La lactancia materna suele ser una fuente inagotable de dudas para los padres, sobre todo cuando se trata del primer hijo. Uno de estos mitos es la cantidad de leche que toma nuestro bebé. Uno de los grandes mitos sobre la lactancia materna es que muchas madres "no tienen suficiente leche" para su bebé o que ésta "no les alimenta". En realidad, "tener más leche" (de la que el bebé toma) sería innecesario e incluso contraproducente.
A lo largo de la historia la lactancia ha evolucionado y según el momento, ha sido mejor o peor vista, creándose a su alrededor todo tipo de mitos que se suelen transmitir una y otra vez. Resulta bastante difícil aclararlos... La lactancia materna no es una delicada flor de invernadero, sino una de las funciones más robustas de nuestro organismo.
Es importante resaltar que "a demanda" o "cuando quiera" no equivale, como en ocasiones erróneamente se interpreta, a "cuando llora". El llanto es un signo tardío de hambre, el bebé que reclama el pecho mediante el llanto probablemente antes lo ha pedido de otra forma (se despierta, se mediodespierta, se lleva los puños a la boca, gira la cabecita...).
La leche materna es perfecta. Primero es más caldosa, tiene más lactosa, y poco a poco va cogiendo más consistencia, no es tan acuosa y tiene más calorías. Por eso es importante que las madres estén bien asesoradas, apoyadas por la familia, por los sanitarios y por la propia pareja. Además, la lactancia a nivel social debería cuidarse más porque no se puede tener mejor producto para el bebé que la lactancia materna.", concluye la especialista.
Insistiendo en que realice un buen vaciado, al menos, de uno de los dos pechos. Esto es una tarea que el bebé tarda bastante en realizar, acaba de nacer y se agota con facilidad, así que necesita descansar bastante a lo largo de la toma. No hay que limitar el tiempo que dura la toma, solo hay que estar pendiente de que, después de los descansos, el bebé succione y no se quede dormido al pecho sin comer.
Como aumentar la produccion de leche materna
Aunque pensamos que el recién nacido debe comer mucha cantidad de leche, lo cierto es que la capacidad de su estómago es muy pequeña. Los primeros días de vida del bebé la capacidad del estómago es muy pequeña. Por eso tiene que hacer muchas más tomas al día, poco a poco, según el estómago va aumentando su capacidad el bebé irá espaciando las tomas.
Hay varios métodos que intentan medir la cantidad de leche que el bebé ingiere en cada toma, ninguno es exacto y todos se han dejado de utilizar por no ser de ayuda y más bien, confundir a los padres y a los profesionales. La mejor forma de confirmar que el bebé come lo suficiente es comprobando que moja los pañales y hace deposiciones. También podemos fijarnos en su forma de comer, un bebé que está comiendo correctamente mueve la mandíbula al succionar (lo comprobamos porque se mueve el lóbulo de la oreja cuando succiona) y posiblemente oigamos como traga la leche.
Para el buen funcionamiento de la lactancia materna es necesario que esta sea exclusiva (durante los primeros seis meses de vida) y a demanda. En estos casos puede que el bebé esté comiendo poco, consulta con tu pediatra y tu matrona para poder aclarar dónde está el problema. Dar el pecho cuando la madre tiene el pezón plano o invertido es más complicado, pero en ningún caso imposible.
La cantidad de leche que tenemos en el pecho se regula mediante la demanda del bebé: cuanto más mama el bebé, más leche sale. Conservar y aumentar la producción de leche se puede hacer con el bebé mamando, o sacándonos la leche manualmente o con sacaleches. A mayor succión del bebé (o a mayor extracción), más producción. El pecho materno no es un vaso que se llena o se vacía, sino que se regula en función de la demanda de nuestro bebé.
