¿Cuál cromosoma define el género del feto? Descifrando la genética del sexo

Uno de los momentos más emocionantes del embarazo es conocer el sexo biológico de tu bebé. Pero, ¿qué y quién determina esto? ¿Y cuándo se sabe el sexo del bebé? Este hito emocionante ocurre en el momento de la fecundación, aunque no sabrás si tendrás un niño o una niña hasta más adelante en el embarazo.

El sexo de una persona se establece en el momento mismo de la concepción, ya que depende del cromosoma que aporte el espermatozoide. De los 46 cromosomas que tiene una persona, el sexo viene determinado solo por dos: X (cromosoma femenino) e Y (cromosoma masculino).

El sexo de un bebé se fija en el momento de la concepción, cuando el espermatozoide fecunda al óvulo, aunque esta información no se pueda comprobar en un ultrasonido hasta la mitad del embarazo más o menos. Esto es así porque todos los óvulos contienen información genética femenina, todos aportan un cromosoma X, es decir, todos los óvulos son “femeninos”; mientras que los espermatozoides pueden llevar un cromosoma X o un Y. Según sea uno u otro, será niño o niña.

El papel de los cromosomas sexuales

Los hijos heredan un par de cromosomas sexuales de los padres, uno X o Y del padre y otro X de la madre. Si el padre transmite el cromosoma Y, el hijo será genéticamente del sexo masculino, mientras que si el cromosoma transmitido es el X tendrá género femenino. Esta es, en reglas generales, una explicación bastante simple sobre el desarrollo sexual del feto.

Cada célula humana contiene 23 pares de cromosomas que llevan ADN dentro de su núcleo. El cromosoma X junto con el cromosoma Y, son comúnmente conocidos como cromosomas sexuales. Determinan el sexo biológico, los órganos reproductivos y las características sexuales que se desarrollan en una persona.

Los cromosomas X e Y, además de determinar el sexo biológico en los seres humanos, tienen ciertas particularidades que los diferencian del resto de cromosomas. Algunas de estas particularidades son:

  • El cromosoma X no solo es más grande que el Y, sino que, además, contiene muchísimos más genes. Mientras que el cromosoma Y solo posee unos 55 genes, el cromosoma X posee cerca de 1000 genes.
  • Aunque el cromosoma Y tiene menos genes, contiene uno esencial: el gen SRY, que se activa alrededor de las semanas 6-8 de gestación dando lugar a una proteína inductora del desarrollo testicular, es decir, que estimula al tejido gonadal a formar los testículos.
  • Aunque las mujeres tienen dos cromosomas X en cada una de sus células, durante el desarrollo embrionario uno de ellos se inactiva de forma aleatoria.

El cromosoma X y el Y no solo determinan el sexo de un individuo, sino también muchas características generales. Desde la fuerza de agarre hasta la agresión, existen innumerables diferencias entre hombres y mujeres más allá de sus órganos sexuales.

La influencia de la placenta en la masculinización fetal

También se sabe que los testículos y la testosterona intervienen en la formación de los órganos genitales masculinos, pero ahora se ha descubierto que el desarrollo del pene fetal no depende sólo de ellos, sino que hay otros condicionantes y otros órganos, especialmente la placenta, que también están implicados.

Si el embrión recibe el cromosoma Y de su padre será genéticamente un niño, pero no necesariamente desarrollará órganos sexuales masculinos, ya que tendrá que pasar un complejo proceso en el que interviene especialmente la placenta y donde una pequeña variación hormonal durante la gestación puede abrir otras posibilidades.

“Nuestros resultados demuestran que la masculinización del feto varón depende no sólo de los testículos, sino también de otros tejidos, especialmente de la placenta”, explican los investigadores.

Alrededor de la semana 10 de embarazo comienza la masculinización del feto, que llevará a la formación del pene y al desarrollo de los órganos internos masculinos, como la glándula prostática, pero antes de eso, los fetos masculinos y femeninos tienen genitales ambiguos y similares, subrayan los investigadores, que han publicado su estudio en la revista "PLOS Biology".

Hasta ahora se pensaba que en el feto masculino los testículos producían testosterona y esta hormona ayudaba a garantizar el desarrollo de un pene en lugar de la formación de un clítoris femenino. Sin embargo, el estudio demuestra que en el correcto desarrollo del pene fetal no sólo interviene la testosterona proveniente de los testículos sino también una segunda hormona producida en la placenta y en otros tejidos.

