La lactancia materna es la forma ideal de proporcionar a los niños pequeños los nutrientes que necesitan para un crecimiento y desarrollo saludables. Intentaremos explicar qué entendemos por el concepto de “lactancia establecida”.
Lo primero que tenemos que saber es que los bebés aprenden a mamar intraútero, pues todos sus reflejos deben estar a punto nada más nacer para buscar el pecho, agarrarse y succionar. Así que pasan semanas en el útero succionando, tragando (reflejo de deglución) y girando la cara cuando la placenta les roza las mejillas (reflejo de búsqueda). Y a las madres también les pasa lo mismo.
Durante el embarazo las madres se pueden preparar, leer, mentalizar, informar e, incluso, ir a grupos de apoyo para ver a las madres amamantar. Pero hasta que el bebé no nace no llega la verdadera prueba de fuego con la lactancia. Así que, durante las primeras semanas se considera que ambos están aprendiendo y todo se debería ir consolidando.
Lo que debemos grabar a fuego es que la lactancia tiene que ser placentera para la madre y eficaz para el bebé, esa es la clave que nos va a dar una primera idea de si la lactancia está o no establecida. Habitualmente, llegados a las 4-6 semanas, la madre no debería tener ningún tipo de dolor o molestia en el momento de amamantar. Además, el bebé debe estar feliz e ir aumentando de peso, lo que quiere decir que debe ganar un mínimo de 20-30 gramos al día desde el nacimiento hasta las 6 semanas de vida. Si no aumenta de peso correctamente, aún no podemos cantar victoria. Si, por contra, ambas partes están evolucionando positivamente, podemos considerar que la madre y el bebé se han sacado la práctica con cum laude.
La glándula empezará a funcionar casi de manera autocrina, la madre se sentirá más segura y con mayor capacidad a la hora de entender qué necesita el bebé y, por supuesto, el bebé ya será todo un experto en la materia. A partir de ese momento, a menos que pase algo extraordinario, la lactancia fluirá sola. Eso sí, que fluya sola no quiere decir que no aparezcan dudas, otras dificultades, aumentos de demanda, cambios en el bebé o que la lactancia vaya a ser siempre igual y que la madre no vaya a necesitar más ayuda.
Es recomendable ponerse al pecho al recién nacido lo más pronto posible tras el nacimiento, a poder ser la primera media hora. De esta manera, además de facilitar las contracciones del útero para disminuir la intensidad de la hemorragia tras el parto, se establece un buen reflejo de succión en el bebé y, a su vez, mediante la succión se estimula el pezón y hace que se produzcan las hormonas necesarias para producir leche. Se aconseja alimentar al bebé a demanda, pero si es “dormilón” conviene despertarle para que haga por lo menos 7-8 tomas al día.
No es recomendable usar chupete las primeras semanas, por lo menos hasta que la lactancia se haya establecido adecuadamente.
El éxito y posterior satisfacción de lograr una adecuada lactancia materna depende en gran medida de que la posición al colocar el bebé al pecho sea la correcta. Independientemente de la postura adoptada, debe ser el bebé el que se acerque al pecho y no el pecho al bebé. Para conseguirlo se le estimula rozando con el pezón su labio superior, así abrirá la boca “de par en par” y sus labios deben abarcar no sólo el pezón sino también buena parte de la areola.
Es fundamental que tanto el pezón como la mayor parte de la areola mamaria estén dentro de la boca del bebé, ya que una técnica correcta evitará que te duela durante la succión y que te salgan grietas. Por tanto, si el bebé está bien agarrado y su boca abarca tanto el pezón como la areola su nariz queda libre para respirar. De igual manera, si hiciera ruido al succionar significa que no tiene la postura correcta. Si no estuviera bien colocado, sepáralo de ti y vuélvelo a intentar.
Antes de dar el pecho ten a mano aquello que pienses que vas a necesitar como agua, cojines, toalla, etc. Primero prueba con la postura que te resulte más cómoda. Si optas por estar en la cama, sobre todo los primeros días después del parto o tras una cesárea, túmbate de lado apoyando sobre una almohada y/o cojín tanto tu cabeza como el hombro. Rodea al bebé con tu brazo y gíralo hacia tu pecho, eleva este brazo hacia tu cabeza y con el otro brazo dirígele su cuerpo hacia el tuyo, ya sabes: “ombligo con ombligo” o barriga frente a barriga. Si decides dar de mamar sentada, ponte al bebé lo más cerca posible del pecho. En definitiva, la cara del bebé no debe estar “mirando al techo”, sino encarada hacia el pecho materno. Existe otra postura para estar sentada que se llama “de balón de rugby o a la inversa”: el bebé se coloca a un lado de la madre apoyado sobre una almohada y con su cuerpo recostado en las costillas de ésta, mirándole de frente.
Hay bebés que se agotan y necesitan pausas para descansar, si esto es así le ofreceremos de nuevo el pecho. Cada bebé tiene su propio ritmo de alimentación, como cada madre tiene su propio ritmo de salida de leche; la madre y su bebé se regulan entre sí. Es importante en esta época de lactancia olvidarse del reloj y amamantar al bebé cada vez que lo pida. Si tú le ofreces el pecho y lo acepta es porque lo necesita. No es cierto que se malacostumbren y que puedan esperar 3 horas entre toma y toma. Ofrécele siempre los dos pechos alternando el primero; pero si rechaza el segundo será porque ha tomado suficiente del primero. Respeta siempre lo que desea. No te preocupes si notas que en tu pecho hay todavía mucha leche. Ten en cuenta que en la próxima toma vas a empezar por ese pecho y vaciará la leche acumulada.
Si con la succión traga aire, es aconsejable facilitar el eructo tras las tomas, para lo cual basta con mantenerle apoyada/o sobre tu hombro o sobre el del padre. No es necesario dar golpecitos, con un suave masaje en la espalda es suficiente. No hay ninguna razón médica para suprimir las tomas de la noche. Cualquier lugar es adecuado para calmar la sed, hambre o desconsuelo de tu bebé.
La Organización Mundial de la Salud recomienda que los bebés deben estar alimentados exclusivamente con lactancia materna hasta los seis meses de edad. El tiempo límite de seguir dando el pecho lo ponen la madre y el bebé.
Sí es posible alimentar con lactancia materna exclusiva a dos hermanos/as gemelos/as. Estando tú sentada o tumbada, sitúa una almohada o cojín sobre tu regazo y colocales sobre la almohada mirándote a ti. Combina las dos posturas anteriores.
En el primer trimestre de lactancia, las madres pasan su primera prueba de fuego: el bebé aprende a engancharse al pecho, a extraer la leche, tragarla y digerirla. La madre sufre las primeras molestias en los senos. Cuando la lactancia se instaura va evolucionando en frecuencia y tiempo de cada toma, algo que también puede desconcertar a muchas madres. Existen diferentes patrones de lactancia materna, ya que ésta cambia a medida que evoluciona el bebé. Es normal que el pequeño cambie el número de tomas y eso no significa necesariamente que se esté produciendo menos leche materna, como creen muchas mujeres, según la citada investigación.
"Mi hijo se queda con hambre, no hace más que pedir pecho". También el bebé lacta de una manera diferente a media que se desarrolla, menos tiempo por toma. Si la duración media de la toma ronda los 36 minutos en las primeras cuatro semanas de lactancia, en el tercer mes se instala en los 29 minutos, disminuyendo un 20%. La cantidad de leche ingerida, según el estudio, va en aumento: a medida que el bebé crece, las tomas se espacian y se detecta un aumento de la leche ingerida.
En España, la lactancia materna en recién nacidos se sitúa en un 76 por ciento, más de 10 puntos por debajo de las media de los principales países desarrollados europeos.
La relactación, o lactancia inducida, es el proceso mediante el que se recupera la producción de leche materna después de que haya disminuido o incluso desaparecido. ¿Cómo puedo mantener la lactancia a mi bebé cuando vuelva a trabajar? Realmente no es fácil compaginar nuestra actividad laboral con la lactancia materna. ¿Es útil el cojín de lactancia? El cojín de lactancia ¿es útil o no? ¿Conviene comprar esta clase de almohada? ¿Es necesario para dar el pecho? ¿Qué beneficios aporta a la madre cuando da de mamar a su bebé?
La lactancia materna prolongada es la lactancia que se mantiene más allá del año de vida del bebé.
Contraindicaciones de la Lactancia Materna
En la práctica son muy pocas las situaciones que contraindican la lactancia, entre las que se incluye, la infección materna por el Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH) y por el Virus de la Leucemia Humana de Células T y el padecimiento de Galactosemia y de Deficiencia primaria congénita de lactasa por el niño. El consumo de heroína, cocaína, anfetamina y marihuana no es compatible con la lactancia materna. Otros situaciones excepcionales que contraindican la lactancia son: el tratamiento con antineoplásicos y algunos casos de prolactinoma (adenoma hipofisario secretor de prolactina), que requieren tratamiento con bromocriptina o cabergolina. La lactancia materna se debe suspender temporalmente cuando haya que administrar a la madre isótopos radioactivos.
Se pueden consultar dudas sobre compatibilidad entre medicamentos y lactancia materna en www.e-lactancia.org.
Superioridad de la Leche Materna
La leche materna es el mejor alimento para el lactante. Cubre las necesidades nutricionales para su adecuado crecimiento y desarrollo físico y emocional. Le protege de muchas enfermedades y facilita el establecimiento de un buen vínculo madre-hijo. Favorece además la salud materna disminuyendo el riesgo de padecer osteoporosis y cáncer de mama y de ovario, entre otras patologías.
El calostro es la primera leche, es más amarillenta, contiene gran cantidad de proteínas e inmunoglobulinas (sustancias antiinfecciosas) y aporta muchas calorías en pequeño volumen. La composición de la leche también cambia durante la toma.
Es preciso consultar con un experto en lactancia si la madre tiene dolor, sensación de no tener leche, el niño llora mucho o demasiado poco y siempre que tenga dudas. Los suplementos de biberón no sirven para solucionar los problemas y pueden poner en riesgo la lactancia. La mayoría de los niños, tras nacer, están 2 horas despiertos. En ese periodo la mayoría consigue engancharse. Después existe un letargo fisiológico (8-12 horas) y posteriormente realizan tomas frecuentes (8-12/día o más), irregulares y predominantemente nocturnas. Un recién nacido sano mamando adecuadamente a demanda sólo necesita leche materna.
De los métodos naturales, el MELA es el más eficaz (98%) usado correctamente. Entre los métodos de barrera, el preservativo es ideal para el postparto y lactancia. Anticonceptivos hormonales: Se desaconseja durante la lactancia los que contienen estrógenos y progesterona. Los anticonceptivos con solo progesterona son los de elección.
Características de las Deposiciones del Bebé Amamantado
El ritmo intestinal de un bebé varía según su alimentación y su edad. Tras eliminar el meconio, las heces serán amarillas, líquidas, con grumitos. El color es variable. El ritmo será 1 por toma hasta el mes de vida. De 1 a 6 meses: desde 1 al día hasta cada 20 días, de consistencia pomada y color variable. Los bebés con lactancia materna exclusiva no hacen «caca» todos los días, pero esto no es estreñimiento. La leche producida inmediatamente después del parto corresponde a calostro.
La lactancia en tándem requiere mantener las medidas habituales de higiene.
Lactancia Materna y Embarazo
No es infrecuente que una mujer que está alimentando al pecho a su hijo se quede embarazada. Si la madre lo desea puede mantener la lactancia. Hay que tener en cuenta que la succión estimula la liberación de oxitocina, y que ésta hormona produce contracciones uterinas. El embarazo durante la lactancia puede aumentar la sensibilidad del pezón y dar lugar a modificaciones en el sabor y volumen de la leche.
El Destete
La organización mundial de la salud (OMS) recomienda la lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida y su mantenimiento, junto a la alimentación complementaria, hasta los 2 años. Llegado el momento del destete éste se debe hacer de forma delicada y paulatina, reduciendo despacio el número de tomas, posponiendo la toma o bien ofreciendo el pecho con condiciones, y siempre proporcionar otro tipo de consuelo. En la lactancia en tándem hay que mantener las medidas habituales de higiene.
Si el niño hace 4 o 5 tomas de pecho al día no precisa otras fuentes de leche o derivados lácteos.
Introducción de la Alimentación Complementaria
A partir de los 6 meses el niño está preparado a nivel psicomotor para introducir alimentos que complementen a la leche materna y cubran sus necesidades nutricionales. Hasta el año de edad, se debe ofrecer primero el pecho y después los otros alimentos, ya que la leche materna sigue siendo el alimento fundamental en esta etapa. Introducir el gluten mientras el niño está con lactancia materna, y después de los 6 meses de edad.
Anatomía de la Mama y Producción de Leche
Cada mama se divide en varios lóbulos formados a la vez por lobulillos que contienen los alveolos productores de la leche y la conducen al exterior a través de los conductos lactíferos. Estos se dilatan al llegar al pezón formando los senos lactíferos, que desembocan en el exterior a través de los tubos lactíferos. Para obtener la leche materna, el neonato debe coordinar una serie de mecanismos complejos de succión-deglución. Para que el acoplamiento boca-pecho sea funcional, tanto el labio superior como el inferior deben estar abiertos para acoplarse en todo el contorno de la areola y formar un cinturón muscular que haga un masaje en la zona de los senos lactíferos. La porción anterior de la lengua envuelve el pezón y parte de la areola, y los presiona suavemente contra la encía superior y el paladar (se eleva).
La glándula mamaria es un tejido muy receptivo a la influencia hormonal. Desde el 1.er trimestre de embarazo, el aumento de estrógenos, progesterona y prolactina hace proliferar el tejido glandular y favorece la diferenciación de células alveolares, encargadas de la producción láctea. La areola también aumenta su diámetro y la pigmentación, los pezones se vuelven más eréctiles y los tubérculos de Montgomery más prominentes.
El éxito del inicio y del mantenimiento de la lactancia materna (LM) depende del amamantamiento de inicio precoz y frecuente, de la adecuada succión y del completo vaciado de la mama. Las principales hormonas implicadas son la prolactina y la oxitocina. La prolactina estimula la secreción láctea en los alvéolos. La succión de la mama estimula la secreción de oxitocina, los conductos se exprimen y proyectan hacia el pezón su contenido.
Recomendaciones para un Inicio Exitoso
Se recomienda ofrecer a todas las mujeres embarazadas información y apoyo para la instauración de la lactancia materna. En caso de ofrecer este apoyo es preferible que se haga de manera individualizada siguiendo los 10 pasos recomendados por la IHAN (Iniciativa para la Humanización de la Asistencia al Nacimiento y la Lactancia). Los 10 pasos IHAN, basados en pruebas científicas y aprobados como estándares de práctica clínica, ayudarán a mejorar la calidad de la atención de salud dirigida a las madres, los recién nacidos y sus familias.
En recién nacidos por cesárea, se recomienda el contacto piel con piel inmediato tras el parto siempre que la situación del recién nacido y de la madre lo permita. Los cuidados que sean necesarios se pueden realizar con el recién nacido sobre el pecho de la madre.
Se recomienda el contacto piel con piel inmediato e ininterrumpido tras el parto, colocando al recién nacido en decúbito prono, desnudo, con la cabeza ladeada sobre el abdomen y el pecho desnudo de la madre durante los primeros 120 minutos tras el nacimiento. Se recomienda secar suavemente la cabeza y la espalda del recién nacido, pero no sus manos. Para evitar la pérdida de calor, se recomienda cubrirle con una manta precalentada y ponerle un gorro. El estado de la madre y del recién nacido deben ser supervisados durante ese tiempo por un acompañante correctamente informado o por un profesional sanitario.
Se recomienda dejar que el recién nacido se agarre espontáneamente al pecho durante el periodo de contacto piel con piel. No se conoce cuál es el tiempo máximo que se puede esperar para que el recién nacido se agarre al pecho. Si a pesar de la ayuda prestada no se consigue una 1.ª toma, se debería informar a la madre sobre los signos precoces de hambre y sobre cómo identificar los signos y síntomas de alarma.
- Señales tempranas de hambre: se agita, abre la boca, mueve la cabeza.
- Señales intermedias: se estira, mueve el cuerpo, se lleva la mano a la boca.
- En ambas, amamantar.
- Señales tardías: llora, tiene movimientos agitados y se pone colorado.
En casos de separación o cuando no haya empezado la succión de forma eficaz, se sugiere que la madre se extraiga calostro precozmente. Se sugiere utilizar la postura de afianzamiento espontáneo, también denominada postura de crianza biológica® (madre semirreclinada y recién nacido colocado en prono sobre su cuerpo), que facilita que se pongan en marcha conductas instintivas en la madre y en el recién nacido y favorece el agarre espontáneo al pecho materno, especialmente durante los primeros días y si se presentan dificultades con la lactancia.
Se sugiere el colecho en la maternidad como una práctica que favorece el buen inicio de la lactancia materna, siempre y cuando se mantengan las condiciones que permiten un colecho seguro. Se sugiere el colecho en el hogar (en cama o en cuna-sidecar) como una opción que puede ayudar a la madre a mantener la lactancia materna. Se recomienda informar a las madres y a las familias del peligro que supone para la seguridad del lactante. Se sugiere evitar siempre que sea posible el uso del chupete durante el primer mes para facilitar el buen inicio de la lactancia materna.
Problemas Comunes y Soluciones
Ingurgitación: la ingurgitación temprana (en los primeros días posparto) se debe a cambios hormonales. La mama aumenta de volumen por acúmulo de líquido intersticial y aumento de la producción láctea, sin un adecuado vaciado. Ambas mamas tienen consistencia dura, con la piel a tensión. Dolor bilateral.
Mastitis: tiene una etiología múltiple. Suele asociarse a agarre inadecuado, drenaje ineficaz y a grietas en los pezones. Hay dolor intenso, localizado en una de las mamas, pudiendo verse o no una zona enrojecida y caliente. Se sugiere utilizar un tratamiento antibiótico, además del mantenimiento de la lactancia materna con un vaciado frecuente para resolver la mastitis infecciosa.
Se sugiere fomentar que las mujeres inicien la lactancia materna tan pronto como les sea posible para así prevenir complicaciones como la ingurgitación mamaria o el dolor y las lesiones en el pezón. Se sugiere recomendar que las mujeres con ingurgitación mamaria amamanten a sus bebés de manera frecuente y continuada, con la posibilidad de darse masajes en el pecho y estimularlo para expulsar la leche manualmente. Se sugiere ofrecer actividades formativas sobre la postura de la madre y el bebé durante el amamantamiento, los signos de agarre adecuado y los signos de transferencia eficaz de la leche. Se sugiere el uso de compresas de agua tibia tras el amamantamiento en aquellas madres que amamanten con dolor o tengan lesiones en los pezones.
Se ofrecen ambos pechos en cada toma, comenzando por el que se vació menos en la anterior. La madre presenta signos de lactogénesis II (“subida” de la leche) a partir de las 48-72 horas. En general, las madres notan un incremento de la firmeza, peso y tamaño de los senos. Tras la subida de la leche, los pechos se ablandan después de la toma.
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El Dolor al Mamar
El dolor al mamar es algo que tenemos que vigilar es especial los primeras horas cuando se produce el agarre, ya que no debe doler. Sí puede aparecer mayor sensibilidad, alguna molestia puntual, pero no doler, por tanto lo mejor es pedir ayuda y que alguien observe el agarre para comprobar que este sea el correcto, ya que lo más probable es que el bebé no esté bien colocado, o la posición o la forma en la que agarra el pecho no sea la correcta, y por tanto nos hace daño.
¿Cómo Comprobar que la Lactancia Funciona?
La mejor manera de comprobar que la lactancia está funcionando, no es el tiempo que tarda en pedir una toma, o que está mucho tiempo dormido, sino, valorando las micciones, las cacas que irán poco a poco cambiando y haciéndose de color amarillo, que moja los pañales, y que gana peso.
Muchos profesionales sanitarios ante cualquier problema no dudan en introducir un biberón de leche artificial, como si esto fuera a nutrir o alimentar más que la leche que nuestro cuerpo ha fabricado expresamente para nuestro bebé.
Regulación de la Producción de Leche
La cantidad de leche que tenemos en el pecho se regula mediante la demanda del bebé: cuanto más mama el bebé, más leche sale. Conservar y aumentar la producción de leche se puede hacer con el bebé mamando, o sacándonos la leche manualmente o con sacaleches. A mayor succión del bebé (o a mayor extracción), más producción. El pecho materno no es un vaso que se llena o se vacía, sino que se regula en función de la demanda de nuestro bebé. Se produce al estimular el pezón (al mamar el bebé) y es la que interviene en la producción de leche. Si el bebé necesita, a medida que va creciendo, aumentar la producción de leche, mamará con más frecuencia para, de una manera eficaz y rápida, aumentar naturalmente la producción de leche. Se produce incluso antes de tocar el pezón, al ver o escuchar al bebé, o al pensar en él. Hace que la leche salga.
El Factor Inhibidor de la Leche (FIL)
Es una hormona que está en la misma leche, y que inhibe la producción. Es decir, es un mecanismo de control. Si el bebé mama mucho, saca el FIL y se fabrica mucha leche. Si el bebé mama poco, el FIL se queda en el pecho y se encarga de que se fabrique menos cantidad de leche.
El mito: "espaciar las tomas para que el pecho se llene". El mito: "tomar algo (o más cantidad de algo) para tener más leche". La realidad: "tener más leche" (de la que el bebé toma) sería innecesario e incluso contraproducente. Si a una mujer cada día le "sobraran" 100 ml en el pecho, en un mes tendría tres litros acumulados. Por fortuna, todos los artificios (hierbas, alimentos especiales, ejercicios...) para "tener más leche" son inútiles. Es el Factor Inhibidor de la Leche (FIL) quien se encarga de ello: cuando el bebé no "se acaba" la leche, el FIL se queda dentro e inhibe de forma natural la producción de leche.
Lactancia Exclusiva vs. Lactancia Mixta
Si el bebé toma, además del pecho, leche artificial (lactancia "mixta"), las tomas de leche artificial desplazan tomas del pecho. Para el buen funcionamiento de la lactancia materna es necesario que esta sea exclusiva (durante los primeros seis meses de vida) y a demanda. Es importante resaltar que "a demanda" o "cuando quiera" no equivale, como en ocasiones erróneamente se interpreta, a "cuando llora". El llanto es un signo tardío de hambre, el bebé que reclama el pecho mediante el llanto probablemente antes lo ha pedido de otra forma (se despierta, se mediodespierta, se lleva los puños a la boca, gira la cabecita...).
Composición de la Leche Materna
La composición de la leche va cambiando a lo largo de la toma. Al principio es más aguada, al final es rica en grasa. No es lo mismo tomar 100 ml de un solo pecho que tomar 70 del primero y 30 del segundo, o 50 y 50. Solo su hijo sabe cuánto necesita. A veces quieren el segundo pecho, a veces no. Igualmente, las necesidades del bebé cambiarán a medida que vaya creciendo y así irá cambiando la composición de la leche para adaptarse, ni más ni menos, que a las necesidades exclusivas de su hijo.
"La lactancia materna no es una delicada flor de invernadero, sino una de las funciones más robustas de nuestro organismo.
