Complicaciones de la Diabetes Gestacional para el Bebé y la Madre

La diabetes gestacional (DG) es un tipo de diabetes que aparece por primera vez durante el embarazo en mujeres sin historial diabético previo. Se caracteriza por una alteración de la tolerabilidad a los hidratos de carbono que conduce a una hiperglucemia de gravedad variable y se inicia o diagnostica durante el embarazo. La diabetes gestacional es considerada una de las enfermedades endocrinológicas más presente en los embarazos.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la diabetes gestacional (DG) como un trastorno de la tolerancia a los hidratos de carbono que conduce a una hiperglucemia de gravedad variable y que se inicia o diagnostica por primera vez durante el embarazo, independientemente del tratamiento necesario y de su evolución en el posparto. Aproximadamente, de 6 a 7% de los embarazos en la población global se complican por la diabetes, un 88-90% son mujeres con diabetes gestacional y un 10-12% diabetes pregestacional (35% tipo 1 y 65% tipo 2). La prevalencia de la DG ha aumentado considerablemente en los últimos 20 años debido a cambios en los hábitos alimentarios, el sedentarismo, el aumento de la edad materna así como también la elevación del índice de masa corporal (IMC).

La diabetes extendida a la mujer gestante es considerado uno de los grandes problemas de salud actual.

¿Por qué se produce durante el embarazo?

Su desarrollo se debe a que a partir del segundo trimestre se produce una resistencia periférica a la insulina y una disminución de la tolerancia a la glucosa. Debido a esto, aumenta la secreción de insulina, pero hay un porcentaje de gestantes que no son capaces de poner en marcha este mecanismo de compensación y desarrollan la diabetes gestacional. El efecto diabetógeno del embarazo se relaciona principalmente con la acción del lactógeno placentario. El cortisol y el lactógeno placentario, ambas diabetogénicas, alcanzan su efecto máximo en la semana 26.

En este caso las hormonas del embarazo crean un bloqueo del funcionamiento de la insulina, lo que hace desarrollar este tipo de diabetes.

DIABETES y sus efectos en el EMBARAZO ; DIABETES GESTACIONAL TEMA COMPLETO

Diagnóstico de la Diabetes Gestacional

Durante la gestación, el cribado de DG se realizará mediante la determinación de glucemia plasmática una hora después de una sobrecarga oral de glucosa (SOG) con 50 gramos de glucosa (test de O’Sullivan), en cualquier momento del día, sin tener en cuenta la ingesta previa de alimentos. Este test se realizará como cribado universal a todas las gestantes entre la 24-28 semana y en el primer trimestre en las pacientes de alto riesgo. Una glucemia mayor o igual a 140 mg/dl es considerado cribado positivo.

Actualmente se realiza el test de O’Sullivan para descartar o confirmar la diabetes gestacional. En este test se le da a la embarazada 50 gramos de glucosa y se valora la glucemia (niveles de azúcar en sangre) una hora después. Si a la hora la glucemia es igual o superior a 140 mg/dl, se considera el test positivo y se deberá realizar un test de sobrecarga oral de glucosa (SOG) para confirmar el diagnostico.

El test de sobrecarga oral de glucosa, también llamado curva de glucosa, es como un test de O’Sullivan más completo. En este caso la embarazada debe estar en ayunas y la cantidad de glucosa a ingerir es de 100 gramos. Los análisis de sangre se realizan antes de tomar la glucosa y 1, 2 y 3 horas después de su ingesta. Se confirma la diabetes gestacional si en la analítica hay 2 o más tiempos por encima de los valores que se consideran normales.

Tabla 1: Principales diferencias en los test de SOG en gestantes

Test Glucosa Condiciones Valores
O'Sullivan 50 gramos Cualquier momento del día ≥ 140 mg/dl es positivo
Sobrecarga Oral de Glucosa (SOG) 100 gramos Ayunas Valores alterados según SEGO

La American Diabetes Association (ADA) aprobó recientemente la recomendación de utilizar la hemoglobina glicosilada (HbA1c) para diagnosticar la diabetes identificando a las personas que tienen un mayor riesgo así como sus complicaciones. El resultado de HbA1c debe ser igual o mayor al 6,5% para considerarse criterio diagnóstico de diabetes.

Factores de riesgo

Embarazas con mayor riesgo de padecer diabetes gestacional son las que tienen alguno de estos factores:

  • Sobrepeso y obesidad.
  • Falta de actividad física.
  • Diabetes gestacional previa o prediabetes.
  • Síndrome de Ovario Poliquístico.
  • Diabetes en un familiar directo.
  • Parto previo de un bebé con un peso de más de 4 kg.

Tratamiento de la Diabetes Gestacional

En el caso de diagnóstico de DG se hace fundamental la educación sanitaria en materia de ejercicio físico, dieta, administración de insulina, etc. El tratamiento para la diabetes gestacional tiene como fin mantener un nivel de glucosa en sangre equivalente al de las embarazadas sin diabetes gestacional, e incluye siempre una dieta saludable y actividad física regular.

Además, se aconseja controlar los niveles de azúcar en sangre mediante un glucómetro. Aquellas embarazadas que no consigan mantenerse dentro de unos niveles normales de glucosa con el tratamiento dietético y la práctica de ejercicio, necesitarán un tratamiento con insulina.

Dieta recomendada

La dieta resulta fundamental para obtener un buen control metabólico en la gestante y esta será adaptada a las necesidades nutricionales y estilo de vida de cada mujer. La dieta que debe realizarse ha de ser normocalórica.

