Vitaminas y Suplementos Esenciales Durante la Lactancia Materna

Las vitaminas para la lactancia son suplementos nutricionales específicos para madres que dan el pecho a sus bebés. Estos suplementos contienen las cantidades adecuadas de vitaminas y minerales esenciales para cubrir las necesidades de la madre y del bebé durante la lactancia. Suelen incluir vitaminas como la vitamina D, B12, A, E y minerales como hierro, calcio, zinc, entre otros. Estas vitaminas son especialmente importantes para el mantenimiento del sistema inmunológico de la madre y su hijo.

Desde Farmacia Tedín te recomendamos utilizar discos de lactancia para prevenir las pérdidas de leche, haciendo que te sientas cómoda y protegida en todo momento.

Salud y Nutrición durante el periodo de lactancia - Instituto Universitario Vive Sano

¿Por Qué es Importante Tomar Vitaminas para la Lactancia?

Durante la lactancia, las madres requieren una mayor cantidad de nutrientes para mantenerse saludables y asegurar que sus cuerpos estén produciendo leche de alta calidad. Las vitaminas que incluyen estos suplementos son esenciales para la producción de leche, la regeneración de tejidos y el mantenimiento del sistema inmunológico. La ingesta de estos suplementos específicos durante la lactancia ayudan a la mamá y fomentan el crecimiento saludable del bebé gracias a que contribuyen a que la madre produzca leche de alta calidad y valores nutricionales.

¿Cuáles son las Vitaminas para la Lactancia Más Necesarias?

Algunas de las vitaminas más necesarias durante el período de lactancia son:

  • Vitamina B12: Ayuda a la producción de glóbulos rojos y al mantenimiento del sistema nervioso. Esta vitamina procede de los alimentos de origen animal. En el caso de que la madre tenga una dieta vegana o vegetariana y no tome los suplementos adecuados puede no tener dicha vitamina en su leche o en cantidades insuficientes. Por tanto, puede ser un riesgo para la salud de su bebé. También las mujeres que se han sometido a un bypass gástrico deben tomar esta vitamina, en primer lugar por su salud y, en segundo lugar, para garantizar el correcto aporte a sus hijos.
  • Vitamina D: Contribuye al correcto desarrollo óseo. Esta vitamina mejora la salud del organismo en general, es esencial para el desarrollo y fortalecimiento de los huesos, ayuda en la absorción de calcio y previene varios tipos de cáncer, diabetes, osteoporosis, presión alta y más. Es cierto que si los niveles de esta vitamina son bajos en la sangre de la madre lo serán en su leche. De ahí la importancia de ver los valores de la madre y si es necesario ella se debe suplementar de manera adecuada.
  • Vitamina E: Ayuda a prevenir el daño celular.
  • Vitamina A: Ayuda a la visión y al sistema inmunológico. La concentración de vitamina A de la madre disminuye a medida que se prolonga la lactancia. Se hallan de forma natural en el calostro y la leche materna.
  • Hierro: El hierro es importante para que la madre pueda recuperarse del parto y conseguir los niveles requeridos durante la lactancia. Muchas madres pueden tener anemia después del parto. La anemia puede causar una baja producción de leche que puede entorpecer la lactancia. Si la madre tiene anemia, deberá tomar la suplementación adecuada para recuperarse.
  • Calcio: Las necesidades de calcio de la madre se incrementan considerablemente para mantener los depósitos de sus huesos y hacer frente a las demandas del bebé. Durante la lactancia es habitual que se deba restringir por un tiempo el consumo de lácteos, fuente importante de calcio.
  • Yodo: En España existe un déficit general de este mineral. La sal que consumimos no está yodada (a menos que se compre de manera específica) por lo que se recomienda que las madres lactantes tomen este suplemento diario de 200 microgramos de yodo. El puerperio es un tiempo de aumento del metabolismo, con lo cual para proteger el tiroides es aconsejable dar aportes suplementarios de yodo (sal marina).
  • DHA (Ácido Docosahexaenoico): El DHA, por sus siglas en inglés es ácido docosahexaenoico, un tipo de ácido graso omega 3 muy importante para un buen desarrollo cerebrovascular del bebé y para mantenerte en óptimas condiciones generales. Si el consumo de pescados o mariscos es baja la cantidad de DHA en tu leche materna será insuficiente. Sigue siendo de vital importancia aun en período de lactancia para garantizar no solo la buena salud del niño sino la tuya.

