Recomendaciones Esenciales para el Corte y Cuidado del Cordón Umbilical del Recién Nacido

El cordón umbilical, tan necesario para el desarrollo del feto en el vientre materno, deja de serlo cuando el bebé nace y hay que pinzarlo y cortarlo. El cordón umbilical es la estructura que une al bebé con su madre durante el embarazo y va desde el ombligo del feto hasta la placenta. En su interior contiene los vasos sanguíneos que sirven para intercambiar sustancias entre la madre y el feto.

Cortar el cordón umbilical a los pocos segundos del nacimiento es una práctica rutinaria. Sin embargo, hacer una pausa antes de cortar el cordón umbilical tras el parto no es algo habitual hoy en día.

Beneficios de retrasar el corte del cordón umbilical (pinzamiento tardío)

El Momento Ideal para Cortar el Cordón Umbilical

Saber cuándo cortar el cordón umbilical es una decisión crucial durante el parto, ya que influye directamente en la salud del recién nacido. El momento adecuado para cortar el cordón umbilical depende de las preferencias de los padres, la situación médica y las recomendaciones profesionales.

Normalmente, unos segundos tras el nacimiento del bebé se le separa de la madre para que empiece a respirar de manera independiente. Como explica Julio José Ochoa Herrera, autor principal de este estudio, el corte del cordón umbilical es una de las intervenciones más practicadas en los humanos y se tiene constancia de esta práctica quirúrgica desde hace siglos.

La investigación dirigida por la Universidad de Granada compara por primera vez la influencia del tiempo de corte del cordón umbilical en el estrés oxidativo y la señal inflamatoria producida durante el parto tanto en la madre como en el neonato. Para la investigación, los científicos trabajaron con una muestra formada por 64 mujeres sanas embarazadas que dieron a luz en el Hospital Clínico San Cecilio de Granada. Todas ellas tuvieron un embarazo normal y un parto espontáneo vaginal.

Existen dos enfoques principales sobre el momento del corte:

  1. Clampeo temprano: Implica cortar el cordón dentro de los primeros 15 a 30 segundos después del nacimiento.
  2. Clampeo tardío: Consiste en esperar al menos 1 a 3 minutos después del nacimiento para cortar el cordón.

Cuando se retrasa el corte del cordón, se permite que la sangre de la placenta fluya hacia el bebé, transfiriendo hasta un 30% más de sangre. Durante este tiempo, el cordón umbilical sigue pulsando, lo que indica que aún transporta sangre.

Numerosos estudios han analizado los efectos del clampeo temprano y tardío del cordón umbilical. Por su parte, la OMS reconoce los beneficios de cortar el cordón después de varios minutos, sobre todo por los niveles de hierro que duran incluso hasta los seis meses de vida. Algo especialmente importante tanto para los bebés de bajos recursos y que tienen poco acceso a alimentos ricos en hierro como para los prematuros.

En los últimos tiempos han surgido varios debates candentes en torno a aspectos relacionados con este tema, fundamentalmente acerca de cuál es el momento ideal para pinzarlo y cortarlo y si resulta conveniente recoger la sangre del cordón umbilical tras el nacimiento. Hoy vamos a intentar arrojar luz sobre estas preguntas.

Se ha hablado mucho últimamente acerca del beneficio que puede suponer para el recién nacido realizar en el parto, tras el expulsivo, un pinzamiento tardío del cordón umbilical frente a un pinzamiento inmediato del mismo. Poner la pinza más tarde es una práctica ha demostrado numerosas ventajas para el bebé, como el aumento de las reservas de hierro en los primeros meses de vida, pero también mejoría en los resultados perinatales de los bebés prematuros.

Por eso, hoy numerosas sociedades científicas y la Organización Mundial de la Salud (OMS), recomiendan retrasar el corte del cordón umbilical siempre que no haya contraindicación para ello (fundamentalmente patologías maternas o fetales que requieran una atención inmediata tras el nacimiento). Esta práctica consiste en esperar entre uno y tres minutos para llevar a cabo el pinzamiento del cordón umbilical después del nacimiento, lo que permite que el volumen sanguíneo placentario retorne al recién nacido de una forma fisiológica.

El cordón umbilical no debería ser pinzado antes de que deje de latir porque mientras el cordón lata, la placenta seguirá insuflando sangre en el cuerpo del bebé. Esta sangre es rica en nutrientes y proporciona una reserva de hierro al niño. Si no la recibiese el niño tendrá un déficit de reservas de hierro y puede padecer anemia, motivo por el cual se insta a las madres a comenzar con la alimentación complementaria muy pronto.

