¿Cuándo se Produce la Subida de la Leche Materna? Guía Completa para Madres Lactantes

Una de las cosas que toda futura madre lactante espera es tener la subida de leche (también llamada bajada de leche). Y todas hemos oído hablar de este proceso, con lo que tenemos una idea prefijada de lo que es. Hoy queremos hablarte sobre las primeras semanas de lactancia, cómo y cuándo se produce la “subida de la leche” además de brindarte recomendaciones para este periodo.

“La subida de la leche es normalmente un acto fisiológico del cuerpo de la mujer que ocurre de manera natural en los primeros días después de dar a luz”. Esta subida de la leche también llamada lactogénesis suele ocurrir entre las 48 y las 72 horas del parto aproximadamente; en madres que lo son por primera vez suele darse más tarde, mientras que las que ya lo han sido ocurre antes.

En otras palabras, la subida de leche o plétora se produce generalmente unos tres días después del parto. Otras veces la transición entre el calostro y la leche madura es gradual y suave, por lo que no causa síntomas. Esto no es nada preocupante y nunca debe hacer pensar que la madre “no tiene leche” o “no le ha subido la leche”.

Es importante entender tanto la fisiología de la lactancia, la subida de la leche y la evolución del tamaño del estómago de los recién nacido. Cuando nacen, su estómago tiene una capacidad muy reducida, imagina que fuera como una cereza más o menos, con una capacidad de unos 5 ml (¡Sí! ¡Solo 5-10 ml!).

Durante estos días, tu cuerpo va a producir el calostro, ese oro líquido, tan denso y preciado pero tan difícil de ver y que, aunque no lo creas, es suficiente. Las tomas serán más frecuentes durante los dos o tres días que dure el calostro, ya que comen poca cantidad, pero también la metabolizan rápido.

El calostro es el primer alimento que recibe el bebé.

¿Qué Sucede en tu Cuerpo?

Al momento del embarazo las hormonas como estrógenos, prolactina, progesterona y lactógeno placentario van preparando al cuerpo para dar de mamar. Los pechos crecen, la areola se oscurece y se desarrollan las glándulas de Montgomery.

Más adelante, en el pecho de la mujer se produce otro cambio: hacia el quinto mes del embarazo, la placenta empieza a producir una hormona, el lactógeno humano placentario, que estimula el desarrollo de los alvéolos, donde se fabrica la leche. Pero la producción de leche propiamente dicha solo empieza cuando el bebé nace y se expulsa la placenta.

En el momento del parto, cuándo se expulsa la placenta, los niveles de hormonas que teníamos durante el embarazo disminuyen, excepto la prolactina y la oxitocina que comienzan a funcionar. Cada pecho está formado por grasa, arterias, venas y una glándula mamaria.

El proceso de subida de leche se pone en funcionamiento a partir de la separación de la placenta del útero. En primer lugar, lo que se observa es un aumento de la presencia de venas en la zona del cuello y en la parte superior de los pechos. El pecho se siente tenso, algo caliente y pesado. Otra cosa que podemos notar, normalmente en las zonas exteriores del pecho, son pequeños bultos. Al tacto notamos pequeñas hinchazones que no son más que la glándula mamaria.

Entonces, los niveles de estrógenos y progesterona caen en picado y la prolactina empieza su tarea. En un par de días sucede lo que se conoce como subida de la leche. Este complejo proceso biológico hormonal cuenta con la ayuda del bebé. "Cuando se produce el parto se inicia el aumento de producción de leche materna que es favorecido por la succión del bebé, pero sin ella también ocurre en mayor o menor medida.

La succión del recién nacido estimula dos hormonas. Cuanto antes se amamante después del parto y más frecuentemente se haga, antes se producirá la salida de la primera leche. "Los partos vaginales y la instauración precoz de la lactancia, a ser posible en la primera hora tras el parto, favorecen una subida precoz de la leche. Un ambiente relajado, una madre tranquila, unas tomas frecuentes; todo ello favorece una subida de leche adecuada y a tiempo", comenta el experto.

Como se ha indicado, la subida de la leche es un proceso fisiológico regulado por la producción de ciertas hormonas.

Cuando el bebé nace, siempre que sea posible y para que la lactancia sea eficaz, es importante que esta se inicie cuanto antes. La composición de la leche materna varía durante las tomas y a lo largo de la lactancia. La llamada subida de la leche se produce entre el tercer y cuarto día del nacimiento del bebé. Esta leche contiene todos los nutrientes que el bebé necesita y va variando en composición a lo largo de la toma.