El mito: "espaciar las tomas para que el pecho se llene". El mito: "tomar algo (o más cantidad de algo) para tener más leche". La realidad: "tener más leche" (de la que el bebé toma) sería innecesario e incluso contraproducente. Si a una mujer cada día le "sobraran" 100 ml en el pecho, en un mes tendría tres litros acumulados. Por fortuna, todos los artificios (hierbas, alimentos especiales, ejercicios...) para "tener más leche" son inútiles.
Si el bebé toma, además del pecho, leche artificial (lactancia "mixta"), las tomas de leche artificial desplazan tomas del pecho. Dar el pecho cuando la madre tiene sus pezones planos o invertidos puede dificultar la lactancia, pero no impedirla. Nuestra matrona especialista en lactancia materna, Cristina González Hernández, nos cuenta cómo puedes amamantar a tu bebé aunque tus pezones no sean prominentes.
La realidad es que los bebés con lactancia materna suelen comer cada poco tiempo (normalmente entre hora y media y dos horas). Falta de estimulación. Mala técnica al mamar. Aumentar la estimulación. Es necesario que pongas a tu bebé al pecho cada vez que muestre interés por mamar. Desde el nacimiento y tanto de día como de noche.
Esto supone muchas tomas cada pocas horas. Debes cambiarlo de pecho para estimular las dos mamas. No todas las tomas son iguales, será tu bebé quien decida cuánto dura cada una. Y si necesita más cantidad de leche, pedirá más frecuentemente hasta que consiga estimular tu pecho lo suficiente para dejarle satisfecho. También puedes aumentar la cantidad de leche usando un sacaleches.
Si tienes dolor, grietas o tu bebé hace ruidos al mamar significa que no hay una buena técnica de lactancia materna. Si tienes dudas, lo mejor es que consultes a tu matrona. Te podrá asesorar sobre la técnica de lactancia, resolver todas tus dudas y corregir la postura y el agarre si fuese necesario. Es importante que recuerdes que la lactancia materna además de alimentar, le proporciona contacto físico y protección y que nunca le puede causar daño por muchas horas que esté mamando.
Extraerse la leche a mano o con un sacaleches te ayuda a establecer y mantener la producción de leche si estás separada de tu bebé o si éste no se está amamantando bien. La leche materna es especialmente importante para los bebés que no se encuentran bien. Si tu bebé tiene dificultades para mamar por ser prematuro, se beneficiará de cada gota de leche materna que puedas darle. Algunos bebés tienen problemas que les impiden alimentarse al pecho, pero pueden seguir tomando tu leche.
Muchas mujeres deciden extraerse leche cuando vuelven a su puesto de trabajo remunerado. Esa leche se vive en muchas ocasiones como un hijo de unión entre madre y bebé, como una forma de cuidar a tu bebé en la distancia. Puedes consultar nuestra sección de lactancia y vuelta al trabajo.
Tus pechos producen más leche si se extrae leche de ellos (idealmente con el bebé pero también con extracción manual o mecánica). Los pechos llenos son una señal para que el cuerpo reduzca la producción de leche, así que no es en absoluto necesario esperar a que los pechos se «llenen» antes de extraerse la leche, ya que esto supondrá una menor producción de leche a largo plazo. Cuanto más a menudo te extraigas la leche, especialmente en los primeros días y semanas, más leche producirás y mayor será el beneficio para tu producción a largo plazo. Si te extraes leche para establecer la producción de leche, producir más leche en los primeros días puede fomentar la producción a largo plazo para satisfacer las necesidades de tu bebé.
Es difícil determinar la cantidad de leche que debe tomar un bebé amamantado cuando se le separa de su madre. Dependerá en gran medida de su edad, de lo bien alimentado que esté de antemano y del tiempo que se le deje. Es muy probable que pasados unos días tengas una idea de la cantidad que suele tomar. La mayoría de los bebés amamantados toman entre 60 y 120 ml unas 8 a 10 veces al día. Es poco probable que un bebé amamantado tome 240 ml de leche materna en una sola toma. Estos números son muy variables muchos bebés apenas comen en ausencia de mamá y otros pueden tomar un poco más.
Aunque las tetinas de los biberones pueden crear confusión en los bebés, dado que se bebe diferente de un biberón de cómo se mama de un pecho, no parece ser el caso en lactancias más establecidas. Sí que es frecuente, no obstante, que bebés de más de 4 meses rechacen el biberón cuando se les ofrece leche. Si usamos un biberón, es importante elegir una tetina de recién nacido con el agujerito pequeño y ofrecer el biberón al ritmo del bebé. En general suelen aceptar la leche mejor si se la ofrece alguien que no sea mamá. Acudir a nuestras reuniones y hablar con otras madres sobre este tema puede ayudarte mucho.
El viaje de la lactancia de cada madre es único para ella y para su bebé. Se necesita tiempo para establecer un equilibrio entre la producción de demasiada o de muy poca leche para satisfacer las necesidades cambiantes de un bebé. Algunas veces, una madre necesita ayuda para producir la suficiente leche para saciar a su bebé; otras veces, puede estar produciendo demasiada. Ambas situaciones pueden ser todo un desafío, pero con el asesoramiento, el apoyo y la perseverancia correctos, se pueden gestionar de manera eficaz.
El pecho contiene tejidos conectivos y grasos que sostienen y protegen las glándulas mamarias, que son las áreas productoras de leche del pecho. Las glándulas mamarias están compuestas de alvéolos (que son como unos sacos huecos forrados con células productoras de leche llamadas lactocitos), agrupados para formar lóbulos. Los lóbulos están unidos por una red de tubos delgados: los conductos galactóforos o mamarios.
La lactación, la producción de leche, está controlada naturalmente por las necesidades del bebé, generando un suministro de leche materna que se adapta a la demanda. La oxitocina se produce en el hipotálamo y se secreta al torrente sanguíneo por la glándula pituitaria posterior. Durante la lactancia, la oxitocina hace que las células que rodean los alvéolos y los conductos mamarios (las células mioepiteliales) se contraigan y expulsen la leche por los conductos. Se ha demostrado que la oxitocina es importante en otros comportamientos humanos, incluida la excitación sexual, el reconocimiento, la confianza, la ansiedad y el vínculo entre madre e hijo.
Durante el embarazo, contribuye al desarrollo de la glándula mamaria y, tras el parto, la estimula para producir leche. La prolactina se une a los receptores en las paredes de los lactocitos (que recubren los alvéolos), estimulándolos a convertir las proteínas y los azúcares del suministro de sangre en leche materna. ¡ Los niveles de prolactina alcanzan su nivel máximo 30 minutos después de comenzar la toma, lo que desencadena la producción de leche para la siguiente. Está localizada en la base del cerebro, debajo del hipotálamo. Tiene el tamaño de un guisante.
Un polipéptido, producido por los lactocitos y conocido como factor inhibidor de la lactancia (FIL), regula la producción de leche. El FIL es una proteína que se acumula en los alvéolos, si no se extrae la leche materna. Cuando la leche se acumula en los alvéolos, los niveles de FIL aumentan y la producción de leche se reduce. Por el contrario, cuando los alvéolos contienen menos leche, los niveles de FIL disminuyen y la producción de leche aumenta. Las tomas al pecho y la extracción frecuente eliminarán el FIL y asegurarán una producción suficiente de leche.
El reflejo de eyección de leche es una reacción automática que ocurre cuando una madre amamanta a su bebé. La succión del bebé estimula las terminaciones nerviosas del pezón y la areola, que indican a la glándula pituitaria en el cerebro que libere prolactina y oxitocina. La oxitocina hace que la leche fluya por los conductos de la leche; es lo que se conoce como el reflejo de eyección. Las madres pueden comenzar a sentir el reflejo de eyección de la leche materna entre los días 3 y 6 después del parto, y dentro de los primeros minutos de la toma.
