Infertilidad Masculina: Causas, Tratamientos Médicos y Naturales

La infertilidad masculina es una patología que afecta la capacidad reproductiva del varón y que puede impedir que la mujer logre un embarazo natural. No obstante, existen diversos tratamientos médicos así como técnicas de reproducción asistida para solucionar los problemas de fertilidad del hombre y conseguir que pueda ser padre.

Alrededor del 30-50% de los casos de infertilidad están relacionados con factores de fertilidad masculina. El estudio y tratamiento de la fertilidad masculina es una de las claves del éxito en Reproducción Asistida. Estudiar y abordar la fertilidad masculina es crucial en los tratamientos de FIV (Fecundación In Vitro).

Si sospechas que puedes no ser fértil, es importante que consultes cuanto antes con un médico urólogo especialista en fertilidad. Este te hará diferentes pruebas para encontrar el origen de un posible problema de fertilidad masculina. Esto es importante, porque en muchas ocasiones la infertilidad en el hombre se puede resolver tratando su causa.

La opción más sencilla sería intentar recuperar la fertilidad masculina mediante tratamientos naturales y llevando un estilo de vida saludable. Si esto no tiene resultado, será necesario recurrir a la inseminación artificial (IA) o la fecundación in vitro (FIV) para tener descendencia.

Infertilidad masculina causas y tratamientos

Causas de Infertilidad en Hombres

Existen muchas causas de infertilidad masculina. La infertilidad masculina es responsable de 20% de los casos de infertilidad. Los principales factores que pueden alterar la fertilidad masculina son:

  • Factor pretesticular o endocrino: Se produce por un problema en la producción y/o liberación de hormonas masculinas que regulan la espermatogénesis o el desarrollo de los órganos sexuales masculinos.
  • Factor testicular: La patología se encuentra específicamente en el testículo, el cual, por razones genéticas o adquiridas, no produce correctamente los espermatozoides.
  • Factor postesticular: En este caso el problema está causado por una obstrucción o bloqueo en las vías seminales que conducen a los espermatozoides desde el testículo hasta la uretra.
  • Factor espermático: Se trata de infertilidad causada por alteraciones en las características espermáticas como la concentración, morfología y/o movilidad.

Si quieres información más detallada de cómo estos 4 factores pueden afectar a la fertilidad, te recomendamos el siguiente artículo: Tipos y causas de esterilidad masculina.

Además de estos factores, conviene recordar también que a partir de los 50 años son más frecuentes las alteraciones cromosómicas. Está comprobado que la fertilidad masculina comienza a descender a partir de los 45-50 años. Sin embargo, algunos hombres pueden ser fértiles hasta edades avanzadas.

La evaluación urológica incluye un examen físico, la creación de un historial médico detallado y pruebas diagnósticas como el análisis del semen, tests hormonales y, posiblemente, una ecografía. Un urólogo especialista en la salud reproductiva masculina puede identificar y tratar problemas que podrían afectar la fertilidad del hombre.

Causas Genéticas de Infertilidad

Los factores genéticos son la causa de al menos el 15% de la infertilidad masculina. Hombres con azoospermia son los de mayor riesgo de ser portadores de una anomalía genética llegando al 25% de los casos. Este riesgo disminuye progresivamente mientras aumenta la concentración espermática.

  • Aneuploidías: Son las responsables del 15% de las azoospermias no obstructivas y oligozoospermias severas (menores a 5 millones/ml). La más frecuente es el síndrome de Klinefelter (47XXY), que se presenta en 1 de 500-600 nacidos vivos.
  • Alteraciones estructurales de cromosomas: Dentro de las anomalías estructurales en cromosomas autosómicos, las translocaciones Robertsonianas, inversiones o translocaciones reciprocas se encuentran 10 veces más frecuentes en hombres con oligozoospermia severa (4-8%) que en hombres normozoospérmicos.
  • Microdeleción del cromosoma Y: En la región AZF del brazo largo del cromosoma Y, se encuentran múltiples genes que participan en la espermatogénesis. La microdeleción del cromosoma Y (MCY) se encuentra en el 8-12% de hombres azoospérmicos y 3-5% de oligozoospermias severas.

Tratamientos Médicos y Naturales para la Infertilidad Masculina

No siempre es posible tratar médicamente un caso de infertilidad masculina, pues desafortunadamente existen muchas situaciones en las que ésta es irreversible.

De entre los casos que pueden tratarse con medicación, la mayoría consisten en alteraciones del sistema endocrino del varón, el conocido como eje hipotálamo-hipófisis-testículo. Ante esta situación es conveniente realizar una analítica hormonal que determine las hormonas que se están produciendo de forma anormal. Sin embargo, es posible que el tratamiento hormonal no sea la solución para la infertilidad masculina.

Cuando el problema para conseguir un embarazo se debe a una obstrucción en las vías seminales cabe la posibilidad de recurrir a un tratamiento quirúrgico. En muchos casos, mediante una operación es posible eliminar el bloqueo físico que impide el paso de los espermatozoides o, en su caso, recanalizar los conductos deferentes para que los espermatozoides puedan salir correctamente en la eyaculación.

Los tratamientos de fertilidad masculina pueden implicar desde cambios en el estilo de vida y medicamentos para mejorar la calidad del esperma, hasta procedimientos quirúrgicos como la reparación del varicocele o técnicas de extracción de esperma.

Tratamientos Naturales

Además de los tratamientos médicos, existen tratamientos naturales ante la infertilidad masculina. Los más recomendados y empleados son aquellos formados a base de complejos vitamínicos y antioxidantes como la vitamina E y la L-carnitina, los cuales pueden mejorar parcialmente la calidad seminal en los casos menos severos.

También es ampliamente conocida la maca peruana como remedio natural de la infertilidad masculina. La maca peruana favorece el intercambio celular y la transmisión de los impulsos nerviosos debido a su alto contenido en potasio.

Finalmente, la mayoría de los urólogos recomienda una dieta sana, rica en frutas, verduras y pescado azul con alto contenido en ácidos grasos omega 3, que aporten vitaminas y complejos antioxidantes.

Cambios en el estilo de vida, como mejorar la dieta, reducir el consumo de alcohol y tabaco y el manejo del estrés, pueden mejorar significativamente la calidad del esperma y la salud reproductiva en general.

Reproducción Asistida e Infertilidad Masculina

Cuando los tratamientos médicos o naturales no consiguen remediar el problema de fertilidad en el varón, será necesario recurrir a las técnicas de reproducción asistida para tener descendencia.

Normalmente, cuando una pareja decide recurrir a una clínica de reproducción asistida debido a problemas para conseguir el embarazo, el médico especialista en infertilidad realiza una serie de pruebas iniciales para intentar averiguar qué impide la concepción.

En el hombre, además de la exploración física y la analítica hormonal, la prueba más común es la realización de un seminograma para conocer la calidad de su muestra seminal. Dependiendo del resultado de estos análisis el médico establecerá el tratamiento de fertilidad más adecuado.

Técnicas de Reproducción Asistida

Las técnicas de reproducción asistida que pueden emplearse en la infertilidad masculina, en caso de no haber resuelto la afectación con el tratamiento médico o con el quirúrgico, serán la inseminación artificial (IA) y la fertilización in vitro (FIV).

Inseminación Artificial (IA)

Esta técnica de reproducción asistida es un tratamiento de fertilidad de baja complejidad. La muestra de semen, procesada en el laboratorio, se deposita mediante una cánula en el fondo uterino a la espera de que, por sí sola, ocurra la fecundación.

La inseminación artificial está indicada en casos de infertilidad leve. Generalmente, la muestra seminal debe cumplir ciertos criterios, aunque estos varían en función del criterio de cada clínica.

Fecundación In Vitro (FIV)

La FIV es un proceso mucho más complejo en comparación con la IA. A grandes rasgos, la fecundación in vitro consiste en obtener los óvulos y espermatozoides, ponerlos en contacto para que se produzca la fecundación y transferir los embriones obtenidos al útero de la futura madre.

Esta técnica está indicada en casos de infertilidad masculina, donde los parámetros seminales están más alterados respecto de la IA. Por ejemplo: oligospermia, teratospermia, astenospermia, oligoastenoteratospermia y criptospermia.

Pese a que la FIV está indicada para la infertilidad masculina, también es la opción reproductiva en mujeres solteras que no tienen las trompas permeables o para las parejas de mujeres que desean participar las dos en el embarazo mediante el método ROPA.

ICSI (Inyección Intracitoplasmática de Espermatozoides)

La ICSI consiste en introducir directamente el espermatozoide en el óvulo mediante un complejo sistema de micropipetas. Esta inserción la realiza el propio embriólogo y selecciona aquellos espermatozoides con mejores características.

