a los 22ºC normalmente recomendados. De lo contrario, el bebé consumirá calorías para tener la temperatura adecuada, por lo que no ganará peso como debe.

Mantener una temperatura estable: Muchos bebés prematuros son puestos en una incubadora para mantenerlos tibios. Lograr salir de ella y dormir en una cuna común es un gran hito, que depende más del peso que de la edad.

Higiene y prevención de infecciones

Los bebés prematuros tienen más posibilidades de sufrir el virus respiratorio sincitial, un virus muy común que da lugar a síntomas leves parecidos a los de un resfriado. Por ello, es importante extremar los cuidados higiénicos de los peques. Asimismo, es recomendable que los bebés prematuros no vayan a la guardería durante el primer año para evitar posibles infecciones.

Vacunación

En el caso de los bebés prematuros, hay que ser muy estrictos con sus vacunas. Al nacer antes de las 37 semanas de gestación, aumentan las posibilidades de contraer infecciones. Esto se debe a que los anticuerpos que la madre le ha facilitado durante la gestación han sido escasos. Los bebés prematuros deben ser vacunados a los dos meses de vida, al igual que los bebés que han nacido a término.

Seguimiento médico

Debido a su situación, un bebé prematuro necesita un seguimiento de medicina más controlado. En cada revisión, se controlan aspectos como su vista, su oído o su sistema nervioso, entre otros. Por ello, es recomendable visitar al médico con frecuencia. ¡No tengamos miedo a parecer pesados! Por otro lado, si experimentamos alguna anomalía en el comportamiento del neonato, debemos consultar enseguida a su pediatra.

Es conveniente realizar una revisión de la visión de los bebés prematuros, ya que tienen mayor probabilidad que los bebés nacidos a término de tener problemas. Los prematuros considerados de riesgo serán examinados por el oftalmólogo a las 6-8 semanas de vida, repitiendo regularmente estas revisiones hasta que finalice el crecimiento de los vasos del ojo. Algunos bebés prematuros tienen una enfermedad de los ojos llamada Retinopatía del Prematuro. La aparición de este problema está directamente relacionada con el tiempo que el bebé ha necesitado altas concentraciones de oxígeno y con la inmadurez.

Los bebés con un peso menor de 1.500 gramos al nacer, tienen mayor riesgo de padecer diversos grados de sordera, por lo que se suelen realizar pruebas auditivas al niño durante su estancia en el hospital. En el caso de que se detecte déficit de audición, el otorrinolaringólogo infantil aconsejará si el bebé necesita un audífono u otros tratamientos.

Desarrollo psicomotor

La mayoría de los bebés prematuros logrará un desarrollo psicomotor adecuado, aunque a un ritmo más lento que los otros bebés. Al principio es frecuente que tengan movimientos poco coordinados, y que sus extremidades se pongan rígidas y flácidas alternativamente. En muchos casos los sentidos se desarrollan más rápido que la coordinación muscular.

¿Qué hay de sus otros hitos de desarrollo, los que todos los bebés sanos deben alcanzar, tales como sostener su cabeza, darse la vuelta, sentarse solos, etc.? Lo más importante que debes recordar es que tu bebé los irá alcanzando conforme a su edad corregida, no cronológica. Aun así, a muchos bebés prematuros les lleva más tiempo alcanzar ciertos hitos, debido a que su edad gestacional no se completó en el útero sino en un ambiente artificial como lo es el de la unidad de cuidados intensivos.

Otros consejos

  • Es recomendable que el bebé no salga de casa durante las primeras semanas, hasta que se adapte al nuevo ambiente. No obstante, si el peque está bien y no hay indicios de que su desarrollo no es el adecuado, no hay problemas en que salga de paseo. Sea como sea, es importante que, cuando salgamos de paseos, vayamos a lugares poco transitados.
  • Centrarse en el presente: La mayoría de padres de bebés prematuros aseguran que les ayudó centrarse en el presente, en los logros de cada día, viendo cómo el recién nacido ha logrado superar un día más, lo que significa que ha ganado un día de desarrollo.
  • Abrazos: Leemos las noticias de que algunos hospitales hacen llamamientos buscando voluntarios que puedan abrazar a bebés prematuros. Y es que, según los estudios publicados hasta la fecha, los abrazos a bebés prematuros y el contacto piel tiene efectos muy positivos, que se dejan ver desde los primeros momentos: consiguen relajar al recién nacido, haciendo que bajen sus niveles de estrés y facilitando que concilien el sueño.

Y la mayoría de estos bebés prematuros llegarán a crecer sin que nada les recuerde que decidieron adelantar varias semanas su llegada al mundo.

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