Es importante asegurar a las madres que su suministro de leche aumentará durante el primer mes después del parto, y que será más eficiente entre 1 y 3 meses tras el inicio de la lactancia. Durante las primeras 4-6 semanas, cuanto más amamanta y estimula el bebé el pecho, más prolactina se libera y más leche se produce. ¡ La leche producida al comienzo de una toma es relativamente alta en azúcar y baja en grasa; a medida que el pecho se vacía, la leche se hace más rica en grasa hacia el final de la toma. En las primeras semanas después del parto, los bebés amamantados muestran una mayor variación en los patrones de alimentación. ¡ El goteo se produce debido al reflejo de eyección.
La composición de la leche materna es dinámica y se adapta perfectamente a las necesidades cambiantes del bebé, tanto en su contenido nutricional (que incluye grasas, carbohidratos, proteínas, vitaminas, minerales y agua) como en factores bioactivos no nutritivos que promueven la supervivencia y desarrollo. Poca cantidad, tiene una alta concentración de nutrientes y anticuerpos para proteger al bebé recién nacido.
Existe una pequeña proporción de mujeres que no pueden dar el pecho debido a razones biológicas y anatómicas, como tener un desarrollo insuficiente de tejido glandular mamaria (hipoplasia) o cirugía invasiva de mama. Los medicamentos para el parto (como los anestésicos o la oxitocina sintética) pueden hacer que el reflejo de eyección de la leche materna se debilite en la madre, y que el fármaco pase a través de la placenta materna hasta llegar al bebé. Después del parto, esto tiene como resultado que los bebés tengan reflejos rítmicos de succión (chupar, mover la mandíbula y tragar) deficientes.
Se necesita apoyo a tiempo para garantizar que estas causas no impacten a más largo plazo. El agarre, la postura y el volumen de leche deben revisarse regularmente durante las primeras dos semanas, con apoyo adicional si el día 10 el volumen de leche es inferior a 750 ml. La clave para aumentar el suministro de leche es la extracción frecuente y eficaz de la leche. ¡ Si las madres están preocupadas por una baja producción de leche, una medida útil es recomendarles que registren el peso del bebé después de cada toma durante 24 horas bajo la supervisión de un profesional de la salud.
Anime a las madres a tomar baños y duchas calientes para luego masajear suavemente sus pechos. Las madres se extrajeron leche con un sacaleches doble, mientras realizaban una compresión mamaria al mismo tiempo. Las madres buscaban zonas del pecho que se notaban firmes al tacto y masajeaban esas áreas mientras realizaban la extracción.
En el lenguaje coloquial, la hipergalactia (también conocida como hiperlactación) se conoce como sobreproducción, síndrome de sobreproducción o sobreabundante producción de leche. La hipergalactia tiende a relacionarse con un flujo rápido de leche, sobre todo tras el primer reflejo de eyección. ¡ Es importante abordar la hipergalactia, ya que las madres afectadas son más propensas a la eyección de leche rápida y a las mastitis de repetición y conductos obstruidos.
Es posible que un bebé que se alimenta de un pecho con exceso de producción no pueda llegar a vaciarlo lo suficiente como para obtener la leche más grasa que está disponible hacia el final de la toma. Una madre que produce demasiada leche también sufrirá consecuencias problemáticas. Un reflejo de eyección demasiado fuerte puede hacer que el bebé se retire y que se niegue a volver a agarrarse, lo que a menudo daña el pezón de la madre. En estos casos, puede resultar de utilidad aconsejar a las madres a que usen un ungüento o crema que facilite la curación de heridas húmedas, para calmar y proteger los pezones doloridos y agrietados.
Aliviar la presión: Extraiga a mano o con un sacaleches la leche del otro pecho para aliviar la presión, pero solo en pequeñas cantidades. Cada vez que se extrae la leche, los niveles de prolactina aumentan y se produce más leche, por lo que este método solo debe realizarse bajo supervisión profesional. Dar el pecho en una posición recostada o acostada: El bebé está colocado de tal manera que la gravedad ralentiza el flujo de leche.
