Para muchas mujeres, la maternidad comienza con el resultado positivo de un test de embarazo, pero existe un hito físico que marca un antes y un después en la conexión emocional: cuando se siente al bebé por primera vez. Ese primer movimiento, a menudo descrito como un sutil aleteo o pequeñas burbujas, es el instante en el que la gestación deja de ser un concepto abstracto para convertirse en la certeza de una nueva vida.
Ese primer contacto físico, tan delicado y a la vez tan poderoso, es una experiencia única que despierta una mezcla de asombro, emoción y, muchas veces, incredulidad.
¿Cuándo Se Empieza a Mover el Bebé?
Alrededor de la semana 7 de gestación, el bebé empieza a moverse por primera vez, aunque la embarazada no nota nada. La primera maniobra es un movimiento lateral de la cabeza y el coxis.
Entre las semanas 8 y 9, cuando tu bebé apenas mide 32-43 mm de longitud, en la ecografía se aprecian movimientos fetales. “Los movimientos fetales se detectan de forma muy precoz. Al principio son tan solo unos amagos, pero día a día, esas ligerísimas sacudidas se hacen más evidentes y complejas.
Aunque el feto comienza a realizar movimientos reflejos alrededor de la octava semana de gestación, sus dimensiones son tan reducidas y el líquido amniótico actúa de forma tan aislante que la madre no puede percibirlos todavía.
¿Cuándo Notarás las Primeras Patadas?
El momento que la embarazada nota a su bebé por primera vez varía según cada mujer. Las mujeres embarazadas notan los movimientos del bebé por primera vez de la semana 20 a la 24 (a partir del 5º mes).
En general, los movimientos del bebé se notan más pronto y son más intensos cuando se trata de un segundo o tercer embarazo. En las mujeres primerizas “suele ser alrededor de la semana 20. Y las mujeres que han tenido embarazos previos suelen referirlo con anterioridad, habitualmente alrededor de un mes antes. Es algo variable y no se produce de forma exactamente igual en todas las mujeres”, nos comenta el doctor César Lizán, director médico de Clínicas Eva.
Las mujeres más observadoras ya pueden sentir alguna que otra patada a partir de la semana 16 o 18. Algunas creen que lo que notan son los intestinos o dudan de lo que sienten realmente. Tampoco te traumatices si no sientes nada en el 5º mes, no significa que tu embarazo marche mal, simplemente es que todavía no lo has percibido.
En mi caso, sentí a mi primera hija moverse pasado el quinto mes de embarazo. Sin embargo, con mi segunda hija, noté sus movimientos desde el segundo mes de embarazo. Aunque el ginecólogo me aseguraba que probablemente eran gases, en el fondo sabía que era ella. Me encanta compararlo con «una mariposa que vuela rozando las paredes del útero» o como » el estallido de una burbuja» o un pequeño tironcito.
Para las madres primerizas, la identificación de estos movimientos suele demorarse un poco más. Al no haber experimentado nunca esta sensación, es muy común confundir las primeras vibraciones con procesos digestivos. Esa falta de «entrenamiento» previo hace que se necesite una mayor intensidad del movimiento para que el cerebro lo identifique correctamente.
¿Cómo estimular a tu bebé desde el embarazo? | Maternar.co
Tipos de Movimientos Fetales
Los movimientos fetales son las acciones que realiza el bebé dentro del útero materno. No todos los movimientos serán pataditas de bebé.
- Sacudidas: Son los primeros movimientos que hace el bebé, alrededor de la semana 7, durante el primer trimestre de embarazo. Consisten en pequeños temblores que se producen por la contracción de los músculos del bebé.
- Volteretas: Ya en el segundo trimestre de embarazo, a partir de la semana 16, puedes empezar a notar estos movimientos que hace el bebé cuando cambia de posición dentro del útero porque tiene más espacio para moverse.
- Hipo fetal: Se trata de movimientos rítmicos que pueden volverse habituales cuando alcanzas el segundo trimestre de gestación. El hipo resuena en el útero como pequeñas sacudidas o golpes que se repiten de forma regular.
