Es normal que cuando nace tu bebé te surjan muchas dudas acerca de su cuidado y alimentación. Tanto si tu bebé se alimenta con leche materna como con leche de fórmula, una de tus mayores preocupaciones será saber si está tomando la cantidad de leche adecuada o se queda con hambre… ¿Qué señales ofrece el bebé?
La leche materna es el mejor alimento para el bebé, por eso la OMS recomienda la lactancia materna exclusiva al menos durante los 6 primeros meses de vida del bebé. Ya sea leche materna o leche de fórmula, este alimento es esencial para el crecimiento de los recién nacidos. Ofrecérsela a diario garantiza un correcto desarrollo, especialmente crítico a edades tan tempranas.
En primer lugar, su alto contenido en calcio fomenta la formación de los huesos. Cuando son muy pequeños, su esqueleto es todavía frágil y debe continuar desarrollándose. La leche permite que sean más resistentes. Además, este alimento contiene triptófano. Se trata de un aminoácido que contribuye a la relajación del pequeño. Por no hablar de la salud bucodental. La leche ayuda a luchar contra las caries y otras enfermedades de la boca. De la misma forma, también previene la deshidratación de los recién nacidos. Es recomendable basar la alimentación de los primeros 6 meses de vida en leche.
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Cantidad de leche para un bebé de 20 días
Los bebés recién nacidos tienen un estómago tan reducido que al principio, durante los primeros días, apenas pueden tomar 10 mililitros de leche, en muchos casos no supera los 5 ml. Lo que vendría a ser una o dos cucharaditas pequeñas. A partir de la primera semana pueden llegar a consumir entre 60 y 70 mililitros de leche por comida. Esto puede suponer entre 10 y 15 minutos por pecho.
Sin embargo, nada debe tomarse al pie de la letra ya que la alimentación de un bebé en sus primeras semanas de vida dependerá de su tamaño y peso. Por tanto, habrá que atender también a las necesidades del pequeño y si va aumentando su peso de manera normal, nunca forzarle a comer más.
Si decides alimentar con tu leche materna usando el biberón de vez en cuando, alimenta al recién nacido durante el mismo período de tiempo que lo harías amamantando. Si decides hacerlo, la extracción de leche es una opción maravillosa para alimentar a tu bebé con leche materna, mientras le das un descanso a tus pezones y obtienes más control sobre el tiempo y el horario de las tomas. Con el extractor de leche eléctrico Philips Avent, la extracción de leche materna es mucho más cómoda gracias a su diseño que te permite sentarte en posición vertical, en lugar de tener que inclinar tu cuerpo hacia delante.
También es importante elegir un biberón que ayude a que dar leche materna con biberón sea lo más natural posible para ti y para tu bebé, como el biberón Philips Avent Natural Response. Su tetina ultrasuave y con forma de seno fomenta un enganche natural e imita la sensación de un pezón, haciendo que el cambio entre el pecho y el biberón sea lo más suave posible para ti y para tu bebé, además de estar diseñado para reducir cólicos y molestias.
¿Cómo saber si el bebé se queda con hambre?
Las madres tienen un instinto maravilloso, pero no somos capaces de leer la mente. Poco a poco, te familiarizarás con los gestos únicos de tu bebé para indicarte que se ha quedado con hambre. Mientras tanto, aquí te indicamos algunas de las señales más comunes de que un recién nacido tiene hambre:
- Mueve la cabeza hacia el pecho o biberón
- Aprieta las manos
- Se lleva las manos a la boca
- Arruga, golpea o se lame los labios
- Busca el pecho: Cuando tiene hambre tu bebé girará la cabeza hacia un lado buscando tu pecho.
- Saca la lengua: antes del llanto, el bebé también puede sacar la lengua de forma constante y chasquear la lengua.
- Está inquieto y muchas veces, irritable: si el bebé está muy inquieto, habrá llegado el momento de darle de comer. Ésta suele ser una de las primeras señales que indican que un bebé tiene hambre.
Si tu bebé muestra alguno de estos síntomas, es posible que esté tratando de decirte que es hora de comer. Lo ideal es que el bebé se alimente a demanda, cuando tenga hambre. Si estás amamantando, es una forma muy saludable de ayudar a mantener el suministro de leche, ya que tu cuerpo responderá naturalmente a las necesidades de tu bebé y continuará produciendo la cantidad correcta de leche. No obstante, la alimentación con biberón a demanda también puede ser beneficiosa para el bebé, ya que puede autorregular sus necesidades de alimentación.
