¿Cuándo y cómo comunicar tu embarazo en el trabajo en España?

El embarazo es un momento muy especial en tu vida, y necesitas sentirte segura y confiada en todos los ámbitos, incluido el trabajo. Afortunadamente, existen leyes especiales para proteger a la embarazada en el trabajo. ¿Conoces tus derechos laborales?

Es muy frecuente preguntarse cuándo es el mejor momento para anunciar un embarazo y, una vez decidido, cuál es la mejor manera de hacerlo. Además, lo habitual es que la pareja no se entere a la misma vez que la familia, ni esta a la vez que los amigos.

Hay quien piensa que es mejor callar hasta que el embarazo es evidente para no tener consecuencias en su trabajo. Sin embargo, este miedo está infundado gracias a las leyes que protegen el embarazo.

¿CUÁNDO Y CÓMO ANUNCIAR TU EMBARAZO? CONSEJOS Y RECOMENDACIONES

¿Qué dice la ley en España?

“En realidad, la ley no establece la obligación de comunicar al empresario si estás embarazada, ni fija un plazo establecido”, nos informa. Es voluntario y la trabajadora embarazada lo puede comunicar cuando lo desee", nos comenta la abogada María Dolores Justo.

Desde que la mujer está embarazada está protegida, aunque su empleador no lo sepa. Si como consecuencia del embarazo la mujer fuera despedida sin una causa justificativa, dicho despido sería nulo y no cabría indemnización ya que el empresario se vería obligado ante dicha calificación a readmitir a la trabajadora y abonarle los salarios dejados de percibir desde el despido. Y esa protección se despliega independientemente de que el embarazo haya sido comunicado o no. Por ello no hay que temer a la hora de comunicar el embarazo, aún así es una decisión personal.

Esto no quiere decir que en ningún caso se pueda despedir a una mujer embarazada. Se puede producir por "causas objetivas (causas económicas, técnicas, organizativas o productivas), también disciplinarias u otras como la jubilación del empresario", comenta la letrada Amparo Iglesias.

El despido en el embarazo se considera nulo. Eso significa que si ocurre tienes derecho a que te readmitan y a que te abonen los salarios que dejaste de percibir desde que te despidieron hasta que regresaste a tu trabajo. Solo podría ser un despido procedente si la empresa puede demostrar causas justificadas y sin relación con el embarazo.

Es verdad que muchas mujeres no comunican su estado hasta que la tripa les delata por el miedo a que las despidan. Sin embargo, y como nos va a contar la letrada Amparo Iglesias este miedo, gracias a las leyes que protegen el embarazo, está infundado.

Si tu embarazo va a ser por reproducción asistida, el Estatuto de los Trabajadores no dice nada acerca de esta situación. Descubre tus derechos laborales si tu embarazo es por reproducción asistida.

¿Cuándo es el mejor momento para comunicar el embarazo?

No es necesario que informes a tu empresa sobre tu embarazo tan pronto como te enteras por parte de un médico. De hecho, la mayoría de las mujeres esperan hasta el final del primer trimestre o incluso principios del segundo, aproximadamente 12 semanas después, debido al riesgo de aborto espontáneo durante el primer trimestre. Si comienzas a experimentar síntomas físicos al principio de tu embarazo, como fatiga extrema o náuseas matutinas, puedes optar por revelar la noticia antes de lo esperado.

Hacerle saber a tu jefe por qué podrías perder una llamada inesperadamente o por qué corres más al baño en la oficina puede ayudar a aliviar cualquier confusión o preocupación.Además de las razones físicas, puedes optar por esperar para informar a tu empleador por razones relacionadas con tu carrera.

Para planificar tus próximos meses, te será de gran ayuda conocer la fecha probable de parto.

Factores a considerar

Hay muchos factores que pueden afectar el momento en que una persona decide comunicar que está embarazada. La preocupación por la discriminación durante las entrevistas o en el trabajo, así como el riesgo de complicaciones en el embarazo, pueden afectar la decisión de alguien sobre cuándo anunciar la noticia. Antes de entrar en algunos factores, debes saber que no existe un enfoque único para comunicar tu embarazo en el trabajo y que solo tú sabes qué es lo mejor para ti.

Si esperas un aumento o un ascenso, puedes optar por esperar a que finalice antes de hacer el anuncio. Es ilegal que los empleadores incluyan el embarazo en los aumentos y ascensos, pero aun así sucede.

Lamentablemente, la discriminación por embarazo en el lugar de trabajo es muy común y puede adoptar muchas formas. Por ejemplo, las preguntas de la entrevista sobre tu estado civil, embarazo o planes familiares son ilegales, pero a veces todavía se hacen en la actualidad.

