Embarazo de Riesgo: Definición, Factores y Cuidados

Un embarazo de alto riesgo es aquel que puede verse afectado por factores que pueden conducir a un resultado desfavorable, tanto para la madre como para el feto, antes, durante y después del parto.

En el 70% de las muertes maternas, los embarazos se habían diagnosticado como de alto riesgo; por eso, una adecuada valoración ayuda a diagnosticar y prevenir futuras complicaciones.

Los médicos consideran que hay embarazo de riesgo cuando se dan algunas enfermedades maternas, complicaciones en el embarazo, si el embarazo se ha conseguido por tratamientos de fertilidad o existen circunstancias medioambientales adversas.

Consideramos que un embarazo es de alto riesgo cuando existen factores asociados que pueden complicar el trascurso del embarazo, parto y postparto, y que por ello precisan de una vigilancia y control más estrecho que una gestación que cursa con total normalidad.

El objetivo principal de esta revisión bibliográfica es identificar los factores de riesgo durante la gestación que pueden dar lugar al desarrollo de enfermedades que la conviertan en una gestación de riesgo.

Los factores de riesgo durante la gestación se clasifican en sociodemográficos, antecedentes reproductivos, antecedentes médicos y embarazo actual.

Es verdad que el término «alto riesgo» preocupa, pero a menudo las mujeres con embarazos de alto riesgo por edad no suelen tener problemas y su embarazo transcurre plácidamente.

Factores de Riesgo en el Embarazo a Edad Avanzada

¿Cuándo se considera un embarazo de riesgo por edad avanzada?

Sea cual sea la causa, ser madre después de los 40 es una realidad cada vez más frecuente en nuestra sociedad. Por eso, también es una duda habitual entre quienes quieren serlo conocer qué es y cuándo se considera embarazo de riesgo a edad avanzada.

El primer gran hándicap después de los 40 años es la disminución de las probabilidades de quedar embarazada naturalmente. La reserva ovárica de una mujer de 40 años ha disminuido y, aunque aún es posible tener un embarazo y un parto completamente normales, su fertilidad es cada vez menor.

En términos de probabilidad, las mujeres menores de 35 años de edad tienen una probabilidad de tener un aborto involuntario del 15%, mientras que en las mujeres de entre 35 y 45 años las posibilidades son de entre el 20% y el 35%. Una vez superados los 45 años, el riesgo aumenta hasta el 50%.

A partir de los 40 años, suelen existir otros problemas de salud, como por ejemplo la tensión alta. Un factor de riesgo en un embarazo a los 40 años que puede dar lugar a una complicación llamada preeclampsia.

En cuanto a otros riesgos de un embarazo a edad avanzada, el riesgo de abortos en el primer trimestre, debido a problemas cromosómicos es mayor.

Por otro lado, aumentan las posibilidades de que se desarrollen anomalías cromosómicas, como el síndrome de Down, debido a la disminución de la calidad de los ovocitos y el esperma conforme pasan los años.

La Reproducción Asistida como Aliada

Sin embargo, gracias al gran desarrollo de las técnicas de reproducción asistida, la maternidad a edad avanzada se ha convertido en una realidad cada vez más habitual y su desarrollo mucho más controlado y seguro.

Maternidad tardía: riesgos y ventajas

Por eso, es recomendable buscar asesoramiento y ayuda, ya que resultará clave a la hora de evitar riesgos asociados al embarazo en esta edad.

Embarazo de Riesgo: Importancia de la Salud Materna

¿Cómo afrontar un embarazo de riesgo?

Si quieres quedarte embarazada y estás ya en la edad de riesgo por edad avanzada, intenta mantenerte lo más sana posible. Es importante abandonar el consumo de tabaco y alcohol y elegir una alimentación saludable.

Como hemos dicho antes, tener un peso adecuado, una dieta saludable (fruta, verdura, cereales, evitando los alimentos procesados y azucarados, así como el consumo excesivo de sal) y eliminar el tabaco, son hábitos fundamentales.

Y aunque no padezcas ninguna enfermedad crónica, ni tomes ningún tipo de tratamiento, también es recomendable preparar el embarazo, y llegar al mismo en las mejores condiciones posibles.

En la consulta preconcepcional el médico te recomendará tomar ácido fólico.

En cualquier caso, es importante afrontar un embarazo a la edad que sea con un buen estado de salud, e intentar mantener unos hábitos de vida saludables durante el mismo.

Muy importante: Si padeces alguna enfermedad crónica, es fundamental que realices una visita preconcepcional con tu médico, para así poder valorar los riesgos que puede plantear un embarazo, si precisas de alguna prueba previa al mismo, así como la necesidad de modificar o no tu tratamiento.

Seguimiento y Cuidados Específicos

En caso de embarazo de alto riesgo, tu médico te indicará cuáles son las recomendaciones a seguir, que suelen ser priorizar el descanso, limitar el esfuerzo físico y tomar algunos medicamentos prescritos.