Se trata de una "supertestosterona" o DHT (dihidrotestosterona), que procede tanto de los testículos como de otros órganos, entre ellos la placenta. La acción de la hormona DHT interviene en el tubérculo genital (un órgano que es común a varones y féminas y que es previo a la diferenciación del aparato reproductor) y hace que se transforme en un pene masculino. Si el tubérculo genital no entra en contacto con la dihidrotestosterona se acaba desarrollando un clítoris femenino.

El estudio también sugiere una explicación sobre los trastornos de insuficiencia placentaria que conducen a la hipospadia (un defecto de nacimiento en el que la abertura de la uretra no se encuentra en el lugar correcto) y otras anomalías en el crecimiento de los genitales externos masculinos.

La participación de la placenta también les lleva a pensar que una disfunción de este órgano podría estar asociada con trastornos del desarrollo sexual.

Métodos para determinar el sexo del bebé

Aunque determinar el sexo del bebé es relativamente fácil desde un punto de vista científico, hay muchas preguntas que los futuros padres suelen hacerse con respecto a ello.

Aunque la fecundación es el momento en que se determina el sexo biológico del bebé, no conocerás esta información hasta aproximadamente la mitad del embarazo. Para saber si tendrás un niño o una niña, informa al médico antes de la ecografía de las 20 semanas.

Ecografía

La mitad del embarazo es cuando las partes genitales del niño o la niña son lo suficientemente visibles en una ecografía para determinar su sexo. El desarrollo de los genitales fetales está influido por los cromosomas sexuales del bebé:

  • En los niños, el cromosoma Y hace que el cuerpo desarrolle testículos, cuyas hormonas dan como resultado genitales masculinos.
  • En las niñas, la falta de un cromosoma Y impide el desarrollo de testículos y hormonas masculinas, por lo que los genitales se desarrollan como femeninos.

Método Ramzi

Este método no tiene una validez científica 100% fiable. Se basa en la diferente posición de la placenta y las vellosidades coriónicas en ambos sexos, pudiendo ser utilizado desde la sexta semana de embarazo.

Análisis de sangre (ADN fetal libre)

A partir de la sexta semana de gestación podemos encontrar en el torrente sanguíneo de la madre fragmentos de ADN que proceden de las células de la placenta. Para poder realizar la prueba con una concentración adecuada del ADN libre fetal, conviene esperar a la semana 10. Este descubrimiento ha supuesto un gran avance, ya que permite saber si el bebé presenta alguna alteración cromosómica mediante una prueba de cribado no invasiva con una muestra de sangre de la madre.

Además de detectar posibles alteraciones cromosómicas en el bebé, también se puede determinar el sexo fetal y por tanto ver si existen anomalías en los cromosomas sexuales.

Tabla resumen de métodos para determinar el sexo del bebé:

Método Semanas de gestación Fiabilidad Descripción
Ecografía A partir de la semana 16-20 Alta (si la posición del feto es adecuada) Visualización de los genitales del feto mediante ultrasonido.
Método Ramzi A partir de la semana 6 Moderada (no 100% fiable) Análisis de la posición de la placenta en la ecografía.
Análisis de sangre (ADN fetal libre) A partir de la semana 10 Muy alta Detección de cromosoma Y en la sangre materna.

¿Se puede influir en el sexo del bebé?

Si realmente quieres tener un niño o una niña, seguro que te preguntarás si puedes influir en el sexo biológico. La ciencia no ha llegado tan lejos, y aún se está deliberando si los padres podrían (y éticamente deberían) poder elegir el sexo del bebé.

Trastornos relacionados con los cromosomas sexuales

Existen algunas patologías que se deben a la pérdida o ganancia de un cromosoma completo.

  • Síndrome de Klinefelter: Afecta solo a varones y se debe a la presencia de un cromosoma X extra (XXY).
  • Trisomía X: Afecta solo a mujeres y se debe a la presencia de tres copias del cromosoma X (XXX).
  • Síndrome de Turner: Afecta solo a mujeres y se debe a la ausencia total o parcial de un cromosoma X.

Existen hipótesis que establecen que la probabilidad de tener un niño o una niña está influida por diferentes factores, como el momento del coito respecto a la ovulación ¿te gustaría saber en qué se basan? Te lo explicamos en nuestro artículo La probabilidad de tener niño o niña según la genética.

Elegir el sexo del bebé 🚹🤷🚺 Métodos tradicionales y científicos

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