Ecografía de la Placenta Durante las Semanas de Embarazo: Desarrollo, Funcionalidad y Cuidados

La placenta es un órgano vital que se desarrolla durante el embarazo, permitiendo el intercambio de nutrientes y oxígeno entre la madre y el feto. A través de la ecografía, es posible monitorear su desarrollo y función a lo largo de las semanas de gestación. Este artículo, elaborado por expertas como la ginecóloga Marta Barranquero Gómez y la embrióloga Silvia Azaña Gutiérrez, ofrece una visión detallada sobre la ecografía de la placenta, el desarrollo del embrión y los cuidados necesarios durante el embarazo.

El Embrión a las 8 Semanas

En la octava semana de embarazo, el embrión sigue creciendo rápidamente. Su cabeza es mucho más grande que el resto del cuerpo, que ya empieza a alargarse y a comenzar a tomar la forma del futuro bebé. Un cambio muy importante que sucede en la octava semana es que se forma la piel del embrión, la cual es translúcida y deja ver el esqueleto formado por cartílagos suaves todavía.

El corazón posee ya cuatro cámaras, se diferencian las válvulas aórtica y pulmonar, y la sangre se bombea de manera muy fuerte y acelerada, sobre unos 180 latidos por minuto.

En la semana 8 de embarazo, también es posible comprobar como los brazos y las piernas del embrión se han alargado y es posible distinguir las manos y los pies. Además, los dedos empiezan a formarse, aunque permanecen unidos por membranas, y los codos ya son visibles.

En cuanto al cerebro, aún no se ha formado completamente, pero se encuentra unido a la médula espinal y van apareciendo las vías neuronales.

Un cambio muy importante que sucede en la octava semana es que se forma la piel del embrión, la cual es translúcida y deja ver el esqueleto formado por cartílagos suaves todavía.

Funcionalidad de la Placenta

En la semana ocho de embarazo, la placenta embrionaria ya se encuentra implantada en el útero y seguirá creciendo en las próximas semanas. Hasta ahora, la alimentación del embrión ha dependido de su vesícula vitelina, una estructura embrionaria que desaparece.

El embrión ha crecido mucho en las últimas semanas y sus requerimientos nutricionales han aumentado. Por tanto, la placenta asume la función de alimentar al futuro feto a través del cordón umbilical a partir de este momento. Así, el embrión recibe los nutrientes y el oxígeno necesarios para su desarrollo por parte de la sangre materna.

Se desarrolla de las mismas células provenientes del espermatozoide y el óvulo que dieron lugar al feto. Existen distintos tipos de placenta entre los mamíferos, pero la humana es de tipo hemocorial (o discoidal), lo que quiere decir que el tejido fetal penetra el endometrio hasta el punto de estar en contacto con la sangre materna.

La placenta suele ubicarse en la parte superior del útero. La placenta previa indica la relación de la posición de la placenta con el orificio interno del cuello uterino y una zona llamada segmento uterino inferior, y este último no inicia su formación hasta la semana 28, por lo que no se puede establecer esa relación antes de dicha semana.

Antes de esa fecha es imposible determinar si es una placenta previa. El 80 % de las placentas de inserción baja al final de la gestación no serán placentas previas, debido a la "migración placentaria", que es el desplazamiento de la placenta a la porción superior del útero por la elongación del segmento uterino inferior que de una longitud de 0,5 cm en la semana 20 pasa a más de 5 cms al final de la gestación.

Tiene forma de galleta redonda y aplastada, es mucho más fina que otros tipos de placenta, puesto que sólo tiene tres capas (sincitiotrofoblasto, conjuntivo y endotelio vascular fetal). El tipo de placenta y el grosor de la membrana o barrera placentaria están muy relacionadas con el paso de sustancias de la madre al feto, así, existe una clara relación, inversamente proporcional al grosor de la placenta, en el paso transplacentario de ciertas sustancias.

La madre proporciona al feto oxígeno, agua y principios inmediatos; y el feto cede a la madre el dióxido de carbono procedente de la respiración, y otros metabolitos (por ejemplo, la urea).

La placenta además segrega sus propias sustancias para crear el mejor entorno para el feto hasta que esté listo para nacer. La placenta es un órgano efímero, es decir que tiene una duración determinada, esto es lo que dura el embarazo.