¿Y cuál es el seguimiento indicado para una gestación de alto riesgo? No hay un protocolo ni patrón único, ya que, como hemos visto, las causas son muchas y muy diferentes, por lo que debemos individualizar cada caso.

La pauta seguimiento de una determinada patología puede variar mucho en función de su gravedad y también de su evolución.

Tu obstetra, así como tus médicos especialistas y tu matrona serán los que indiquen cuál es la pauta de control más adecuada para ti.

El seguimiento de los embarazos de riesgo es muy individualizado, como nos cuenta la Dra.

Tu fecha probable de parto, ¿está cerca?

Las bajas médicas dependen de cada mujer y del riesgo que le conlleva estar embarazada. La Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia elaboró una tabla para las mutuas para orientarles en este tema.

Esta tabla -llamada la tabla SEGO- establece la baja desde el primer día en aquellos casos en los que exista un riesgo obvio para el embarazo o el embarazo se etiquete como de alto riesgo.

Una vez presentada la solicitud de baja, el plazo de resolución, según lo que estipula el RD 286/2003, no debe superar los 30 días.

Riesgo durante el embarazo y prestación por riesgo

Parecen conceptos similares, pero apenas tienen nada en común y van asociadas a prestaciones de la Seguridad Social diferentes. Eso sí, en ambos casos, se ve afectada su situación laboral.

El embarazo de riesgo es una situación clínica del propio embarazo. Para hablar de riesgo durante el embarazo, la incompatibilidad debe basarse en las condiciones laborales, no en la propia gestación.

La mujer, por tanto, deberá acudir a su médico de cabecera y si este considera que es conveniente que deje de trabajar algún tiempo, debido a su embarazo de riesgo, le emitirá un parte médico de baja.

Las situaciones por riesgo durante el embarazo se producen cuando los agentes, condiciones o procedimientos del puesto de trabajo pueden influir negativamente en la salud de la madre gestante y/o la del feto. En ese caso, la empresa debe adoptar medidas preventivas complementarias. Si no es posible, la alternativa es cambiarla temporalmente de puesto de trabajo a otro exento de riesgos para su embrazo.

La prestación por riesgo durante el embrazo, regulada por el Real Decreto 295/2009, es un subsidio que recibe la trabajadora embarazada durante el periodo de suspensión del contrato de trabajo o de interrupción de su actividad profesional por riesgo durante el embarazo.

Para tramitar la solicitud y respectiva documentación sin necesidad de estar en posesión de certificado digital puedes acceder a la plataforma de Prestación por riesgo durante el embarazo.

Otros factores de riesgo

Embarazo de riesgo por factores maternos: Hay diversos factores maternos que aumentan el riesgo de complicaciones en el embarazo, aunque la madre sea una mujer sana, como la edad materna menor de 15 años o mayor de 40 o la obesidad.

Embarazo de riesgo por problemas de fertilidad: Si hay antecedentes de problemas de fertilidad (como abortos de repetición) o si la gestación ha sido conseguida mediante técnicas de reproducción asistida, la gestación puede requerir un control más estrecho, sobre todo si precisa tratamientos específicos o si se asocian otros factores de riesgo maternos.

El riesgo de aborto espontáneo es mayor hasta la semana 12 de embarazo, tanto en embarazos de edad avanzada como en el resto de casos.

Como hemos visto, existen factores que aumentan el riesgo de aborto en el embarazo, como trastornos hormonales, defectos genéticos del embrión, defectos inmunológicos, etc.

En este sentido, el final del primer trimestre de embarazo es el momento en que se suele considerar que disminuye el riesgo de aborto espontáneo y comienza un período más tranquilo para la futura madre.

En Eugin podemos hacer ciertas pruebas genéticas para evitar la transmisión de alteraciones genéticas hereditarias en nuestra descendencia. El estudio genético de cribado de portadores permite detectar, antes de iniciar el tratamiento, si los futuros padres o los donantes (en caso de necesitar usarlos) son portadores de enfermedades recesivas en su ADN.

El embarazo es una etapa durante la vida de una mujer que conlleva muchos cambios físicos, hormonales y emocionales para la mujer. Cuando se trata de un embarazo múltiple, como gemelos o trillizos, los síntomas pueden ser más intensos y aparecer antes que en un embarazo único.

Coincide que muchas embarazadas por circunstancias diversas, tienen familiares o amigos cercanos que están siendo sometidos a un tratamiento de quimioterapia o radioterapia para tratar una enfermedad oncológica.

Esta una consulta sobre el polihidramnios o aumento desmesurado del líquido amniótico en el embarazo, aparece con relativa frecuencia en nuestra consulta de Obstetricia.

Muchas mujeres que acuden a consulta en la semana 12, cuando habitualmente hacemos la primera ecografía, tienen esta duda: "¿Puedo estar embarazada de gemelos o mellizos?".

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