Todo el mundo se pregunta estos días quién es El Turronero y por qué este fin de semana 3.500 invitados y decenas de famosos han acudido a su fiesta de cumpleaños. José Luis López, conocido popularmente como ‘El turronero’, es un destacado empresario gaditano con numerosos negocios en distintos sectores.
José Luis López, 'El Turronero', en el photocall de su fiesta de cumpleaños.
Este empresario hecho a sí mismo ha celebrado uno de los cumpleaños más sonados del año en Sevilla rodeado de 3.000 invitados de sectores como el cine, la música, la política, el deporte o los medios de comunicación. Algunos quizás recuerden que ya el año pasado reunió a centenares de personas, entre ellos muchos rostros conocidos, en el bautizo de uno de sus nietos. Los eventos de José Luis López, como realmente se llama este empresario de Ubrique, son siempre memorables, y casi como si se tratara de un festival para famosos.
Orígenes humildes y ascenso al éxito
Nació en 1963 en Ubrique, localidad de la provincia de Cádiz, en el seno de una familia humilde que se dedicaba a la venta ambulante de turrones. El apodo le viene del negocio de venta ambulante de turrones que llevaron sus padres. José Luis López comenzó vendiendo turrones de niño en la feria pero ha acabado convirtiéndose en un empresario de éxito en el sector inmobiliario y de seguros y preside además la Fundación López Mariscal que se dedica a obras benéficas. De alguna manera en su fiesta quiso evocar aquella infancia.
Desde muy temprana edad ya ayudaba a los más cercanos, con solo 12 años ofrecía clases particulares a los vecinos más pequeños de su barrio, siendo el apoyo a la educación uno de sus pilares fundamentales en la vida. Sus padres se esforzaron por darle la mejor educación, por lo que acudió a un internado durante su educación secundaria y después empezó a trabajar en el sector de los seguros. Cursó casi todo el BUP en la localidad malagueña de Ronda, pero a los 17 años decidió abandonar los estudios tras recibir una oferta de empleo en PROA como Asistencia en Carreteras.
En verano buscaba trabajo para ahorrar y subsistir en invierno y desde ahí acabó entrando en el sector de los seguros y el mercado inmobiliario. Se metió en el negocio inmobiliario y cumplidos los 30, como constructor e inversor, fue construyendo su imperio. Es uno de los principales empresarios de Andalucía, y sus compañías conforman un importante entramado que toca diferentes palos.
Matrimonio y Familia
En 1983 se casó con Carmen Mariscal, cuando tan solo tenía 20 años y ella 19. Eran jóvenes, él tenía 20 y ella 19, pero pudieron establecer una historia de amor y éxito que perdura hasta el día de hoy. Dos años después de su boda nació su primera hija, María, y en 1987 llegó al mundo su hijo Pepe. En 1985 nace su primera hija, María López Mariscal y poco después en 1987 nace su hijo Pepe. El Turronero se casó con Carmen Mariscal en 1983, según cuenta en la página web de su fundación.
Cuenta que cuando se fue a Madrid su mujer le dijo que tuviera cuidado que muchas mujeres querrían estar con él porque tenía buena alma y se llevaba bien con todo el mundo.
Diversificación de Negocios
Además de probar suerte con lo inmobiliario ha invertido en una cadena de panaderías, en el artesano que fabrica bolsos para Chanel... Y mucho más. Entre sus empresas está una marca de bolsos de lujo, Hedén, diseñados y fabricados en España, tiene una ITV y una empresa que fabrica gasóleo con plástico. No contento con eso también invirtió en un centro de psicología en Sevilla llamado Galiani y otro de oncología en Córdoba. Y en Madrid es socio de Wow, el gran almacén de lujo y tendencias abierto en Gran Vía por el ex presidente de El Corte Inglés Dimas Gimeno que de manera inminente abrirá una nueva sede en la calle Serrano 52.
"Me gusta contar con gente que sabe más que yo. El éxito es rodearte de personas que te aporten. Me dejó aconsejar en cosas que no entiendo. Estos años de éxitos no han estado exentos de polémicas.