Por eso a medida que se acerca la fecha del parto es normal que la placenta comience a envejecer, ésto no quiere decir que deje de funcionar, hay placentas perfectamente funcionales en la semana 41 y en la semana 42, pero sí es cierto que a partir de la semana 40 hay que hacer controles más exhaustivos para asegurarse del buen funcionamiento de la placenta.

A través de la ecografía doppler se controlan las arterias umbilicales para asegurarse de que el flujo de sangre y por ende los nutrientes y el oxígeno están llegando adecuadamente al bebé.

La placenta penetra en el útero materno por lo que en el momento de su salida se produce una pérdida de sangre por los vasos sanguíneos maternos que quedan abiertos en la zona donde la placenta estaba anclada.

Posición de la placenta

La Primera Ecografía

Una vez la mujer averigua que está embarazada gracias a un test de embarazo positivo, la primera visita al ginecólogo se suele programar para la semana 8 aproximadamente.

En esta semana, ya es posible ver al embrión en una primera ecografía, tomar sus medidas y escuchar el latido cardiaco. Con esto, se confirma la edad gestacional del embrión y se comprueba si el embarazo sigue un desarrollo normal.

Si no se ve el embrión o el saco gestacional en esta primera ecografía de 8 semanas, podría tratarse de un embarazo anembriónico o embarazo ectópico, respectivamente, lo cual supone que la gestación acabará en un aborto.

El ginecólogo también tomará las primeras medidas del peso de la madre y su presión arterial para controlarlas durante todo el embarazo.

Después de esta primera visita, las ecografías siguientes suelen programarse cada 4-6 semanas, a no ser que surja algún problema durante la gestación.

Tipos de Ecografías Durante el Embarazo

Las ecografías durante el embarazo son, a día de hoy, el método más eficaz y fiable a la hora de controlar el desarrollo del feto. Las ecografías son pruebas de imagen generadas por ultrasonidos que permiten al equipo de ginecología y obstetricia conocer información importante sobre el bebé. Estas pruebas no resultan dañinas para el feto ni para la madre y realizarse más o menos ecografías no acarrea ningún tipo de problema ya que no hay radiación en el proceso.

Sin embargo, es importante que con los primeros síntomas de embarazo se acuda al ginecólogo para que el médico o la matrona te informen sobre cuántas ecografías debes realizarte y solicitar cita para la primera.

Lo normal es que la primera ecografía se haga a partir de la sexta semana de gestación. En cuanto a cuáles son las 3 ecografías importantes en el embarazo, podemos decir que son las que se realizan entre las semanas 11-12, en torno a la semana 20 y, por último, entre las semanas 32 y 36.

  1. Ecografía temprana (6-10 semanas): Se confirma el embarazo, se determina la edad gestacional y se detecta la presencia de múltiples fetos.
  2. Ecografía de primer trimestre (11-14 semanas): Se examina el latido cardíaco, se mide el tamaño del feto y se evalúa el riesgo de patologías cromosómicas.
  3. Ecografía morfológica de segundo trimestre (19-22 semanas): Se examina en profundidad la anatomía del feto para detectar o descartar posibles malformaciones congénitas.
  4. Ecografía de tercer trimestre (32-36 semanas): Se evalúa el ritmo de crecimiento fetal, la posición del bebé y se realiza el estudio Doppler para determinar la salud del feto.

Síntomas en la Madre en la Semana 8 de Embarazo

En la octava semana de embarazo, ocurre un cambio importante en el cuerpo de la futura madre: el útero empieza a crecer. Esto todavía no es muy evidente para la mujer porque el vientre no se ha hinchado aún.

No obstante, es posible notar molestias por el ensanchamiento del útero, como pinchazos y calambres en el vientre y las piernas. Algunas mujeres, incluso, sienten dolor ciático como consecuencia de la presión que ejerce el útero sobre este nervio durante la semana 8 de gestación.

La mujer también puede seguir experimentando los típicos síntomas de embarazo que la han acompañado las semanas anteriores, aunque estos pueden ir desapareciendo. Los comentamos a continuación:

  • Náuseas
  • Ardor
  • Estreñimiento
  • Aversión a olores y sabores
  • Cambios de humor
  • Cansancio y cefalea
  • Aumento de pechos
  • Antojos

Algunos de estos síntomas se relacionan con los cambios hormonales que ha sufrido la mujer en las últimas semanas y todos son completamente normales.

