Los bebés experimentan varias fases de desarrollo durante su proceso de crecimiento, marcadas por las llamadas crisis madurativas. Una de las más notables es la crisis del año o de los 12 meses, que puede generar cambios en el sueño y el apetito del bebé.
¿Qué son las Crisis Madurativas?
Las crisis madurativas son periodos en la vida de los bebés determinados por cambios en su desarrollo, que pueden conllevar variaciones de conducta repentinas. En ocasiones, los padres pueden llegar a asustarse porque pasan de tener un niño bueno, que duerme mucho y come muy bien, a un bebé que apenas duerme 2 o 3 horas seguidas, no quiere comer y llora por todo.
Estas fases de rebeldía, irritabilidad, llanto son las llamadas crisis madurativas. No todos los niños tienen por qué manifestarlas del mismo modo, o en la misma intensidad. En algunos niños se producen verdaderos cambios de actitud y comportamiento, mientras que en otros casos los cambios son más sutiles, o pueden no expresarlo durante el día, y se traducen en fases de regresión del sueño, terrores nocturnos.
En cualquier caso, se trata de fases normales, temporales, y necesarias para su desarrollo y evolución, que les ayudan precisamente a madurar.
¿Cuándo se Presentan los Cambios Evolutivos Más Evidentes?
Además de la crisis de los 12 meses, existen otras crisis importantes en el desarrollo del bebé:
- A los 8 meses: El bebé adquiere la capacidad de ponerse de pie, lo cual coincide con la angustia por separación.
- A los 15-18 meses: El niño ya anda, investiga y aprende a escalar, enfrentándose al "NO" de sus padres.
- A los 2 años: La necesidad de autonomía choca con la realidad, generando rabietas debido a la frustración.
La Crisis de los 12 Meses: Regresión del Sueño y Cambios en el Apetito
Si tu bebé, que dormía bien, comienza a despertarse por la noche o a resistirse a la hora de dormir la siesta, es posible que esté experimentando la regresión de sueño de los 12 meses. Pasada la regresión de sueño de los 8, 9 o 10 meses de edad, la mayoría de los bebés comienzan a tener un buen ritmo de sueño, pero a los 12 meses puede que se vuelva a torcer. Como comentaba en las regresiones anteriores también es debida a los hitos de desarrollo.
Señales de que tu Bebé está Entrando en esta Regresión:
- Comienza a caminar.
- Reduce siestas.
- Expresa mayor irritabilidad.
- Sufre múltiples despertares nocturnos (especialmente si su bebé duerme bien).
- Sufre cambios en el apetito.
Una vez hemos pasado la anterior regresión (8 - 10 meses) , nuestros/as peques ya empiezan a tener un buen ritmo de sueño. Cuando nuestro/a bebé está por llegar a los 12 meses es probable que ya haya desarrollado más movilidad: que gatee, se sostenga de pie o incluso ya esté dando sus primeros pasos. Hasta puede ser que ya esté diciendo sus primeras palabras.
Las regresiones de sueño van de la mano de estas crisis por eso no te asustes si ves a tu bebé por la noche dormido en la cuna ponerse a cuatro patas e intentar gatear. Su cerebro no descansa y querrá practicar y experimentar sus nuevas hazañas en todo momento, incluso de madrugada.
¿Cómo Afrontar la Regresión del Sueño de los 12 Meses?
- Pondremos en práctica sus nuevas habilidades durante el día.
- Intentaremos seguir sus rutinas o hábitos anteriores, aunque seremos flexibles con las siestas y la hora de ir a dormir.
Esta regresión tiene mucho que ver con las siestas. A medida que el bebé se acerca a su primer cumpleaños, la mayoría de los padres comienzan a preguntarse cuándo es el momento de pasar a una siesta.
¿Cuándo es el Momento Adecuado para Reducir las Siestas?
Más o menos entre los 14 y 15 meses, verás que a tu bebé le cuesta mucho hacer la primera siesta de la mañana, a partir de ese momento se reducirá esta siesta y pasarán solo a realizar una y así podrán estar así hasta los 3 o 4 años. Sobre los 11-12 meses muchos padres ven que al omitir o a reducir las siestas a 45 minutos creen que es el momento de pasar a 1 siesta.
Yo recomiendo intentar aguantar con dos siestas hasta los 14 meses ya que con 11-12 meses es pronto para pasar a 1 sola siesta y tu bebé puede que llegue demasiado cansado a la hora de dormir. De manera similar, los bebés que van a la guardería generalmente pasan a una siesta alrededor de los 12 meses, preparados o no. La mayoría se adaptan bien. Sin embargo, a los papas que tienen otra opción les digo que no corran a realizar esta transición.