¿En Qué Casos se Recomienda Tomar Vitaminas para la Lactancia?

La mejor manera de obtener suficientes vitaminas durante la lactancia es a través de una dieta equilibrada y variada que incluya alimentos ricos en vitaminas. No hay “alimentos prohibidos” durante la lactancia, lo ideal es tomar una dieta equilibrada, rica en vitaminas y minerales (fruta y verdura). Al estar produciendo leche, se pueden aumentar los requerimientos hasta en unas 300 calorías, así que nos podemos permitir una ración más de comida al día (preferiblemente fruta o cereales integrales).

En caso de que te notes falta de energía o tu médico te detecte déficit de alguna vitamina, los suplementos de lactancia son una gran opción, ya que te ayudarán a cubrir tus necesidades de vitaminas y minerales durante esta etapa. Este tipo de vitaminas se hacen necesarias debido a que con la llegada del nuevo bebé la madre puede sentirse agotada, cansada y suele olvidarse de sus necesidades propias. Por lo tanto, un complejo multivitamínico adaptado a su condición nutricional le ayudará a recuperar energía y a transmitirle a su bebé los nutrientes esenciales para su adecuado desarrollo a través de la leche materna.

Los cereales, como la avena, son bienvenidos, ya sea en copos, añadida en grano a las ensaladas o en “porridge”, y el arroz o pasta integrales para acompañar las comidas. También es bueno añadir otras fuentes de serotonina como el chocolate negro (70% de cacao, si puede ser sin azúcares añadidos). Es frecuente que la bajada de serotonina se perciba como “hambre de dulce”. Podemos permitirnos el “antojo” de cosas dulces y sanas: nueces con miel, pasas, dátiles… Sería bueno que hubiera “pequeños alijos” de estos picoteos sanos por todos los sitios de la casa en los que la madre se pueda sentar a dar de mamar, para que cuando le entre el hambre, simplemente tenga que estirar la mano. Es fundamental beber suficiente líquido, lo ideal es el agua, pero también se pueden beber zumos naturales o manzanilla.

Vitaminas Lactancia: Contraindicaciones

Las vitaminas lactancia son suplementos que te ayudarán a cubrir tus necesidades nutricionales, especialmente de ciertas vitaminas o minerales. Estos productos están específicamente desarrollados para contribuir a mejorar la salud de bebé y mamá durante este período, por lo que no suelen presentar contraindicaciones. No obstante, desde Farmacia Tedín te recomendamos hablar con tu médico de confianza para que pueda valorar tu caso personal y recomendarte aquellos productos que mejor te vengan.

¿Puedo Tomar Cualquier Vitamina Durante la Lactancia?

No, no se recomienda ingerir cápsulas o tratamientos por vía oral durante el embarazo o lactancia a no ser que estén indicados para estos períodos. Todos los productos que encontrarás en esta categoría son suplementos específicos para cubrir las necesidades de vitaminas, minerales y nutrientes durante la lactancia.

Mejores Vitaminas Lactancia

Los complementos alimenticios durante la lactancia son necesarios en los casos en que exista una deficiencia justificada (enfermedad materna, dieta restrictiva, déficit nutricional severo) con el objetivo de cubrir las necesidades nutricionales. Existe cierta evidencia sobre el uso de L. fermentum CECT 5716, L. salivarius CECT 5713 y L. gaseri CECT 5714 en mastitis ya que disminuyen significativamente el recuento de estafilococos y la sintomatología clínica.

