Entendemos que lo ideal en la lactancia materna es que el bebé mame directamente del pecho. Ese es habitualmente nuestro objetivo, por lo que trabajamos y para lo que enfocamos nuestras herramientas. En ocasiones, para conseguir o mantener esa ansiada lactancia se va a necesitar realizar lo que llamamos lactancia diferida. Alimentar a un bebé con dificultades para mamar directamente al pecho. O simplemente como una elección personal. Algunas mujeres pueden querer alimentar a su hijo con su leche, pero no directamente al pecho. Quizá el estímulo sobre el pecho no les resulte agradable pero sí quieren darle su leche. En todos estos casos es necesario que la mujer conozca las estrategias de extracción, conservación y administración de la leche materna.
En Los Mundos de Noa nos preocupamos por brindarte la mejor información para facilitar tu experiencia como madre. En esta ocasión, queremos hablarte sobre un elemento indispensable para muchas madres lactantes: el recolector de leche materna. El proceso de extracción y almacenamiento de leche materna puede ser fundamental para aquellas mamás que desean mantener una reserva o necesitan separarse temporalmente de sus bebés. Con nuestra guía, podrás conocer las distintas opciones, sus características, ventajas y desventajas, para que puedas elegir el recolector que mejor se adapte a tus necesidades y preferencias.
¿Qué son las copas recolectoras de leche materna?
Las copas recolectoras de leche se colocan sobre el pezón para recoger las pérdidas de leche materna, de forma que no se pierda ni una gota de tu leche durante las tomas. Las copas recolectoras de leche de Medela se fabrican con materiales adecuados para tu piel y con la forma de tu cuerpo, lo cual hace que su uso sea cómodo y discreto.
Cuándo se deben utilizar las copas recolectoras de leche
Puedes utilizar las copas recolectoras de leche durante las tomas para recoger las pérdidas de leche tal como se ha descrito anteriormente, y también entre tomas para evitar las manchas de humedad. Solo tienes que recordar que debes quitarlas cada dos o tres horas y dejar que tus pechos se sequen al aire, ya que esto evita que cualquier exceso de humedad pueda dañar tus pezones. Y evita el uso de las copas recolectoras de leche en la cama por la noche, ya que esto puede provocar sensibilidad en la piel. En su lugar, puedes utilizar los discos desechables para lactancia para absorber las pérdidas de leche abundantes, o los discos absorbentes desechables Ultra thin si el flujo es más reducido.
Cómo utilizar las copas recolectoras de leche de Medela
Debes montar las dos partes de las copas recolectoras de leche antes de su uso. Es una tarea sencilla:
- La membrana de silicona blanda y flexible está diseñada para ser delicada con la piel.
- Colócala en la parte exterior de la copa, fijándola a su alrededor.
- Tras el montaje, coloca la copa recolectora de leche en el interior del sujetador, con la abertura de la membrana centrada sobre el pezón. Su práctica abertura debe orientarse hacia arriba.
Es recomendable utilizar un sujetador de lactancia con las copas recolectoras de leche. Suele tener más espacio que un sujetador normal, lo cual hace que las copas ejerzan menos presión sobre los pechos.
Cómo utilizar la leche materna recogida
Solo debes utilizar la leche materna recogida durante las tomas para alimentar a tu bebé. Debes desechar la leche recogida entre tomas. Al quitarte la copa recolectora de leche, inclínate ligeramente hacia delante. A continuación, utiliza el orificio especial de vertido de la copa para transferir la leche materna recogida durante la toma a un recipiente desinfectado, como un biberón de leche materna o una bolsa de almacenamiento. Si no vas a dar esta leche a tu bebé de forma inmediata, mete el recipiente directamente en la nevera y utiliza la leche antes de 24 horas.
Cómo limpiar las copas recolectoras de leche de Medela
Es importante mantener los accesorios de lactancia limpios, y esto incluye las copas recolectoras de leche materna. Antes de su primer uso, y una vez al día con posterioridad, desinfecta las copas recolectoras de leche del siguiente modo:
- Separa las piezas y colócalas en un cazo pequeño con agua destilada fría. Si no tienes agua destilada, añade una cucharadita de ácido cítrico al agua del grifo para evitar que se formen depósitos de cal.
- Hierve el agua con las copas recolectoras de leche durante cinco minutos.
- Retira el agua con cuidado y deja que las piezas se sequen sobre un paño limpio.
