Gina Lollobrigida: Biografía de una Diva Italiana

Gina Lollobrigida, nacida Luigina Lollobrigida el 4 de julio de 1927 en Subiaco, Italia, falleció a los 95 años. Fue una actriz y fotógrafa italiana, que alcanzó la fama mundial con un título que parecía premonitorio: La mujer más guapa del mundo ("La donna più bella del mondo").

Gina Lollobrigida en 1959.

Fue la primera maggiorata -la palabra que definió a las Sophia Loren y Silvana Mangano de la época de esplendor del cine italiano-, sus compatriotas la bautizaron como Gina Nazionale, el orgullo de Italia. Howard Hughes se la llevó a Estados Unidos y se convirtió en la estrella europea más fulgurante de los años 50 con La mujer más guapa del mundo (1955). Su nombre en el Paseo de la Fama de Hollywood es la prueba de que llegó a lo más alto.

"Nací en un momento en el que el cine era verdaderamente poderoso, más de lo que es hoy", contó hace un lustro a la revista Variety. "Las estrellas de aquellos días, incluida yo misma, tuvimos una fama de larga duración que incluso a mí me sorprende".

Lo que sabemos seguro es que nació en Subiaco, junto a las montañas romanas del valle del Aniene. Su padre, Giovanni Mercuri Lollobrigida, regentaba una pequeña fábrica de muebles que llegó a tener hasta quince empleados. La madre, Giuseppina Mercuri Lollobrigida, ama de casa. Como cuentan en la biografía Imperial Gina: la biografía estrictamente no autorizada de Gina Lollobrigida, la familia no era ni pobre ni rica: "tenían lo suficiente para sacar adelante a sus cuatro hijas -Giuliana, Luigia (Gina) Maria y Fernanda".

Ginetta, como la llamaban cariñosamente en casa, se convirtió ya en la adolescencia en el epítome de la belleza italiana. Lollobrigida ha ayudado a construir el estereotipo de mujer curvilínea, racial, sanguínea y mediterránea que tanto ha exportado Italia al mundo: ya sólo queda viva Sophia Loren, que en 2020 salió puntualmente de su retiro para rodar La vida por delante, dirigida por su hijo Edoardo Ponti.

En 1945, un año después de que los alemanes abandonasen el país, la familia se trasladó por fin a Roma, donde Gina estudió en la Escuela de Arte, ya que desde pequeña había demostrado su habilidad con el dibujo. Podría haber sido pintora -como seguramente habrá demostrado en la intimidad-, pero cuenta la leyenda que un día de abril de 1946 paseaba por la Via Veneto con una amiga cuando un desconocido la paró y preguntó si quería "trabajar en las películas". El hombre era Stefano Canzio, director de cine medianamente conocido en la época al que Lollobrigida ignoró.

Pero ese mismo año, durante una fiesta, Lollobrigida conoció a un productor que le presentó a otro cineasta, Riccardo Freda, que en seguida le ofreció un papel de extra en Águila negra (1946). Trabajó en el cine durante cincuenta años desde que apareció por primera vez en la pantalla en 1946, en Águila negra, un drama ambientado en la Rusia Zarista basado en la novela homónima de Pushkin, hasta 1997 cuando apareció junto a Gérard Depardieu en la comedia francesa XXL.

Ascenso a la Fama

Sus primeros éxitos llegaron a las órdenes de Luigi Zampa, con cintas como ‘‘Campane a martello’’ (1949). En 1952 protagonizó junto al francés Gérard Philipe ‘‘Fanfán La Tulipe’’, de Christian-Jaque, una película premiada en Cannes y Berlín, lo que le dio gran visibilidad.

Todos los directores de los años 1950 la querían, pero fue Luigi Comencini quién la impulsó a su máximo esplendor en ‘‘Pane, amore e fantasia’’ (1953). Después llegó la saga Pan, amor y..., comedias en las que compartió pantalla con Vittorio de Sica en 1953 y 1954; en la tercera entrega la sustituyó Sophia Loren y en la cuarta, Pan, amor y Andalucía (1958), lo hizo, atención, Carmen Sevilla.

Gina Lollobrigida en 'Pan, amor y fantasía' (1953).

El bombazo fue tal que Howard Hughes quiso llevársela directamente a Hollywood y convertirla en chica RKO. "Hughes quería desesperadamente casarse conmigo sin ni siquiera conocerme", contó en su momento. Pero el hecho de que tuviese un marido esperando en Roma frustró los comienzos, además de un contrato que la impedía trabajar en suelo estadounidense fuera de la RKO.

Pero en 1953 rodó su primera película en inglés, rodada en la Costa Amalfitana -sí le permitían rodar fuera del estudio en Europa- y fue La burla del diablo, a las órdenes de John Huston y con Humphrey Bogart de protagonista. Entrada triunfal por la puerta grande. Con La mujer más guapa del mundo, de vuelta en Italia y compartiendo escenario con otro Vittorio, esta vez Gassman, Lollobrigida se convirtió en 1955 en la estrella del momento.

