La dermatitis seborreica en los lactantes, más comúnmente conocida como costra láctea, es una enfermedad de la piel muy habitual. Esta afección benigna que afecta a muchos recién nacidos remite rápidamente con los cuidados adecuados. Es un problema de la piel, inflamatorio y común que aparece en el cuero cabelludo. También puede extenderse a la frente, orejas y cejas.
¿Qué es la Costra Láctea?
La costra láctea es también conocida como dermatitis del bebé. Se caracteriza por la presencia de placas gruesas y costrosas de color blanco o amarillo en el cuero cabelludo del bebé, pudiendo a veces extenderse hacia las cejas, las nalgas y determinados pliegues cutáneos. Lo normal es que no esté al nacer el bebé. Se inicia en las primeras semanas o meses de vida, si bien puede presentarse durante el primer año de vida.
Pese a su nombre, la costra láctea no tiene nada que ver con la alimentación del bebé. El bebé con costra láctea no tiene apenas molestias, no da fiebre, y a pesar de que a veces se presenta de forma aparatosa se trata de una afección benigna.
Causas de la Costra Láctea
Hoy en día aún no hay una única razón que haga aparecer la costra láctea, cada niño es diferente. La madre le transmite al feto durante el embarazo estas hormonas que hace que posteriormente aparezca la costra láctea. En cuanto a la causa, se han descrito varios factores implicados: mayor producción de grasa de la piel, predisposición familiar…
Así mismo, en los últimos estudios se ha visto que se da más si hay colonización de organismos levaduriformes como la Malassezia, los cuales descomponen el sebo y favorecen la acumulación de ácidos grasos insaturados y el acúmulo de estos en el cuero cabelludo.
Tratamiento y Cuidados Diarios
Aunque suele desaparecer espontáneamente durante el primer o segundo año de vida con los cuidados diarios adecuados remite rápidamente. En la mayoría de los casos, dado que la dermatitis seborreica en los lactantes es transitoria y benigna, no requiere ningún tratamiento específico. Sin embargo, sí que es necesario utilizar cuidados para el aseo porque esta costra láctea puede persistir, propagarse o infectarse con bacterias o levaduras.
En los casos leves, no es necesario que hagas nada, recuerda que es algo puramente estético y desaparecerá con el paso del tiempo.
Medidas Diarias para el Cuidado del Cuero Cabelludo
A la hora de tratar y deshacerse de la costra láctea, en la mayoría de los casos bastará con adoptar una serie de medidas diarias para el cuidado del cuero cabelludo de su hijo.
- Lavar el cuero cabelludo del bebé con un champú suave sin jabón que tenga un pH fisiológico (pH natural de la piel) y adaptado a los recién nacidos.
- Si las costras son muy gruesas, se recomienda aplicar un cuerpo graso en el cuero cabelludo dos horas antes del champú para ablandarlas y facilitar su eliminación. Entre otros cuerpos grasos, algunos profesionales de la salud recomiendan utilizar el linimento para curar la costra láctea.
- Después de lavar el cabello con champú y enjuagarlo, hay que cepillar el cuero cabelludo con un cepillo de cerdas de seda para eliminar delicadamente las costras. Puede que se caiga algo de pelo con las costras, pero no hay por qué preocuparse: volverá a crecer muy rápido.
30 minutos antes del baño puedes ablandar la zona. En el momento del baño, utiliza siempre un gel champú suave, que sea respetuoso con la delicada piel de tu bebé y, sobre todo, que no contenga sulfatos que pueden sensibilizarla y que esté suplementado con aceites naturales.
Una vez que haya desaparecido la costra láctea, y para evitar su reaparición, hay que limitar la frecuencia con la que se lava la cabeza, para minimizar la irritación con un enjuague diario.
Qué NO hacer
- ¡No intentar eliminar la costra con las uñas!
- Sobre todo, no hay que intentar retirar la costra láctea rascando con la uña o el peine, ya que esto causaría irritación y una pérdida de pelo importante.
- Hay algo que no debes hacer nunca y es intentar arrancarlas, tal cual.
¿Qué Champú Utilizar para la Costra Láctea?
Cuando las costras persisten, hay muchas soluciones disponibles en las farmacias para evitar la costra láctea. No hay que dudar en pedir consejo a su farmacéutico o médico de cabecera. Existen varios cuidados (disponibles con distintas galénicas: loción, emulsión, crema o gel) y/o champús contra la costra láctea. Es preferible usar productos enriquecidos con cuerpos grasos que ayuden a desprender las costras y que también contengan activos queratolíticos suaves para no agredir el cuero cabelludo del niño.
Los ingredientes queratolíticos ayudarán a desprender con delicadeza las laminillas de piel adheridas por el sebo del cuero cabelludo. Estos cuidados deben utilizarse a diario para eliminar la costra láctea, hasta que las escamas (conjunto de células muertas que se acumulan en la superficie del cuero cabelludo) desaparezcan por completo. Además de los cuidados, se debe aplicar un champú suave destinado específicamente para los bebés.
COSTRA LÁCTEA en los bebés: TIPS para tratarla
¿Cuándo Consultar a un Médico?
El tratamiento de la costra láctea no requiere necesariamente consultar a un médico de inmediato. Al no saber muy bien siempre qué hacer contra la costra láctea, no hay que dudar en pedir consejo a su farmacéutico, que podrá ofrecer su ayuda y recomendaciones. También se necesita ser paciente y esperar a que el tratamiento surta efecto, porque incluso cuando se trata de forma adecuada, la costra láctea puede tardar en eliminarse, y aplicar un único champú o un único producto adaptado no siempre resulta suficiente.
Sin embargo, en ciertas situaciones, será necesario pedir una cita con su médico de cabecera:
- Cuando las costras no desaparecen al cabo de unas semanas a pesar de aplicar periódicamente los cuidados de higiene a su bebé.
- Si se sospecha que puede haber signos de infección: costras cada vez más amarillentas y/o malolientes
- Si las costras se extienden por toda la cabeza o incluso por el cuerpo (zona del pañal, pliegues cutáneos...)
- En caso de inflamación severa, que se manifiesta mediante un cuero cabelludo cada vez más irritado y rojo
- Por último, siempre que el comportamiento de su hijo parezca verse alterado, a través de llantos inusuales o dificultades para alimentarse, por ejemplo.
En circunstancias excepcionales, su pediatra puede incluso recetarle un dermocorticoide de actividad baja o moderada durante un breve período de tiempo para reducir la irritación y la inflamación, con el fin de aliviar la piel. También como medida excepcional, se puede recetar un antifúngico tópico para limitar la proliferación de levaduras del género Malassezia que intervienen en la aparición de la costra láctea. Estos tratamientos recetados en situaciones excepcionales deben aplicarse sin desatender las normas de higiene habituales.
Resumen
La costra láctea es una condición benigna, que lo normal es que no afecte al bebé más allá de la estética. Si se tiene alguna duda al respecto, debe consultar con un profesional de la salud infantil.
