¿Por Qué Llora Mi Bebé Recién Nacido? Causas y Soluciones

Algo que sabrás incluso antes de ser mamá es que tu bebé depende totalmente de ti. Como madre, le proporcionarás alimento, el calor y el confort que necesita. Cuando llore será su forma de comunicar esas necesidades y de pedirte atención y cuidados. A veces es difícil saber qué necesidades quiere tu bebé que atiendas, pero a medida que tu bebé crezca, aprenderá otras formas de comunicarse contigo.

Posibles Causas del Llanto en Recién Nacidos

1. Hambre

El hambre es una de las razones más comunes por las que tu bebé llora, especialmente si es un recién nacido. El estómago de tu bebé es pequeño y no puede contener mucho, así que no tardará en necesitar otra toma. Si le das el pecho, ofrécele el tuyo, aunque la última toma no parezca haber sido hace mucho tiempo. A esto se le llama alimentación reactiva. Si le das la fórmula, es posible que tu bebé no necesite más leche hasta pasadas dos horas desde su última toma. Sin embargo, cada bebé es diferente. Si tu bebé no termina de comer constantemente, es posible que prefiera tomar leche de fórmula con poca frecuencia.

2. Cólicos

Si tu bebé llora mucho, pero por lo demás está sano, es posible que tenga cólicos. Es posible que tu bebé se enrojezca y se frustre, y que rechace tus esfuerzos por calmarlo. La causa exacta del llanto persistente no está clara. Algunos expertos creen que puede estar asociado a problemas de estómago, por ejemplo, una alergia o intolerancia a algo de la leche materna o a un tipo de leche de fórmula. Si crees que tu bebé llora en exceso, llévalo a tu médico de cabecera para descartar otras causas. Sea cual sea la causa, vivir con un bebé que llora regularmente de forma inconsolable puede ser muy estresante. Es importante que te cuides también a ti misma, para que tengas la paciencia y la energía necesarias para calmar a tu pequeño.

3. Necesidad de Contacto Físico

Tu bebé necesita muchos mimos, contacto físico y tranquilidad para reconfortarse. Puedes probar a llevar al bebé en un fular o en un portabebés para tenerlo cerca de ti durante más tiempo.

4. Dificultad para Dormir

Es posible que a tu bebé le cueste conciliar el sueño, sobre todo si está demasiado cansado. Cuanto más pequeño es tu bebé, más sutiles son sus señales de sueño, por lo que puede que tardes unas semanas en reconocerlas. Las atenciones de las visitas pueden sobreestimular a tu bebé y dificultar su sueño, al igual que el balanceo y el canto.

5. Temperatura Inadecuada

Puedes comprobar si tu bebé tiene demasiado calor o demasiado frío palpándole la barriga o la nuca. No te guíes por la temperatura de las manos o los pies de tu bebé. Mantén la temperatura de la habitación de tu bebé entre 16 y 20 grados C. Utiliza un termómetro de ambiente para controlar la temperatura. Acuéstala para dormir boca arriba con los pies a los pies de la cuna. Procura no abrigar demasiado a tu bebé, ya que podría acalorarse. Utiliza sábanas de algodón y mantas celulares como ropa de cama en la cuna o moisés de tu bebé. Si siente la barriga demasiado caliente, quita una manta o una capa, y si la siente fría, simplemente añade una.

6. Pañal Sucio

Tu bebé puede protestar si tiene el pañal mojado o sucio. Si a tu bebé no le gusta que le cambien el pañal, puede ser por la extraña sensación de aire frío en su piel. Al cabo de una semana, probablemente serás una experta en el cambio rápido de pañales.