- Patadas de bebé: Son los movimientos más conocidos, las primeras patadas del bebé son las más esperadas, tanto por las mamás como por el resto de los familiares y amigos y consisten en golpes que da el bebé con sus pies o sus manos contra la pared uterina.
Evolución de los Movimientos Fetales a lo Largo del Embarazo
Después de notar vida por primera vez, pasa tiempo hasta volver a notarlo. Entre la semana 20 y 26, es muy normal notar el bebé un par de veces cada día durante 2 semanas y después no notar nada un par de días.
A partir de la semana 26, los movimientos se vuelven más bruscos. El bebé da tumbos por todas las partes e incluso parece que dé hasta volteretas.
“Los movimientos suelen ir en aumento desde que se empiezan a percibir hasta alrededor de la semana 28 de gestación. Posteriormente, pueden aumentar lo que conocemos como periodos de sueño fetal (el bebé suele estar calmado). Sin embargo, a medida que la gestación avanza, cuando se producen los movimientos iremos notando que la fuerza o intensidad sigue aumentando”, explica el director médico de Clínicas Eva.
En la semana 30, el bebé ha crecido mucho y sus movimientos se notan de forma distinta. Las patadas y golpes continúan siendo bastante fuertes. Hasta la semana 34 y 35 el bebé puede dar tumbos y cambiar de posición. Pero a partir de aquí lo normal es que empiece a encajarse en la pelvis.
Puede que el encajamiento se produzca más tarde o incluso en el mismo momento del parto. Incluso he visto bebés que estando de nalgas a la semana 38 han cambiado de posición y se han encajado .
En las últimas semanas del embarazo, el bebé tiene menos libertad de movimientos. Notarás que se mueve con menos frecuencia pero con más fuerza.
Al final del embarazo, cuando quedan pocas semanas para el parto, el bebé se mueve con mucha fuerza, pero menos. No le ocurre nada, sencillamente el útero se le ha quedado pequeño y no tiene espacio suficiente para girarse sobre sí mismo o dar volteretas.
Un mes antes del parto los movimientos del bebé cambian, porque se toma sus períodos de descanso, y da menos patadas.
¿Qué Indican los Movimientos Fetales?
Las patadas y movimientos que se perciben durante la gestación son el principal indicador de bienestar fetal y una señal de que el sistema nervioso y muscular del bebé se está desarrollando correctamente.
La correcta adquisición de los movimientos fetales en etapas precoces de la gestación nos indica un correcto desarrollo neurológico del feto. En etapas avanzadas del embarazo, los movimientos fetales nos indican un correcto bienestar fetal.
Además, los movimientos fetales sirven para:
- Respuesta a estímulos: Las patadas suelen ser una respuesta directa a estímulos externos. Si notas unos movimientos rítmicos no es el corazón de tu bebé. ¿Y si el niño nota que personas de la familia le hacen señales desde fuera tocándole a través la tripa? Puede ser su padre o un hermano los que intentan estimular los movimientos del bebé...
- Establecimiento de ritmos: A medida que avanza el embarazo, las patadas ayudan a identificar los ciclos de sueño y vigilia del bebé. Muchas mujeres piensan que el bebé se mueve más por la noche. “Los movimientos se suelen notar con más facilidad después de las comidas y cuando la madre tiene una actitud más receptiva y relajada.
Los movimientos de tu bebé se consideran un claro indicador de su salud; son una manera (consciente o inconsciente) de comunicar su estado de bienestar contigo y/o con el mundo exterior. El patrón de movimientos, la fuerza y la frecuencia son únicos para cada bebé.
¿Qué Hacer Si Notas Cambios en los Movimientos Fetales?
Uno de los terrores de cualquier futura mamá es dejar de sentir los movimientos de su bebé y que esto sea una mala señal. Si la madre nota que los movimientos se van debilitando cada vez más, es mejor que acuda a su especialista. El vigor de los movimientos del bebé es más importante que el número de veces que se mueve al día.
Si el bebé no recibe todos los nutrientes necesarios, no tienen la energía suficiente para moverse. Si deja de dar sus fuertes patadas de siempre, puede que esté pasando hambre en el útero y no crece de forma adecuada.
