Tomas Nocturnas en Bebés de 4 Meses: Consejos y Guía Completa

Cuando un bebé es recién nacido, las tomas de leche pueden durar aproximadamente 20 minutos cada una. Posteriormente, a medida que el pequeño va creciendo y madurando, una toma puede llevar hasta cinco o 10 minutos. Es importante recordar que cada bebé es un mundo, y lo más probable es que se despierte a menudo durante los primeros 6 meses de vida, lo cual es normal y necesario para asegurar que se les alimente con frecuencia, dado su rápido crecimiento. Esta es una pregunta que todas las madre nos hemos hecho durante las incontables tomas nocturnas. Nuestros bebés empezarán a dormir la noche completa a su propio tiempo.

El sueño se puede dividir en dos grandes fases: sueño no REM (Rapid Eyes Movements) y sueño REM. Las fases del sueño van cambiando y madurando con la edad. Durante los primeros 6 meses de vida los bebés se despiertan a menudo. Lo más probable es que sea para asegurar que se les alimente con frecuencia puesto que su crecimiento es muy rápido.

¿Por Qué Son Importantes las Tomas Nocturnas?

Las tomas nocturnas son una parte fundamental del cuidado de un recién nacido, ya sea que se alimente con leche materna o fórmula. Entender la importancia de estas tomas y adaptarse a las necesidades del bebé puede ayudar a asegurar su crecimiento y bienestar.

  • Nutrientes en las tomas nocturnas: Las tomas nocturnas suponen un porcentaje importante de la ingesta diaria de un bebé de uno a seis meses (hasta 20%), por lo que son esenciales para su óptimo crecimiento y desarrollo.
  • Aumenta la producción de leche: Durante la noche, los niveles de prolactina, la hormona responsable de estimular la producción de leche materna, alcanzan su pico más alto. Como resultado, la madre producirá más leche en este momento. Así, cuanto más succione el bebé, habrá mayor producción de leche. Si se suspende o disminuye la lactancia materna, la producción será cada vez menor. Además, la acumulación, puede dar lugar a problemas como obstrucciones, mastitis, etc.
  • Ayuda a conciliar el sueño: La leche materna cambia su composición a lo largo del día para adaptarse a las necesidades del bebé. Alrededor de la madrugada alcanza su pico máximo de triptófano y melatonina, un aminoácido y una hormona que intervienen en la conciliación del sueño. De esta manera, el bebé podrá conciliar el sueño más rápido tras la toma y descansará mejor. Igualmente, contribuye a que se desarrolle los ritmos saludables de sueño y vigilia.
  • Previene la hipoglucemia: Amamantar por la noche es una forma de aportar nutrientes al bebé y evitar las hipoglucemias o bajas de azúcar.

Lactancia Materna vs. Fórmula

En general, los bebés que toman el pecho tardan más tiempo en establecer un patrón de sueño prolongado durante la noche, pero las tomas nocturnas son muy útiles para favorecer la prolongación de la lactancia materna. Si el bebé toma fórmula artificial, posiblemente haga pausas nocturnas más largas.

  • Lactancia Materna: Es mucho más fácil de digerir y de absorber que las fórmulas en polvo, está libre de manipulación y libre de contaminación, y siempre está disponible en cualquier momento para el niño y a la temperatura adecuada. Los expertos recomiendan dar la lactancia materna exclusiva los primeros seis meses de vida del bebé y luego mantenerla hasta los dos años complementada con una alimentación saludable. Además, la lactancia materna debe ser a libre demanda, que consiste en dar el pecho al bebé siempre que éste tenga hambre y por lo tanto debe ser tanto de día como por la noche.
  • Lactancia Artificial: Para los bebés alimentados con lactancia artificial, las tomas nocturnas también son cruciales. Aunque la digestión de la fórmula es más lenta, lo que puede resultar en periodos más largos entre las tomas, estos bebés aún necesitan alimentarse con frecuencia para mantener sus niveles de energía y crecimiento adecuados.

Es importante que también la madre pueda descansar. Si llora es preferible calmarlo primero en brazos, antes de devolverlo a la cuna, con gestos tranquilos. Siempre se debe atender al llanto del bebé. Los padres deciden donde dormirá el bebé. No se conoce ningún efecto perjudicial de acostar al bebé en la cama familiar. Si la madre ha optado por acostar al bebé en su propia cama para facilitar las tomas del pecho, conviene que sepa las recomendaciones para disminuir el riesgo de síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL). Es importante que los padres estén informados sobre ciertas circunstancias que pueden acarrear mayor riesgo para los niños si se practica el colecho, principalmente entre los menores de 6 meses de edad. La forma más segura de dormir para los lactantes menores de seis meses es en su cuna, boca arriba, cerca de la cama de sus padres.

Consejos Prácticos para las Tomas Nocturnas

  • Tener al bebé en la misma habitación. Al tener al bebé en la misma habitación, en una cuna, en un colecho o cunas-colechos, se evita tener que levantarse y salir a otra habitación. Incluso, según lo que se escoja, se puede practicar una posición de amamantamiento acostada. De igual forma, permite atender al bebé inmediatamente que se despierta, llora por menos tiempo y concilia más fácil el sueño una vez que la madre termina de amamantar.
  • Procurar una habitación con luz suave y tenue y una temperatura adecuada, sin extremos.
  • Procura tener al alcance de la mano todo lo necesario al momento de la lactancia durante la noche.
  • Recuerda que es muy importante establecer una rutina con todas las actividades, ya que esto ayuda al bebé a crear los hábitos en horarios, comidas, sueño, luz, temperatura, etc.
  • Déjate ayudar. Como decíamos antes, sabemos que la época de tomas nocturnas es complicada, pero no te imaginas lo beneficioso que es para tu bebé que realices este esfuerzo y le des lactancia materna también por la noche.
  • Apoyo familiar: Contar con el apoyo del padre o de otros familiares puede significar una gran diferencia.

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¿Cómo y Cuándo Destetar las Tomas Nocturnas?

Cuando tu bebé cumple un año, es habitual que ya no necesite tomar biberón durante la noche. No obstante, algunos pequeños todavía piden una o más tomas nocturnas. Si tu pequeño se despierta de noche y sólo consigue calmarse y conciliar el sueño de nuevo si toma biberón, puedes prepararle uno con poca cantidad de leche de fórmula. A la noche siguiente, cuando vuelva a reclamar su biberón, puedes darle un poco menos de cantidad, y así progresivamente. Es importante que las últimas horas del día sean tranquilas, y evitar los juegos demasiado enérgicos. Intenta crear un ambiente relajado, como leerle un cuento o cantarle una nana.

El destete nocturno es uno de los procesos más complicados en la lactancia. La clave está en hacerlo poco a poco y muchas madres deciden empezar retirando las tomas por la noche, pero ¿cómo destetar con éxito? Te explicamos cómo hacer de ello un proceso satisfactorio y respetuoso para ambas partes, la madre y el bebé.

Recomendaciones para un Destete Nocturno Exitoso

  1. Disminuir las tomas progresivamente: Sabemos que la teoría es muy fácil pero en la práctica la cosa se pone más complicada. Pero, hay que mantener la paciencia y la calma, y darse tiempo. Es un proceso largo y en la mayoría de casos difícil e incluso doloroso para ambas partes, pero terminará funcionando.
  2. ‘Plan Padre’ en acción: Implicar al padre en el proceso de destete puede ayudar y mucho, especialmente si es nocturno. Esto consiste en que sea el padre quien duerma al pequeño y también que se despierte por la noche para darle cariño y apoyo. Puede que al principio el bebé rechace más al padre porque no tiene lo que quiere, pero con paciencia se irá acostumbrando.
  3. Hablar con el niño: Otro aspecto importante es comunicar al niño lo que va a suceder, explicándole que a partir de una hora determinada no podrá mamar ya que mamá necesita descansar y dormir. De hecho, hay métodos que pueden servir para reforzar este mensaje, como es el cuento de “La Teta Cansada”, por ejemplo.
  4. Usar la distracción: Aliarnos con el poder de la distracción cuando el bebé demande el pecho es una de las estrategias que puede ayudar a que esa alta demanda vaya disminuyendo. ¿Qué recursos emplear para entretenerle? Enseñarle un cuento o jugar con su juguete favorito, son algunas alternativas.
  5. Mimos por partida doble: La lactancia materna no solo cubre necesidades alimenticias, sino también emocionales. Y es que el proceso de amamantar consuela en todos los sentidos al bebé. Por ello, en el destete es fundamental dar más cariño y mimos a los pequeños, para que la falta de teta por las noches sea más llevadera. De alguna manera, será como una compensación y un alivio para ellos.
  6. Ofrecerles comida: En el caso de que el bebé tenga hambre real y no una necesidad afectiva como hemos comentado anteriormente, podemos ofrecerle un vaso de leche, agua u algún otro alimento con el que “se le quiten las ganas de mamar”.
  7. Elegir un buen momento: Puede parecer irrelevante, pero destetar por las noches requiere de un momento y ambiente idóneo. Por ejemplo, si estamos en medio de cambios importantes, como la llegada de un hermano o el inicio del bebé en la escuela infantil, no es buena idea embarcarnos con el destete. La calma, la paciencia y el bienestar deben ser los pilares que den pie al proceso.
  8. Dejar el colecho si hay aceptación: El hecho de que el niño duerma en su propia habitación o junto a sus hermanos puede ayudar a facilitar el destete por las noches. Eso sí, es muy importante que haya aceptación e iniciativa por su parte.

Es esencial recordar que el destete nocturno debe ser un proceso gradual y respetuoso, adaptado a las necesidades tanto del bebé como de la madre. La paciencia y la comprensión son clave para lograr un destete exitoso y una transición suave para todos.

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