Normalmente, si el bebé se está alimentando bien y no hubo problemas al inicio del amamantamiento, la subida de la leche no supondrá ningún inconveniente.

El calostro: oro líquido

Los primeros días de lactancia materna, tu bebé toma una sustancia de color amarillo que en la cultura tradicional se le llama “oro”: el calostro. Es la leche que tu pecho produce tras el parto y el primer alimento del bebé. Sus beneficios sus inigualables.

Nace el bebé, está muy dormidito porque está agotado del esfuerzo del parto. Cuando se despierta, le coges y le pones al pecho. Empieza por tanto la producción del calostro progresivamente.

El calostro es el primer alimento que prepara tu cuerpo para recibir a tu bebé. Es una sustancia densa de color amarillento. Es lo que necesita tu bebé en sus primeras tomas, hasta que empiece la producción de la primera leche. Es inimitable. Tiene un alto contenido en proteínas, minerales y vitaminas. Es rico en anticuerpos que le protege de determinadas infecciones, en concreto, de todas las que tú hayas pasado. Es muy fácil de digerir por lo que es perfecto para el intestino todavía inmaduro de tu bebé.

Masaje y estimulación de mama previo a extracción de leche materna. Enfermería HGO3 CMR

Problemas Comunes y Soluciones

Muchas madres creen que no han tenido subida de leche porque solo han notado estas señales y esperaban una situación más compleja y dolorosa.

  • Dolor o sensibilidad: Es normal que al inicio de la lactancia se experimente cierta sensibilidad mamaria o dolor, esto puede ser por un mal agarre o bien por una sensibilidad propia.
  • Ingurgitación o congestión mamaria: Luego de la subida de la leche, por lo general en los primeros días que el bebé se cansa más al mamar, puede pasar que los pechos se llenen demasiado porque el bebé no los vacía bien y estos se vuelvan duros, con algunas zonas rojas y calientes. Si este es tu caso, lo ideal es darle de mamar al bebé todo lo que sea posible y corroborar que el agarre sea correcto y esté succionando bien.
  • Dificultad en el agarre del bebé al pecho: Esto puede producirse por la misma ingurgitación, al estar el pecho duro el bebé no puede agarrarlo correctamente.
  • Grietas en el pezón: Las grietas en el pezón es otro de los inconvenientes más comunes tras la subida de la leche, pueden llegar a ser dolorosas y hacer que la lactancia se dificulte.
  • Mastitis: Algunas mujeres son más propensas que otras a desarrollar mastitis. Así mismo puede darse por una bacteria, estas pueden ingresar cuando existen grietas en el pezón.

Cuando se produce ingurgitación mamaria la subida de leche se complica, el pecho se llena no solo de leche sino también de líquidos retenidos (edema) que lo complican todo. Dificultan que el bebé se pueda agarrar y pueda extraer la leche. A pesar del dolor que causa la ingurgitación, la peor idea es dejar la lactancia en este momento o posponer las tomas.

La subida de leche puede causar un leve aumento de la temperatura corporal, febrícula. Habitualmente lo que causa la fiebre es sufrir una mastitis. Si aparece fiebre es muy importante vaciar el pecho con mucha más frecuencia, aplicar frío y descansar.

Si no drena bien, se puede producir dolor. Pero en ningún caso, es por la leche. Para prevenirlo, es aconsejable el inicio precoz de la lactancia materna, realizar tomas frecuentes y siempre a demanda. Si tienes mucha inflamación, se ha demostrado científicamente, que lo más eficaz para aliviarte, es ponerte una hoja de col directamente sobre el pecho, con el sujetador por encima.

En los casos de plétoras muy molestas o dolorosas, se puede intentar bajar la inflamación con medidas físicas como aplicación de frío después de las tomas y calor húmedo justo antes. Siempre con cuidado y según los resultados y el alivio que produzcan a la madre. Y especialmente se indica intentar un masaje de drenaje linfático sencillo conocido como “Presión Inversa Suavizante”.

Después de la subida de la leche a menudo durante los primeros días se producen ingurgitaciones del pecho en diferentes momentos. Las medidas físicas de calor, frío y masajes también pueden ser de gran ayuda. En todo caso si se usan extractores ha de hacerse con precaución y según su efecto. Lo ideal es que la lactancia logre regularse de forma natural con el bebé mamando normalmente y a a demanda.

