¿Cuándo Dejan la Siesta los Niños y Cuál es la Edad Apropiada?

Muchos padres se preguntan cuándo es el momento adecuado para que sus hijos dejen de tomar la siesta. La realidad es que no existe una edad exacta, pero la mayoría de los niños están preparados para dejar la siesta entre los 3 y 5 años. Al igual que con otras transiciones importantes en la vida de un niño, es crucial no apresurar este proceso.

Entre estas edades, los niños aún necesitan ese descanso diario para su desarrollo físico y mental. Sin embargo, es posible que notes cierta resistencia a la siesta, especialmente si tu hijo se acerca a los 2 años. Recuerda que cada niño tiene necesidades distintas, y lo que funciona para uno puede no ser lo mejor para otro.

Si tu pequeño está listo para eliminar la siesta o ya la ha dejado, es importante seguir proporcionando un tiempo de descanso a la misma hora en la que solía ser su siesta. Los niños entre 3 y 5 años necesitan entre cinco y seis horas de juego libre, que es diferente al descanso activo.

Una vez que tu hijo ya no duerma la siesta, preocúpate de acostarlo un poco más temprano, sobre todo durante las primeras semanas. Presta atención a que no esté sobrecansado a la hora de dormir, pero sí lo suficiente para que cuando debas acostarlo no se vuelva un desafío.

Es posible que tengas que hacer frente a horarios inconsistentes, en los que habrá días con siestas y otros sin. Si bien a los adultos nos gusta lo predecible, al eliminar la siesta debe haber cierta fluidez. Ten paciencia y no apresures el proceso, ya que algunos niños tardarán meses en lograr esta transición.

Muchos padres añoran las siestas de sus hijos, ya que este sueño reporta momentos de tranquilidad más que merecida y, además, aporta a los niños múltiples beneficios. Los beneficios de la siesta están más que probados.

La siesta facilita en los niños la recuperación física y psíquica, disminuye la tensión y el cansancio, mejora el humor y el rendimiento escolar. Dormir la siesta, de hecho, ayuda a dormir por la noche y proporciona a los padres periodos de calma para sus quehaceres.

El no dormir la siesta, puede producir un aumento del llanto e irritabilidad, una conducta más impulsiva, mayor grado de ansiedad y depresión. Para evitar todo ello, y con el fin de conseguir que la siesta sea placentera y cumpla su propósito, debe de haber una rutina: misma hora, algo de luz diurna, ambiente tranquilo, con un horario entre las 2 y las 4 de la tarde, y fijarse en pistas como ponerse inquieto y frotarse los ojos, etc.

Durante la primera infancia y la etapa preescolar puede ser más difícil seguir esta rutina; pero no hay que permitir que se convierta en una batalla: no puede obligarse al niño a conciliar el sueño, pero hay que insistir en que necesita un tiempo de tranquilidad. Dejar que el niño lea un cuento o juegue tranquilamente en su habitación.

La siesta es fundamental para el desarrollo y crecimiento de los niños, ya que cumple con una necesidad fisiológica vital. Dormir buenas siestas aporta múltiples beneficios, tanto para el descanso como para su bienestar físico y mental. Por este motivo, no es recomendable hacer caso a quienes sugieren eliminar la siesta de la rutina de tu hijo cuando alcanza los 2 o 3 años, argumentando que ya es “mayor”.

Beneficios de la Siesta en Niños

Dormir la siesta tiene un impacto positivo en diversas áreas del desarrollo infantil:

  • Mejora el descanso: La siesta ayuda a los niños a descansar bien y les proporciona energía para el resto del día.
  • Desarrollo físico y mental: Es esencial para el crecimiento y desarrollo cognitivo y emocional de los niños.
  • Consolidación de aprendizajes: Durante el sueño, el cerebro procesa la información y experiencias del día, lo que favorece el aprendizaje.
  • Regulación del organismo: Las siestas son necesarias para mantener un buen equilibrio biológico, evitando la hiperactividad y asegurando un mejor funcionamiento del cuerpo.