Además retrasando el corte, la placenta sigue con su función oxigenadora del cuerpo del bebé mientras continúe transmitiendo sangre. Y esto, en el momento inmediatamente posterior al nacimiento, es un seguro de vida contra la anoxia (falta de oxígeno) postnatal.

Sus pulmones pueden tomarse su tiempo para comenzar a funcionar perfectamente. No será necesario forzarlos, ni hacer llorar al bebé, ni darle un golpe en la espalda para que respire. Lo hará poco a poco, estando durante esos minutos protegido por el oxígeno que le sigue llegando.

La Naturaleza ha previsto que el nacimiento no suponga una carrera contra la muerte. Si se tiene paciencia el cordón umbilical se colapsará por si solo (dejará de latir) y una vez suceda eso si puede pinzarse y cortarse. Si se hace antes puede provocar anoxia y hasta daños irreversibles por falta de oxígeno cerebral en algunos bebés, sobre todo los que nacen con sufrimiento fetal agudo y necesitan más que ninguno que la placenta le siga pasando durante unos minutos sangre con oxígeno.

Es cierto que en la placenta, siempre queda algo de sangre residual. Y en la propia placenta, hay mayor cantidad de células madre que en la sangre que quitamos a los bebés. De manera que, para ayudar a los demás, SIN perjudicar al recién nacido, se debe proteger el pinzamiento fisiológico y procesar las placentas que la mayoría de veces, sí van a la basura. Realmente NADA, no hay problema en pinzar el cordón cuando ya ha salido la placenta.

Beneficios del Clampeo Tardío

  • Aumento de las reservas de hierro al nacer y menos anemia en los lactantes.
  • El hierro es un micronutriente fundamental para el desarrollo del niño, porque interviene en múltiples procesos, desde la función inmunitaria hasta el desarrollo neurológico.
  • Cuando las madres siguen la recomendación de amamantar de forma exclusiva durante los primeros 6 meses de vida, la leche materna aporta solo una pequeña cantidad de hierro al lactante.
  • Para satisfacer las altas necesidades de hierro durante este período de crecimiento y desarrollo, el neonato depende de sus reservas de hierro al nacimiento.
  • Disminución de la hemorragia intraventricular y enterocolitis necrotizante en los lactantes prematuros.
  • Disminución de sepsis en el lactante.

Esta práctica se está generalizando en las maternidades, al igual que la práctica del contacto piel con piel tras el nacimiento. En partos de recién nacidos a término sin factores de riesgo, lo más habitual es esperar 60 segundos para pinzar cordón, ya que esta práctica no interfiere con la recogida de sangre de cordón para su conservación posterior ni para la determinación del pH.

En los niños nacidos a término conlleva un aumento significativo en los niveles de hemoglobina (una diferencia de hasta 1.49g/dl) y una menor deficiencia de hierro en niños entre los 3 y 6 meses de vida. Aproximadamente el 75% de la sangre que se transfunde de placenta al recién nacido lo hace en el primer minuto después del nacimiento. Esta sangre de la placenta es rica en nutrientes y proporciona una reserva de hierro al recién nacido. Por tanto, el retraso del clampaje del cordón umbilical conlleva un descenso en la posibilidad de desarrollo de anemia neonatal.

Cuidados del Cordón Umbilical Después del Corte

Una vez cortado el cordón umbilical, empieza un proceso de cicatrización de este corte que dará lugar al ombligo. Hasta que se produce la caída del cordón umbilical, son necesarios una serie de cuidados mientras se seca y se desprende. Se trata de una especie de cuerda flexible con apariencia gelatinosa que garantiza la supervivencia y el desarrollo del feto a lo largo de los 9 meses de gestación.

Tras el nacimiento y hasta que el cordón umbilical cicatriza, los gérmenes habituales de la piel pueden provocar una infección del cordón umbilical. El uso de soluciones antisépticas o antibióticas tópicas se recomienda en aquellas situaciones en las que la atención neonatal y las medidas higiénicas sean deficitarias.

A continuación, te contamos cómo curar el cordón umbilical de tu pequeño y así mantener bien alejadas las infecciones:

  • Realiza las curas como mínimo entre 3 y 4 veces al día.
  • Limpia la zona del cordón con agua tibia y jabón neutro.
  • Si algunas veces, se filtra algo de líquido claro o unas gotitas de sangre alrededor del muñón, utiliza un hisopo de algodón humedecido para limpiar la zona y luego sécala dando toques suaves.
  • Aunque el muñón se haya ennegrecido o esté sujeto por un hilo fino, jamás debes estirarlo ni intentar desprenderlo.
  • Hasta que se produzca la caída del cordón umbilical, puedes asear a tu bebé con una esponja.
  • Para asear a tu bebé con una esponja, usa jabones neutros y respetuosos con su piel.
  • En los bebés recién nacidos basta con mantener limpia el área genital y las zonas de pliegues alrededor del cuello y las orejas, sin que sea necesario bañar al bebé a diario.