Una vez que comienzan realmente a caminar, se cansan mucho más y gastan mucha más energía, también puedes pensar que tenga hambre por la noche, pero no significa que tengas que alimentarlos de noche. Aumenta la ingesta de alimentos durante el día.
Consejos para ayudarlo a lidiar con una regresión del sueño de los 12 meses:
- Recuerda que es una regresión temporal.
- Ofrece tranquilidad y paciencia durante esta etapa: Una de las razones por las que tu bebé no quiere dormir es porque quiere practicar sus nuevas habilidades.
- Trata de ofrecer tranquilidad una hora antes de ir a la cama.
- Resiste el impulso de recurrir a “apoyos de sueño”. Tu bebé debe acostarse somnoliento pero despierto, o te verás obligada a utilizar estas ayudas durante toda la noche cuando se despierte.
¡Paciencia, todo pasará!
Crisis de Lactancia y Brotes de Crecimiento
Los bebés suelen pasar por varias crisis de lactancia o brotes de crecimiento durante los primeros 12 meses de vida, en los que normalmente aumenta su demanda de leche, puede hacerles despertarse más a menudo y querer estar mamando todo el tiempo durante varios días.
Crecer no es la única razón por la que un bebé puede necesitar mamar más durante un tiempo o estar más inquieto. Las crisis de lactancia o brotes de crecimiento suelen aparecer a lo largo de la lactancia. El hecho de que la mayoría de bebés las tengan a la misma edad nos permite anticipar cuándo van a pasar.
Los brotes de crecimiento son etapas naturales en el desarrollo de los bebés en las que experimentan un aumento rápido de peso, talla y habilidades motoras. Durante estos periodos, que suelen ocurrir alrededor de los 17 días, 6 semanas, 3 meses y 6 meses, es común que los bebés muestren cambios en su comportamiento: lloran más, duermen peor, maman con mayor frecuencia o se muestran más irritables.
Estos cambios pueden generar dudas en las madres, especialmente si perciben que su producción de leche es insuficiente. Sin embargo, estos brotes son temporales y fundamentales para el desarrollo físico y neurológico del bebé.
Entender los brotes de crecimiento ayuda a responder con paciencia y confianza.
Señales Comunes de Brotes de Crecimiento:
- Mayor apetito o tomas más frecuentes
- Cambios en el sueño (más o menos horas)
- Irritabilidad o necesidad de contacto
- Nuevas habilidades motoras o cognitivas
Duración: suelen durar entre 2 a 7 días.
La crisis de los 12 meses forma parte de las llamadas crisis o escalones de crecimiento, periodos en la vida del peque en los que parece que come menos o que el alimento que le ofreces no es suficiente para él, lo que suele acompañarse de irritabilidad, llanto, problemas para comer…
Al año de edad se produce una de estas crisis, descubre en qué consiste y cómo debes actuar ante ella. Las crisis de lactancia o de crecimiento son ciclos naturales en el desarrollo del bebé que se producen en la mayoría de los bebés hacia el mismo periodo de edad causadas por un repentino crecimiento en el pequeño que se acompaña de una mayor necesidad de comer, lo que puede hacer pensar a la madre que no tiene suficiente leche.
En esta crisis el peque, que ya comía prácticamente de todo en trocitos o triturado, de repente se niega a comer alimentos sólidos o semisólidos o come muy poco de ellos y solo quiere teta.
Consejos para Afrontar las Crisis de Lactancia:
- Ten paciencia, estas crisis pueden durar más o menos, pero siempre se pasan, por lo que debes tener paciencia mientras dure. También debes estar tranquila ya que el niño nota tu estrés y, si estás tensa, él también lo estará.
- No le obligues a comer o sentirá rechazo a la comida. Tampoco uses la comida como premio o castigo. Simplemente, ofrécele la comida y deja que él decida cuánto necesita comer. Mientras siga tomando el pecho con frecuencia, estará bien alimentado e hidratado.
- Aunque es muy importante que el niño coma de todo y no rechace ningún grupo de alimento, tampoco te obsesiones si, de repente, no quiere comer plátanos.