Niño durmiendo la siesta

¿Cuántas Siestas Debe Hacer un Niño Según su Edad?

La duración y la calidad de las siestas influyen directamente en el sueño nocturno, y de igual manera, el descanso nocturno afecta las siestas del día. El número y los horarios de las siestas dependerán de la edad del niño:

  • Entre 4 y 5 meses: Los bebés suelen necesitar 3 siestas al día.
  • A partir de los 6-7 meses: La tercera siesta de la tarde suele desaparecer, quedando 2 siestas diarias.
  • Entre los 7-8 meses: Generalmente, hacen 2 siestas al día.
  • Entre los 12 y 18 meses: La segunda siesta desaparece, y queda una sola siesta diaria que puede mantenerse hasta los 4 años aproximadamente.

La duración de la siesta depende del tiempo que el niño duerme por la noche. Por ejemplo, a los 4-5 meses un bebé debería dormir entre 14 y 16 horas diarias; si duerme 10 horas seguidas por la noche, puede hacer 3 siestas durante el día de más de una hora cada una. Alrededor de los 14 meses, una única siesta de una hora suele ser suficiente, dependiendo siempre de las necesidades del niño.

Horario de sueño infantil

La Importancia del Horario de la Siesta

El momento del día en que se hace la siesta es crucial. Si la siesta es muy tarde, puede afectar negativamente el sueño nocturno, ya que interrumpe el tiempo de vigilia necesario antes de dormir. Es esencial respetar las ventanas de sueño, que varían según la edad del niño.

Cuanto más pequeños son, menos tiempo pueden estar despiertos y más siestas necesitan. Por ejemplo, un recién nacido solo puede estar despierto entre 1 y 1,5 horas antes de empezar a sentirse cansado, mientras que un niño de 2 años puede aguantar despierto de 5 a 7 horas antes de necesitar dormir de nuevo. No respetar estos tiempos puede llevar a que los niños estén demasiado cansados, lo que a menudo los hace más irritables y difíciles de calmar.

Regularidad en la Siesta y el Sueño Nocturno

Cuanto más regular sea la rutina de siesta, el tiempo de vigilia y la hora de acostarse, más fácil será para el niño dormirse rápidamente. Si bien es importante mantener esta consistencia, también es válido ser flexible en ocasiones.

Otro consejo útil es que los niños duerman la siesta en el mismo lugar donde duermen por la noche, ya que esto les ayudará a asociar ese entorno con el sueño, facilitando que concilien el sueño.

Rutina de siesta infantil

¿Cuándo Dejan de Necesitar las Siestas?

Muchos niños suelen dejar de hacer siesta alrededor de los 4 años. Aquí algunas señales de que tu hijo podría estar listo para dejar de hacer siesta:

  • Se resiste a dormir la siesta y tarda mucho en dormirse.
  • Aunque no haga la siesta, no parece cansado.
  • Si duerme la siesta, le cuesta conciliar el sueño a la hora de acostarse por la noche.
  • No presenta signos de fatiga durante la tarde, incluso sin siesta.

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Despertares Nocturnos y la Falta de Siesta

En algunos casos, los despertares nocturnos pueden estar relacionados con la falta de sueño durante el día o con una siesta insuficiente. Cuando el tiempo total de sueño no es suficiente, es más probable que el bebé se despierte durante la noche.

En resumen, las siestas son esenciales para garantizar que los niños descansen lo suficiente y estén bien durante el día. A medida que crecen, las necesidades de sueño cambian, pero es importante respetar sus tiempos de descanso para favorecer un desarrollo saludable y un mejor sueño nocturno.

Tabla de Horas de Sueño Recomendadas Según la Edad

Edad Horas de Sueño Diarias Número de Siestas
4-5 meses 14-16 horas 3 siestas
6-7 meses 14-16 horas 2 siestas
7-8 meses 14-16 horas 2 siestas
12-18 meses 13-14 horas 1 siesta
2-3 años 12-14 horas 1 siesta
3-5 años 11-13 horas 1-0 siestas

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