Tipos de Aborto: Procedimientos, Riesgos y Apoyo

El aborto es un tema sensible y complejo en el ámbito de la reproducción asistida. En términos médicos, el aborto es la pérdida del embarazo antes de que el feto sea viable fuera del útero. Este proceso puede suceder en diferentes etapas de la gestación y puede deberse a múltiples factores, tanto biológicos como externos.

Es muy habitual que distingamos entre aborto natural y aborto inducido, aunque realmente existen muchos tipos de abortos que pueden sufrir las mujeres embarazadas. A continuación, exploraremos los diferentes tipos de aborto, sus causas, los procedimientos involucrados y los riesgos asociados.

Tipos de Aborto

Aborto Espontáneo

Este es el tipo de aborto más frecuente y se produce sin intervención médica, normalmente en el primer trimestre. El aborto espontáneo es la pérdida involuntaria de un embarazo antes de la semana 20 de gestación. Alrededor del 10% al 20% de los embarazos diagnosticados terminan en un aborto espontáneo. Sin embargo, es probable que este número sea mayor, ya que muchos casos pasan desapercibidos para la mujer al ocurrir en etapas tempranas del embarazo.

Las causas más comunes incluyen anomalías cromosómicas en el embrión, que suelen ser el resultado de errores durante la división celular. Con mucha frecuencia, dichos problemas son el resultado de errores que ocurren por casualidad a medida que el embrión se divide y crece, y están relacionados con condiciones heredadas de los padres.

Se han asociado diversos factores que aumentan el riesgo de tener un aborto espontáneo. Algunos de estos son la edad (siendo las mujeres mayores de 35 años las que presentan un mayor riesgo); antecedentes de abortos espontáneos; las afecciones de salud crónicas; anomalías uterinas; hábito tabáquico o abuso de alcohol o drogas; el peso (menor o mayor a lo que se considera saludable) y la realización de algunos estudios prenatales invasivos.

Los síntomas más comunes son sangrado vaginal (con o sin coágulos), dolor abdominal intenso y cólicos. El sangrado y los cólicos pueden desaparecer rápidamente o durar varias horas. Aunque, no todos los abortos espontáneos son iguales y no todas las mujeres experimentan los mismos síntomas.

Tipos de aborto espontáneo:

  • Amenaza de aborto: Puedes tener cólicos moderados y sangrado vaginal, pero el cuello uterino permanece cerrado. La mitad de las veces el sangrado se detiene y el embarazo evoluciona con normalidad.
  • Aborto incompleto: junto con el sangrado sale parte del tejido del embarazo, pero otra parte se queda dentro del útero.
  • Aborto retenido: se pierde el embarazo, pero los tejidos no salen del cuerpo.
  • Aborto inevitable: consiste en un sangrado vaginal o una rotura de las membranas, así como una dilatación del cuello.

Ante la mínima sospecha de aborto se recomienda acudir lo más pronto posible al centro de la salud más cercano para recibir la atención médica necesaria y así evitar posibles complicaciones. Una vez hecho el diagnóstico de aborto espontáneo, que por lo general se realiza mediante ecografía, puede optarse por diferentes opciones de tratamiento. En primer lugar, se prefiere el control expectante (siempre y cuando no haya evidencia de infección). Con este, se espera la expulsión total naturalmente.

Aborto Bioquímico

Este tipo de aborto ocurre en las primeras semanas del embarazo, antes de que pueda detectarse en una ecografía. Un aborto bioquímico se produce cuando el espermatozoide ha fecundado un óvulo, produciendo un embrión. Ese embrión anida, empezando a secretar la beta HCG, que es la hormona del embarazo, la que hace que el test de embarazo dé positivo, pero dicho embrión deja de desarrollarse.

Generalmente, se identifica mediante pruebas de hormona hCG (hormona del embarazo), que inicialmente muestran un nivel positivo, pero luego disminuyen. En este caso, ecográficamente no se ve nada, y lo que suele ocurrir es que la paciente experimenta como una menstruación, que puede ser un poco más abundante de lo normal, con presencia de coágulos, y más dolorosa.

Aborto de Repetición

Se considera que una mujer ha experimentado abortos de repetición cuando ha tenido tres o más abortos consecutivos. En estos casos, es fundamental realizar un estudio exhaustivo para identificar causas subyacentes. Las causas pueden incluir problemas genéticos, anomalías en el útero, enfermedades autoinmunes o factores hormonales.

Aborto Séptico

Este tipo de aborto es menos común y se produce cuando una infección en el útero afecta el embarazo. En estos casos, es esencial recibir atención médica inmediata.

