Es muy frecuente que los niños se distraigan y dejen de prestar atención a sus tareas, sobre todo cuando son pequeños. Sin embargo, la falta de concentración empieza a ser un problema cuando los pequeños van al colegio, ya que al perderse parte de las explicaciones del profesor, el aprendizaje se ralentiza y se vuelve más dificultoso. Mantener una buena atención es fundamental en el proceso de aprendizaje.
La capacidad de atención se va desarrollando a medida que se produce el desarrollo cognitivo del niño o niña. Por este motivo, conforme van avanzando en su crecimiento, serán capaces de mantener la atención durante más tiempo seguido.
Una dispersión atencional supone una disminución de su concentración e incluso podemos desarrollar síntomas de estrés. Mejorar la atención y la concentración en los niños es un reto para muchos padres.
A continuación, exploraremos técnicas y ejercicios prácticos que pueden ayudar a mejorar la atención en los niños, permitiéndoles concentrarse mejor y tener éxito en sus actividades diarias.
Déficit de Atención en Niños, Trucos Mejorar La Atención y Concentración de Los Hijos
Factores que Influyen en la Atención
El mantenimiento de la atención también está influenciado por otras variables como las circunstancias en las que se desarrolla la actividad, el contexto y otros estímulos ambientales y personales. Si se consiguen controlar algunas de estas variables, mejoraremos la concentración.
El entorno de nuestros pequeños está repleto de informaciones, novedades y estímulos. Debido a la sobreestimulación a la que estamos expuestos en la actualidad, solemos realizar varias tareas a la vez e incluso, como utilizamos las nuevas tecnologías, intentamos estar en varios sitios al mismo tiempo.
Todos estos hábitos que hemos ido desarrollando merman nuestra capacidad de atención, que es limitada puesto que únicamente podemos atender a unos pocos estímulos al mismo tiempo. Cuando los niños no duermen bien, se despiertan cansados, y eso afecta a su capacidad de atención y de concentración.
Además, la atención está relacionada con otras habilidades que juegan un papel decisivo en el éxito del aprendizaje: la perseverancia, voluntad, la responsabilidad, la motivación, entre otras. Asimismo, se basa en la capacidad de enfocarnos en unos estímulos y evitar o ser capaz de ignorar otros. Por lo tanto es necesario eliminar los estímulos distractores.
Los niños que son capaces de regular su atención no sólo presentan mejor rendimiento académico, sino que además suelen ser más capaces de regular su comportamiento para alcanzar metas futuras. Si bien es cierto que todos nos distraemos, la diferencia es que algunas personas son capaces de redirigir su atención hacia lo que estaban haciendo rápidamente, mientras que otras se dejan llevar por la distracción.
El uso de la tecnología ha transformado nuestra forma de relacionarnos y ha afectado a nuestra capacidad de atención y de concentración. La multitarea no significa ver la televisión mientras estamos conectados a YouTube y jugamos con el móvil o la tableta.
Para aprender es condición indispensable prestar atención. Mejorar la concentración es imprescindible para el aprendizaje porque permite controlar los estímulos externos y enfocar y mantener la atención en una actividad durante un tiempo determinado.
El descanso es fundamental: cuando hablamos de atención es importante no olvidar nunca el descanso.
Técnicas y Ejercicios para Mejorar la Atención
Existen diversas técnicas y ejercicios que pueden ayudar a los niños a mejorar su capacidad de atención y concentración. A continuación, se presentan algunas estrategias efectivas:
1. Organización y Estructura
Para los niños que tienen problemas de atención, recibir muchas órdenes al mismo tiempo puede distraerlos aún más de su objetivo. Las listas son un instrumento esencial para que sepan qué deben hacer y no se olviden de sus obligaciones.
Organizar las tareas que se van a realizar en cada momento es crucial. Realizar una organización visual de las tareas a realizar cada día. Por ejemplo, poner en una cartulina con dibujos y letras (para facilitar el reconocimiento de los grafemas) cada una de las tareas que se van a realizar durante el día y señalar con algún marcador (imán, pegatina…) la tarea que está realizando en cada momento.
Evitar posibles distractores en el entorno. Evitar los elementos que puedan distraerlo como la televisión, el ordenador, el móvil, etc.
2. Dividir las Tareas
Cuando una tarea requiere una dosis extra de concentración por parte del niño podemos animarle a dividirla para dirigir toda la atención a un solo asunto. Para un niño distraído ponerse a hacer sus deberes puede suponer un todo inabarcable.
Si tiene diferentes tipos de trabajos que realizar podemos enseñarle a dividirlos por tipo. Enseña a tu hijo a prestar atención a las prioridades desde pequeño: cuanto antes comience a hacer los deberes, más despejada estará su mente y trabajará con mayor concentración.
3. Pausas Activas
La concentración disminuye a medida que el pequeño trabaja, por lo que debe hacer paradas obligatorias durante la tarea. Así recuperará toda la atención cuando comience de nuevo.
4. Técnicas de Relajación y Respiración
Enseñamos al pequeño a respirar durante tres segundos, mantener el aire en los pulmones tres segundos y exhalar durante tres segundos. Los ejercicios de respiración también favorecen la concentración y mantienen al cuerpo en un estado relajado evitando que el estrés o la ansiedad interfieran en la capacidad de concentración.
5. Estimulación Sensorial
Técnicas de estimulación sensorial: fomentar el desarrollo de las capacidades sensoriales ayuda a relajarse y a prestar atención a lo que vemos y sentimos. Sentidos: animar a que active sus sentidos (como Spiderman) para controlar el mundo que les rodea. Deberá prestar atención a lo que oye, ve, saborea, huele y toca.
6. Mindfulness
Mindfulness: Es una técnica basada en la meditación y significa “atención plena”.