Recomendaciones en la Semana 8 de Gestación

A medida que avanza el embarazo, la mujer debe ir prestando una mayor atención a los cuidados que necesita su cuerpo, no solo para poder combatir los síntomas más molestos, sino también para favorecer el desarrollo saludable de su futuro bebé. Para ello, vamos a comentar algunos consejos muy útiles que deberían seguirse durante toda la gestación:

Alimentación

Los nutrientes más importantes para la mujer embarazada son el ácido fólico, hierro, calcio, yodo, zinc, vitamina D y ácidos grasos omega 3. También es muy importante no saltarse ninguna comida y beber mucha agua durante todo el día.

Hábitos de higiene y limpieza

Es muy importante lavarse bien las manos y los utensilios necesarios antes de preparar la comida, así como limpiar las frutas y verduras antes de su consumo. Además, será necesario cocinar bien la carne y el pescado, y evitar alimentos crudos para que no haya riesgo de toxoplasmosis o listerosis.

Sustancias nocivas

Hay que eliminar del día a día los hábitos tóxicos como el tabaco, y el alcohol, sobre todo ahora que la alimentación del bebé depende de la sangre materna y la placenta.

Actividad física

El ejercicio moderado es muy importante para mantener un embarazo saludable, ya que ayuda a combatir el cansancio y otros síntomas, aporta energía y fortaleza para el parto, y ayuda a mantener el peso adecuado. Los deportes más recomendables para embarazadas son el yoga, pilates, natación o andar diariamente.

Si quieres obtener información más detallada sobre los cuidados necesarios en el embarazo, te recomendamos visitar el siguientes artículo: La salud en el embarazo.

Preguntas Frecuentes

Aquí se responden algunas de las preguntas más comunes sobre la ecografía y el embarazo:

  • ¿Cuándo debe hacerse la primera ecografía del embarazo? La primera ecografía reglada debe hacerse entre las 12 y 14 semanas.
  • ¿Qué pasa si tengo un sangrado en la semana 8 de embarazo? Es recomendable consultarlo con el especialista.
  • ¿Por qué tengo 8 semanas de embarazo si el feto tiene solo 6 semanas? Las semanas de embarazo se cuentan desde la fecha de la última menstruación.
  • ¿A qué mes corresponde la semana 8 de embarazo? La octava semana corresponde al segundo mes de embarazo.
  • ¿Es posible viajar o volar en avión en la semana 8 de embarazo? Sí, en principio no hay ningún problema.

Biometría Placentaria y Complicaciones en el Embarazo

Se ha establecido la relación entre biometría placentaria y diferentes complicaciones de la gestación; sin embargo, estas medidas son complejas, consumen tiempo y no forman parte del estudio ecográfico rutinario. Con el objeto de evaluar la utilidad de la biometría placentaria para la identificación precoz de las gestaciones que van a desarrollar preeclampsia o crecimiento intrauterino retardado, se realiza un estudio prospectivo en 319 gestantes no seleccionadas a la semana 20, midiendo el espesor, el diámetro y el área de una sección de corte placentaria.

Aunque hubo tendencia a encontrar placentas más pequeñas en estas complicaciones (menor diámetro y menor área de sección), las diferencias no tienen la suficiente significación. En los casos que asociaron preeclampsia grave y crecimiento retardado por debajo del percentil 5, las placentas a la semana 20 tendían a ser más gruesas, con menor diámetro y menor área de sección, pero el escaso número de casos no nos permite sacar conclusiones. El estudio Doppler de arterias uterinas es un mejor predictor.

No puede incorporarse a la práctica diaria la obtención de una biometría placentaria detallada, aunque algunos autores proponen la medición sistemática del espesor placentario, pues una placenta gruesa se relaciona con mayor morbimortalidad perinatal.

Tabla I: Resultados de la Biometría Placentaria en Gestantes Complicadas y No Complicadas

Grupo Espesor Placentario (cm) Diámetro Placentario (cm) Área Placentaria (cm²)
No Complicadas 2.19 ± 0.58 11.29 ± 2.01 26.45 ± 4.40
Preeclampsia (PREC) Mayor (No significativo) Menor (p = 0.021) Menor (p = 0.020)
Crecimiento Intrauterino Retardado (CIR) Sin diferencias significativas Menor (p = 0.001) Menor (p = 0.001)
PREC + CIR Más gruesas (No significativo) Menor (No significativo) Menor (No significativo)

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