Conforme van pasando los días el trozo de cordón, o muñón, se va viendo cada más negro y finalmente cae por si sólo sin tener que hacer nada. Conforme el muñón se va secando, es normal que cambie de color. Tras la caída del cordón umbilical, la piel suele estar curada. Sin embargo, algunas veces, la piel aún está enrojecida y puede salir algo de líquido. No existe un plazo fijo en el que se produce la caída del cordón umbilical.

El secado total del cordón umbilical suele llevar entre 5 y 15 días. Como hemos comentado anteriormente, la herida originada por el corte del cordón umbilical podría dar lugar a una infección si no se cura de manera adecuada. Sangrado a nivel del cordón umbilical.

Si los restos del cordón umbilical se mantienen siempre limpios y secos normalmente no suelen surgir complicaciones durante el proceso de cicatrización. Pero si el ombligo está excesivamente húmedo o sangra debes informar a tu matrona. En cualquier caso, debes consultar al pediatra o a la matrona si la zona del ombligo aparece enrojecida o hinchada.

Una vez desprendidos los restos del cordón umbilical es posible que al principio aparezca un poco de secreción que también puede ser algo sanguinolenta. El proceso de cicatrización concluirá enseguida.

Una observación más, ni el corte del cordón tras el parto ni el tipo de cuidado que se aplique en esa zona influyen en el aspecto que tendrá después del ombligo de tu hijo.

El cuidado del ombligo no se debe plantear desde un punto de vista cosmético, sino que debe tener en el punto de mira la salud, la cicatrización de la herida es el objetivo prioritario. No olvides lavarte siempre las manos antes de cuidar el ombligo de tu bebé.

Donación de Sangre del Cordón Umbilical

La donación de sangre del cordón umbilical es una opción para muchas familias, ya que esta sangre contiene células madre valiosas que pueden utilizarse para tratar enfermedades graves. El problema aparece cuando se desea combinar ambas prácticas: donar y realizar clampeo tardío.

Sí, pero con matices. La clave está en el tiempo y la cantidad de sangre restante. Tras un clampeo diferido moderado (entre 60 y 90 segundos), todavía puede recogerse una cantidad suficiente para que el banco acepte la muestra.

Tanto la donación del cordón umbilical como el clampeo tardío son opciones valiosas. No están reñidas, pero requieren coordinación, planificación y sobre todo, respeto.

Tras el descubrimiento de que la sangre del cordón umbilical es una fuente de células madre hematopoyéticas que se pueden utilizar para tratar diversas enfermedades, la investigación en este campo ha avanzado bastante durante los últimos años. En la actualidad, estas células madre se utilizan fundamentalmente para el tratamiento de algunas enfermedades hematológicas, como ciertos tipos de leucemia, representando una alternativa más eficaz al tradicional trasplante de médula ósea ya que disminuye la probabilidad de rechazo, y los resultados terapéuticos son muy prometedores.

Se trata de un procedimiento muy sencillo y rápido. Una vez que se pinza el cordón umbilical, una aguja en la vena umbilical y se recoge la sangre de su interior.

Existen dos opciones principales para la recogida de la sangre:

  • Recogida para banco público: La sangre se recoge, procesa y conserva en el banco público, y si alguien la precisa, será utilizada. Su conservación requiere un volumen mínimo. Únicamente debes cumplir los criterios de inclusión y firmar un consentimiento informado.
  • Recogida para uso privado: La sangre se procesa y conserva en un laboratorio y banco privados. Realizas un contrato con dicha empresa privada para que la conserve por un número determinado de años, y únicamente tú tendrás la potestad sobre su uso.

La ley española contempla la posibilidad de que una empresa privada almacene la sangre procesada en España, pero obliga a esta empresa a poner esas células a disposición de cualquier paciente que lo necesite. Por eso, la práctica totalidad de estas empresas privadas almacenan la sangre en bancos extranjeros.

Consideraciones Finales

La decisión de cuándo cortar el cordón umbilical debe tomarse en conjunto con el equipo médico, teniendo en cuenta las condiciones específicas de la madre y el bebé. La madre, la pareja, debe saber que el pinzamiento fisiológico es beneficioso para su bebé. Nunca se debe pinzar antes de los primeros 60 segundos (cronómetro en mano).

Para muchas madres, enfrentarse a la presión emocional del entorno puede ser más duro que la propia decisión clínica. Estas dudas son legítimas, pero deben ser respondidas con información y libertad de elección.

Es fundamental discutir tus opciones con el equipo médico durante el embarazo y estar informado sobre las prácticas actuales.

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