La primera gran aventura del ser humano transcurre en unas 40 semanas, el tiempo aproximado de una gestación. Normalmente, el embarazo dura 40 semanas, a contar desde el primer día de la última regla o menstruación. El embarazo humano dura una media de 40 semanas, que pueden traducirse también en meses, unos 9 (o bien 10 meses lunares de 28 días). La gestación de un niño supone 280 días aproximadamente: el tiempo que dura un embarazo puede variar mucho de una mujer a otra y llegar incluso hasta la semana 42.
A pesar de que, coloquialmente, se dice que un embarazo humano dura 9 meses, la realidad es que son 10. Esto se debe a que, a nivel médico, las gestaciones se miden desde la fecha de la última regla. Por lo tanto, se añaden unas 2 semanas más a la duración de la gestación, pues la ovulación y la fecundación suelen ocurrir al menos 14 días después.
Aunque la duración media de un embarazo es de 40 semanas, más o menos 10 meses, el parto de un embarazo a término se puede producir entre la semana 37 y la 42. La razón por la que es más conveniente evaluar los embarazos semana a semana es porque, de esta forma, se ejerce un mayor control sobre la gestación, pues el desarrollo del feto se produce de manera constante y es más práctico analizarlo en fragmentos de tiempo más cortos.
En estas semanas, madre y bebé viven un viaje alucinante que les llevará al momento del parto a través de todas las fases del desarrollo fetal. Se divide en tres fases, denominadas trimestres.
Es importante recordar que la definición de “embarazo prolongado” es relativa según las características de cada gestación. Precisamente porque las fechas son relevantes para saber si el embarazo está entre las 37 y 42 semanas es importante saber su duración real. La mejor manera de calcularlo es la ecografía de primer trimestre, que tiene una precisión muy superior a la fecha de última regla.
Está demostrado que corregir la duración del embarazo, y sobre todo, la fecha estimada de parto, mediante la ecografía, evita decisiones equivocadas. A lo largo de los 9 meses de embarazo el bebé va formándose, desarrollándose y creciendo dentro del vientre materno hasta que llega el momento del nacimiento.
A continuación, se presenta una visión detallada de lo que ocurre mes a mes durante el embarazo, incluyendo el desarrollo del bebé y los cambios que experimenta la madre.
El embarazo: Una guía mes a mes | Animación 3D
Primer Trimestre
Durante el primer trimestre, se establecen las bases para el desarrollo del bebé. Este período es crucial para la formación de órganos y sistemas.
Primer Mes
Si se mantienen varias relaciones sexuales durante los días fértiles de la mujer para buscar el embarazo, es habitual que no se conozca con exactitud cuándo ha ocurrido la concepción y el inicio exacto del embarazo. Sin embargo, es más fácil que la mujer sepa cuándo le bajó la última regla (fecha de última menstruación o FUR).Por ello, la FUR es la fecha que se suele tomar como referencia y, por tanto, la primera semana de gestación, en realidad, se corresponde con la semana en la que la mujer tuvo la última menstruación.
La segunda semana da paso a la selección y dominancia folicular, donde un conjunto de folículos ha comenzado a crecer en el ovario, pero, finalmente, solo uno será el seleccionado, el folículo dominante.
Más tarde, en la tercera semana, el óvulo sale del folículo ovárico que lo contenía (el folículo dominante). Esto es lo que conocemos como ovulación. El óvulo es recogido por las trompas de Falopio, donde será fecundado por un espermatozoide y comenzará su desarrollo, ahora ya como cigoto (una célula) y, posteriormente, como embrión.
El embrión proseguirá su camino hacia el útero, donde implantará, aproximadamente, unos 7-9 días después de la ovulación. En este momento, el embrión tiene entre 6 y 8 días de desarrollo. Empezará así la liberación de la hormona hCG, que es la hormona detectada por los test de embarazo.
Es posible que, debido al aumento de la hormona hCG (la hormona del embarazo), la mujer empiece a notar algunos síntomas en este primer mes, pero de forma muy suave. No será hasta la ausencia de la menstruación cuando verdaderamente sospeche el embarazo.
Segundo Mes
Tras la implantación, se producirá la gastrulación, mediante la cual las células del disco embrionario darán lugar a 3 capas diferenciadas: ectodermo, mesodermo y endodermo. Estas tres capas embrionarias formarán todos los tejidos y órganos del bebé.
Posteriormente, en este segundo mes de embarazo se origina el sistema nervioso central y el corazón primitivos del bebé. También empieza a formarse el intestino, los ojos, las orejas, las piernas y brazos y, en definitiva, la mayoría de órganos primitivos del bebé. Es un mes de mucha evolución en el que el corazón primitivo, incluso, comienza a latir en la semana 6 de gestación.
Por otro lado, los cambios en la madre todavía no son notables externamente. La barriga todavía no se nota, aunque es posible que la mujer empieza a sentir ya algunos síntomas como náuseas, vómitos, cansancio o sensibilidad mamaria.
Tercer Mes
A partir de este mes finaliza el periodo de embrión y comienza el periodo fetal, por lo que el embrión pasa a denominarse feto. En el tercer mes de embarazo, el futuro bebé forma todos sus órganos, aunque, por el momento, no están desarrollados del todo. Falta que maduren y acaben de evolucionar correctamente.
A pesar de que se irán formando también los genitales, aún es pronto para poder determinar con exactitud el sexo del bebé en una ecografía.
A lo largo de estas 4 semanas, el feto crece hasta los 7 cm y llegará a pesar unos 8-14 gramos, aproximadamente.
En cuanto a la embarazada, es habitual que ya empiece a coger peso y que la barriga comience a aumentar su tamaño. Además, al finalizar este mes, es habitual que comiencen a reducirse los molestos síntomas causados por la hormona hCG, como las náuseas. El motivo es que la concentración de esta hormona alcanza un pico en la semana 12, pero luego comienza a descender paulatinamente.
Segundo Trimestre
El segundo trimestre se caracteriza por el crecimiento rápido del feto y la disminución de los síntomas iniciales del embarazo.
Cuarto Mes
En este cuarto mes de gestación, el feto se cubre de lanugo, un vello muy fino que recubre su piel y que actúa de conservador del calor corporal. Sus ojos son particularmente grandes, aún los mantiene cerrados y están muy separados entre sí. Sin embargo, la forma de la cara ya está definida y se puede distinguir perfectamente el cuello que separa la cabeza del resto del cuerpo.
Los músculos del feto ya son capaces de realizar el movimiento de succionar y, por eso, ya puede comenzar a chuparse el dedo.
El intestino fetal comienza a acumular una sustancia espesa denominada meconio, que constituirá las primeras heces del bebé que expulsará tras el nacimiento.
Además, en la semana 16 de embarazo, aparecen los pliegues epidérmicos en las palmas de las manos y en los dedos del bebé, lo que serán sus huellas dactilares.
El tamaño del feto cuando finaliza el cuarto mes de gestación puede ser de unos 18 cm y su peso será de unos 100 g.
Quinto Mes
Uno de los primeros cambios en este periodo de gestación es la aparición de la vérnix caseosa, una sustancia grasa y blanquecina que protegerá la piel del bebé.
Por otro lado, el feto empieza a percibir sonidos como la voz materna, por lo que puede ser interesante estimular esta capacidad. Además, las 4 cavidades cardíacas (2 aurículas y 2 ventrículos) se delimitan en este mes y el corazón fetal ya late con fuerza.
Al finalizar el quinto mes de gestación, el bebé puede llegar hasta los 25 centímetros de longitud, aproximadamente, y a los 300 g de peso.
Es posible que la embarazada note que, cuando se tumba, el feto se mueve mucho más y con más energía. Esto se debe a que el bebé se encaja mejor en la pelvis materna cuando la mujer está de pie. Por esta razón, sus movimientos pueden disminuir considerablemente, mientras que aumentan cuando la embarazada está en posición horizontal (tumbada).