7. Malestar General o Dentición

Si tu bebé no se encuentra bien, probablemente llorará en un tono diferente al que estás acostumbrada. Puede ser más débil, más urgente, continuo o agudo. Si normalmente llora mucho pero se ha vuelto inusualmente silencioso, también puede ser un signo de que no está bien. La dentición también puede hacer que tu bebé esté más molesto de lo habitual. Los bebés suelen estar irritables e inquietos en la semana anterior a la salida de un nuevo diente. Nadie conoce a tu bebé tan bien como tú. Si crees que algo no va bien, confía en tu instinto y llama a tu médico de cabecera, a la matrona o al visitador médico.

¿Qué Hacer Si No Logras Calmar a Tu Bebé?

Debes saber que a medida que vayas conociendo la personalidad de tu bebé, aprenderás qué técnicas le funcionan mejor. En el vientre materno, tu bebé podía oír el latido de tu corazón. Otros ruidos imitan los que habrá escuchado en tu vientre. El ruido blanco también puede ayudar a calmar a tu bebé. A la mayoría de los bebés les encanta que los acunen suavemente. Masajear la barriga de tu bebé puede ayudarle a hacer la digestión, y tus caricias le ayudarán a calmarse y reconfortarse. Un masaje regular puede ayudar a que tu bebé llore y se queje menos. El mejor momento para el masaje es cuando el bebé está tranquilo y alerta. Algunos bebés lloran durante o después de las tomas.

Si le das el pecho, puede que cambiar la forma en que se agarra el bebé le ayude a alimentarse tranquilamente, sin llorar ni quejarse. Haz eructar a tu bebé después de la toma sujetándolo contra tu hombro y dándole suaves palmaditas o frotando su espalda. Un juguete, un mordedor o sonajero… Para algunos bebés, la necesidad de chupar es esencial. Si le das el pecho, puedes dejar que mame de tu pecho para reconfortarle. También puedes dejar que chupe tu dedo o nudillo limpio. Un baño relajante puede ayudar a tu bebé a calmarse. Comprueba la temperatura del agua antes de meterlo en la bañera. Debe estar entre 37 y 38 grados C. Si no tienes termómetro, mete el codo en el agua. Ten en cuenta que el baño también puede hacer llorar más a algunos bebés, si no disfrutan de la sensación de estar en el agua.

Es posible que su bebé llore mucho de forma natural durante las primeras semanas. El llanto tiende a alcanzar su punto álgido alrededor de los dos meses y, por lo general, empieza a remitir después. Pero mientras tanto, es probable que os haga sentir estresados e infelices a ti y a tu pareja. Intenta recordar que tú no eres la causa de su llanto. A veces, simplemente aceptar que tienes un bebé que llora mucho puede ayudar. Pon a tu bebé en su cuna y deja que llore durante unos minutos fuera de tu alcance. Si tanto tú como tu bebé estáis alterados y lo has intentado todo, llama a un amigo o familiar para que te apoye.

La única forma que los bebés pueden comunicarse hasta que son capaces de hablar es mediante el llanto. Pese a que el bebé llore, no siempre significa que le ocurre algo como, por ejemplo, tener hambre, sueño, el pañal sucio, etc. En ocasiones, los bebés lloran para descargar el estrés. Por ello, no hay nada de malo en dejar que el bebé llore si lo requiere pese a no necesitar nada por parte de un adulto.

Sin embargo, si la frecuencia del llanto del bebé es bastante alta, es posible que el pequeño tenga algún problema a nivel médico que requiera atención.

MUSICA PARA CALMAR BEBÉ CON CÓLICOS Y HACER DORMIR - Canción de Cuna Recién Nacido - Ruido Blanco

Tipos de Llanto en el Bebé

Si el bebé llora, es fundamental no perder los nervios y tener paciencia para responder ante el llanto. Existen diferentes tipos de lloros en el bebé y cada uno tiene unas características y un significado diferente:

  • Llanto persistente: suele indicar hambre. Este llanto es grave, regular y bastante rítmico.
  • Llanto desconsolado: cuando el bebé tiene frío o calor.
  • Llanto perezoso: sueño. Además, si el bebé tiene sueño suele frotarse los ojos y bostezar con frecuencia.
  • Llanto estridente: necesita cambio de pañal por pipí o caca. Se trata de un llanto débil, pero continuo.
  • Llanto agudo: malestar o cólicos. En estos casos, el bebé no deja de llorar y la expresión de su cara indica que siente dolor o que está incómodo.
  • Llanto con hipo: enfado. Suele ser un llanto parecido al que se produce cuando el bebé tiene hambre, pero más seco.