Si el recién nacido pasa todo el tiempo con su madre y no hay restricciones ni horarios se favorece el proceso de lactogénesis. Es aconsejable que las matronas observen en esas primeras horas cómo son las tomas, para asegurar una adecuada posición y agarre del bebé.

Como hemos comentado, la subida de la leche se produce unos días después del nacimiento del bebé, es la leche madura posterior al calostro.

Consejos para Aliviar el Malestar

  • Además puedes aplicar calor en el pecho antes de dar de mamar, esto aliviará el dolor y ayudará al flujo de la leche. Aplica frío luego de cada toma para disminuir la inflamación y aliviar el dolor.
  • Es normal sentir un poco de dolor en el útero y tener algo de sangrado cuando estás sacando leche. Esto pasa porque se libera una hormona llamada oxitocina durante este proceso.
  • En ocasiones, puede aliviar aplicar crema de lanolina purificada, cuyo efecto es favorecer una cicatrización en húmedo, y evitar por lo tanto la formación de costras duras y secas que son arrancadas por el bebé en cada toma.
  • Advertencia: si empiezas con mucha molestia y crees que empieza a hacerse una grieta corrige la postura. El calor vasodilata, es decir, abre los vasos de leche y sanguíneos para traer más líquido así que el calor debes usarlo para el momento de la toma. El frío contrae los capilares y desinflama.
  • Medicamentos antiinflamatorios: si no tienes ninguna contraindicación, consulta a tu gine antes de salir del hospital si puedes tomar ibuprofeno para disminuir la inflamación y el dolor.
La ingurgitación mamaria puede causar molestias, pero hay formas de aliviarla.

Hojas de Col: Un Remedio Natural

  • Está científicamente demostrado que la aplicación de hojas de col sobre el pecho ayuda a desinflamar las mamas. Para usar las hojas, deben romperse los nervios previamente haciendo rodar por encima una botella de vidrio por ejemplo. A continuación, se aplican las hojas directamente sobre las mamas, con el sostén encima. Las hojas de col poseen sustancias taninas que absorben el exceso de calor y desinflaman.
  • Hoja de col. Dicen, cuentan, comentan… que aplicar una hoja de col (una vez aplastados sus nervios con un rodillo) sobre el pecho baja la inflamación. No sé. En siguientes post te contaré qué hacer cuando en el pecho se forman bultos de leche y cómo intentar evitar que acaben siendo una mastitis.

Extracción de Leche

  • Extraer leche. Si tu pecho está muy congestionado, seguramente será difícil que salga la leche. A veces, si aplicas calor sale tanta cantidad que tu bebé se atraganta.
  • La extracción de leche debe considerarse solo en caso de que el bebé no esté mamando eficazmente y la mamá tenga los pechos muy cargados, y quiera sentir alivio. No se debe tirar ni una gota ¡el calostro es oro puro!

Es importante entender que la lactancia materna es a demanda. Es imposible saber cuánto comen cada vez que se enganchan al pecho, pero hay que confiar en la naturaleza. La clave está en el concepto de “barra libre”, que coma lo que quiera y cuando quiera.

Si no drena bien, se puede producir dolor. Pero en ningún caso, es por la leche. Para prevenirlo, es aconsejable el inicio precoz de la lactancia materna, realizar tomas frecuentes y siempre a demanda.

Muchas mujeres temen la subida de la leche por miedo a pasar dolor. Pero no debes preocuparte, el paso de calostro a la primera leche no tiene porque ser doloroso.

No. Pues tampoco tienes que preocuparte. Que no la notes no significa que no tengas leche. La subida de la leche no tiene que ser una preocupación ni durante el embarazo ni los primeros días tras el nacimiento. Es un proceso natural, en el que la leche se va adaptando a las necesidades de cada día de tu bebé.

Esta es una de las preguntas recurrentes que podemos hacernos las mamás, ¿se estará alimentando bien mi bebé? ¿cómo puedo saberlo? Como sabemos, los beneficios de la lactancia materna son múltiples, es importante comenzar cuánto antes con la misma para aportar al bebé todos los beneficios, tanto del calostro como de la leche materna cuando se produce la subida de la leche.

Al fin y al cabo, no hay que hacer nada más (ni nada menos) y a todas las mujeres que dan a luz les sube la leche.

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