Sexto Mes
Puede que el ombligo de la mujer se aplane o empiece a salirse hacia afuera. De este modo, se puede comprobar cómo el feto se mueve cuando escucha música, como respuesta al estímulo sonoro que está recibiendo.
En cuanto al pelo del futuro bebé, ya se le han formado las cejas, el cabello y las pestañas. Su piel empieza a volverse más opaca, cogiendo consistencia. El bebé puede abrir y cerrar los ojos, además de hacer gestos como sacar la lengua. Las proporciones de su cuerpecito empiezan a igualarse en relación a su cabeza. Cada vez está mejor formado y se parece más al futuro recién nacido.
En cuanto a la embarazada, se termina el segundo trimestre y el estado de gestación ya se evidencia. La barriga ya debe ser bastante voluminosa, por lo que es probable que la mujer se sienta cansada, tenga dolores de espalda, molestias o incomodidades en ciertas posturas y algo de hinchazón en piernas, tobillos y pies.
Tercer Trimestre
El tercer trimestre se centra en la preparación final para el parto y el crecimiento continuo del feto.
Séptimo Mes
Empieza el último trimestre de embarazo y el desarrollo fetal es ya avanzado. Por ello, es normal que la mujer sienta mayor cansancio y pesadez. Además, a la embarazada le costará más dormir, hacer ciertos movimientos como atarse los cordones o agacharse a recoger cosas del suelo. Adicionalmente, es probable que haya más hinchazón en pies y tobillos.
En este periodo de gestación, el esqueleto fetal se hace más consistente. La grasa ya empieza a acumularse debajo de la piel del bebé, lo que le permitirá controlar la temperatura tras el nacimiento. En este mes, la longitud del feto alcanzará los 40 cm, aproximadamente, y puede llegar a sobrepasar ligeramente los 1100 gramos.
Debido a este aumento considerable de peso y longitud, el espacio en el útero comienza a ser más limitado. Además, el útero presiona a la vejiga por su evidente aumento de tamaño, por lo que las ganas de orinar serán frecuentes.
Octavo Mes
El bebé comienza a perder el lanugo que cubría su cuerpo y sigue aumentando de peso y tamaño, por lo que se siguen limitando sus movimientos y, al mismo tiempo, no deja de presionar, cada vez más, la vejiga materna. A lo largo de este mes, el bebé alcanzará cerca del 50% del peso total que tendrá al nacimiento.
Además, seguramente en este mes de embarazo los movimientos del bebé ya sean visibles por fuera del abdomen materno, lo que será realmente especial.
Por otro lado, su piel va adquiriendo cada vez un aspecto más liso y sonrosado, debido a que sigue la acumulación de grasa subcutánea. Pese a que el bebé está prácticamente formado, sus pulmones aún no están maduros y, si tuviera lugar un parto prematuro, no podrían respirar por sí mismos.
Es muy posible que la mujer sienta acidez o que esté estreñida durante esta fase del embarazo. Todos estos síntomas son muy habituales y se deben a que el aumento del tamaño del útero hace las digestiones más difíciles, lentas y pesadas.
El cansancio durante este último período del embarazo también es bastante normal. Esto ocurre no solo por el aumento de peso, que suele fatigar mucho, sino porque las dificultades para dormir y descansar ya serán notables.
Se recomienda tomar mucho calcio, hierro, ácido fólico, proteínas y vitamina C. El estado de gestación es muy avanzado, así que la embarazada debe cuidarse mucho.
Noveno Mes
Al finalizar el noveno mes de embarazo, el feto puede medir cerca de 50 cm y, su peso, será de unos 2500 g de media. Durante este periodo, el bebé encaja su cabecita en la pelvis materna, preparándose para el parto.
La piel del bebé ya no está arrugada y es más suave, debido a la grasa que se ha ido acumulando debajo de ella y a la desaparición, casi completa, del lanugo. El color de la piel ya no es tan rojo, sino que empieza a sonrojarse y se asemeja más al color definitivo que tendrá en el momento del parto.