Celebraciones Fastuosas
Para su celebración alquiló durante tres días el Palacio de Congresos de Sevilla y metió allí dentro coches de choque, puestos de comida rápida y actuaciones de todo tipo de artistas. "La que has montao José Luis. Todo gratis para sus invitados -y sin pagar a los artistas, según ha dicho el propio organizador de la velada, que comenta que los famosos van porque le quieren-.
Algunos medios han cuantificado la asistencia en 3.000 y otros en 3.500 con los gastos pagados, cantidades astronómicas que sin duda le habrán costado caro. Pero El Turronero no escatima. Puso siete aviones y una línea de AVE para que pudieran llegar sus invitados. También cabinas de peluquería y maquillaje para estar siempre guapos.
Celebración del Turronero con numerosos invitados.
"Disfruté como una enana en la fiesta. Parece que llevo tres días de cumpleaños", dijo Ana María Aldón. Numerosos rostros conocidos se han dado cita en la fiesta anual de 'El Turronero'.
Para montar esta fiesta ha estado 14 meses de preparativos y ha pedido bloquear las agendas a sus invitados con más de un año de antelación. Reconoce que a su fiesta fueron famosos que él no conocía invitados por otros famosos que él había invitado. Algo que celebra ya que a los amigos de su amigos los considera como los suyos. Una fiesta por todo lo alto que ha llevado 14 meses de preparación
Controversias y Amistades
El Turronero saltó a la fama por el caso de María José Campanario. Había sido él quien le había presentado a la esposa de Jesulín de Ubrique al hombre que organizó la estafa a la Seguridad Social por la que fue condenada Campanario y su madre. Como José Luis López es de Ubrique, al igual que los Janeiro, no es ninguna sorpresa que la familia fuera amiga del empresario. Entre sus amigos también está el ex banquero Mario Conde, a quien el Rey rápidamente dejó de lado cuando fue imputado por la Justicia. Al parecer se conocieron en un AVE a Andalucía y su amistad se hizo tan cercana que la primera persona a la que el malogrado banquero llamó desde la cárcel fue a José Luis. Otro amigo es Pedro Pacheco. El exalcalde de Jerez recibió la visita del empresario durante los tres años que permaneció en prisión. Y es otro de los políticos que se ha juntado en esta fiesta, con photocall incluido.
En 2008 estuvo involucrado, como intermediario, en la llamada 'Operación Karlos', una trama por fraude a la Seguridad Social que condenó a María José Campanario. López fue condenado a dos años de prisión, pero no los llegó a cumplir al no tener antecedentes. También estuvo investigado y fue condenado junto a Pedro Pacheco por el caso de ‘la estación de autobuses'. La Audiencia de Cádiz le impuso entonces un año y medio de prisión, sin embargo, también se le suspendió la condena. Además, llegó a confesar haber emitido facturas falsas en 2017 ante el tribunal de la Sala Octava de la Audiencia Provincial de Cádiz por la denominada 'operación Lobo’.
Su cercanía con varios casos judicializados han hecho saltar las sospechas de muchos. Sin embargo, lo que sus amigos señalan es que es extremadamente generoso y se preocupa por los demás. En este recorrido de más de cuarenta años trabajando (acaba de cumplir 60) ha hecho amistades con todo tipo.
Entre sus amigos se cuentan nombres propios de prácticamente todo el espectro político: tanto Susana Díaz y José Bono como Ángel Acebes e Iván Espinosa de los Monteros. “Cuando eres empresario tienes que estar centrado en tu carrera. Y definirte poco delante de nadie; con unos te irá mejor, con otros te irá peor, pero yo dependo de todos. Prefiero estar bien con todo el mundo y guardar el equilibrio”.
La Fundación López Mariscal
Ha tenido tiempo de amasar una enorme fortuna que, según señalan sus afines, utiliza para financiar causas sociales a través de la Fundación López Mariscal 2015. La creó junto a su mujer, Carmen Mariscal, y se centra en los ámbitos culturas, educativos y de ayuda social.