¿Y Qué Pueden Hacer los Padres?

Si el bebé llora por algún motivo de los anteriormente comentados, los papás y las mamás pueden llevar a cabo diferentes acciones para cesar el llanto del pequeño. Por ejemplo, se puede cambiar el pañal por uno limpio, abrigar al bebé si tiene frío, darle agua si tiene sed, etc. y evidentemente, el beberá dejará de llorar si es eso lo que le sucede. En cambio, si el bebé llora sin ninguna causa aparente, entonces los papás y las mamás deberán aceptar que tal vez su bebé necesite llorar para liberar la tensión acumulada.

Algunas de las técnicas para consolar el llanto del bebé sin motivo aparente son las siguientes:

  • Colocar el chupete en la boca del bebé.
  • Coger al bebé en brazos.
  • Mecer al bebé.
  • Realizar un masaje en el abdomen del pequeño.
  • Salir a pasear con el bebé.

En cualquier caso, es importante no perder la calma cuando el bebé llora e intentar, cuando sea posible, atender a sus necesidades. De este modo, el bebé dejará de llorar.

La Hora Bruja o Llanto Púrpura (PURPLE)

La hora bruja o también conocida como llanto púrpura (PURPLE en inglés) son episodios de llanto que suelen darse en bebés recién nacidos hasta los 3 o 4 meses de edad.

Posibles causas:

  1. El sobre cansancio: puede ser porque están tan cansados/as que no saben cómo lidiar con esa falta de sueño y con esa sensación desagradable. Si este fuera el caso, la solución para poder prevenirla sería procurar que nuestro/a peque llegará descansado/a a la tarde.
  2. Saturación/estrés: aunque parezca mentira nuestros/as peques también pueden estresarse.

Recomendaciones:

  • Primero y más importante no os desesperéis.
  • Intentar que se sienta seguro/a.

El llanto forma parte del desarrollo normal de los niños.

El Cólico del Lactante

El cólico del lactante se define como la aparición de episodios de llanto intenso de más de 3 horas de duración, tres o más noches a la semana durante al menos tres semanas en un bebé por lo demás sano. Generalmente aparece entre la segunda semana de vida y los 3-4 meses (por eso también se llaman “cólicos del primer trimestre”). Consiste en episodios de llanto vespertino en los que los niños se muestran inconsolables y agitados, con flexión de las piernas sobre el abdomen que se hincha y endurece y enrojecimiento facial. Puede durar minutos e incluso horas.

Aunque la incidencia de cólicos es similar entre niños amamantados y alimentados con biberón, en muchas ocasiones se interpreta que son debidos a que el niño tiene hambre porque la madre tiene poca leche, lo que lleva a la introducción de biberones y puede conducir al destete precoz.

En el caso del cólico, el mejor tratamiento es el paso del tiempo, ya que suele desaparecer a lo largo de los primeros seis meses de vida. La única medida que parece ser eficaz es la respuesta de los padres al llanto: conocer el patrón del llanto, responder con prontitud, alimentar con lactancia materna a demanda y favorecer el contacto físico, cogiendo al niño en brazos a menudo y, sobre todo, durante el llanto.

Recuerda que el llanto no es un reproche o una señal de fracaso por parte de los padres; simplemente, el bebé es muy sensible y necesita tiempo para acostumbrarse a las circunstancias, los procesos corporales y el entorno fuera del vientre materno, que es seguro, oscuro y tranquilo.

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