  • FENIGREC: Poca evidencia como galactogogo.
  • CARDO MARIANO: Se excreta en leche materna en escasa o nula cantidad. No hay pruebas de su eficacia como galactogogo.
  • ARÁNDANO ROJO: Se utiliza el zumo del fruto maduro. Contiene proantocianidinas (PAC), antocianósidos, flavonoides y ácidos fenólicos. Evitan la adherencia bacteriana y se utiliza como preventivo de infección urinaria. También contienen vitaminas del grupo B (incluida la biotina, que regula la secreción sebácea) y el selenio.

Recuerda que el organismo se debilita al dar a luz y depende de ti otorgarle los nutrientes que requiere para reponerse. Lo mejor es que la madre mientras amamanta siga una alimentación saludable a base de cereales, granos y verduras.

Suplementación en Recién Nacidos: ¿Cuándo es Necesaria?

La utilización rutinaria de suplementos ha sido una práctica habitual en muchas maternidades intentando favorecer el descanso materno y evitar la pérdida excesiva de peso y la deshidratación en el recién nacido. La guía de NICE recomienda seguir los pasos de la IHAN y con ella el paso número 6, donde se recomienda no suplementar con líquidos diferentes a la leche materna en general y no administrar fórmulas a los recién nacidos amamantados con leche materna durante la estancia hospitalaria, a menos que esté médicamente indicado.

La utilización de suplementos (leche materna extraída o fórmula) durante la estancia hospitalaria es una práctica frecuente, que en ocasiones no está justificada y que puede suponer un riesgo para el recién nacido y para el éxito de la lactancia. La guía de la PSBC concluye que muy pocos recién nacidos sanos y a término requieren suplementos, ya que hay muy pocas condiciones médicas, permanentes o temporales, en las que la lactancia materna no está recomendada. Antes de empezar a administrar suplementos se debe evaluar a la madre y al recién nacido, incluyendo la observación de la toma, para determinar que la suplementación es apropiada y necesaria.

Condiciones que Pueden Requerir Suplementación

  • Hipoglucemia asintomática documentada por medición de glucosa en la sangre que no responde a una frecuencia de lactancia apropiada.
  • Hiperbilirrubinemia o ictericia neonatal por ingesta de leche insuficiente a pesar de una intervención adecuada.
  • Insuficiencia glandular primaria (insuficiencia primaria de la lactancia) que ocurre en menos del 5% de las mujeres.

Es necesario que los profesionales sanitarios conozcan los motivos médicos por los que puede ser necesario administrar suplementos a un recién nacido sano, para evitar su uso innecesario. Así mismo los profesionales deben saber que la mayoría de los problemas se pueden prevenir con un inicio precoz de la lactancia y un buen apoyo a la madre que amamanta.

Alternativas para la Suplementación

En las maternidades se utilizan diferentes alternativas para suplementar a los recién nacidos amamantados: leche materna, agua, suero glucosado, fórmula de inicio o formulas hidrolizadas. La iniciativa IHAN señala que el suplemento de elección es la leche humana extraída de la propia madre, y que en segundo lugar está la leche humana donada pasteurizada. La ABM señala, en este orden, la utilización como suplemento de leche materna extraída, leche donada pasteurizada y las fórmulas hidrolizadas frente a las fórmulas estándar.

Aunque la utilización de tetinas es la forma más aceptada en nuestro entorno para administrar suplementos a los recién nacidos amamantados, es conocido que su utilización puede interferir con la lactancia y que existen diferentes alternativas. Sí que parece que la suplementación mediante vaso puede ser mejor que el biberón si se administran más de tres suplementos. Sin embargo, la evidencia es de baja o muy baja calidad.

Es importante que el personal reciba formación que le capacite para la utilización del método más idóneo de suplementación del recién nacido.

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