Construcciones Nino y Antonio: Una Historia de Legado Arquitectónico

La historia de la construcción es un reflejo del desarrollo de las sociedades, y en ella, las empresas constructoras juegan un papel fundamental. En este artículo, exploraremos la trayectoria de Construcciones Nino y Antonio, una empresa con una rica historia y un legado significativo en el ámbito de la construcción.

Para entender la importancia de esta empresa, es crucial contextualizar el auge de la construcción en general. Entre 1920 y 1930, la población de Málaga experimentó un incremento de aproximadamente 30.000 personas, pasando de 150.000 a 180.000 habitantes. Este crecimiento demográfico del 20% en tan solo una década convirtió a Málaga en la quinta ciudad más poblada del país.

Este rápido aumento de la población generó una importante actividad constructora para satisfacer la creciente demanda de viviendas. Los datos estadísticos confirman este auge, con un incremento de más de 3.500 edificios, pasando de 14.225 a 17.768 en esos diez años. La mayoría de las nuevas edificaciones fueron unifamiliares, como las populares casamatas de una sola planta o los hotelitos de dos plantas. En 1930, las casas de una y dos plantas representaban el 82% del parque inmobiliario de la ciudad.

Sin embargo, el número de edificios de tres alturas o más disminuyó ligeramente, de 2.518 a 2.458. Esta aparente contradicción se explica por la concentración parcelaria, donde las demoliciones de viejas casas en las calles céntricas daban paso a nuevos edificios con solares de mayores dimensiones.

La modernización de las infraestructuras fue acompañada por varias iniciativas privadas de construcción de viviendas. La mayor actuación fue el desarrollo de un nuevo barrio, Ciudad Jardín, a cargo de la Sociedad de Casas Baratas. El plan, diseñado por el arquitecto Gonzalo Iglesias, contemplaba algo más de mil viviendas, casi todas unifamiliares de varios tamaños, dotadas de pequeños jardines y dirigidas a una emergente clase media.

El crecimiento de la ciudad tuvo como protagonistas destacados a dos colectivos profesionales: los arquitectos y los contratistas de obras, los primeros diseñando las nuevas edificaciones y los segundos ocupándose de su realización. En cuanto a los contratistas de obras, el que tuvo mayor importancia fue Antonio Baena Gómez, modelo de hombre hecho a sí mismo, que se hizo cargo de la construcción de grandes obras como el Ayuntamiento, las Casas de Félix Sáenz del paseo de Reding o la Fábrica de Tabacos.

Otro importante contratista era Manuel Atencia, que entre sus realizaciones incluía la Casa de Socorro del Llano de Doña Trinidad, numerosos chalets en las zonas residenciales (entre ellos, La Torrecilla y la villa de Bolín, actual sede del Colegio de Arquitectos) y el Hotel Príncipe de Asturias.

Es en este contexto histórico donde Construcciones Nino y Antonio emerge como una empresa familiar con arraigo y tradición, basada en el esfuerzo y trabajo de todas las personas que la integran, en la apuesta decidida por la más avanzada tecnología y en la confianza en todos y cada uno de los agentes que la afectan: clientes, proveedores, empleados y sociedad.

Con la filosofía de seguir creciendo para seguir estando presentes, Construcciones Nino y Antonio ha evolucionado a lo largo de sus años de existencia. En 1934, un albañil de profesión, llamado D. Antonio García Barbado, fundó en Nava de la Asunción (Segovia), una pequeña empresa familiar (La Esperanza) dedicada a la fabricación de baldosín hidráulico (mosaico).

Años más tarde, su viuda, Dña. Elisea Martín Toledano y sus hijos, amplían aquella empresa e introducen en ella la producción del tubo de cemento centrifugado, obteniendo en 1.960 el Primer Premio en la 2ª Convención Centritub, con la distinción de los ¨Tres Aros¨. Posteriormente la actividad se incrementó con un almacén de materiales de construcción y una ampliación de la fábrica de tubos de hormigón y vigas filigran en dos zonas distintas del pueblo.

A partir de ese momento, la función de la empresa va a ser especialmente la producción de todo tipo de prefabricados de hormigón, forjados armados, materiales de construcción, áridos, excavaciones, distribución de azulejos, saneamientos, pavimentos, etc., actividades que han llegado hasta nuestros días y que han contribuido al reconocimiento pleno por parte de sus clientes.

Simultáneamente se configura una nueva empresa de hormigón, situada en Arévalo (Ávila), destinada a la producción de hormigón preparado. Años después se instala una nueva planta de hormigón en Nava de la Asunción. Ambas plantas, activas hoy en día, se complementan y abarcan un área geográfica importante en la confluencia de las provincias de Ávila y Segovia.