Como hemos comentado, desde hace ya algunas semanas, los movimientos del bebé son menores debido a su aumento de tamaño y de peso, pero esto no significa que la embarazada no sienta la presencia de su futuro hijo. De hecho, no debe pasar ni un solo día en que no se sienta al bebé. No obstante, es habitual que ahora los movimientos se sientan más bruscos, como si fuesen patadas, ya que el bebé tiene muy poco espacio para moverse.
Este mes puede hacerse especialmente largo y molesto para la madre, aunque lo vive con mucha ilusión: el parto se acerca y son muchas las ganas de verle la carita al bebé.
En esta última etapa del periodo de gestación, el bebé tiene las uñas más largas de lo que miden sus deditos, por lo que puede rascarse e, incluso, arañarse a sí mismo. Sus órganos son completamente autónomos y está listo para salir del vientre de su madre.
Es habitual que la mujer note unas fuertes contracciones, conocidas como contracciones de Braxton Hicks, que son contracciones diferentes a las de parto y que se producen como preparación del organismo para cuando llegue el momento de dar a luz. Estas contracciones son indoloras (aunque pueden ser molestas), irregulares y no aumentan su frecuencia e intensidad, por lo que pueden distinguirse de las contracciones de parto verdaderas.
La rotura de aguas y, con ello, el parto, puede producirse en cualquier momento. La mujer debe tener lista la bolsa de maternidad (con todo lo necesario para ella y para el bebé durante los días de ingreso) y acudir al hospital.
Si, a partir de la semana 42, el bebé no ha visto la luz, lo habitual es que el especialista encargado del seguimiento del embarazo provoque el parto, ya que el futuro hijo o hija está listo para nacer y puede suponer un riesgo que se quede más tiempo del necesario en el vientre de la madre.
Cuidados en la Madre
Es crucial que la mujer embarazada reciba cuidados adecuados durante toda la gestación. Estos incluyen:
- Visitas médicas regulares: La primera visita se debe hacer cuanto antes (sin que sea una urgencia), y nunca se debe demorar más allá de la 12 ª semana. La enfermera o la matrona te pesará, te hará un análisis de orina y te tomará la tensión en cada visita, y además el médico o la matrona te harán una exploración.
- Dieta saludable y equilibrada: Una dieta saludable y equilibrada es vital para tu salud, así como para el crecimiento y el desarrollo de tu bebé. El embarazo normal aumenta las necesidades de tu cuerpo en unas 200 calorías al día en los tres últimos meses.
- Suplementos vitamínicos: Es importante que tomes algún suplemento diario que contenga 400 microgramos (400 µg o 0,4 mg) de ácido fólico (un tipo de vitamina B) antes y durante el embarazo, hasta la décimosegunda semana. El ácido fólico reduce las posibilidades de que tu hijo tenga problemas en la médula espinal.
- Evitar sustancias nocivas: Durante el embarazo deberás evitar ciertos alimentos porque existe el riesgo de que estén contaminados por bacterias, incluyendo la temida toxoplasmosis. Te recomendamos que reduzcas el consumo de cafeína durante el embarazo. Todo el alcohol que bebas pasará a tu hijo, y es posible que dañe su salud. Para mayor seguridad, lo mejor es que no bebas nada de alcohol durante el embarazo. Fumar durante el embarazo se ha asociado a muchos problemas graves, como aborto espontáneo, parto prematuro, bajo peso al nacer y síndrome de la muerte súbita del lactante, entre otros.
- Actividad física moderada: La actividad física es buena para tu salud y para sentirte bien. Si tienes un embarazo normal, es probable que puedas hacer ejercicio, pero pregunta antes a tu médico. El mejor ejercicio durante el embarazo te permitirá no engordar demasiado; la natación en agua no muy fría, y la bicicleta estática son opciones adecuadas, al igual que caminar. Elijas lo que elijas, procura que tu temperatura corporal no suba demasiado y bebe mucho líquido.
El peso que se gana durante la gestación varía de una mujer a otra, pero un valor normal es de 11-16 kilogramos.