Lollobrigida pudo sumarse a la ola del péplum y las producciones ambientadas en los imperios de la antigüedad, un género que permitía acentos diversos y físicos exóticos más allá del fenotipo anglosajón. Uno de sus trabajos más conocidos fue Salomón y la reina de Saba (1959), dirigida por King Vidor, que fue la última película de Tyrone Power, que murió en medio del rodaje y al que tuvo que sustituir Yul Brynner.

Durante los años cincuenta y sesenta Lollobrigida fue la gran actriz italiana con la que rivalizaba Sophia Loren -junto a Claudia Cardinale, también- y participó en superproducciones como Trapecio (1956), un triángulo amoroso junto a Burt Lancaster y Tony Curtis, o Notre-Dame de París (1956), con Anthony Quinn en el papel de Quasimodo.

Lollobrigida con Tony Curtis en 'Trapecio' (1956).

Otras Facetas

Durante casi veinte años surfeó la cresta de la ola y cuando a mediados de los setenta ya no le llegaban más que proyectos mediocres se reinventó como fotógrafa de famosos y entrevistadora. Fue el poeta ruso Yevgenniy Yevtushenko, al que fotografió en una sesión en Moscú, quien le abrió camino hasta la famosa entrevista con Castro.

"Mi amigo y yo estábamos tomando el sol semidesnudos en el jardín de la residencia cuando un apareció el hombre y anunció la presencia de Fidel. Él me sonrió, fingiendo no notar lo escaso de mi ropa. Me dio la mano y la bienvenida a Cuba", escribió en 1974.

Durante los ochenta volvió a Estados Unidos respondiendo a la llamada de la televisión y participó en series como la populachera Falcon Crest en una época que trabajar para la pequeña pantalla suponía una forma de fracaso.

Gina Lollobrigida vs Sophia Loren | Do they look alike? #GinaLollobrigida #SophiaLoren

Pero más allá del mito erótico -casi la única manera en la que una mujer podía ser una estrella en los cincuenta-, Lollobrigida fue una aventurera, una inconformista, que incluso llegó a entrevistar a Fidel Castro en 1974 para la revista italiana Gente. Cuando su fama en el cine se iba apagando ya en los setenta decidió reconvertirse en fotógrafa de Hollywood, lo que la acabó llevando hasta el dirigente cubano. "Cuando tuve la idea de hacerle un reportaje fotográfico a Fidel Castro, me pregunté a mí misma si sería peligroso", confesó en su momento. "Había oído que siempre estaba rodeado de soldados armados, pero la idea me fascinaba. A Castro, en los últimos tiempos, nadie había podido fotografiarlo ni entrevistarlo". Pero ella sí.

Pero su interés por la política no se detuvo ahí: en las últimas elecciones italianas de 2022, la actriz retirada se presentó al Senado por la lista Italia Soberana y Popular, de ideología antisistema, comunista y euroescéptica, que con 1,5% de los votos no pudo siquiera entrar en el Parlamento.

Gina Lollobrigida en una imagen de archivo. (Reuters)

Vida Personal

De manera paralela, su vida privada siempre estuvo en el candelero: en 1949 se casó con el médico yugoslavo Milko Skofic, con el que tuvo un hijo, y del que se divorció en 1971. Y recordada es su relación con el empresario Javier Rigau, 34 años más joven que ella. La actriz terminó denunciándole por estafa y falsedad documental por el matrimonio «por poderes» que contrajeron en 2010, aunque fue finalmente absuelto en marzo de 2017.

Gina vivía en una villa de la vía Appia Antica de Roma y contaba con la ayuda de su asistente Andrea Piazzolla, a quien Rigau y la familia de la estrella han denunciado recientemente, acusándole de manipularla y de dilapidar su fortuna. En los últimos años la estrella, sobre la que pesaban indicios de demencia senil, se vio obligada a subastar su joyero.

En sus últimos años bailó con el escándalo y el papel couché -como aquel extraño matrimonio con el empresario barcelonés Javier Rigau que copó los programas del corazón al principio de la década pasada o las disputas económicas con sus familiares o su intento de entrar en el Senado-, un final que no debe desmerecer la carrera de una pionera que no quiso limitarse a ser La mujer más guapa del mundo.

Filmografía Destacada

Gina Lollobrigida dejó un legado cinematográfico impresionante. Algunas de sus películas más destacadas incluyen:

  • La mujer más guapa del Mundo (1955)
  • Salomón y la reina de Saba (1959)
  • Trapecio (1956)
  • Notre-Dame de París (1956)
  • Pan, amor y fantasía (1953)
  • Fanfan la Tulipe (1952)
  • La burla del diablo (1953)

Trabajó con todos los grandes, desde Humphrey Bogart hasta Sean Connery, pasando por Errol Flynn y Burt Lancaster. También, por supuesto, con Frank Sinatra.

Gina Lollobrigida y Anthony Quinn.

Lollobrigida es una musa indiscutible del nutrido panteón de la cinematografía italiana, coronada como icono de la belleza mediterránea pero profundamente marcada a lo largo de su vida por el amor, el desamor y, por supuesto, los pleitos.

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