Gabrielle Chanel, mundialmente conocida como Coco Chanel, es un nombre que resuena con innovación, elegancia y una revolución en el mundo de la moda. Su vida, marcada por desafíos y éxitos, la convirtió en un ícono y una de las diseñadoras más influyentes del siglo XX. Con sus colecciones, Coco Chanel cambió radicalmente la apariencia de la mujer y sentó las bases de la moda moderna, al tiempo que cambiaba la mentalidad de las féminas.
Coco Chanel en 1935
Infancia y Orígenes Humildes
Coco Chanel nació como Gabrielle Bonheur Chanel el 19 de agosto de 1883 en Saumur, un pequeño pueblo en la región francesa del Loira. Fue la segunda de cinco hermanos, nacida en el seno de una humilde familia. Su padre, Albert Chanel, era un vendedor ambulante que a menudo estaba ausente. La infancia de Gabrielle estuvo marcada por la pérdida temprana y la adversidad.
La pequeña Gabrielle perdió a su madre a los 11 años a causa de una bronquitis. Su padre, abrumado por la situación, abandonó a la niña en un orfanato junto con sus hermanas. Sus dos hermanos varones fueron entregados a una familia campesina de acogida. En el orfanato-convento de Aubazine, Gabrielle fue educada por monjas, aprendiendo a coser, bordar y planchar. Esta educación y la austeridad del lugar influyeron profundamente en su pensamiento y en su futuro enfoque de la moda. Este periodo de su vida fue algo que ella siempre intentó ocultar, al igual que su fecha real de nacimiento.
Primeros Pasos en el Mundo Laboral
Tras su paso por el internado femenino, Gabrielle consiguió un trabajo de costurera en la localidad de Moulins. En plena belle epoque parisina, en 1905, Gabrielle actuó como cantante en un cabaret de Moulins frecuentado por oficiales de caballería llamado La Rotonde, y es allí donde cambió su nombre por el que más tarde sería mundialmente conocida. Su nombre artístico, Coco Chanel, hacía referencia a una de las canciones que interpretaba y que se titulaba Qui qu’a vu Coco? (¿Quién ha visto a Coco?). De la mano de su amante, Etienne Balsan, un rico hombre de mundo de quien aprendió a moverse en sociedad pronto arribó a París donde dejó de lado sus actuaciones para abrir su primera tienda en 1909, una sombrerería que no tardó en tener gran éxito; tanto, que muy pronto la diseñadora inauguró su primer taller de costura, desde el que empezó, paso a paso, la revolución definitiva del guardarropa femenino.
Coco Chanel joven
El Ascenso a la Fama
En aquella época, Coco Chanel conoció a un joven exoficial de caballería y rico heredero de una empresa textil llamado Étienne Balsan. Con su ayuda, la joven pudo inaugurar una tienda de sombreros en la parisina rue Cambon en 1909. De este modo, gracias a los contactos de Étienne, Coco empezó a introducirse en el exclusivo mundillo de la moda parisino que de otra manera hubiera sido totalmente inaccesible para ella. La tienda triunfó casi de inmediato y el nombre de la joven circulaba de boca en boca. Su éxito le permitió abrir una segunda tienda, esta vez de ropa femenina, en Deauville, en 1913. Durante esos años, Coco mantuvo una tumultuosa relación amorosa con el jugador de polo Boy Chapel, que acabaría abruptamente con la muerte de este en 1919.
Gracias al éxito de sus tiendas, Coco se propuso introducir novedades en la moda femenina: eliminó el corsé y fomentó el uso del pantalón entre las mujeres. En palabras de la propia diseñadora: "La moda es efímera, pero el estilo permanece. Todo mi arte consistió en cortar lo que los demás añadían". Coco fue capaz de modernizar aún más el nuevo estilo de vida que las mujeres estaban empezando a adoptar hacia la década de 1920, conocido como estilo flapper, en el que las faldas y los cabellos femeninos se recortaron varios centímetros. Así, con un look más cómodo y un corte masculino, Coco abrió su tercera tienda de ropa en la localidad de Biarritz.
Innovaciones y Diseños Emblemáticos
Y es que Coco odiaba los corsés y las ‘estrecheces’, tan en boga en su época, así que se inventó un estilo que fue la primera en adoptar: la mujer del siglo XX, trabajadora, independiente y emancipada, necesitaba ropas cómodas y sobrias para ir al trabajo, un vestuario que le hiciera sentirse elegante sin dejar de ser ella misma. El color negro, la camelia, el ‘little black dress’, los trajes de chaqueta en ‘tweed’, las camisas blancas de líneas rectas, el pelo corto, los jerséis masculinos adaptados a la mujer, la ropa sport... Todo ello fue saliendo de su cabeza, y la sociedad del periodo de entreguerras lo entendió e imitó. La 'leyenda Chanel' había comenzado.