Aborto Inducido

Este es un aborto provocado de manera intencionada, ya sea por razones médicas o personales. El aborto inducido es la interrupción del embarazo que se realiza de forma premeditada y requiere de expertos en dicho procedimiento. De lo contrario, la paciente puede exponerse a infecciones o procesos sépticos.

La terminación del embarazo es provocada por el uso de medicamentos o de instrumentos que producen la expulsión del embarazo. A su vez, puede subdividirse en:

  • Interrupción voluntaria del embarazo (IVE): se realiza tras libre elección de la embarazada hasta la semana 14 de gestación.
  • Aborto terapéutico: se realiza por razones médicas. Es decir, en caso de que suponga un riesgo grave para la salud física o psíquica de la madre o del feto. En España se puede llevar a cabo, bajo este supuesto, hasta la semana 22. El aborto terapéutico debe ser prescrito por un médico y por causa que lo justifique, pudiéndose presentar malformaciones o enfermedades incompatibles con la vida, tanto del feto como de la madre. Se puede llevar a cabo según diferentes procedimientos y dependiendo del estado del embarazo. Al igual que en la IVE, la elección es libre, pero no siempre deseada.

Los métodos a través de los cuales se puede realizar el aborto inducido son comunes para ambos, pudiendo ser médicos (con fármacos) o quirúrgicos.

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Métodos de Aborto Inducido

Durante las primeras 7-9 semanas de gestación (depende de la comunidad autónoma), puedes elegir entre el aborto quirúrgico o instrumental y el farmacológico, siempre que no haya una razón médica que lo desaconseje. A partir de la semana 9 sólo se podrá hacer el aborto quirúrgico.

Tienes el derecho a elegir con libertad y a partir de información rigurosa y actualizada. A continuación, se comparan los dos métodos de aborto para ayudarte a elegir:

Aborto Farmacológico

Consiste en la administración de la píldora abortiva (RU-486). Por lo general, este se emplea antes de la semana 7 de gestación, dado el riesgo aumentado de efectos adversos que podría acarrear en semanas posteriores de gestación. La cual RU-486 es un medicamento que tiene como objetivo la interrupción del embarazo mediante el bloqueo de la hormona que controla la gestación, generando algo similar a un aborto espontáneo.

El método farmacológico supone abortar a partir de la toma de medicación, que se hace en dos momentos diferentes. Primero, una pastilla de mifespristona que te tomarás en el centro de salud y que provoca el paro embrionario. Y al cabo de 24 o 48 horas con pastillas de misoprostol que ya se toman en casa y que provocan las contracciones uterinas y la expulsión del contenido uterino.

Para interrumpir el embarazo por este método es necesario cumplir con una serie de requisitos, entre los que se encuentran no padecer de ciertas enfermedades. Si te han diagnosticado con anemia crónica o trastornos hemorrágicos debes avisar al equipo sanitario porque quizás este método no es el más recomendado para ti.

Después de tomar el misoprostol en casa el proceso expulsivo puede empezar entre 30 minutos y una hora después y la mayoría de las personas siente dolor abdominal, malestar, náuseas o vómito y sangrado. Estos síntomas son buena señal porque significa que el fármaco está funcionando. Todo el proceso de expulsión puede durar unas 4 a 6 horas. Notarás que el proceso está finalizando porque empezarás a sentirte mejor y el sangrado va disminuyendo. Algunas mujeres y personas gestantes sienten mucho dolor, más intenso que los cólicos menstruales. Otras tienen un sangrado mucho más abundante que durante el período menstrual. Los restos del aborto son muy pequeños y en la mayoría de las veces son indistinguibles de coágulos de sangre.

La ventaja de dicho método es el poder evitar cualquier acto quirúrgico. Por otro lado, el principal inconveniente que tiene es la necesidad de acudir al menos dos o tres veces al centro sanitario para comprobar que el método ha sido efectivo.

El lugar en el que se realiza el inicio del aborto farmacológico, varía según la comunidad autónoma, puede ser llevado a cabo en centros de atención primaria, hospitales o clínicas. Allí te darán dos medicamentos que deberás tomar. El primero, la mifespristona, te lo tomas allí mismo y lo que hace es detener la gestación.

Habitualmente son 3 visitas: la primera de información obligatoria, la segunda por la administración de los fármacos -mínimo de 72 horas desde la primera visita- y la tercera para la confirmación del aborto. Es conveniente la visita médica posterior para tener la certeza de que ha finalizado la gestación. Entre la primera y la segunda visita te harán un análisis de sangre para determinar tu grupo sanguíneo y tipo de Rh.

Habitualmente la expulsión se produce en las primeras 24 o 48 horas siguientes a la toma del segundo medicamento (misoprostol). La duración de la expulsión como tal es de entre 2 a 6 horas.

Síntomas Frecuentes y Normales

  • Escalofríos y fiebre
  • Sangrado abundante
  • Dolor abdominal intenso o muy intenso
  • Mareos, náuseas y / o vómitos
  • Diarrea (menos Frecuente)

Cuándo Buscar Atención Urgente

Es necesario que acudas a un centro de salud para atención urgente o llames a urgencias si:

  • No sangras o el sangrado es muy ligero.
  • Si sangras lo suficiente como para «mojar completamente» una compresa durante una hora o menos y esto sucede durante dos horas consecutivas.

Tras el aborto es posible que tengas un sangrado durante 2 semanas y, en algunos casos, que puede durar hasta la siguiente regla. La próxima regla puede tardar entre 30 y 50 días y es normal que sea un poco más abundante y molesta que la habitual. Si pasados 60 días no has menstruado, acude al centro de salud.

Tienes que saber que en las dos a tres semanas posteriores al aborto es posible que la prueba de embarazo puede salir positiva. Esto no quiere decir que estés embarazada, sino que son hormonas que irán desapareciendo gradualmente.

Tienes que saber que hay riesgo de que puedas volver a quedarte embarazada inmediatamente después del aborto, incluso antes de que te vuelva a venir la regla

Se recomienda NO introducir nada en la vagina -Relaciones sexuales con penetración vaginal o uso de tampones- hasta 15 días después de la interrupción del embarazo (IVE) y sólo si el sangrado se ha detenido completamente. En este periodo también se recomienda el uso de ducha y no baños de cuerpo entero (bañera, piscina …).

Aborto Quirúrgico

Dentro del aborto quirúrgico, o también llamado aborto instrumental, hay varias técnicas en funciones del estado avanzado de gestación. Se realiza de forma ambulatoria en una clínica o hospital, es decir, sin ingreso. La técnica es poco invasiva, sobre todo en las primeras semanas, y las intervenciones suelen ser rápidas. El aborto instrumental es un método seguro si se realiza por profesionales cualificados y en centros sanitarios acreditados. Las complicaciones graves son extremadamente raras.

El procedimiento para acceder al aborto quirúrgico o instrumental, a través de la red sanitaria pública es diferente en cada comunidad autónoma (CCAA). La puerta de entrada puede ser el centro sanitario habitual, un hospital o una clínica acreditada. En cualquier caso, deben informarte de que es un procedimiento GRATUITO.

Una vez estés en el centro hospitalario o clínica el día y hora señalado y con la documentación de derivación preparada, se iniciará el procedimiento. La mayoría de los centros o clínicas hacen todo el procedimiento en una única visita que consiste en 4 pasos:

  1. Breve entrevista para revisión de documentación y ofrecer información del procedimiento.
  2. Pruebas complementarias previas a la intervención: ecografía y analítica.
  3. Procedimiento dentro del quirófano: La intervención se hace con un poco de sedación y anestesia para evitar el dolor.
  4. Confirmación del aborto: Es el momento de finalizar la intervención dado que se hace un seguimiento ecográfico del proceso.

Entre 1 y 2 visitas según la clínica. La última siempre es de seguimiento una vez se ha hecho la intervención.

Todo el procedimiento, entre analítica previa, intervención en quirófano y post-operatorio puede tardar de entre 3 a 4 horas (según si hay anestesia o no) El procedimiento dentro de quirófano como tal es breve, dura de 10 a 20 minutos según las semanas de gestión.

Si se realiza con sedación o anestesia local no se produce dolor en el momento de la intervención.

Técnicas de Aborto Quirúrgico

  • Dilatación y aspiración (DyA): Se puede realizar desde la detección ecográfica del embarazo (a partir de la semana 5 habitualmente) y hasta la semana 16-17, aunque se recomienda sobre todo hasta la semana 12. Esta técnica consiste en dilatar gradualmente el cuello útero y posteriormente proceder a la aspiración del contenido del útero con una cánula. El procedimiento se realiza siempre con control ecográfico. Esta técnica es mucho menos lesiva que el legrado tradicional y es la aconsejada por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Esta técnica se hace habitualmente con anestesia local y si es posible con sedación.
  • Dilatación y evacuación (DyE): Esta técnica es muy similar a la anterior con la diferencia que hay más dilatación del cuello del útero y por lo tanto se recomienda tomar fármacos que ayuda a la dilatación. Y también se emplean unas pinzas especiales para extraer el contenido uterino. La intervención dura entre 10 y 30 minutos. También la técnica se hace con anestesia local y sedación. Si es posible se recomienda realizar la intervención en dos tiempos. En una primera con valoración previa y administración de mifepristona y 24-48 horas después se hace la intervención. El procedimiento se realiza siempre con control ecográfico.
  • Inducción: Es una técnica que se recomienda a partir de la semana 17- 18 de embarazo en caso de que el equipo profesional no domine la dilatación y evacuación.

Normalmente el mismo día de la intervención o el siguiente, se puede retomar la vida cotidiana si no requiere de esfuerzos físicos. En la mayoría de los casos en los días posteriores sólo habrá sangrados intermitentes, iguales o menores que una menstruación. Estos pueden ser puntualmente mayores o con pequeños coágulos en los 3-6 días posteriores durante unas horas y, a veces, con dolor leve controlable con analgésicos tipo AINES o paracetamol, o cualquier medicamento que se emplee habitualmente para tratar los dolores menstruales, excepto AAS (ácido acetilsalicílico-aspirina).

Factores de Riesgo

Existen varios factores de riesgo que pueden aumentar la probabilidad de un aborto, algunos de los cuales son controlables, mientras que otros están fuera de nuestro alcance.

  • Factores Inmunológicos: Algunas alteraciones en el sistema inmunológico, como ciertas combinaciones de genes KIR o haplotipos HLA-C, pueden influir en la receptividad del embrión y aumentar el riesgo de aborto recurrente.
  • Trastornos de Coagulación y Trombofilias: Condiciones que afectan la coagulación de la sangre, como la trombofilia, pueden dificultar el flujo sanguíneo adecuado hacia el útero y la placenta, aumentando el riesgo de aborto.

Apoyo Emocional y Psicológico

Sabemos que el aborto es una experiencia difícil y que puede generar dudas y temores sobre los futuros intentos de embarazo. La experiencia de un aborto es diferente para cada persona y no hay dos experiencias idénticas.

Es un momento muy duro emocionalmente que suele ir acompañado de sentimientos de pérdida y duelo. Es un tema que con frecuencia se trata como tabú y del que no se suele hablar, lo que puede añadir una sensación de soledad y desamparo e incluso llegar a sentir que se ha hecho algo mal.

El dolor es intenso o muy intenso en tres de cada cuatro casos, según los datos disponibles y de tipología similar al dolor de regla, sobre todo durante la expulsión.

Como es obvio, los abortos tienen grandes consecuencias para la mujer. Estas consecuencias pueden darse tanto en el cuerpo como en la mente. Puede ser que se produzcan lesiones en el cérvix o en el útero a causa de los legrados.

Debemos tener en cuenta que cada persona es distinta y los motivos y causas por las que se produce el aborto pueden ser muy diversas. Es muy común que las mujeres que hayan tenido que pasar por un proceso de aborto tengan un exceso de sentimiento de culpabilidad.

Puede vivirse el aborto como una pérdida y experimentarlo como un duelo. La pérdida de confianza en una misma es algo muy común en muchas mujeres, sobre todo en la capacidad para poder volver a tener otro hijo. Otra consecuencia es la disminución del apetito sexual. Siguiendo con lo visto anteriormente, podemos hacernos una idea de lo doloroso e incluso traumático que puede ser para una mujer el hecho de tener que pasar por un aborto.

Por eso es recomendable acudir a un especialista que evalúe la situación emocional y valore la necesidad de recibir apoyo terapéutico. Sobre todo es importante entender que se trata de un proceso natural, que ocurre en muchas ocasiones y del que no podemos culpabilizarnos.

En primer lugar, es fundamental darse tiempo para poder llevar un buen proceso de duelo. En segundo lugar, es importante no descuidarnos. Muchas veces, cuando las personas experimentan este tipo de hechos, dejan de lado su autocuidado, dejando de comer, de relacionarse e incluso de dormir.

Como recomendación que puede ser de utilidad es la meditación. Con ella, conseguiremos centrar nuestra atención y orientar nuestra mente a aquello que nosotros elijamos, a través de una práctica continua en la que nos concentraremos en nuestra respiración, emociones, sensaciones, aceptándolo y siguiendo adelante con ellos.

Otra práctica fundamental cuando se ha experimentado un aborto es hablar sin miedo ni vergüenza todo aquello que esté relacionado con el hecho. Para ello, se recomienda hablar con profesionales del ámbito que te ayudarán a gestionar aquellos pensamientos, emociones o sensaciones que emergen con el duelo.

Si crees que necesitas ayuda para trabajar aspectos del proceso de aborto o del duelo, puedes solicitar una primera sesión informativa.

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