7. Ejercicios de Concentración Específicos
- El Reloj: El niño debe seguir el movimiento de una aguja del reloj todo el tiempo que sea capaz, sin mirar hacia otro lado. Al final debe anotar cuánto recorrido ha hecho la aguja mientras él estaba mirando. Esta técnica consiste en concentrar la atención en el segundero del reloj durante dos minutos al día.
- Escuchar el Entorno: En este ejercicio propondremos al niño escuchar atentamente su entorno para diferenciar los diferentes ruidos.
8. Juegos y Actividades Lúdicas
Existen muchas actividades para trabajar la atención desde edades tempranas: juegos tradicionales como el veo-veo, sudokus, puzzles, sopas de letras, juego de parejas o memory, juegos de construcción, juegos de mesa, manualidades, etc.
- Juegos de Mesa: La mayoría de los juegos de mesa exigen una cierta concentración a los jugadores, que deben estar muy atentos no solo a sus jugadas, también a las de los demás. Juegos tradicionales de mesa: el parchís, la oca, las cartas, el ajedrez, etc.
- Actividades de Memoria: Realizar actividades de memoria para estimular la atención y la memoria. Por ejemplo, colocar de 3 a 5 objetos sobre la mesa, dejar unos minutos para memorizarlos y taparlos a continuación con una tela.
- Puzzles: exigen gran concentración al tener que mirar las piezas.
- Juegos de Pareja o Memory: Se ponen las cartas boca abajo en la mesa y deben encontrar la pareja levantando sólo dos cartas en su turno.
- Cuentos: leer libros adecuados a la comprensión lectora de cada lector no solo genera interés por la lectura, sino que además ayuda a la capacidad de concentración y a la retentiva.
- Copiar Dibujos: calcarlos o copiarlos en un papel hace que se fijen en los detalles que deben copiar.
9. El Método Kumon
En la modalidad presencial de Kumon, todos los alumnos trabajan en el mismo espacio (independientemente de su edad) y en completo silencio porque estamos convencidos de que fomentar este entorno de trabajo es ideal para mejorar la concentración y favorecer el aprendizaje.
El método Kumon ayuda al alumno a afianzar la idea de que aprender por uno mismo y realizar el trabajo diario es esencial para su futuro porque genera hábito de estudio y autonomía a la hora de aprender.
10. Consideraciones Adicionales
- Fijar Objetivos: Fijar objetivos a corto plazo para ir progresivamente aumentándolos y acercarnos a la meta deseada. Enséña a tu hijo a fijarse objetivos a corto plazo.
- Reconocimiento y Motivación: Felicítalo y llénalo de comentarios positivos por el esfuerzo que realiza; reconoce sus logros. De esta forma, lo ayudarás a mantenerse motivado e incrementarás su autoestima.
- Ambiente de Estudio: El espacio de estudio debe estar bien iluminado y ordenado y es conveniente que sea siempre el mismo lugar. Asegúrate de que tu hijo cuenta con todo el material que necesita en su espacio de estudio.
- Reducción del Ruido: El ruido causa agotamiento, estrés y pérdida de concentración. Procura que el ruido no distraiga a tu hijo a fin de favorecer su capacidad de atención: no dejes la televisión encendida de fondo, un móvil a mano o juguetes a su alrededor.
- Instrucciones Claras: Para mejorar la concentración, no sobrecargues a tu hijo con demasiadas instrucciones a la vez. Ayúdalo a organizar su agenda diaria para que dé prioridad a actividades más complejas que requieren mayor concentración y atención.
- Apoyo en el Estudio: Enséñale a subrayar lo importante, a resumir contenido y a hacer esquemas que mejorarán su memoria cuando tenga que estudiar.
- Involucramiento Familiar: Implicarte en la educación de tu hijo no es solo hacer seguimiento de los deberes y actividades, sino también preguntarle qué tal ha pasado el día, qué opina de sus materias, qué ejercicios le gustan más o qué programas de televisión le interesan.
Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH)
El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) es una condición que afecta a muchos niños, dificultando su capacidad para mantener la concentración y la atención en tareas importantes. El TDAH es un trastorno neuropsiquiátrico que afecta a las funciones cognitivas que se manifiestan en la infancia y puede persistir en la edad adulta.
Para muchos niños con TDAH, mantenerse enfocados en tareas específicas, como la escuela o los deberes, puede ser un desafío abrumador. Esto puede tener un impacto significativo en su rendimiento académico y en su vida cotidiana.
Juegos para Mejorar la Concentración en Niños con TDAH
Antes de sumergirnos en los juegos para hiperactividad infantil que pueden ayudar a mejorar la concentración en niños con TDAH, es importante entender un poco más sobre esta condición y cómo afecta su capacidad de atención. Aquí hay algunos juegos que pueden ayudar:
- «Atrapa la Atención»: Este juego está diseñado para ayudar a los niños a mejorar su capacidad de enfocarse en un objetivo específico. Elije un objeto o actividad que sea de interés para el niño.
- «Memoria en Acción»: Este juego combina la memoria y la atención. Coloca una serie de objetos o tarjetas frente al niño.
Mientras que los juegos son una excelente manera de mejorar la concentración y atención en niños con TDAH, los padres y cuidadores también juegan un papel fundamental en este proceso.
Es importante estar abierto a experimentar diferentes enfoques y adaptarse a las necesidades individuales de cada niño. Recuerda que cada niño es único, y lo que funciona para uno puede no funcionar para otro.
Ofrecer Tiempo de Descanso: Los niños con TDAH pueden cansarse rápidamente.
Mejorar la concentración y atención en niños con TDAH es un desafío importante, pero es posible con la combinación adecuada de juegos, apoyo familiar y estrategias efectivas.