Entre sus creaciones más icónicas se encuentran:
- El 'minivestido negro' (LBD): Un sencillo y elegante vestido que se convirtió en un básico del armario femenino. Fue presentado en 1926 y fascinó con su sofisticación sencillez. Era la prueba de que la elegancia puede ser sencilla.
- El perfume Chanel nº5: Un perfume atemporal y, seguramente, el más famoso de la historia. Compuesto con aldehídos, cuerpos sintéticos volátiles y notas florales. Fue la primera fragancia sintética que incluía 80 esencias y no representaba el olor de una única flor, como hacían los anteriores.
- El traje de tweed: Símbolo hoy de la elegancia femenina, sigue protagonizando numerosas colecciones de pasarelas, marcas y looks de 'street style'. Cuentan que la tela se inspiró en la de una prenda que su novio el duque de Westminster le dejó. Le gustó y decidió adoptarla para sus modelos.
- Pantalones para ellas: Fue una de las primeras en utilizar pantalones e incluirlos en sus colecciones femeninas, defendiendo una 'nueva mujer' cómoda, libre, activa e independiente.
- El bolso 2.55: Bautizado por su fecha de lanzamiento (febrero de 1955) es una de las creaciones más deseadas de Chanel. Con la característica doble C y su correa, daba carpetazo a los pesados bolsos utilizados por las féminas hasta la fecha y les permitía tener las manos libres.
- Zapatos de tacón sensato bicolores: Coco Chanel apostó por calzados planos o con tacón sensato en pos de esa comodidad liberadora a la que aspiraban todos sus modelos. Los zapatos bicolores son una de sus incorporaciones, que luego rescataría Karl Lagerfedl.
Estas innovaciones no solo transformaron la moda, sino que también liberaron a las mujeres de las restricciones de la época, ofreciéndoles comodidad, elegancia y libertad de movimiento.
Algunos de los diseños más icónicos de Coco Chanel
Controversias y Regreso Triunfal
En el año 1939, la diseñadora se vio obligada a cerrar todas sus tiendas a excepción de una de perfumes, y se trasladó al París ocupado por los nazis donde mantuvo una relación amorosa con el diplomático de origen alemán Hans Gunther von Dincklage. En 1944, acusada de ser una espía nazi, Coco Chanel fue arrestada, aunque fue puesta en libertad poco después. Según el escritor y periodista Hal Vaughan, la diseñadora había trabajado para el general Walter Schellenberg, jefe de la agencia de inteligencia alemana, la temible SD, y la Abwehr, la red de espionaje de la inteligencia militar, en Berlín.
En 1954, Coco regresó de nuevo a la capital francesa con la intención de presentar una colección que acabaría siendo la más importante de su vida (aquel acontecimiento inspiraría el cortometraje de 2013 The Return, El retorno, dirigido por Karl Lagerfeld y protagonizado por la actriz Geraldine Chaplin). La diseñadora presentó el traje de tweed y el icónico bolso 2.55 en París, y poco a poco fue volviendo a ganarse el respeto del público francés. Sus colecciones triunfaron de nuevo, sobre todo en Gran Bretaña y Estados Unidos, donde actrices como Elizabeth Taylor, Grace Kelly o Rita Hayworth se decantaron claramente por vestir sus nuevos diseños.
👗 Del Orfanato A La Revolución De La Moda | Biografía Coco Chanel
Un Legado Imborrable
Los últimos años de su vida habían convertido a Coco Chanel en una persona solitaria y amargada, que seguía viviendo en la misma suite del hotel Ritz de París. A principios de la década de 1970, afectada de artrosis y muy enferma, Coco Chanel se había convertido en adicta a la morfina para paliar sus constantes dolores, aunque ello no le impidió seguir trabajando en el futuro catálogo de primavera de 1971.
La Grande Mademoiselle murió el 10 de enero 1971 en sus dependencias del Hotel Ritz de París, cuando se encontraba embarcada en la preparación de su nueva colección. El mundo perdió a una de las grandes, pero su estilo y enseñanzas forman parte del inconsciente colectivo y cuya visión sigue hoy muy presente en la casa francesa, hoy en día capitaneada por Virginie Viard.