También es importante limpiar las copas recolectoras de leche después de cada uso. Separa las piezas y lávalas con un detergente suave. A continuación, enjuágalas bien con agua fría y déjalas secar sobre un paño limpio.
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Principios para optimizar la extracción de leche materna
Existe una serie de principios que debemos conocer para poder optimizar la extracción. Debemos tener en cuenta que la extracción de leche es una destreza que se aprende al practicarla. Como ya sabemos, para que la leche salga del pecho es necesario que se produzca un reflejo de eyección gracias a la oxitocina. La capacidad para despertar el reflejo de eyección es tanto física como psicológica. Es decir, no basta solo con que se produzca el estímulo sobre el pezón, sino que una situación emocional adecuada va a favorecer que todo ocurra. De hecho, unos niveles elevados de adrenalina pueden inhibir el efecto de la oxitocina, impidiendo que el reflejo de eyección se produzca.
¿Quién no ha oído contar que a alguien se le cortó la leche ante un disgusto o una preocupación extrema? Un bebé que succiona de forma adecuada siempre es más efectivo que un sacaleches y conseguirá extraer más cantidad de leche. Por ello, hacer una extracción de forma puntual no sirve para saber cuánta leche tiene una mujer. Algunas mujeres no consiguen extraer leche con un sacaleches y sin embargo están amamantando a un bebé de forma exclusiva. La capacidad de estimular el reflejo de eyección es clave. Un reflejo de eyección parcialmente bloqueado dificultará la salida de la leche, con lo que la cantidad que se consiga será menor.
El tiempo transcurrido desde que amamantó por última vez también influye. Es recomendable dejar pasar al menos media hora desde que se amamantó para conseguir extraer más cantidad. Sin embargo, no hay problema en que el bebé mame a continuación de haberse extraído. La destreza personal es importante. Como decíamos, la extracción es una destreza aprendida, por lo que a medida que se practica, se consiguen mayores cantidades en menor tiempo. Es muy común que las primeras veces que una mujer se extrae leche apenas consiga unos mililitros. Debe conocer que esto puede ocurrir y debemos animarla a seguir practicando.
La comodidad del entorno es otro factor. Es recomendable realizar las extracciones en un ambiente conocido y acogedor, minimizando las distracciones. La hora del día también influye. Durante la madrugada y por la mañana hasta las 16 horas aproximadamente se consigue extraer leche en mayor cantidad y de forma más sencilla.
El grado de instauración de la lactancia influye. Se consigue más cantidad si la lactancia está instaurada que en los primeros dos-tres días. Pasados estos primeros días, las primeras semanas suele resultar más sencillo extraer. Las mujeres que se han estado extrayendo leche en los primeros meses y dejan de hacerlo, cuando lo intentan de nuevo a partir del sexto mes, refieren dificultad para conseguir leche. Da la sensación de que el pecho tuviera que aprender de nuevo a responder al estímulo del sacaleches.
El estrés puede inhibir el reflejo de eyección. En situaciones extremas puede haber inhibición del reflejo de eyección debido al estrés. Es importante tenerlo en cuenta especialmente en mujeres que se tienen que extraer leche para un bebé que ha sido hospitalizado, o por estar ellas enfermas, o por cualquier separación repentina. La producción en general va a caer y se va a ver reflejado en la cantidad que se extraiga. Habitualmente, cuando la situación se normaliza y vuelven a estar juntos madre y bebé, la producción y el funcionamiento de la lactancia volverá al punto de partida siempre y cuando se haya continuado extrayendo.
Estimulación del reflejo de eyección
Ya conocemos la importancia del estímulo del reflejo de eyección para realizar una extracción exitosa. La ducha diaria será suficiente para asegurar la limpieza del pecho. Para estimular el reflejo de eyección, se recomienda:
- Masajear: Con las yemas de los dedos realizaremos un movimiento circular presionando el pecho contra la pared del tórax. Este movimiento se debe realizar manteniendo los dedos en el mismo lugar en la piel, sin deslizarlos.
- Frotar: Frotar el pecho mediante una caricia en dirección hacia la areola desde la periferia.
- Sacudir: Sacudir el pecho suavemente.
Para enseñar a las mujeres cómo realizar el estímulo del reflejo de eyección debemos ayudarnos preferentemente de un modelo de pecho con el que mostraremos los distintos pasos a seguir.
Métodos de extracción de leche materna
Extracción manual
La extracción de leche utilizando las manos es la forma más antigua y natural de extraer leche. Es práctica, limpia y ecológica. La mano siempre va a estar disponible, por lo que es posible extraer leche en cualquier sitio y en cualquier situación. Las recomendaciones actuales, contenidas en las guías de buenas prácticas recogen como recomendación “Enseñar cómo se realiza la extracción manual a todas las personas lactantes antes del alta de la maternidad”.
Se debe colocar el pulgar y los dedos índice y medio formando una letra “C” a unos 3 o 4 cm. por detrás del pezón, haciendo un “tres en raya”. A continuación, comprimir hacia las costillas con la mano entera, sin mover los dedos y después intentar juntar los dedos por detrás de la areola de forma suave. Se debe ir rotando la posición de los dedos para vaciar otras partes del pecho. Estimular el reflejo de eyección masajeando, frotando y sacudiendo ambos pechos. Repetir el proceso de estimular el reflejo de eyección y extraer la leche de cada pecho una o dos veces más. Estos pasos no son inmutables.
Extracción con sacaleches
La mayoría de las mujeres se van a decantar por este tipo de extracción ya que en principio parece resultar más cómodo. En el siglo XIX ya se utilizaban extractores mecánicos para la leche. Aunque desde entonces la tecnología ha avanzado mucho, aún está lejos de asimilarse por completo a la succión del bebé, ya que la función de la lengua no se puede igualar. Si el bebé no puede mamar directamente del pecho, y se necesita realizar una lactancia diferida, lo ideal es utilizar un sacaleches doble.
Sacaleches Manual
Ventajas: Los sacaleches manuales no dependen de pilas ni de red eléctrica para su funcionamiento, de forma que siempre están disponibles. Suelen ser de pequeño tamaño, por lo que resulta sencillo llevarlos fuera de casa.
Inconvenientes: La presión y la velocidad de succión se modifica con los movimientos de la mano lo que no permite calcular ni mantener unas presiones ni un ritmo concretos. Entre los sacaleches manuales todavía podemos encontrar los de tipo “perilla” o bocina. Estos están totalmente desaconsejados. Además de lastimar el pecho ya que no se puede regular la presión, son difíciles de limpiar con lo que no se puede garantizar la asepsia y no se puede utilizar la leche que se extraiga.
Sacaleches Eléctrico
Ventajas: Permiten programar la velocidad y presión de succión de forma que resulte cómodo y eficiente para la madre. Muchos incorporan un modo de estimulación (succión frecuente con menor presión) similar a la succión del bebé al comienzo de la toma, para despertar el reflejo de eyección. Permiten no estar pendiente del sacaleches mientras se realiza la extracción ya que sólo hay que mantenerlo colocado. Incluso ya los hay con sistema “manos libres” que permite que se sujete solo mientras realiza la extracción.
Inconvenientes: Dependen de una fuente de energía y si esta falla, falla el sacaleches. Dependiendo del modelo pueden resultar ruidosos. Algunos bebés más mayores pueden despistarse si su madre intenta utilizar el sacaleches en el otro pecho a la vez que lo amamanta.
Consideraciones al elegir un sacaleches
A la hora de elegir el sacaleches se debe tener en cuenta la disponibilidad de embudos de diferentes tamaños. El tamaño del embudo se debe calcular en función del tamaño del pezón. Debe ser lo suficientemente grande como para permitir que entre una mínima porción de areola y que el pezón se elongue lo suficiente, moviéndose dentro del embudo sin rozar las paredes. Por lo general, son muy pocas las mujeres a las que la talla S les vaya a resultar útil. Es excesivamente pequeña.
Los sacaleches mecánicos suelen tener la posibilidad de regular tanto la presión que utiliza para hacer el vacío como la frecuencia de succión. La presión se debe ajustar a la tolerancia de la mujer. La óptima va a ser aquélla máxima en la que no note molestias. El masaje manual de la mama mientras se realiza la extracción con sacaleches está relacionado con un mayor volumen de grasa en la leche extraída. Si utilizamos un sacaleches sencillo es fácil hacer masaje a la vez, pero si lo que estamos haciendo es extracción doble la cuestión se complica. El uso de un “Manos libres” puede facilitar el masaje manual durante la extracción doble.
Aunque se comercializan sistemas de sujeción de las copas del sacaleches, no es necesario gastar mucho. Se puede fabricar un “manos libres” casero con un sujetador deportivo al que se hagan unos agujeros a través de los que se inserte el embudo del sacaleches.
