Te encuentras en el séptimo mes de embarazo, una etapa crucial que marca el inicio del tercer trimestre. Es necesario que tengas paciencia y que procures descansar todo lo posible. Calcular la semana de embarazo es una de las primeras cosas que una madre quiere saber cuando descubre que está embarazada.
De hecho, aunque a menudo te oirás preguntar "¿En qué mes estás?", el cálculo correcto para saber en qué etapa del embarazo te encuentras y la fecha prevista de parto se realiza en semanas.
¿Por qué calcular el embarazo con semanas?
El cálculo del embarazo en semanas es considerado más fiable que en meses debido a su precisión y a la uniformidad en la duración del periodo de gestación.
Un embarazo tiene una duración media de 40 semanas: 280 días, que corresponden a los famosos 9 meses. A diferencia de los meses, que pueden variar entre 28 y 31 días, las semanas tienen una duración fija de 7 días, lo que garantiza una medida más exacta del tiempo de gestación. Por esta razón, profesionales de la salud como matronas y obstetras prefieren calcular los meses de embarazo por semanas.
¿Cómo pasar las semanas a meses de embarazo?
Existen diferentes formas de convertir las semanas de embarazo a meses, aunque una regla de conversión común es considerar que 1 semana equivale a 0,23 meses. De este modo, para realizar la conversión con esta particular calculadora de embarazo entre semanas y meses, simplemente hay que multiplicar el número de semanas por 0,23.
Por ejemplo, si una persona está en la semana 20 de embarazo, para calcular los meses se haría lo siguiente: 20 semanas x 0,23 = 4,5996 meses. Así, estaría aproximadamente a 4 meses y medio de embarazo. Otra opción es seguir la regla que establece que 40 semanas corresponden a 9,19 meses.
Las semanas de embarazo se calculan a partir del primer día de la última menstruación. ¿Por qué se toma en consideración esta fecha y no la de la concepción? La razón es muy sencilla: si la fecha de la última menstruación es cierta, la fecha de la concepción, que normalmente se produce unos 14-15 días después del inicio del ciclo menstrual, no lo es del todo.
Esta referencia permite una mayor precisión: si en realidad no es posible saber exactamente la fecha en la que el espermatozoide se encuentra con el óvulo, toda mujer recordará exactamente la fecha de la última menstruación, especialmente si está intentando quedar embarazada.
Para ser aún más precisos a la hora de calcular las semanas de embarazo, también se utilizan los días. De hecho, sobre todo durante las visitas al ginecólogo, puede suceder que oigas hablar no sólo de semanas sino también de días.
Pongamos un ejemplo: durante un examen ginecológico su médico calculará las semanas de embarazo e indicará la edad gestacional con la leyenda "10+4". Estar en la semana “10+4” significa que la semana 10 ya terminó y que llevas 4 días en la semana undécima de embarazo. La décima semana es del 9+0 al 9+6.
Veamos ahora cuál es la correspondencia entre semanas y meses:
Existe una correspondencia precisa entre semanas y meses de embarazo. La siguiente tabla para calcular las semanas de embarazo puede ser de gran ayuda:
- 1er mes: hasta 4 semanas + 3 días
- 2º mes: de 4 semanas + 4 días a 8 semanas + 5 días
- 3er mes: de 8 semanas +6 días a 13 semanas + 1 día
- 4º mes: de 13 semanas + 2 días a 17 semanas +4 días
- 5º mes: de 17 semanas + 5 días a 21 semanas + 6 días
- 6º mes: de 22 semanas + 0 días a 26 semanas + 2 días
- 7º mes: de 26 semanas + 3 días a 30 semanas + 4 días
- 8º mes: de 30 semanas + 5 días a 35 semanas + 0 días
- 9º mes: de 35 semanas + 1 día a 40 semanas + 0 días
La correspondencia entre semanas y meses de embarazo es un tema que muchas veces genera confusión. Nos inclinamos a indicar el mes de embarazo refiriéndonos a la fecha de nacimiento y retrocediendo en la cuenta de los meses: si por ejemplo la fecha presunta de nacimiento es el 15 de mayo y hoy es 20 de febrero, para dar una indicación genérica digamos que el séptimo mes de embarazo acaba de comenzar (refiriéndose al 15 de febrero como el comienzo del séptimo mes).
El séptimo mes de embarazo
Con el séptimo mes de embarazo, que abarca de la semana 26 semanas + 3 días a 30 semanas + 4 días, se inicia el tercer y último trimestre de gestación. Este periodo supone el inicio de la cuenta atrás para el parto.
En el mes siete de embarazo, el tamaño de la cabeza del bebé es todavía grande si lo comparamos con el resto de su cuerpo. Si pudieras ver su piel notarías que ya no es translúcida sino que se va aclarando, a medida que bajo la dermis se depositan capas de grasa.
Y algunas curiosidades del mes séptimo de embarazo son que el bebé está muy activo y notarás que se mueve mucho y hasta percibirás cuando tiene hipo. Los intestinos acumulan el meconio, primera deposición del pequeño tras el nacimiento.
Como todos los meses, tu médico te medirá la barriga y controlará tu tensión arterial, muy importante en esta etapa para detectar una posible preeclampsia. También debe vigilar tus niveles de hierro para prevenir una posible anemia.
El tercer trimestre es un período que para muchas embarazadas resulta molesto e incómodo. Por ejemplo, es habitual padecer de problemas digestivos, tales como el estreñimiento, debido a que la digestión se hace más lenta. Procura hidratarte lo suficiente y consumir alimentos ricos en fibra.
El séptimo mes es un buen momento para apuntarte a un curso de preparación para el parto. Procura seguir haciendo ejercicio suave, tal como una rutina de yoga para embarazadas, caminata o natación. Todo ello te ayudará a mantenerte mejor en forma, a combatir el insomnio y calmar tu ansiedad.
Tu embarazo está muy avanzado y cada vez te cuesta más dormir. La mejor postura para dormir embarazada es de lado.
En el mes siete, presta atención a posibles señales de anemia. Ciertos alimentos como las carnes rojas, cereales integrales o legumbres ayudan a aumentar los niveles de hierro. Si tienes ardor o acidez, haz 5 comidas pequeñas diarias en vez de tres grandes. Evita el picante y las comidas con muchas especias.
Estrecha el vínculo con tu pequeño.
Síntomas comunes en el séptimo mes de embarazo
Llegados a esta etapa del embarazo y hasta casi prácticamente el momento del parto, los síntomas más típicos son:
- Cansancio y agotamiento.
- Estrías.
- Dolor de espalda.
- Estreñimiento.
- Insomnio.
Las molestias en el séptimo mes de embarazo son muy similares a las de meses anteriores, aunque suelen presentarse de forma más aguda.
En conjunto, el peso del bebé, la placenta, el útero y el líquido amniótico puede llegar a superar los 6 kg. Esto hace que cueste mucho más realizar cualquier tarea rutinaria por el exceso de peso que se debe soportar, lo cual le puede provocar sensación de torpeza. Por ello, es importante ser precavida y llevar especial cuidado al andar o bajar y subir escaleras para evitar accidentes.
El cambio más evidente en el físico de la mujer es el aumento del volumen del vientre, pues el bebé está prácticamente formado y en estos últimos meses se dedica, casi exclusivamente, a ganar peso y tamaño.
En este último trimestre, la placenta aumenta la demanda de flujo sanguíneo para asegurar una buena alimentación y aporte nutricional al feto. Esto, consecuentemente, aumenta el trabajo cardíaco que ha de ejercer el corazón, ya que el volumen de sangre circulante en la madre puede aumentar hasta un 50% de su volumen habitual. Esto puede provocar:
- Edemas.
- Varices.
- Problemas de tensión.
- Mareos.
- Lipotimias.
Debido a los síntomas anteriormente nombrados, es probable que la embarazada retenga más cantidad de líquido durante el séptimo mes de embarazo. Es muy común notar las piernas más hinchadas, especialmente la zona de las pantorrillas, tobillos y pies.
Para contrarrestar este síntoma, se aconseja dormir con las piernas en alto y evitar pasar mucho tiempo de pie.
Los expertos recomiendan que si esta hinchazón se extiende de forma exagerada hacia el tronco superior o incluso el rostro, se consulte con el médico para descartar posibles problemas de tensión arterial.
La preeclampsia
Esta patología obstétrica es una de las más comunes en esta etapa de la gestación. Se trata de una complicación derivada del propio embarazo cuyo síntoma principal es la hipertensión arterial. Otros posibles síntomas de la preeclampsia son los siguientes:
- Edemas.
- Aumento exagerado de peso.
- Dolor de cabeza.
- Problemas respiratorios.
- Náuseas y vómitos.
- Poca frecuencia de micción.
- Visión borrosa.
Si esta patología se presenta de forma leve, se recomienda mantener reposo, aumentar el consumo de líquidos y seguir un control médico más riguroso.
En caso de que los síntomas sean más agudos, o que la salud de la mujer o del bebé corran riesgo, se puede recomendar el ingreso hospitalario de la embarazada para tener un mayor control de ambos. Existe, incluso, la opción de inducir el parto, pues es la única manera de que esta situación patológica desaparezca.
Estado de ánimo
A partir del séptimo mes de embarazo, es muy normal que la embarazada comience a encontrarse más sensible anímicamente. No obstante, este aspecto depende del carácter de cada persona y de cómo se desarrolla el embarazo.
Los cambios emocionales son mucho más bruscos, no solo por el desajuste hormonal, sino porque el agotamiento que el embarazo conlleva comienza a hacer mella en el ánimo de la futura madre. Además, el momento del parto ya no se contempla tan lejano y, por tanto, es lógico que comiencen a aflorar miedos y preocupaciones sobre cuándo y cómo se producirá el nacimiento.
Practicar ejercicios de relajación, realizar actividades entretenidas y, sobre todo, aprovechar momentos de intimidad con la pareja ayudarán a la embarazada a distraerse, despreocuparse y disfrutar de las últimas semanas de embarazo sin nervios.
PREPARACION PARA EL PARTO, EJERCICIOS, RESPIRACION, PUJO, |Ginecóloga Diana Álvarez
¿Cómo está el bebé?
Al final del séptimo mes de embarazo, el bebé puede llegar a sobrepasar el kilo de peso y medir más de 40 cm.
Uno de los cambios más relevantes en lo que al desarrollo fetal respecta es la disminución de la cantidad de líquido amniótico, lo cual permite que el bebé pueda aumentar su tamaño.
Esta disminución es completamente normal. Por ello, es importante diferenciarla del fenómeno de oligohidramnios, una disminución anómala en la cantidad de líquido amniótico.
El bebé comienza a tener un espacio muy reducido en el útero, lo que le provoca mayor dificultad para moverse. Aún así, sus movimientos son vigorosos y potentes, pues ya responde con facilidad a estímulos externos.
Anatómicamente, el feto ya está formado. Sin embargo, todavía se han de perfeccionar algunas funciones y partes de su cuerpo como el esqueleto, el cual debe terminar de osificarse.
El sistema respiratorio ya está prácticamente controlado por el sistema nervioso central. Los movimientos respiratorios que comenzó a ensayar el mes anterior son más completos. Esto le prepara para el momento del nacimiento.
La actividad cerebral del bebé está más evolucionada: se comienzan a establecer los primeros patrones de sueño y vigilia.
Sus ojos, los cuales ya abre y cierra con facilidad, son más sensibles a la luz. Sin embargo, su pigmentación todavía no está completa. Deberemos esperar unos meses después del nacimiento para descubrir su color final.
La placenta comienza a transferir anticuerpos del organismo materno al feto. De esta forma, el bebé nacerá con inmunidad a ciertas enfermedades.
El séptimo mes semana a semana
Los cambios más importantes que se van a producir durante estas semanas del séptimo mes de embarazo son los siguientes:
Semana 26 semanas + 3 días
A lo largo de esta semana, el futuro recién nacido comienza a tener pelo en las pestañas y en la cabeza, aunque éste no es definitivo. Los ojos están a punto de finalizar su desarrollo, aunque, como se ha mencionado, no se ha establecido su pigmentación final.
Los expertos aconsejan estimular el oído del bebé durante esta semana, ya que es el sentido que más evoluciona a lo largo de estos días. Aunque el feto está muy aislado del exterior, las ondas del sonido son capaces de atravesar la piel y el útero, algo que estimula mucho la actividad cerebral del bebé.
Semana 27 semanas + 0 días
Durante la semana 26 el bebé ya realiza, con total normalidad, muchos reflejos que ha ido perfeccionando. Por ejemplo: el reflejo labial de succión que le permitirá alimentarse de la leche materna. Además, como respuesta a ruidos o sobresaltos, es capaz de extender sus extremidades como mecanismo de defensa.
En este momento del embarazo, el bebé ya traga y expulsa líquido amniótico con total normalidad, lo cual ayuda diariamente al correcto desarrollo de su sistema digestivo.
Semana 28 semanas + 0 días
Las medidas aproximadas del feto a estas alturas del embarazo son de 36 cm de longitud y casi 1 kg de peso.
A partir de ahora será habitual sentir el hipo del bebé en forma de pequeños espasmos muy diferentes a las patadas o movimientos típicos. Éste no suele durar mucho y tampoco es molesto para el feto. No se podrá oír, pues los pulmones del bebé aún no poseen aire.
Semana 29 semanas + 0 días
El bebé empieza a acumular grasa debajo de la piel. Esto le aporta un aspecto más humano, pues las arrugas que la piel presentaba anteriormente van despareciendo y ésta va cobrando un tono más pálido.
Durante estas últimas semanas se dedica a perfeccionar sus sentidos y reflejos, los cuales están prácticamente desarrollados.
Su actividad cerebral es tal, que se cree que ya puede adquirir conocimientos. Es capaz de reconocer la voz de su madre con total claridad e incluso responder a ella. Las músicas o los ritmos lentos le relajan, mientras que estruendos o sonidos contundentes pueden hacer que se sobresalte.
Consultas prenatales
El séptimo mes de embarazo se considera un mes tranquilo en lo que respecta a las pruebas médicas prenatales. Normalmente, en este mes no se realiza ninguna ecografía dado que la correspondiente al tercer trimestre se realiza unas semanas más adelante: en el octavo mes de gestación. No obstante, si fuera necesario un mayor control, se podría realizar una prueba de imagen sin ningún problema.
Como se ha mencionado anteriormente, se ha de prestar especial atención a la posibilidad de que aparezca preeclampsia en este mes de embarazo. Por ello, muchos especialistas recomiendan realizar, al menos, una consulta médica a la embarazada en la que medir la tensión y comprobar la talla y el peso. Se puede complementar la prueba con una analítica de sangre.
Preguntas frecuentes
¿En qué posición se encuentra el bebé en el 7.º mes?
Ya se encuentra en posición fetal, es decir, con las piernas dobladas, las rodillas cercanas al pecho y los brazos cruzados. Dentro del útero todavía no ha adoptado la posición de parto, es decir, la cabeza encajada en la pelvis y la columna apoyada sobre la de la madre. Habitualmente, esta posición la adquieren a partir de la semana 32 o 34, aunque depende de cada caso.
Estoy embarazada de 7 meses y no consigo dormir, ¿qué puedo hacer?
Evidentemente, no es posible dormir boca abajo dado el volumen del abdomen. Se recomienda dormir de lado, especialmente sobre el lado izquierdo, lo cual facilita el riego sanguíneo al feto. Mantener las piernas flexionadas y colocar un almohadón entre ellas suele ser una buena solución cuando éstas se encuentran hinchadas en periodos de embarazo como éste.
¿Es normal que a los 7 meses se produzca sangrado vaginal?
El sangrado en el embarazo no siempre tiene por qué ser síntoma de una situación anómala. Sin embargo, en el último trimestre de gestación no es una situación usual. Por ello, se aconseja contactar con el médico de forma inmediata sea cual sea la causa que lo haya podido originar.
¿Es normal sentir contracciones uterinas a los 7 meses de embarazo?
Sí. Cuando una mujer alcanza el séptimo mes de gestación es posible que presente contracciones de Braxton Hicks. Se trata de una contracciones uterinas que preparan a la mujer para el momento del parto. Estas contracciones pueden resultar molestas para la embarazada, pero no debe asustarse puesto que son completamente normales.