Siempre lo más importante es que SIENTAS A TU BEBÉ A DIARIO. Acude a tu especialista si tienes cualquier duda. Te deseo que tengas un feliz embarazo, parto y feliz alma que viene en camino.
Si notas que tu bebé no se mueve tanto como antes, o que sus movimientos son más débiles o menos frecuentes, puede ser una señal de alarma. Una forma sencilla de hacerlo es contar el número de movimientos que sientes en una hora, al menos dos veces al día.
Si existen dudas de si el bebé se mueve lo suficiente se deben contar los movimientos percibidos del bebé. Si se producen menos de 10 movimientos en 12 horas, se debe consultar al obstetra”, señala el doctor César Lizán.
Resulta muy complicado saber qué cantidad e intensidad de movimiento fetal es la adecuada. Es más importante fijarse hay movimiento dentro de tu útero. Si el feto no se mueve mucho “es interesante consultar, especialmente, cuando se nota una disminución evidente con respecto a lo que se percibía previamente. La valoración de la actividad fetal es precisamente uno de los parámetros que a los ginecólogos les da pistas sobre el bienestar del bebé.
Si adviertes un cambio que te preocupe en la frecuencia o fuerza de los movimientos de tu bebé, no uses un detector de latidos fetales para valorar su bienestar. No, siempre es mejor acudir a tu matrona/ hospital en el momento que precibes un cambio o sientes que algo no va bien, no esperes a mañana.
A menudo, la muerte intrauterina tardía viene precedida de una percepción por parte de la madre de un cambio o una disminución de movimientos fetales (DMF), bien de su fuerza o de su frecuencia.
¿Cómo estimular los movimientos fetales?
Hay algunas formas de estimular los movimientos fetales, aunque no siempre funcionan, ya que depende de la respuesta individual de cada bebé.
- Cambiar de posición: A veces, el bebé se mueve más cuando la madre cambia de postura, ya sea acostada, sentada o de pie.
- Comer o beber algo: Los alimentos modifican los niveles de azúcar en sangre y este cambio puede hacer que tu bebé decida activarse cuando estaba tranquilo. También afecta a su actividad si estás deshidratada.
- Hablarle, cantarle o ponerle música: Como hemos dicho, los movimientos fetales son una forma de comunicación, entre mamá y bebé. Esto se debe a que el bebé puede escuchar los sonidos que provienen del exterior del útero, y responder a ellos.
Factores que Influyen en la Percepción de los Movimientos Fetales
Notar o no movimientos no solo depende de si el bebé se mueve más o menos. En ocasiones la complexión física de la madre también influye. Si la madre tiene sobrepeso u obesidad y mucha grasa en su abdomen es fácil que no perciba los movimientos de su hijo con intensidad. Cuando la placenta se sitúa en la cara frontal del útero también es posible que los movimientos del bebé se perciban atenuados.
Por otro lado, también hay que tener en cuenta otros factores que hacen que la embarazada perciba de diferente manera los movimientos fetales, como por ejemplo el sobrepeso, el estrés materno, el consumo de determinados fármacos, el ayuno prolongado o largos periodos de tiempo de pie.
Importancia de Conocer el Patrón de Movimientos de Tu Bebé
Es importante que conozcas cómo es el patrón de movimientos de tu bebé, su fuerza y su frecuencia: si la actividad tiene lugar más a lo largo del mañana, de la tarde o la noche, así como su fuerza y frecuencia. Si aprecias un cambio en la fuerza o la frecuencia en los movimientos de tu bebé, no esperes al día siguiente para acudir al hospital o contactar con tu matrona. Por si solo, un cambio en su movimientos no es información completa sobre cómo está tu bebé, por eso es importante que te valora una matrona/ginecóloga.
Muchos mujeres acuden al hospital porque están preocupadas por los movimientos de su bebé y finalmente todo evoluciona con normalidad. Si vuelves a percibir un cambio en el patrón de movimientos, no dudes en volver al hospital.
Recuerda que no es tan importante cuándo se nota al bebé por primera vez como disfrutarlo cuando suceda y aprovecharlo al máximo. Los movimientos fetales son una parte esencial del embarazo que te permite conocer a tu bebé, comunicarte con él y asegurarte de que está bien. No olvides cuidarte al máximo.