D. José Luis López Fernández es el presidente de la Fundación López Mariscal, institución creada en 2015 para canalizar su carácter filantrópico y el de su familia. Una de las premisas de El Turronero de Ubrique es ayudar a sus vecinos de Ubrique y la Sierra de Cádiz. En el año 2000 decide contribuir económicamente, al igual que el resto del pueblo de Ubrique, en la construcción de la Residencia de Mayores Nuestra Sra. de los Remedios.
Siempre ha pensado que la Navidad es la mejor época del año para agradecer el cariño de sus vecinos e intentar generar alegría y felicidad entre los más pequeños. Por ello desde hace más de 12 años, durante el periodo vacacional, instala un Parque de Atracciones totalmente gratuito para que todos los niños se diviertan y disfruten de la Navidad. Otra de sus prioridades filantrópicas es la ayuda económica a Asociaciones de Ubrique y de la comarca para contribuir a la mejora del día a día de los más necesitados y vulnerables de la sociedad. Es por ello que también organiza comidas benéficas para estas organizaciones que durante un día son los protagonistas.
Se siente totalmente satisfecho con toda la ayuda que presta y le colma de felicidad el recibir todos los años una maceta de espárragos de un vecino de Ubrique al que mandó a un hospital privado y, según los médicos, le salvó la vida. El mayor deseo de José Luís Fernández El Turronero y su esposa es que los dos hijos continúen con la labor filantrópica que tantos momentos de felicidad le han propiciado a sus progenitores, para lo cual han creado la Fundación López Mariscal. Su propósito en definitiva es devolver a la sociedad, mediante una labor de mecenazgo, una parte del éxito empresarial de la familia.
La Fundación López Mariscal se dedica a ayudas diversas.
La Fundación López Mariscal es el muelle de la esperanza al que acuden sus vecinos cuando el Estado falla. Desde el programa de becas Talento Andaluz a costear operaciones quirúrgicas o hacerse cargo de las vacaciones de familias que no se las pueden permitir: “En mi vida me podría imaginar ni soñando lo que me ha pasado. Hace 10 años montamos la fundación como un conducto de entrega para poder compartir y que mis hijos viesen que esa era una de mis motivaciones en la vida. Siendo niño ya me gustaba compartir con los demás; mi madre me regañaba cuando le cogía cosas del kiosco y se las daba a otros críos. Un amigo me preguntó el otro día cómo se llega a ser generoso: es algo que no se aprende, debes sentirlo. En todo el tiempo que lleva ayudando a otras personas y apoyando a emprendedores, no descarta que se le haya colado algún aprovechado: “Si eres generoso y tienes capacidad de recursos, esa posibilidad siempre existe. Y de hecho ,sé que se han aprovechado. Pero en fin, la vida no está compuesta solo de cosas buenas. Como que alguien te decepcione. Pero por eso no voy a cambiar”.
Una de las premisas de El Turronero de Ubrique es ayudar a sus vecinos de Ubrique y la Sierra de Cádiz. En el año 2000 decide contribuir económicamente, al igual que el resto del pueblo de Ubrique, en la construcción de la Residencia de Mayores Nuestra Sra. de los Remedios.
Siempre ha pensado que la Navidad es la mejor época del año para agradecer el cariño de sus vecinos e intentar generar alegría y felicidad entre los más pequeños. Por ello desde hace más de 12 años, durante el periodo vacacional, instala un Parque de Atracciones totalmente gratuito para que todos los niños se diviertan y disfruten de la Navidad. Otra de sus prioridades filantrópicas es la ayuda económica a Asociaciones de Ubrique y de la comarca para contribuir a la mejora del día a día de los más necesitados y vulnerables de la sociedad. Es por ello que también organiza comidas benéficas para estas organizaciones que durante un día son los protagonistas.
Se siente totalmente satisfecho con toda la ayuda que presta y le colma de felicidad el recibir todos los años una maceta de espárragos de un vecino de Ubrique al que mandó a un hospital privado y, según los médicos, le salvó la vida. El mayor deseo de José Luís Fernández El Turronero y su esposa es que los dos hijos continúen con la labor filantrópica que tantos momentos de felicidad le han propiciado a sus progenitores, para lo cual han creado la Fundación López Mariscal. Su propósito en definitiva es devolver a la sociedad, mediante una labor de mecenazgo, una parte del éxito empresarial de la familia.