Tomas en bloque: Este método ofrece una manera fácil de normalizar la producción de leche y de tratar los síntomas, tanto en la madre como en el niño. Debe ser controlado y supervisado por una asesora de lactancia cualificada, IBCLC o una profesional de la salud con amplios conocimientos de lactancia. Se trata de amamantar de un pecho durante bloques de tiempo de 3 horas (± 30-60 minutos) para drenarlo completamente.
Esto permite que el otro pecho permanezca lleno durante un tiempo determinado y que, por lo tanto, disminuya la producción de leche gracias al factor inhibidor de la lactancia (FIL), la proteína de la leche materna que envía un mensaje a la prolactina para disminuir la producción de leche. El goteo de leche suele ser muy incómodo, dificultando las interacciones sociales. Más importante aún, el goteo es a menudo una señal de que los pechos están demasiado llenos y que necesitan ser vaciados.
Muchas mujeres pueden enfrentarse a problemas en su viaje de la lactancia materna, pero, con el apoyo y el asesoramiento correctos, la mayoría de las madres pueden lograr sus objetivos.
Factores que influyen en la producción de leche materna
La producción de leche materna es un proceso complejo influenciado por varios factores. Aquí te presentamos algunos de los más importantes:
- Demanda del bebé: Cuanto más succiona el bebé, más leche se produce.
- Hormonas: La prolactina y la oxitocina son cruciales para la producción y liberación de leche.
- Factor Inhibidor de la Lactancia (FIL): Regula la producción de leche en función de la cantidad de leche que queda en los alvéolos.
- Estimulación: La extracción regular de leche, ya sea por el bebé o con un sacaleches, ayuda a mantener la producción.
La prolactina ayuda al pecho a producir la leche. Y la oxitocina a que la leche fluya cuando el bebé se agarra. Pero además, la leche materna contiene una proteína llamada FIL (Factor Inhibidor de la Lactancia) que ayuda al pecho a regular la cantidad de leche. Así, si queda leche en el pecho, habrá mucho FIL. Por el contrario, advierte de que cuando el pecho se vacía quedará poco FIL. "De este modo, los pechos pueden dejar de producir leche si el bebé no mama. Y ajustar la cantidad de leche según lo que mama el bebé. Por eso, cuanto más se vacía un pecho, más leche acaba haciendo éste. En algunas ocasiones es solo una sensación que se produce cuando el bebé demanda más de lo que creías.
El pecho materno se desarrolla y prepara durante el embarazo. Al nacimiento, la expulsión de la placenta y la succión del bebé provocan primero la salida de calostro y después la subida de la leche. Los medicamentos para el parto (como los anestésicos o la oxitocina sintética) pueden hacer que el reflejo de eyección de la leche materna se debilite en la madre, y que el fármaco pase a través de la placenta materna hasta llegar al bebé. Después del parto, esto tiene como resultado que los bebés tengan reflejos rítmicos de succión (chupar, mover la mandíbula y tragar) deficientes.
Normalmente, según indica, una madre con un bebé de 6 kilos suele fabricar un litro de leche al día, y por ejemplo, una mamá de dos bebés, el doble. "Es un error tremendo desconocer la ley de a más demanda más producción. Es un error garrafal para la lactancia cuando se queja una madre porque el bebé llora mucho y se generan grandes inseguridades. El consejo debe ser que poner un suplemento de biberón no es una ayuda sino la trampa mortal para el pecho. Si éste percibe que se toma cien mililitros menos mañana fabricará mañana 100 ml menos; una causa de fracaso de lactancia", alerta.