No es recomendable utilizar el sacaleches de otra madre si no está preparado específicamente para ello como son los sacaleches que se utilizan en los hospitales. Los aparatos de uso doméstico pueden permitir que la leche pase a las tubuladuras y de ahí al motor. Esta leche retenida puede contaminar la nueva que se extraiga. Algunos sacaleches vienen provistos de un filtro que evita esta contaminación.
Problemas comunes en la extracción y soluciones
En determinadas ocasiones puede que, al realizar una extracción, la leche no fluya como se espera. En otras ocasiones el origen puede estar en la dificultad para estimular el reflejo de eyección. Como ya comentamos, el masaje preextracción, la visualización de fotos u objetos del bebé (o el bebé mismo si es posible), tomar una bebida caliente puede ayudar a desencadenar este reflejo. Pero en determinadas ocasiones estas medidas no serán suficientes.
Este problema lo podemos encontrar en casos de ingurgitación extrema coincidiendo con la Lactogénesis II o en momentos de estrés o cansancio de la madre. En caso de ingurgitación, las medidas que debemos tomar estarán encaminadas a reducir la inflamación con medidas físicas o con antiinflamatorios. Cuando la ingurgitación afecta a la areola, el pezón tiene claras dificultades para protruirse de forma que es difícil intentar hacer una extracción incluso manual. En estos casos debemos reducir la inflamación de la areola mediante drenaje linfático manual.
Presión Inversa Suavizante (PIS)
La PIS consiste en ejercer una presión estable con la punta de los dedos en la areola comprimiendo hacia el tórax. Los dedos pueden ir cambiando de posición para poder realizar su cometido en las diferentes zonas de la areola. Esta presión debe durar de 1 a 3 minutos y se recomienda realizarla justo antes de la toma. Este método ayuda a reducir el edema existente en la areola permitiendo que el pezón se libere y pueda elongarse. También estimula el reflejo de eyección, facilitando la salida de la leche de forma casi inmediata. Una vez hayamos conseguido ablandar la areola, podríamos comenzar a realizar extracción de forma manual.
Masaje paravertebral
Otra forma de estimular el reflejo de eyección es realizando un masaje paravertebral. Para realizar el masaje paravertebral la mujer debe colocarse desnuda de cintura para arriba e inclinada hacia delante, dejando caer los pechos libremente. La persona que realice el masaje debe colocarse por detrás de la mujer. El masaje consiste en realizar movimientos circulares con los pulgares, haciendo presión a los lados de la columna mientras se recorre ésta hacia arriba y hacia abajo durante 2 o 3 minutos.
Extracción en hospitales
Las situaciones más habituales de extracción en el Hospital están relacionadas con la separación entre madre y bebé en los primeros días tras el parto, o la dificultad del bebé para extraer la leche directamente del pecho. Comenzar la expresión de calostro en la primera hora de vida ya que de esta manera se consigue calostro para poder comenzar a alimentar al bebé y además se estimula la producción. En esta primera hora en la que la madre tiene altos niveles de oxitocina es común que se puedan extraer cantidades por encima de los 5 ml de calostro por extracción. En la extracción de calostro la extracción manual es más efectiva.
Posteriormente, y mientras el bebé no pueda mamar directamente del pecho, se debe continuar extrayendo al menos 8 veces al día, que es lo que mamaría el bebé como mínimo, de poder hacerlo. No es necesario que los intervalos sean iguales. Se pueden hacer dos extracciones más seguidas si se prevé que más tarde no se podrá hacer. Las extracciones nocturnas o de madrugada son necesarias. Se puede permitir un descanso de 4 o 5 horas, pero no se deben suprimir.
Los primeros 2 o 3 días, hasta que haya una mayor producción de calostro, recoger éste con jeringuilla es más práctico ya que así no se pierde ni una gota. Se puede enseñar al padre a utilizar la jeringuilla para recoger el calostro a medida que la madre lo va extrayendo de forma manual. Si el calostro que se extrae es para un bebé sano, no prematuro, y si la jeringuilla resulta difícil de utilizar para la familia, se puede usar una cucharilla y desde ésta pasarlo a la jeringa. Pasados los primeros días, cuando las cantidades que se extraen van siendo mayores, ya se podría utilizar sacaleches. Para las primeras extracciones con sacaleches se debe utilizar un frasco recolector de pequeño tamaño (máx. 50 ml).
Es normal que en las siguientes extracciones las madres apenas consigan sacar leche. Por ello, debemos animarlas y explicarles que esto es habitual en la mayoría de las mujeres.