A continuación, se presenta una tabla con las crisis de lactancia más comunes y cómo actuar en cada caso:
12 meses del bebé | 1 AÑO | Desarrollo y cuidados ✅
| Nombre Crisis | Señales del Bebé | Duración | ¿Cómo Actuar? |
|---|---|---|---|
| Segunda Noche | El bebé está muy inquieto, querrá mamar toda la noche parecerá incluso que se pela con el pecho y que estás pasando hambre. | 1 noche | No pensar que el bebé pasa hambre. El bebé simplemente estimula el pecho para conseguir que se produzca lo antes posible la subida de leche. |
| 10-15 Días | El bebé está más inquieto y demandante. Es probable que mame de manera muy frecuente, que no mantenga el ritmo anterior de tomas que tenía, que no se saque de las manos y parezca muerto de hambre. Puede llegar a comer tanto que es probable que vomite o regurgite leche. | 3 o 4 días | Este aumento de demanda suele desconcertar mucho y hace pensar que el lactante pasa hambre o necesita más leche. Si ya ha recuperado el peso del nacimiento, nada más lejos de la realidad. Solo quiere aumentar la producción de leche y esto lo consigue mamando mucho. |
| 6 Semanas | El bebé parece enfadado cuando mama. Tironea del pezón, estira la espalda y las piernas y hace ruidos mientras mama. | 1 semana | Se cree que lo que molesta al bebé es el sabor de la leche que está más salada de manera temporal. Ese cambio de sabor les inquieta y protestan cuando están en el pecho. |
| 3 Meses | Se produce un cambio en la manera en que el bebé mama y se comporta en el pecho. Llora, protesta, se distrae y cuando finalmente acepta mamar lo hace en minutos | 1 mes | Es la crisis más conocida. Se debe a cambios tanto en la producción de leche como cambios cognitivos en el bebé ¡Requiere un plus de paciencia y positividad! Ayuda mucho conocer de antemano lo que puede suceder y vivirlo como un cambio positivo y que indica que el bebé está creciendo. |
| 4 Meses | El bebé empieza a dormir “peor” y despertarse con mucha frecuencia. Los bebés aprenden las 2 fases de sueño que tenemos los adultos y esto hace que el sueño sea más superficial y más agitado, demandando el pecho con frecuencia para poder volver a conciliar el sueño. | Varia | No pensar que hemos acostumbrado al bebé a dormir mal o que tiene hambre y por eso se despierta. No hay una duración concreta puedes depender del desarrollo de cada bebé. |
| 8 Meses | Los lactantes comienzan a darse cuenta de cómo sus acciones pueden afectar a los objetos y personas en su entorno. Aparece la llamada “angustia por separación” mal llamada a nivel popular “mamitis”. Por la noche, además, suelen despertarse de manera más frecuente, nerviosos sin saber dónde están. | 1 o 2 meses | Mucha paciencia porque es una etapa madurativa, no está relacionada con el tipo de alimentación que el bebé recibe. Y es necesario que una etapa agotadora y en que muchas madres madres se plantean destetar. |
| 1 Año | La velocidad de crecimiento de los niños se ralentiza al año. Dejan de comer porque dejan temporalmente de crecer y saben que no necesitan una gran cantidad de alimentos. Si el bebé ya comía sólidos con cierta facilidad es posible que se niegue ahora a comer o que coma cantidades muy pequeñas | 3 y 6 meses | Seguir con la lactancia o destetar es una decisión que solo atañe a cada madre y a su bebé. Destetar va a hacer que coma un poco más pero no va a producir un cambio radical en el comportamiento de tu bebé respecto a la comida. Y, de la misma manera, tampoco va a dormir más. |
| 2 Años | Los niños empiezan a demandar el pecho de manera continua, con unos requerimientos e intensidad similares a los de un recién nacido pero con las capacidades cognitivas y manipulativas de un niño de 2 años. Piden el pecho de manera nerviosa y a veces hasta inquisitiva. Llegan a gritar e intentar desnudar a su madre cuando ésta se niega o intenta aplazar la toma. | 2 y 4 meses | Hay que ir mostrándoles cómo queremos que pidan el pecho o negociando en qué momento pueden o no pedir. Si no has ido nunca, y aunque te parezca que es solo para el inicio de la lactancia no dudes en acudir a un grupo de apoyo, o explorar opciones con una experta en lactancia para compartir con más madres lo qué estás viviendo. |
Recuerda que no todos los/as peques pasan por esta etapa o lo pasan con la misma intensidad. Acompaña a tu bebé y ofrécele pecho las veces que necesite: al mamar con más frecuencia el bebé automáticamente obtendrá más leche, y hará que tu producción aumente en poco tiempo.
Y lo que hay que saber es que no hay atajos, las crisis son para vivirlas y sí, les llamamos crisis porque suponen para muchas mujeres suponen aparición de muchos miedos, pero debemos recordar que para los bebés todas ellas son condiciones fisiológicas y que implican algo maravilloso: ¡que crecen!
La crisis del año es algo perfectamente normal que sobre llevarás bien con paciencia y cariño.