Aunque muchas clínicas emplean la ICSI en los mismos casos en los que estaría indicada una FIV convencional, la inyección intracitoplasmática está especialmente diseñada para los casos más graves de infertilidad masculina.

Algunas de las situaciones son las siguientes: astenospermia y azoospermia. La ICSI también está indicada cuando empleamos muestras de semen de varones con enfermedades infecciosas o cuando se va a tratar con una muestra de semen valiosa.

Recuperación de Espermatozoides

Hay veces que no es posible recuperar espermatozoides en el eyaculado. En estas situaciones será necesario recurrir a otros procedimientos complementarias como la biopsia testicular, la aspiración de epidídimo y la aspiración testicular.

Las situaciones anteriormente nombradas implican recurrir necesariamente a la técnica de ICSI dado que la cantidad y la calidad de los espermatozoides recuperados serían demasiado reducidas como para optar por una FIV o una IA.

Otras Técnicas de Reproducción Asistida

Las 3 técnicas mencionadas anteriormente son los procedimientos básicos empleados en reproducción asistida. Sin embargo, existen otros métodos complementarios a éstas que se aplican en casos específicos de infertilidad masculina y que potencian aún más la eficacia de la fecundación in vitro convencional o de la ICSI.

  • IMSI: Permite evaluar la morfología espermática de una forma mucho más detallada para seleccionar el mejor espermatozoide.
  • MACS: Consiste en filtrar el semen a través de un sistema columnar para eliminar de la muestra aquellos espermatozoides muertos o no viables.
  • PICSI: Se basa en la misma práctica que en una ICSI convencional, pero se realiza una selección espermática previa a la microinyección.

Diagnóstico de la Infertilidad Masculina

Si el seminograma se encuentra alterado, dependiendo de la afectación, a veces hay que recurrir a otras pruebas complementarias. Inicialmente se solicita un espermiograma o un análisis del semen.

El análisis de semen es la piedra angular de la evaluación de laboratorio de la infertilidad masculina. Para una correcta interpretación del espermiograma, deben ser utilizados los criterios de la Organización Mundial de la Salud (OMS) 2010.

Además del seminograma, también podemos evaluar la calidad seminal a través del estudio del contenido genético de los espermatozoides. Por un lado, podemos estudiar la integridad del ADN, fundamental para conseguir un correcto desarrollo embrionario. Por otro lado, podemos estudiar si los espermatozoides tienen un contenido cromosómico correcto a través del estudio FISH o Chromosperm.

Estudios Diagnósticos

Estudio básico:

  • Anamnesis
  • Examen físico
  • Dos espermiogramas separados por un mínimo de 3 semanas
  • Ecografía Doppler
  • FSH - LH - Testosterona Total

Estudio extendido:

  • PCRs en semen u orina de primer chorro para: Chlamydia trachomatis y Neisseria gonorrhoea
  • Cultivo seminal corriente
  • Cultivo seminal Ureaplasma urealiticum y Mycoplasma genitalium
  • Fragmentación del DNA espermático

Valores Normales en un Espermiograma (OMS 2010)

Para una correcta interpretación del espermiograma, deben ser utilizados los criterios de la Organización Mundial de la Salud (OMS) 2010. En la siguiente tabla, se señalan los valores normales y las alteraciones más importantes.

Parámetro Valor de Referencia (OMS 2010)
Volumen ≥ 1.5 mL
Concentración Espermática ≥ 15 millones/mL
Movilidad Progresiva (PR) ≥ 32%
Movilidad Total (PR + NP) ≥ 40%
Morfología ≥ 4% formas normales
Vitalidad ≥ 58% vivos
Leucocitos < 1 millón/mL

Recomendaciones Finales

La forma más rápida y eficaz de comenzar a valorar la situación es acudir al urólogo. Este te realizará una historia clínica completa, una exploración física y una ecografía del testículo. Además, te solicitará un análisis de sangre y semen. Con esto se sabe habitualmente si el hombre es responsable o no de la fertilidad de la pareja.

Si tu pareja no se queda embarazada, es importante que ambos miembros de la pareja se sometan a evaluaciones de fertilidad.

Conviene tomárselo con calma y no dejar que la ansiedad sea un problema mayor. La dificultad para conseguir un hijo provoca una gran frustración en las parejas.

Publicaciones populares: