La administración de fármacos durante el embarazo, especialmente durante el primer trimestre, siempre es un tema delicado. Se estima que entre un 60% y un 90% de las mujeres embarazadas toman algún medicamento durante la gestación, y hasta un 2-3% de las malformaciones congénitas se atribuyen al consumo de fármacos.
Este artículo ofrece una guía terapéutica práctica y actualizada para el manejo correcto de las principales patologías oftalmológicas en mujeres embarazadas, basándose en los criterios de clasificación farmacológica de la Food and Drug Administration (FDA). Se incide en conocer los posibles efectos adversos sobre el feto, así como los fármacos tópicos más indicados para cada patología ocular.
Conjuntivitis en un niño.
¿Qué es la Conjuntivitis?
La conjuntivitis es un proceso en el que se inflama la conjuntiva, una membrana que cubre la parte anterior de los ojos y el interior de los párpados. Es una dolencia ocular muy común y, en la mayoría de los casos, no causa daño ni al ojo ni a la visión.
Esta inflamación puede estar provocada por diferentes causas, siendo las más comunes las bacterias, los virus y los alérgenos ambientales. La conjuntivitis suele ser una infección común en las mujeres embarazadas y, generalmente, no hay motivo de preocupación, ya que no provoca daños oculares o efectos a largo plazo.
Las causas de aparición de la conjuntivitis durante el embarazo son las mismas que en el caso de aquellas personas no embarazadas, es decir, una infección causada por algún tipo de patógeno que inflama la conjuntiva. Además de las conjuntivitis causadas por una infección, también podemos encontrar las conjuntivitis alérgicas.
Cambios Oculares Durante el Embarazo
Los cambios hormonales que afectan a la mujer embarazada también guardan relación en algunos casos con su salud visual. Podría producirse un leve aumento de las dioptrías en mujeres con miopía, aumentando así el grosor de su córnea, y que habitualmente vuelve a la normalidad tras la lactancia de antes del embarazo.
Durante el embarazo, las mujeres experimentan numerosos cambios hormonales que pueden afectar varias áreas de su salud, incluyendo los ojos. Aproximadamente una de cada cinco mujeres embarazadas experimenta una modificación de la refracción y se hace más miope. Otros cambios en la calidad de visión pueden deberse a modificaciones en la transparencia del cristalino o a cambios retinianos.
Síntomas de la Conjuntivitis
- Ojos rojos: Se pueden ver pequeñas venitas en la parte blanca del ojo.
- Mayor lagrimeo.
- Molestias en los ojos y sensación de cuerpo extraño.
- Sensibilidad a la luz (fotofobia).
- Picor.
- Legañas (costras que se forman en el párpado, sobre todo a lo largo de la noche).
Tratamiento Seguro de la Conjuntivitis en el Embarazo
Si estás embarazada y tienes conjuntivitis, debes saber que esta patología no es peligrosa ni para la madre ni para el feto. No obstante, si las molestias son muy fuertes, existen medicamentos que alivian la irritación y el picor en los ojos que provoca esta afección. Será siempre el especialista quien determine qué tipo de tratamiento es el más adecuado para cada caso.
¿Qué hago si tengo conjuntivitis?
En general, podemos decir que el tratamiento de la conjuntivitis en el embarazo será el mismo que en otras situaciones. El tratamiento consiste en mantener los ojos secos y limpios, utilizando pañuelos de papel desechables y lavando la cara con abundante agua o compresas de suero fisiológico.
Fármacos Oculares y Categorías de Riesgo
La información disponible sobre la seguridad de los fármacos en mujeres embarazadas es limitada y debe ser adecuadamente canalizada. Los fármacos de aplicación tópica o en colirio pueden presentar una absorción sistémica relevante y atravesar la barrera placentaria o pasar a la leche materna.
La Food and Drug Administration (FDA) establece cinco categorías para indicar el nivel de riesgo que poseen los fármacos sobre el feto: A, B, C, D y X.
Tabla de fármacos oftálmicos y embarazo.
Fármacos Antialérgicos
Hasta un 30% de la población mundial sufre procesos alérgicos, y más de la mitad de ellos pueden desarrollar síntomas alérgicos oculares. Además de intentar evitar los alérgenos y de recomendar la aplicación de compresas frías, podemos considerar el uso de antihistamínicos tópicos o de estabilizadores de la membrana del mastocito.
Dentro del grupo de antihistamínicos tópicos, se recomienda el uso de olopatadina, clorfenamina o emedastina, debido a que pertenecen a la categoría B. En cuanto al grupo de inhibidores de la degranulación, se aconseja el cromoglicato sódico, nedocromilo o lodoxamida, que también se engloban dentro de la categoría B.
Antiinflamatorios
Se utilizan para el tratamiento de múltiples patologías de la superficie ocular. Dentro del conjunto de antiinflamatorios, destacamos tres subgrupos: antiinflamatorios esteroideos (corticoides), donde la prednisona es el agente más recomendado para utilizar en la mujer embarazada; antiinflamatorios no esteroideos (AINE), que pasan a la categoría D en el tercer trimestre de la gestación; e inmunomoduladores, de los que únicamente se aconseja utilizar el etanercept durante la gestación.
Antibióticos
Las infecciones más comunes a tratar con antibióticos tópicos son las conjuntivitis y las queratitis bacterianas. Dentro de este grupo de fármacos, los más utilizados son las quinolonas, los aminoglucósidos, las tetraciclinas, los macrólidos, la trimetropina y el ácido fusídico, que es el único que ha mostrado un nivel de seguridad A.
La eritromicina y la azitromicina (macrólidos) forman parte de la categoría B. Los aminoglucósidos atraviesan la barrera placentaria, por lo que deberían evitarse, exceptuando la tobramicina, que se encuentra en la categoría B.
Antivirales
La infección ocular más frecuente de etiología vírica es la conjuntivitis adenovírica, que es un proceso autolimitado y altamente contagioso cuyo único tratamiento indicado es el sintomático. Los antivirales tópicos más utilizados son el aciclovir, que es el de elección en nuestro medio, y el ganciclovir. Ambos pertenecen a la categoría C, por lo que habría que evaluar los beneficios y los riesgos para instaurar este tratamiento.
Hipotensores Oculares
El principal factor de riesgo para la aparición del glaucoma es la elevación de la presión intraocular. Todos los fármacos anti-glaucoma entran dentro de la categoría C, excepto la brimonidina, que es un α-2-agonista de categoría B, por lo que sería recomendable tratar con este grupo farmacológico a la mujer gestante.
Lágrimas Artificiales
El «síndrome de ojo seco» es una de las patologías más frecuentes de las consultas de oftalmología. Actualmente se comercializan lágrimas artificiales en monodosis, sin conservantes, que serían las más adecuadas a utilizar en las mujeres embarazadas.
Consejos Adicionales para el Cuidado de los Ojos Durante el Embarazo
- Mantén una buena higiene de manos.
- Deja que tus ojos descansen.
- Si utilizas lentes de contacto, procura limitar su uso y sustituirlas por gafas, al menos durante el periodo de gestación.
- Mantén un ambiente húmedo y usa lágrimas artificiales para aliviar la sequedad.
Recomendaciones Finales
Si experimentas enrojecimiento persistente, dolor severo o cambios en tu visión, es crucial actuar de inmediato para resolver el problema. Para una evaluación precisa y recomendaciones adaptadas a tu situación, consulta a un especialista. Las mujeres embarazadas deben llevar controles periódicos tanto para conocer la evolución del feto como la salud de la madre.