Ejemplos de preguntas de entrevista ilegales pueden incluir:

  • ¿Cuál es tu estado civil?
  • ¿Cuántos hijos tienes?
  • ¿Planeas tener hijos en el futuro?
  • ¿Estás embarazada?
  • ¿Tu embarazo afectará tu capacidad para realizar este trabajo?

Si te hacen preguntas como estas, no es necesario que respondas. Puedes decir «No creo que esto afecte mi capacidad para sobresalir en este puesto», pedir una aclaración sobre cómo se relaciona la pregunta con tu experiencia, simplemente desviar la conversación hacia tus calificaciones o el puesto en sí, o incluso informar de la pregunta.

También puede ocurrir discriminación si quedas embarazada mientras ya está empleada. Esto podría hacer que tu jefe modifique tus tareas laborales ahora que estás embarazada o que tu gerente te asigne proyectos menos intensivos de lo que estás acostumbrada. Tus compañeros de trabajo podrían incluso empezar a tratarte de manera diferente. A menudo, colegas varones que te trataban como a una igual antes de que quedaras embarazada, de repente comienzan a preguntarte por qué planeas volver a trabajar si vas a ser madre.

La idea de estas posibilidades puede afectar el momento en que decides comunicar tu embarazo en el trabajo, a los compañeros, subordinados directos y amigos.

¿A quién deberías anunciarle tu embarazo primero?

Cuando descubres por primera vez que estás embarazada, puede resultar tentador enviarle un mensaje de inmediato a tu mejor amiga del trabajo y contarle la noticia. Pero es una buena práctica informar primero a tu jefe sobre tu estado antes de contárselo a otras personas en la oficina. No querrás que lo escuchen de otra persona o que tengan que sacar a relucir el tema de manera incómoda si lo sospechan.

Solicita una reunión privada para compartir las noticias y preparar algunos puntos de discusión con anticipación: tu fecha de parto, el tiempo que te falta para dar a luz, tus planes tentativos para tu licencia de maternidad, etc. Es útil tener una idea sobre cómo comenzar a delegar cualquier tarea mientras trabajas. Estás pasando por cambios o preparándote para irte, pero no necesitas tener nada escrito en piedra. Simplemente mencionarlo le mostrará a tu gerente que has sido proactiva al pensar en la transición.

Comunicar que estás embarazada a tu jefe suele ser la parte más difícil y que más ansiedad provoca al anunciarlo en el trabajo. Respira profundamente unas cuantas veces antes y planifica lo que dirás. Luego viene la parte divertida de anunciar tu embarazo al resto de tu equipo o empresa.

Anunciar tu embarazo al resto de la empresa

Tu equipo más amplio, tus subordinados directos, tus compañeros de trabajo y potencialmente incluso tus clientes eventualmente necesitarán conocer las noticias para poder prepararse para tu ausencia y tu tiempo fuera del trabajo. Depende de ti cómo deseas compartir la noticia: es posible que quieras contárselo a algunas personas en privado o tal vez prefieras contárselo a un grupo más grande a la vez.

Intenta informar a tus subordinados directos en un entorno individualizado, ya que probablemente tendrán preguntas sobre quién asumirá ciertas responsabilidades. Si aún no tiene un plan concreto de licencia de maternidad, programe una reunión para discutir la transición de todos modos. Puedes decir: «Aún no he definido los detalles, pero sigamos adelante y fijemos una fecha en el calendario para repasarlo».

Al anunciar la noticia a tu mejor amigo y equipo de trabajo, puedes ser un poco más creativo si así lo deseas. Cuando decidas compartir con tu equipo, puedes comenzar a dar pistas divertidas en llamadas semanales o decirles a todos que traigan algo a la oficina para celebrar algunas noticias interesantes. Si prefieres que el anuncio sea más serio, puede ser tan directa en una reunión como: “Tengo algunas noticias personales que compartir. Estoy embarazada y nacerá a finales de diciembre. En las próximas semanas tendré más información para compartir sobre mi baja por maternidad y el plan de cobertura, pero por ahora solo quería compartir la noticia”.

Debes estar preparada para cualquier pregunta que puedan hacerte tus compañeros de trabajo, como tu fecha de parto, si conoces el sexo, si ya elegiste un nombre, etc. Si aún no estás lista para responder un montón de preguntas, está bien.