Según destaca, para saber si el bebé mama lo suficiente, los signos de que todo va bien son que hace pis y caca regularmente, y va ganando peso progresivamente. En este contexto, Paricio llama la atención sobre el hecho de que muchas madres dejen llorar a sus hijos hasta que no se cumplan las tres horas entre toma. "Los bebés, más si son pequeños, maman muchas veces y suelen pedir cada menos de tres horas. Hay que ponerles al pecho, cuanto más mejor. Al principio es normal que pierdan peso y pueden tardar en recuperarlo hasta tres semanas", añade.
El especialista resalta, además, que la leche materna protege a los más pequeños de infinidad de enfermedades. "Es consuelo, es alimento, es protección. Vale la pena darle la oportunidad además y cuanto más delicado esté el bebé, porque si está enfermo, mejor estará con pecho que con biberón", agrega.
Por su parte, Rocío Fontán, matrona del Hospital Rey Juan Carlos de Madrid, destaca en una entrevista con Infosalus que otra de las virtudes de la leche materna es que ésta se adapta a las necesidades del bebé, incluso en la misma toma.
Desde la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPAP) explican que durante el embarazo, el cuerpo de la mujer realiza los cambios necesarios para producir leche tras el nacimiento del bebé.
Tabla de capacidad del estómago del recién nacido
Es importante recordar que la capacidad del estómago del bebé es pequeña al principio, pero aumenta rápidamente en los primeros días y semanas de vida.
| Día | Capacidad del Estómago |
|---|---|
| Día 1 | 5-7 ml (tamaño de una cereza) |
| Día 3 | 22-27 ml (tamaño de una nuez) |
| Día 7 | 45-60 ml (tamaño de un albaricoque) |
En principio normalmente siempre hay. Las mujeres de la tierra suelen tener leche, y es verdad que el mecanismo de producción de la leche depende mucho de la demanda. Tanto es así que se puede decir que la relación es proporcional, cuanto más se ponga al pecho al bebé, más producción y más leche habrá", señala el experto.
La succión del bebé estimula las terminaciones nerviosas del pezón y la areola, que indican a la glándula pituitaria en el cerebro que libere prolactina y oxitocina. La oxitocina hace que la leche fluya por los conductos de la leche; es lo que se conoce como el reflejo de eyección. Las madres pueden comenzar a sentir el reflejo de eyección de la leche materna entre los días 3 y 6 después del parto, y dentro de los primeros minutos de la toma.
El FIL es una proteína que se acumula en los alvéolos, si no se extrae la leche materna. Cuando la leche se acumula en los alvéolos, los niveles de FIL aumentan y la producción de leche se reduce. Por el contrario, cuando los alvéolos contienen menos leche, los niveles de FIL disminuyen y la producción de leche aumenta. Las tomas al pecho y la extracción frecuente eliminarán el FIL y asegurarán una producción suficiente de leche.
La composición de la leche va cambiando a lo largo de la toma. Al principio es más aguada, al final es rica en grasa. No es lo mismo tomar 100 ml de un solo pecho que tomar 70 del primero y 30 del segundo, o 50 y 50. Solo su hijo sabe cuánto necesita. A veces quieren el segundo pecho, a veces no. Igualmente, las necesidades del bebé cambiarán a medida que vaya creciendo y así irá cambiando la composición de la leche para adaptarse, ni más ni menos, que a las necesidades exclusivas de su hijo.
Es importante asegurar a las madres que su suministro de leche aumentará durante el primer mes después del parto, y que será más eficiente entre 1 y 3 meses tras el inicio de la lactancia. Durante las primeras 4-6 semanas, cuanto más amamanta y estimula el bebé el pecho, más prolactina se libera y más leche se produce. ¡ La leche producida al comienzo de una toma es relativamente alta en azúcar y baja en grasa; a medida que el pecho se vacía, la leche se hace más rica en grasa hacia el final de la toma. En las primeras semanas después del parto, los bebés amamantados muestran una mayor variación en los patrones de alimentación. ¡ El goteo se produce debido al reflejo de eyección.
