La idea de compartir un chapuzón en la piscina con tu bebé puede ser emocionante. Sin embargo, es crucial saber cuándo es el momento adecuado y cómo hacerlo de manera segura. Este artículo te proporcionará una guía completa sobre la edad recomendada para introducir a tu bebé en la piscina, los beneficios de la matronatación y las precauciones necesarias para garantizar una experiencia positiva y segura.
La Edad Ideal para el Primer Contacto con el Agua
La edad para comenzar la práctica de la natación para bebés o matronatación no está definida de manera estricta. Los bebés menores de un año se adaptan al agua más rápidamente que los niños mayores. Los recién nacidos están dotados de una serie de reflejos que hacen posible su adaptación al medio en que se desenvuelven, en este caso el agua.
A partir de los 12 meses estos reflejos se pierden y aparecen otros necesarios para su supervivencia, como el temor a lo desconocido, por lo que el final del primer año de vida es demasiado tarde para el inicio de la natación para bebés.
La mayoría de expertos recomiendan que la edad para meter a un bebé a la piscina o al mar se haga a partir de los 6 meses. Antes de los 6 meses, los bebés son muy vulnerables a la radiación solar. El agua de las piscinas suele contener cloro que puede irritarla y causar molestias. Además, puede ser campo para la proliferación de microorganismos, sobre todo si a la piscina en cuestión es muy popular. Otro aspecto que hay que tener en cuenta es que la regulación térmica de los bebés es diferente a la de los adultos.
Sin embargo, existe la matronatación, creada para fomentar el vínculo madre-hijo, esta se puede llevar a cabo antes de cumplir los 6 meses, pero teniendo en cuenta los requisitos y advertencias necesarios para llevar a cabo esta práctica. La matronatación se recomienda iniciarla a partir de los 4 meses de vida, recordando que el objetivo de esta práctica es fortalecer el vínculo de los peques con su progenitor, no que los niños aprendan a flotar ni a nadar.
Conoce los Beneficios de la Natación para Bebés
Beneficios de la Natación para Bebés
Para los bebés, el contacto con el agua es una de las formas más divertidas de estimulación temprana. Por esta causa, es frecuente que la mayoría de los bebés se sienta como “pez en el agua” cuando entra a una piscina. En el agua, los bebés pueden moverse libremente, ejercitar su musculatura, desarrollar su motricidad gruesa y la confianza en sus capacidades. Pero, además, la práctica de la natación a edades tempranas tiene múltiples beneficios para los más pequeños de la casa:
- Desarrollo psicomotor: El bebé que aún no camina, encuentra en el agua la posibilidad de moverse tridimensionalmente con mucha mayor libertad y continuidad de movimiento. El medio acuático les permite adquirir nociones de espacio, desplazamiento y distancia a una edad muy temprana, lo que favorece su coordinación motriz.
- Fortalecimiento del sistema cardiorrespiratorio: La natación fortalece el corazón y los pulmones.
- Aumento del coeficiente intelectual: Los bebés que han hecho natación en los 2 primeros años de vida desarrollan una percepción mayor del mundo que los rodea. Esto les permite aprender antes y ser más creativos y observadores.
- Mejora y fortalece la relación afectiva y cognitiva entre bebé-mamá-papá: A menudo éste se resalta como el objetivo más importante de la matronatación: la capacidad de reforzar el vínculo de amor y confianza entre la madre/padre y el bebé. Los bebés dependen por completo de sus papás en el agua. Sus brazos les aportan seguridad y en el agua obtienen la completa atención y compañía de sus padres en todo momento. Además, la realización de ejercicios en el agua conlleva a que la familia comparta experiencias ricas y profundas que no sucederán de otra forma.
- Favorece su desarrollo general: Las sesiones son cortas debido a que la actividad en el agua equivale aproximadamente a repetir el mismo ejercicio cuatro veces en tierra. Los ejercicios de matronatación siempre están supervisados por especialistas y cuentan con la participación de los padres, que se bañan siempre con sus bebés. También se practican ejercicios de adaptación, desplazamiento y flotación.
Precauciones y Consejos para un Baño Seguro
Disfrutar del agua de la piscina con los bebés es muy beneficioso para ellos, ya que es una actividad que desarrolla de forma correcta la psicomotricidad de los peques, además de estimular sensorialmente a los niños. Durante los primeros años de vida es de vital importancia llevar a cabo actividades que fomenten los movimientos corporales de los peques y que se estimulen con factores externos que les permitan conocer de manera más amplia el mundo que les rodea.
Indistintamente de si la piscina en la que nos vayamos a bañar es una piscina olímpica o infantil, las condiciones y recomendaciones son las mismas en todas las situaciones, ya que los riesgos y beneficios no tienen por qué variar de una opción a otra por su tamaño o profundidad.