Señales de que tu bebé no se ha quedado con hambre
¿Cómo sabes cuándo tu bebé se ha quedado satisfecho y que ya no tiene hambre? Bien elijas darle el pecho o darle leche en el biberón, estos signos te pueden indicar que tu recién nacido está satisfecho:
- Cierra la boca
- Gira la cabeza lejos de tu pecho o del biberón
- Tiene las manos abiertas y relajadas
- Se queda dormido
Si tu bebé muestra signos de estar satisfecho, asegúrate de parar de darle el pecho o el biberón, incluso si el biberón todavía no está vacío.
¿Cuánta leche de fórmula necesita el bebé?
La fórmula general son 74 ml de leche de fórmula por cada 450 g de peso corporal del bebé al día. Es decir, si tu hijo pesa 4.000 g deberás darle 658 ml de leche diaria, repartido en 6-7 tomas las primeras semanas. No obstante, al igual que cuando hablábamos de la lactancia materna, cada bebé es un mundo y puede que el tuyo necesite un poco más o menos cantidad de leche y más o menos tomas diarias.
Es importante seguir estas instrucciones para evitar una sobrealimentación y los problemas derivados de ella o bien, la situación contraria, una alimentación deficiente, así como los problemas secundarios que surjan de esta. También deberás consultar con el pediatra la incorporación de la leche en fórmula en la dieta del bebé.
Lactancia mixta: ¿pecho o biberón primero?
Se habla de lactancia mixta cuando la lactancia materna se alterna con tomas de leche de fórmula administrada con biberón. La OMS (Organización Mundial de la Salud) recomienda la lactancia materna exclusiva durante los seis primeros meses del bebé, y complementada con alimentos distintos a la leche, de introducción progresiva a partir de los seis meses. No obstante, la leche materna continúa siendo el alimento principal del bebé hasta el año, pudiéndose prolongar la lactancia hasta los dos años, o más, si el pequeño y la mamá así lo deciden.
¿Es mejor comenzar la toma ofreciéndolo el pecho o el biberón? Depende. No existe una regla válida para todas las mamás y todos los bebés. Se ofrece al niño, en la misma toma, tanto el pecho como el biberón. En primer lugar, se ofrece el pecho, unos 10-15 minutos por cada lado, con el fin de estimular la producción de leche. Después, si el pequeño demuestra que sigue teniendo hambre, se le da el biberón. En este caso, sería mejor ofrecerle un poco de biberón primero, para ayudarle a calmarse.
Si comienzas a darle a tu hijo leche materna y de fórmula en el mismo biberón, lo más probable es que empiece a rechazar ingerir leche materna, ya que la succión del biberón le supone menos esfuerzo que la del pecho. Debes tener en cuenta que la leche de fórmula fluye mucho más rápido y con una mayor cantidad por el biberón que si toma el pecho. Así que si el bebé tiene apetito, preferirá el biberón. Por este motivo, es aconsejable darle primero leche materna y después leche de fórmula, en vez de mezclarlas.
Otros factores a tener en cuenta
- Hace caca y pis con regularidad: La orina debe ser clara y debe hacer pis entre 6 y 8 veces al día. Las cantidades y número de cacas con lactancia materna es muy variable, pero los primeros días serán bastantes. A partir de las 3 o 4 semanas puede variar y unos bebés hacen caca todos los días, mientras que otros la hacen cada varios días. Por lo general, las deposiciones son blandas y pasan, en los primeros cinco días, de un color negro (meconio) a marrón y después a amarillo mostaza.
- Higiene: Además de cuánta leche toma un recién nacido, es importante que tengas en cuenta cómo alimentarle. Para ello, la higiene es uno de los aspectos más importantes. Retira los restos de leche, ya que este alimento tiende a descomponerse fácilmente y puede afectar a la digestión de tu pequeño. ¿Y qué ocurre si tu bebé no termina el biberón? Deséchalo cuando haya acabado. No se recomienda guardar esa pequeña cantidad y ofrecérsela más tarde.
- Temperatura: Por último, no calientes la leche en el microondas, pues no conseguirás atemperar de forma homogénea.
Ante todo, recuerda siempre que cada bebé es único, por lo que sus hábitos de consumo variarán día a día, entre una comida y otra. No le fuerces a tomar de más ni lo dejes con hambre.