Durante el embarazo deberás evitar ciertos alimentos porque existe el riesgo de que estén contaminados por bacterias, incluyendo la temida toxoplasmosis. Te recomendamos que reduzcas el consumo de cafeína durante el embarazo. Todo el alcohol que bebas pasará a tu hijo, y es posible que dañe su salud. Para mayor seguridad, lo mejor es que no bebas nada de alcohol durante el embarazo.
Si tomas algún medicamento pregunta a tu médico si es seguro seguir tomándolo durante el embarazo. Algunos fármacos pueden afectar al desarrollo de tu hijo, mientras que otros pueden ser esenciales para controlar una enfermedad crónica, como el asma o la diabetes.
Si tu embarazo evoluciona con normalidad, probablemente podrás mantener relaciones sexuales con seguridad. Como regla general, pueden mantenerse relaciones en las que la postura sea cómoda para la mujer y se eviten ejercicios violentos. Es probable que tu deseo sexual cambie durante el embarazo. Durante el segundo trimestre, seguramente recuperarás el interés. Después, en el último trimestre, es posible que desaparezcan otra vez las ganas, pues el tamaño de la tripa, el dolor de espalda o el cansancio supondrán dificultades.
El Bebé: Listo para Nacer
En este último mes, el bebé ha alcanzado los 49 cm de longitud y puede crecer hasta los 53. En cuanto al peso, ya puede pesar entre 2 kilos y medio y 3. Lo normal es que ya esté posicionado boca abajo, encajado en la pelvis de la madre.
Su sistema digestivo ha acumulado una gran cantidad de meconio en el colon. Esta sustancia se forma a partir del líquido amniótico que el bebé traga, así como de deshechos que se encuentran flotando en el mismo, como restos celulares o del lanugo desprendido. Se trata de la primera materia fecal que el bebé expulsa después del parto.
El bebé tiene cabello sobre la cabeza y las cejas. Las uñas pueden sobrepasar la yema de los dedos y la piel es completamente lisa y sonrosada.
Sus órganos funcionan de forma autónoma y ya podría sobrevivir sin ningún problema fuera del útero. Incluso los pulmones, los órganos que más tardan en desarrollarse, ya están completamente maduros.
Éstos, una vez finalizan su desarrollo, liberan una sustancia al líquido amniótico provocando que la placenta varíe su producción hormonal. Los niveles de progesterona se reducen y aumentan los de oxitocina, la hormona que regula las contracciones uterinas.
Síntomas de Parto
Cuando la gestación está a punto de terminar es esencial distinguir los falsos signos de parto de aquellas señales que indiquen que el bebé está verdaderamente en camino. Algunas de estas señales son las siguientes:
- Aumento en la frecuencia de las contracciones: Es normal sentir pequeñas molestias similares a las contracciones de parto incluso a partir del sexto mes de gestación. No obstante, si éstas se vuelven dolorosas y ocurren cada 5 minutos durante más de una hora, es indicio de que el bebé está en camino.
- Expulsión del tapón mucoso: Aunque su pérdida no es un signo claro de que el parto ha comenzado, sí es un indicio de que la rotura de la bolsa puede producirse próximamente. Esta sustancia es gelatinosa y normalmente suele ir acompañada de coágulos sanguíneos.
- Rotura del saco amniótico: La popularmente conocida como rotura de aguas es una señal evidente del inicio del parto. Aunque no se sientan molestias muy fuertes, es importante acudir al hospital tras este evento, pues el parto se puede producir en las siguientes 24 horas.
En caso de que ocurriera alguno de estos síntomas, la embarazada deberá recurrir a ayuda médica lo antes posible puesto que queda poco tiempo para que ocurra el nacimiento.
La siguiente tabla resume los cambios importantes que ocurren en cada trimestre del embarazo:
| Trimestre | Semanas | Desarrollo del Bebé | Cambios en la Madre |
|---|---|---|---|
| Primero | 1-13 | Formación de órganos y sistemas | Náuseas, fatiga, sensibilidad mamaria |
| Segundo | 14-27 | Crecimiento rápido, percepción de movimientos | Aumento del apetito, crecimiento del abdomen |
| Tercero | 28-40 | Preparación para el parto, encajamiento | Cansancio, dificultad para dormir, contracciones |