Por otro lado, para llevar a cabo las actividades acuáticas en la piscina con un bebé de 4 meses o más es importante seguir algunas indicaciones:
- Los baños deben de ser de corta duración.
- Mantener vigilados a los niños en todo momento.
- Evitar que el agua entre en los orificios faciales de los niños.
- Es preferible que haya poca gente alrededor para favorecer la privacidad del momento.
- Después del baño es aconsejable dar a los peques una ducha con aclarado de agua dulce.
Se recomienda que, en los baños con el bebé en la piscina, sobre todo durante su primer año de vida, sean de una duración de aproximadamente 20 minutos y con descansos de hasta una hora entre los baños. Antes de entrar con los bebés en la piscina es recomendable informarse de la temperatura a la que se encuentra el agua.
Protección Solar
El sol es un aspecto clave que debes tener en cuenta durante los primeros baños de tu bebé. ¿Sabías que los recién nacidos pueden tener la piel hasta 10 veces más fina que un adulto? Por este motivo, es imprescindible que evites su incidencia directa. También se recomienda emplear barreras físicas. Vístele con un gorrito para evitar insolaciones y mantener su cabeza fresca.
El mejor momento para disfrutar con tu hijo de un divertido rato en la playa o en la piscina es hacerlo a primera hora del día o última de la tarde. Con ello, garantizarás que la radiación solar no es tan fuerte.
Todos los expertos coinciden en que el uso de protección solar nunca debe hacerse en bebés menores de 6 meses. Si, por cualquier motivo, tu bebé ha de permanecer al sol, para evitar quemaduras solares opta por filtros físicos. En tiendas de deportes puedes encontrar ropa para la playa o piscina con protección solar. También sombrillas e iglús para poner en el suelo.
Pañales de Agua y Bañadores
Cuando todavía son muy pequeños, un pañales de agua pueden resultar muy útiles. Normalmente suelen ser de una pieza e impermeables. Tampoco retienen líquido, por lo que no se hinchan cuando tu bebé está dentro del agua para evitar ahogos. Si optas por un bañador, asegúrate de que es apto para su edad y lavable. Hazte con uno compuesto por dos piezas: por fuera, hecho de licra o algún otro material de rápido secado.
Una de las opciones más utilizadas actualmente son los pañales de agua desechables, pero al final resultan ser una opción poco ecológica; es por esto por lo que se crearon los bañadores pañal para piscina, puesto que no solo es una alternativa más sostenible, sino que también resultan más económicos, ya que son reutilizables.
Si prefieres no optar por bañadores pañal, los bañadores Little Dutch son una opción de bañadores de alta calidad y con bonitos y divertidos diseños que llamará de manera inmediata la atención de los niños. No solo son fáciles de poner y limpiar, sino que además son cómodos y permiten a los niños libertad de movimientos para que disfruten al máximo de sus primeros chapuzones.
Otros Elementos Esenciales
En el momento en el que preparamos la bolsa para acompañarnos en esta aventura es necesario tener en cuenta los factores externos a los que nos podemos enfrentar e incluir productos que al igual no vayamos a utilizar, pero que solo por la posibilidad de que se pudiera dar el caso en el que lo necesitemos es mejor incluirlos a la bolsa y tenerlos en dicha situación; como es el caso de las cremas de los peques, los geles o lociones.
Por otra parte, los productos esenciales e imprescindibles que se deben incluir en la bolsa para ir a la piscina con bebés, además del bañador, son: las camisetas con protección solar para los bebés en la piscina, protector solar, gorrito, toalla y gafas de sol para bebés, si está al aire libre, y toalla y chalecos flotadores, flotadores o manguitos.
Piscinas de Sal: Una Alternativa Suave
En nuestras instalaciones que son de agua salada el bebé puede entrar en el agua desde los 15 días de vida. No hay nada establecido. Es cierto. Las piscinas de sal utilizan esa propia sal para crear cloro salino natural (como el del mar).
A esta temperatura podemos llegar precisamente por tener piscinas de sal. La temperatura para el baño con bebés debe estar en una franja entre 30 y 32 grados.
Tabla de Recomendaciones por Edad
| Edad del Bebé | Recomendaciones |
|---|---|
| Menos de 6 meses | Evitar piscinas con cloro y exposición directa al sol. Considerar matronatación bajo supervisión. |
| 6 meses en adelante | Piscinas con cloro moderado son aceptables. Usar protector solar y ropa protectora. |
| Cualquier edad | Supervisión constante, baños cortos, hidratación y cuidado de la piel. |
Con esta guía, esperamos que te sientas más preparado para disfrutar de un verano seguro y divertido con tu bebé en la piscina. ¡A disfrutar del agua!
