John Joseph Travolta, un nombre que evoca imágenes de pistas de baile iluminadas, melodías inolvidables y una presencia magnética en la pantalla, nació el 18 de febrero de 1954 en Englewood, Nueva Jersey, EEUU.
Le van los papeles de gamberro con encanto. Se convirtió en ídolo adolescente tras protagonizar hitos del cine juvenil como Grease y Fiebre del sábado noche, después vino la resaca del domingo y acabó relegado a comedietas de segunda fila.
Inicios y Ascenso a la Fama
John Joseph Travolta fue el pequeño de los seis hijos de un humilde matrimonio italoamericano, formado por Salvatore, propietario de una tienda de neumáticos y Helen, profesora de interpretación. Influido por la vocación artística de su madre, John empezó desde muy pequeño a intervenir en musicales en el colegio, y recibió clases de danza con Fred Kelly, hermano del mismísimo Gene Kelly. En eso del baile, no tenía rival, por lo que le reclutaron para debutar en un musical de Broadway a principios de los 70. A continuación, se hizo popular en EE.UU. por la serie televisiva Welcome Back, Kotter, de 1975. Ese mismo año debutó en el cine, con La lluvia del diablo, mediocre cinta de terror.
También pertenecía a este género, aunque su calidad era mucho mayor, Carrie, donde Travolta le hacía la vida imposible a la protagonista. En 1977, Fiebre del sábado noche desató una auténtica fiebre -nunca mejor dicho- en los cines, y convirtió a Travolta en el icono juvenil por excelencia de los 70. Más éxito todavía tuvo Grease, musical nostálgico coprotagonizado por Olivia Newton-John, que rememoraba la década de los 50.
En las dos películas, Travolta actuaba, bailaba y cantaba (ya había probado suerte como cantante y había colocado una canción, 'Let Her In', en las listas de éxitos). Las dos cintas le hicieron famoso, mientras en su vida personal vivía un terrible drama: a Diana le diagnosticaron cáncer de mama. Se sometió a una doble mastectomía, pero no lo superó y falleció, con 41 años, el 27 de marzo de 1977.
El último baile de Olivia Newton John y John Travolta
Declive y Resurgimiento
Travolta empezó con fuerza la década de los 80, con Impacto, ameno thriller, de lo mejor de Brian de Palma. Pero el público empezó a darle la espalda enseguida. Tanto la mediocre comedia Tal para cual, donde volvía a coincidir con Olivia Newton-John, como La fiebre continúa, secuela de Fiebre…, pasaron sin pena ni gloria. Relegado a subproductos que nadie recuerda, se refugió en la Iglesia de la Cienciología, convirtiéndose en uno de sus miembros más activos.
Para entonces, su carrera se había revitalizado con la comedia 'Mira quién habla' (1989), al lado de su amiga Kirstie Alley y con tan buena taquilla que tuvo dos secuelas. Pero su verdadero renacer como estrella fue en 1994, de la mano de Quentin Tarantino, que ofreció a Travolta ser el mafioso Vincent Vega en 'Pulp Fiction', personaje con el que ganó un Oscar.
En los cinco años siguientes, trabajó en 15 películas, de las que destacaron 'Cómo conquistar Hollywood', 'Fenómeno', 'Cara a cara', 'Colores primarios' o 'La delgada línea roja'. Nominado al Oscar al mejor actor, por este trabajo, volvió a convertirse en uno de los actores más requeridos. Terminó de reconquistar la meca del cine en Cómo conquistar Hollywood, divertimento metacinematográfico.
Vida Personal
Durante el rodaje de Los expertos, comedieta de segunda fila, conoció a la actriz Kelly Preston, otra ciencióloga de la que se enamoró, y con quien contrajo matrimonio en 1991. El amor le sentó bien al actor, que empezó a remontar su carrera con el éxito de la comedia familiar Mira quién habla, que tuvo dos secuelas.
Para su desgracia, el cáncer de mama ha estado muy presente en su vida. De ese tumor murió su madre, Helen Cecilia Burke (arriba, con su padre, Salvatore Travolta). Con su difunta esposa, Kelly Preston, que murió también victima del cáncer.
La vida del actor sufrió un aldabonazo el 2 de enero del 2009, cuando su hijo Jett, de 16 años, que sufría la enfermedad de Kawasaki, murió al golpearse en una bañera durante una crisis epiléptica cuando estaban de vacaciones en Bahamas. Tras su muerte, el actor creó una fundación para ayudar a niños con problemas y se volcó, aún más, en la cienciología.
Dos años después, la tragedia le golpeó de nuevo cuando a su esposa le detectaron un cáncer de mama, del que murió, con 57 años, el 12 de julio del 2020.
Legado
En 1975 fue elegido para La lluvia del diablo. Al año siguiente rodó Carrie, un éxito aunque su papel era secundario, y el telefilme El chico de la burbuja de plástico , donde inició una relación con su compañera de reparto, Diana Hyland, 18 años mayor que él. Este duro golpe Travolta lo superó gracias al baile.
Apenas seis meses después, en junio de 1978, Travolta volvíó a la gran pantalla con un éxito mayor, si cabe, Grease, cuyos números musicales han marcado a muchas generaciones, y que él ya conocía pues había participado en algunas funciones cuando era solo un musical de Broadway. Pero tras Grease su carrera cayó en declive, a exepción de Mira quien habla y sus secuelas, que fueron un éxito de taquilla, hasta que Tarantino y otro baile cambiaron su suerte.
La película ganó la Palma de Oro en Cannes y Travolta su segunda nominación al Oscar. Pero si hay algo por lo que es recordada la película es por el twist (Your never can tell , de Chuck Berry) que bailaron Travolta y Thurman.