Las recomendaciones de alimentación que se suelen dar son las siguientes:

  • Repartir las comidas al largo del día y evitar el ayuno. Intentar realizar unas 6 comidas en intervalos de 3 horas y por la noche no hacer ayuno de más de 8 horas.
  • Consumir alimentos ricos en fibra: verduras, hortalizas, frutas, cereales integrales y legumbres. Todo en las cantidades recomendadas.
  • Evitar los alimentos con alta cantidad de glucosa, como los refrescos, la miel, el chocolate, las golosinas, etc.
  • Evitar la bollería.
  • Utilizar como edulcorante el aspartamo y acesulfame K. No consumir sacarina.
  • Reducir el consumo de sal.
  • Controlar las cantidades de los alimentos que contienen carbohidratos.
  • Cocinar al vapor, al horno o a la plancha. Evitar las frituras y los rebozados.

Complicaciones de la diabetes gestacional

La diabetes gestacional puede causar problemas de salud tanto en la madre como en el bebé. La DPG favorece el inicio y/o progresión de complicaciones vasculares como la retinopatía, mayor incidencia de abortos espontáneos, malformaciones congénitas, macrosomía, crecimiento intrauterino retardado (CIR) así como una mayor mortalidad perinatal cuando no existe un buen control metabólico.

Si no se detecta, o no se trata hay más riesgo de que la madre pueda desarrollar hipertensión y preeclampsia, o que el bebé presente macrosomía o un tamaño grande para la edad gestacional, con los riesgos que ello comporta (como la distocia de hombros en el parto). También puede provocar un aumento del líquido amniótico, un mayor riesgo de mortalidad intrauterina, distrés respiratorio en el bebé y otras complicaciones.

Riesgos para la madre

En la madre producen complicaciones como pueden ser: hemorragias, complicaciones respiratorias, anestésicas, tromboflebitis, shock, peritonitis, dehiscencia de la herida, etc. La preeclampsia consiste en una afectación endotelial sistémica en la que se produce vasoconstricción generalizada dando lugar a HTA, alteración de la coagulación y afectación hepática y renal. La cetoacidosis diabética en el embarazo es una emergencia médica que se asocia con una mortalidad materna entre el 5-15% y fetal (9-35%).

Además de aumentar la posibilidad de que el parto deba ser mediante cesárea y que la madre sufra lesiones en el canal del parto debido al mayor tamaño del bebé, un mal control de la diabetes durante el embarazo tiene repercusiones negativas en el neonato:

Riesgos para el bebé

Esto se debe a la transmisión de altos niveles de glucosa de la madre al bebé a través de la placenta. Una vez que ha nacido el bebé, puede sufrir crisis hipoglucémicas (bajos niveles de azúcar en sangre) debido a que la producción de insulina en el bebé es elevada. También puede generar dificultad para respirar. Por lo general tendrá una mayor tendencia a sufrir diabetes y obesidad en la edad adulta.

Aquellos niños que durante el periodo intrauterino han estado expuestos a un ambiente metabólico hiperglucémico tienen mayor riesgo a desarrollar alteraciones del metabolismo de los hidratos de carbono, síndrome metabólico, sobrepeso y obesidad en la vida adulta. La frecuencia de DM tipo II estaría aumentada en aquellos niños y adolescentes nacidos de madres con DG. Además, la presencia de diabetes en la gestación también da lugar a cambios en el neurodesarrollo del niño, sutiles o inaparentes, afectando a las habilidades motoras y atención, que pueden evidenciarse a corto, mediano y largo plazo; por ello, son considerados también, niños de riesgo neurológico.

Consecuencias:

  • Bebés grandes en el momento del parto o macrosomía. Suelen ser bebés de más de 4 kg.
  • Hipoglucemia neonatal. El bebé en desarrollo recibe la glucosa a través de la placenta de la madre que, en el momento del alumbramiento, se suspende.
  • Lesiones en el momento del parto. Se puede producir debido al gran tamaño del bebé cuando el parto es por vía vaginal.
  • Mayor riesgo de sufrir diabetes en el futuro. Los bebés con exceso de insulina tienen más riesgo de ser obesos y desarrollar diabetes mellitus tipo 2 en la adolescencia y en la adultez.
  • Mayor riesgo de hipocalcemia (niveles bajos de calcio en sangre).
  • Ictericia neonatal.
  • Otros riesgos. Aumento del riesgo de fallecimiento de recién nacidos y mortinatos (bebé que nace muerto).

Cómo prevenir la Diabetes Gestacional

Te podemos dar algunos consejos para prevenir la diabetes gestacional:

  • Evitar el sobrepeso antes del embarazo.
  • Mantener una actividad regular.
  • Aumento de peso durante el embarazo de manera gradual.
  • Mantener una flora intestinal sana con la suplementación de probióticos.

Varios estudios concluyen que la ingesta de probióticos en una etapa temprana del embarazo reduce el riesgo de padecer diabetes gestacional, ya que tienen efectos beneficiosos en el metabolismo de la glucosa en embarazadas.

¿Qué ocurre después del parto?

En la mayoría de las mujeres, la diabetes desaparece después del parto. Es conveniente volver a hacer un test de sobrecarga oral de glucosa a las 6-8 semanas después del parto para confirmar que los niveles de glucosa vuelven a ser normales. De todas maneras si se ha desarrollado diabetes gestacional existe un mayor riesgo de desarrollar diabetes gestacional en un segundo embarazo. Además también aumenta el riesgo de padecer en los siguientes años diabetes de tipo 2 que no en este caso no desaparecerá.

Después del parto los niveles de azúcar suelen volver a la normalidad, aunque se recomiendan controles de seguimiento con el médico. Aunque la diabetes desaparezca, las gestantes que la han tenido tienen un mayor riesgo de desarrollar una diabetes mellitus tipo 2, síndrome metabólico o enfermedad cardiovascular. Por ello es importante que sigan un estilo de vida saludable y eviten el aumento de peso.

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