Ya en el siglo XXI siguiendo la trayectoria de la empresa y el árbol genealógico familiar, la incorporación de los nietos ha supuesto una nueva contribución en la evolución de Construcciones Nino y Antonio, creando así el grupo PROMONAVA SL.

En el año 2020, después de atravesar la empresa por varias situaciones complicadas, se decidió reestructurar la empresa. Antonio García Herranz compra todas las acciones a sus hermanos, convirtiéndose en el único administrador y CEO de Conorsa y Promonava al adquirir todo el accionariado de ambas entidades.

Actualmente, tras más de 90 años de trayectoria, Construcciones Nino y Antonio es garantía de calidad, sigue siendo una empresa referente en los prefabricados de hormigón. Todo el esfuerzo durante estos años, ha sido reconocido por entidades como AENOR concediendo los marcados CE de áridos, viguetas armadas y bovedillas de hormigón, del mismo modo que la certificación del Sistema de Gestión de la Calidad conforme a la norma ISO 9001.

La empresa ofrece una amplia gama de productos y servicios, incluyendo prefabricados de hormigón, tubos, bordillos, adoquines, ladrillos acústicos, piezas especiales, forjados y ferrallas, hormigones y bombeos, áridos, excavaciones y grúas, contenedores para escombros, pavimentos de hormigón, materiales de construcción y obras y contratas.

La historia de Construcciones Nino y Antonio es un testimonio del espíritu emprendedor, la perseverancia y la adaptación a los cambios del mercado. Su legado arquitectónico es un reflejo de su compromiso con la calidad, la innovación y la satisfacción de sus clientes.

Arquitectura de Málaga

El Impacto de la Construcción en el Desarrollo Urbano

La actividad constructora no solo responde a la demanda de viviendas, sino que también tiene un impacto significativo en el desarrollo urbano. La construcción de edificios, infraestructuras y espacios públicos transforma el paisaje urbano, mejora la calidad de vida de los ciudadanos y contribuye al crecimiento económico de las ciudades.

En el caso de Málaga, el auge de la construcción en la década de 1920 permitió modernizar la ciudad, crear nuevos barrios y mejorar las infraestructuras existentes. La construcción de edificios emblemáticos como el Ayuntamiento y la Fábrica de Tabacos contribuyó a embellecer la ciudad y a consolidar su identidad.

Además, la construcción de viviendas sociales y unifamiliares permitió dar respuesta a las necesidades de diferentes sectores de la población, desde la clase media emergente hasta las clases populares. La creación de nuevos barrios como Ciudad Jardín contribuyó a descongestionar el centro de la ciudad y a ofrecer nuevas oportunidades de vivienda a los ciudadanos.

Sin embargo, el desarrollo urbano también plantea desafíos, como la necesidad de garantizar un crecimiento sostenible, proteger el patrimonio histórico y cultural y evitar la creación de zonas marginales. Es fundamental que las empresas constructoras, los arquitectos y las autoridades trabajen en conjunto para promover un desarrollo urbano equilibrado y que beneficie a todos los ciudadanos.

En este sentido, Construcciones Nino y Antonio ha demostrado un compromiso con el desarrollo sostenible y la responsabilidad social, adoptando prácticas constructivas respetuosas con el medio ambiente y contribuyendo al bienestar de las comunidades donde opera.

Edificio de viviendas en Málaga

Proyectos Emblemáticos y Reconocimientos

A lo largo de su trayectoria, Construcciones Nino y Antonio ha participado en numerosos proyectos emblemáticos que han contribuido al desarrollo de la región. Entre ellos, destacan la construcción de viviendas sociales, edificios industriales, infraestructuras públicas y proyectos de rehabilitación.

La empresa ha recibido numerosos reconocimientos por su calidad, innovación y compromiso con el desarrollo sostenible. Estos reconocimientos son un testimonio del esfuerzo y la dedicación de todos los que forman parte de Construcciones Nino y Antonio.

Entre los reconocimientos más destacados, se encuentran los marcados CE de AENOR para áridos, viguetas armadas y bovedillas de hormigón, así como la certificación del Sistema de Gestión de la Calidad conforme a la norma ISO 9001.

Estos reconocimientos son un incentivo para seguir trabajando con la misma pasión y compromiso, buscando siempre la excelencia en cada proyecto y contribuyendo al desarrollo de la sociedad.

Construcciones Nino y Antonio es una empresa que ha sabido adaptarse a los cambios del mercado, manteniendo siempre sus valores y principios. Su historia es un ejemplo de cómo una empresa familiar puede crecer y prosperar, contribuyendo al desarrollo de la sociedad y dejando un legado arquitectónico duradero.

Málaga desde Gibralfaro

El legado romano en la provincia de Málaga

Tabla: Crecimiento de Edificaciones en Málaga (1920-1930)

Año Número de Edificios
1920 14,225
1930 17,768
Incremento 3,543

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