Tus derechos laborales durante el embarazo

Si estás embarazada tienes derecho a:

  • Acudir a las clases de preparación a la maternidad, dentro de tu horario de trabajo y sin dejar de cobrar tu sueldo. Y el padre, también.
  • Asistencia a las pruebas y visitas médicas para el control del embarazo y la salud de tu bebé, ya las clases para la preparación al parto o a la maternidad. Podrás acudir a todas ellas sin que repercutan en tu sueldo.
  • Si tu puesto de trabajo puede suponer un riesgo para tu embarazo (trabajas con sustancias químicas o en trabajos que supongan mucho esfuerzo) puedes solicitar una adaptación de tu puesto de trabajo o que te reubiquen en otro.
  • Si no fuera posible cambiar de puesto o de condiciones, tienes derecho al subsidio por riesgo durante el embarazo: es una prestación económica del 100% de la base reguladora derivada de contingencias profesionales.

Hoy son las mutuas de trabajo las responsables de tramitar el subsidio por riesgo durante el embarazo. Se cobra todo el sueldo y es necesario un informe del ginecólogo en el que se especifique qué condiciones laborales ponen riesgo la gestación. La mutua valora si es posible la adaptación del puesto de trabajo para que el riesgo desaparezca. Si tienes algún problema, como dolor de espalda o una ciática, la baja se considera enfermedad común.

Si tu convenio no mejora lo que se establece en la Seguridad Social, cobrarás 60% de la base reguladora desde el 4º día al 20º y el 75% desde el 21º en adelante.

Permisos por maternidad y paternidad

La Seguridad Social abonará una prestación económica durante la baja por maternidad. A partir del segundo hijo, se amplía una semana más por cada bebé.

Si tienen entre 21 y 26 años deberán haber cotizado 90 días en los últimos 7 años y 180 en los años anteriores a esos 7 años.

El padre también tiene derecho a 16 semanas de permiso, la seis primeras semanas obligatoriamente tienen que ser tras el nacimiento del pequeño., pero después se puede solicitar periodos diferentes hasta que el pequeño cumple un año.

No es posible que el padre (o la madre) cedan parte de su baja por nacimiento de hijo. Si el padre o la madre deciden no disfrutar de las semanas que les corresponden por la baja maternal o paternal, las pierden.

La pareja de la mujer embarazada también cuenta con unos derechos. Por eso también debe comunicar a la empresa que va a tener un bebé.

Riesgos laborales durante el embarazo

El empresario tiene la obligación de comunicar a los trabajadores los riesgos que entrañan determinada actividad laboral. También es interesante pedir un informe del profesional médico que se ocupa de los riesgos del puesto de trabajo.

Si hay un riesgo para el feto o la madre la empresa debe intentar eliminarlo o cambiar a la mujer embarazada en un puesto compatible con su estado de gestación.

¿Tu trabajo implica un elevado nivel de estrés? Si tu trabajo conlleva trabajar en turnos de noche, la Ley de Prevención de Riesgos Laborales afirma que el trabajo nocturno a turnos puede ser un riesgo para tu embarazo.

Según la Guía Básica para la Prevención de Riesgos Laborales durante el embarazo, 2006 de la Conselleria de Sanitat de la GVA y las Directrices para la Evaluación de Riesgos y Protección de la Maternidad en el Trabajo 2011 del INSST, emanadas de la Ley 31/1995 y modificaciones posteriores por la Ley 39/1999 y L.O.

Sin embargo, pueden existir ciertas condiciones de trabajo que no supongan riesgo para la salud de la mujer no grávida y sí lo sean para la mujer gestante o para su hijo. El departamento de RR.HH. tendrá conocimiento de este proceso desde el principio, según indica la “Guia maternidad-paternidad-lactancia de UCV” enviada por RR.HH.

Embarazo de riesgo: cuando las condiciones físicas de la mujer o el desarrollo de la gestación obligan a adoptar medidas o cuidados especiales.

Riesgo laboral para el embarazo: cuando son las propias condiciones del puesto de trabajo las que constituyen un riesgo para la gestación.

Entre los documentos que le solicitarán en la Mutua figuran unos que cumplimentará su médico, otros que corresponden a RR.HH.

Consideraciones adicionales

Nada más producirse la fecundación y el embarazo, tus pechos empezarán a cambiar, preparándose para que puedan alimentar a tu bebé. ¿Por qué sucede si aún queda mucho tiempo para el parto y para que empiece la lactancia?

Cuando tu chiquitín empieza a crecer dentro de ti, tu organismo vive una revolución.

Quedarse embarazada con la menopausia no es posible. La menopausia significa que los ovarios dejan de funcionar, es decir, no hay ovulación y no se puede llevar a cabo la fecundación. Pero con la premenopausia o perimenopausia una mujer sí que se puede quedar embarazada.

Publicaciones populares: