Una de las dudas más frecuentes de los padres es cómo tapar a un bebé recién nacido para dormir. El miedo a que el bebé esté demasiado abrigado o, por el contrario, que pase frío, es algo que supone una preocupación para los padres. Y es que el descanso del bebé es fundamental para su correcto desarrollo, por eso debemos procurar que lo haga en las condiciones óptimas. A la hora de vestirlo para ir a dormir debemos tratar de que el bebé esté cómodo y seguro.
El sistema del recién nacido para regular su temperatura corporal es inmaduro en los primeros meses de vida, es por ello que debemos garantizar su bienestar y confort abrigándolos correctamente en función de la temperatura a la que que el bebé esté expuesto.
Arropar correctamente a un recién nacido es una preocupación habitual para los padres. Queremos que no pasen frío, pero abrigarles en exceso tampoco es recomendable. Además, hay objetos, como las sábanas, que pueden ser muy peligrosos hasta que el bebé no es mayor.
Cuando llega la hora de dormir, una preocupación habitual es cómo arropar al recién nacido de la mejor manera. Que la temperatura sea la adecuada, sin que el bebé pase calor o frío, que no se destape pero no taparle demasiado o que no haya nada que suponga un peligro para el pequeño puede convertirse en un auténtico quebradero de cabeza. Además un bebé que duerme con cualquier tipo de incomodidad se va a despertar más a menudo de lo habitual. Por eso te contamos a continuación cómo puedes arropar a tu recién nacido para procurar su descanso y el tuyo.
Ante todo, es muy importante tener en cuenta que los bebés no regulan bien su temperatura al nacer. Por este motivo, la Asociación Española de Pediatría, en la Guía práctica para padres, recomienda tapar bien los bracitos y los pies de los más peques que acaban de venir al mundo. Por tanto, lo mejor para ayudar a tu bebé a regular su temperatura de forma correcta será vestirlo por capas.
Cómo tapar a un bebé recién nacido para dormir en verano
El verano y la primavera son las épocas más cálidas y calurosas y es por ello que no necesitaremos abrigar al bebé con mantas, sábanas o pijamas gorditos. Lo ideal para tapar a un bebé recién nacido en verano es utilizar una muselina o una manta finita si vamos a estar en lugares donde el aire acondicionado está fuerte.
Para dormir durante la noche bastará con un pelele de algodón de manga corta y, como mucho, un saco finito encima del pijama. Pero habrá lugares en los que, por la temperatura, no necesitarás ni el saco.
Consejos para las noches de verano
Estos son los consejos más relevantes que se deben mantener presentes durante las noches de verano con los niños:
- Ni aire ni ventiladores sobre el bebé: Las brisas o las ráfagas de aire pueden llegar a ser altamente peligrosas para los niños, ya que estos no tienen la capacidad de adecuar correctamente su temperatura corporal.
- Por la noche todo abierto: Para crear una correcta ventilación dentro de la casa sin necesidad de utilizar aires acondicionados o ventiladores, es recomendable ventilar la casa durante la noche. Abrir las ventanas y las puertas para permitir el paso al aire, para mantener una temperatura apropiada al ir renovando el aire de la habitación y que el bebé no pase calor por la noche.
- Durante el día cerrar las persianas: Al cerrar las persianas de la casa es menor el número de rayos de sol que pasan al interior del domicilio, de esta manera la temperatura no se ve alterada con grandes cambios, sino que se mantiene durante más tiempo a menor temperatura.
- Mucha hidratación: En el caso de los bebés recién nacidos no es necesario incorporar a su dieta agua, con las propias tomas de la leche materna se hidratan de la forma correcta. Para los niños que hayan abandonado el pecho, es necesario que se mantenga una constancia en la cantidad de veces que beben agua durante el día.
- Baño con agua tibia antes de dormir: Antes de la hora de dormir es aconsejable que demos a los niños un baño con agua tibia para regular su temperatura corporal con la temperatura de la habitación, de esta forma van fresquitos y limpios a la cama.
Cómo tapar a un bebé recién nacido para dormir en invierno
El invierno es una época fría pero a la hora de abrigar al bebé para dormir, debemos tener muy en cuenta la temperatura que tenemos en el interior de casa y abrigarlo en función de esta temperatura interior.
Lo habitual en invierno es vestir al bebé con un body de manga larga, un pijama de terciopelo o algodón (según la temperatura que haya en casa) y un saco de dormir que podrá variar entre TOG1 y TOG2 según la temperatura de la estancia.
En todo momento debemos procurar el confort del bebé para que pueda dormir con la temperatura correcta y sin molestias.
Lo mejor para tapar a un bebé recién nacido en invierno es recurrir a la ropa de cuna de 60x120 cm o la de 70x140 cm, en función del tamaño de la camita del peque. Por su parte, el nórdico se compone de la funda nórdica de algodón 100% y el relleno con el que la calidez de tu pequeño tesoro estará asegurada.
Durante los meses fríos, es fundamental adaptar la ropa y el equipamiento del bebé para mantenerlo cálido y confortable dentro del capazo, sin sobrecalentarlo ni limitar su comodidad.
Consejos adicionales para el invierno
- Vestir al bebé con capas ligeras pero térmicas, como un body de manga larga, un jersey suave y un enterizo térmico.
- Las mantas pueden ser útiles para cubrir al bebé mientras duerme, pero se debe tener cuidado de no cubrirle la cabeza o el rostro. Las mantas gruesas o pesadas pueden ser peligrosas si el bebé se mueve o se cubre la cara.
- Revisa la temperatura interior del capazo con la mano o el cuello del bebé (más fiable que el pecho o la espalda) para asegurarte de que no tenga demasiado calor ni frío.
¿Sabes cómo elegir un saco de dormir?
Mejores accesorios para tapar a un bebé recién nacido
Dentro de los productos que más recomendamos para tapar a un bebé recién nacido se encuentran los siguientes: ropa de algodón 100% cómoda (body y pijama o pelele), manta, muselina y saco de dormir. Dependiendo de la estación del año y la temperatura interior de la casa o de la habitación del bebé tendrás que adaptar la cantidad de ropa que lleva para que el bebé pueda dormir cómodo toda la noche.
Una vez pasado el invierno te preguntarás: «¿Cómo tapar a un bebé recién nacido para dormir en verano?». Para ello, desde Alondra te recomendamos adquirir unas cuantas sábanas infantiles para estos meses en los que resulta un tanto más difícil acertar con la ropita de cama. Si, además, cuentas con el nórdico de cuna desenfundable de Alondra, podrás emplearlo sin el relleno nórdico por si en algún momento tu peque necesita otra capa de abrigo extra.
Consejos a tener en cuenta
1. No le abrigues en exceso
Abrigar demasiado al bebé puede ser contraproducente. Es cierto que su temperatura corporal es algo superior a la de los adultos y que los recién nacidos pueden tener el sistema de regulación corporal inmaduro y son mucho más sensibles a las temperaturas, pero arroparle demasiado puede producir erupciones en la piel por el sudor, temperatura corporal más alta de lo normal e irritabilidad y molestias por la falta de comodidad.
Para saber si abrigamos en exceso a nuestro bebé debemos utilizar el sentido común y fijarnos en su estado general: si está tranquilo, si llora, si está sudando o tiene las mejillas sonrosadas, etc. Todos estos indicadores nos están dando pistas de cómo se encuentra la temperatura corporal del bebé. Para regularla bastará quitarle alguna capa de ropa o añadirla en caso de que la necesite.
Para conocer la temperatura del bebé lo mejor es guiarnos por el cuello, la barriguita o la nuca ya que los bebés suelen tener las manos y los pies generalmente fríos y esto no sería un buen indicador de su temperatura corporal.
Es cierto que la temperatura corporal del recién nacido es un par de grados más baja que la de un adulto, pero eso no significa que haya que abrigarlo en exceso, porque su cuerpo no es capaz de regularse. Si le abrigas demasiado, su temperatura puede subir hasta provocarle fiebre. También pueden aparecer erupciones en la piel del bebé a causa del exceso de sudor. Por eso es importante adecuar la ropa de abrigo a la temperatura real de la habitación en la que duerme.
Recuerda siempre comprobar la temperatura interior del capazo con la mano o el cuello del bebé (más fiable que el pecho o la espalda) para asegurarte de que no tenga demasiado calor ni frío.
2. Evita objetos peligrosos
A la hora de cómo tapar a un bebé reciñen nacido para dormir en la cuna, debemos evitar que en ella tengan cualquier tipo de objeto que no sea indispensable para el sueño del bebé. Está totalmente desaconsejado que en la cuna haya peluches, almohadas, cojines, juguetes, etc. ya que pueden tapar accidentalmente la cara del bebé y provocar asfixia.
La ropa de cuna (sábanas, mantas, etc) debe estar correctamente asegurada para evitar que pueda acabar en la cara del bebé cuando este se mueve. Las mantas y sábanas deben estar firmemente sujetas debajo del colchón para que el bebé no las pueda sacar con sus movimiento y la altura máxima de estas prendas será por debajo de los brazos del bebé para evitar que le puedan tapar la cara.
Y con esto nos referimos a cualquier objeto. Nada de juguetes, ni siquiera los que son blandos y suaves, ni la ropa de cama que queda suelta, ya que existe el riesgo de asfixia o estrangulamiento.
Olvida las mantas, edredones o colchas, al igual que los protectores que se atan a los barrotes. Los bebés no tienen ningún control de sus extremidades, así que no podrán destaparse si lo necesitan, ni liberarse si se quedan enganchados a algo. Algunos expertos recomiendan no utilizar ningún tipo de sábana o manta hasta los 18 meses.
3. Asegura los protectores de cuna o chichoneras
Es habitual que coloquemos protectores de cuna o chichoneras para evitar que el bebé se golpee con la cabecita al dormir. Debemos asegurarlos correctamente y comprobar que están correctamente atados de forma regular para evitar que éstos puedan caer en la cara o encima del bebé mientras duerme.
Actualmente todos los sets de chichonera vienen equipados para asegurarlos correctamente a la cuna y que protejan al bebé de darse golpes contra la estructura de la cuna de forma totalmente segura.
4. Elige ropa cómoda
Otro de los consejos sobre cómo tapar a un bebé recién nacido para dormir, lo ideal es que tanto la ropa de cuna como la ropa para el bebé sean de algodón 100%. El algodón es un material natural, orgánico y que permite que la piel del bebé transpire.
Equípate con bodies y pijamas de algodón 100% con los que el bebé pueda dormir amplio y confortable. La ropa que elijas ha de ser de algodón 100%, no muy ajustada y sin cintas ni cordones.
5. Comprueba la temperatura y humedad de la habitación
Una correcta temperatura en la habitación del bebé hará que nos resulte más fácil poder abrigarle para que pueda dormir cómodamente. Se recomienda que la habitación del bebé esté en una temperatura media, entre 20 y 23º C.
La humedad es otro factor que debemos tener en cuenta y si el ambiente es muy seco debemos valorar hacernos con un humidificador. Una correcta humedad en el ambiente hace que los mocos se expulsen con más facilidad y evitaremos resfriados, bronquitis y sequedad en las fosas nasales.
Con una temperatura y humedad adecuadas, el ambiente será mucho más agradable y permitirá que el bebé duerma mejor.
¿Cómo envolver al bebé recién nacido para dormir con una muselina?
La muselina es una gasa de algodón finito que cada vez es más popular debido a la gran cantidad de usos que se le pueden dar. Algunos de los usos más comunes que se le dan a las muselinas son:
- Para tapar ligeramente al bebé en ambientes más frescos.
- Para secar suavemente la piel del bebé del sudor o al darse un baño en la playa por ejemplo. Al ser muy finitas su capacidad de absorción no es la misma que la de una toalla pero puede sernos útil para secar ligeramente al bebé.
- Para taparnos al dar el pecho al bebé y evitar distracciones con estímulos externos.
- Para colocarla en la arena de la playa, por ejemplo, y permitir que el bebé juegue encima de la muselina así no se llenará tanto de arena ni se quemará con la arena.
- Envolver al bebé para que duerma más cómodamente.
Sacos de dormir para bebés: ¿manta o saco?
Un saco de dormir es una prenda que el bebé viste alrededor de su cuerpo. Le permite estar cómodo y calentito mientras duerme.
Los sacos de dormir evitan que se muevan debajo de las sábanas o peguen patadas a las mantas y terminen destapados. Hay distintas tallas y distintos grosores dependiendo de la época del año. Si escoges un saco apropiado según sus necesidades, no tendrías que usar ningún tipo de sábana adicional. Por esta razón, los bebés que duermen en sacos de dormir tienen menor riesgo de Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SMSL).
The Lullaby Trust es una organización dedicada al estudio de los SMSL desde 1971. Esta organización considera que los sacos de dormir son una buena opción para los bebés. Las mantas solo son seguras si no son demasiado gruesas. En caso contrario podrían causar sobrecalentamiento. Además, deben estar firmemente aseguradas debajo del colchón, y por debajo de los hombros del bebé.
La posición recomendada con el uso de mantas es con los pies del bebé tocando el final del colchón. De este modo, es menos probable que su cara termine tapada por una manta suelta.
Red Nose es la organización australiana líder en salvar vidas de bebés y promover hábitos de dormir que sean seguros. Recomiendan usar sacos de dormir debido a sus múltiples beneficios:
- Reduce el riesgo de que la cara del bebé esté tapada por mantas o sábanas
- Ayuda a que el bebé tenga una temperatura más constante durante toda la noche.
- Debido a la posición de las cremalleras, promueve que el bebé duerma boca arriba. El riesgo de Síndrome de Muerte Súbita del Lactante es mayor cuando los bebés duermen boca abajo. Y es todavía mayor si están tapados por mantas pesadas mientras duermen boca abajo.
- Retrasa que el bebé dé vueltas mientras duerme. Esto es importante hasta que el bebé pasa la edad de riesgo mayor para el SMSL.
Cómo escoger un saco de dormir seguro
Según Red Nose Australia, un saco de dormir seguro tiene cuello y agujeros para los brazos ajustados, no tiene capucha y es de la talla correcta para el bebé.
Para que un saco sea seguro, el bebé no debe poder escurrirse, o terminaría totalmente tapado. El bebé tampoco debería poder meter las manos dentro del saco por sí solo. Por este motivo, los sacos de dormir más pequeños (como la talla de 0 a 6 meses) normalmente tienen botones para ajustar y entallarlo al cuerpo. El bebé tampoco debe poder escurrirse por el agujero del cuello.
Los sacos de dormir con capucha no se consideran seguros y por tanto no están recomendados. Pueden causar sobrecalentamiento del bebé.
Dependiendo de la temperature de la habitación el bebé necesitará usar un saco de dormir más fino o más grueso. Por ejemplo, en una habitación cálida o durante el verano, un saco fino es más apropiado (de 0.5 tog o 1.0 tog). Por el contrario, un bebé en habitaciones más frías deberá usar un saco de dormir más grueso (de 2.5 tog o incluso 3.5 tog). Además de usar el saco correcto, el bebé debe estar vestido acorde con la temperatura ambiente.
¿Qué poner debajo del saco de dormir de bebé?
Sabemos que tienes muchas dudas sobre cómo vestir a tu bebé a la hora de dormir y no hay que olvidar que cada bebé es diferente, hay algunos que son más calurosos que otros. Por lo general, siempre recomendamos que el bebé use su pijama debajo de su saquito de dormir de recién nacido.
Muchas veces, las extremidades de nuestros peques están frías mientras duermen y eso nos hace pensar que están pasando frío. Sin embargo, ésta no es una buena referencia porque su sistema circulatorio es todavía inmaduro y siempre tienden a estar frías.
¿Cuándo empezar a usar el saquito de bebé?
No hay un momento concreto en el que empezar a hacerlo, por lo que (siempre que no sea prematuro) tu bebé puede utilizarlo desde el primer día😇. En Petite Marmotte, hemos diseñado nuestros saquitos de dormir para recién nacidos y hasta los 6 meses de edad. Su diseño es amplio y confortable para no limitar movilidad del bebé.
Los pediatras y especialistas en sueño recomiendan los saquitos de dormir para bebés en cualquier época del año (incluso en verano), ya que es la forma más segura de que duerman porque no existe riesgo de asfixia❌. Muchas veces los bebés se mueven y si tienen sábanas o mantas cerca pueden acabar en su carita. De esta forma, con colocar una sábana bajera y su saquito de dormir dormir, ya sería suficiente😊, no necesitan taparse con nada más.
Cómo vestir a tu bebé según la temperatura
Cuando nos convertimos en padres o madres primerizos, esta es una de las preguntas que más nos hacemos: ¿cómo vestir a tu bebé según la temperatura? El miedo a tapar demasiado o demasiado poco al bebé es un verdadero quebradero de cabeza durante el primer año.
A la hora de vestir al bebé para la noche, es importante encontrar el equilibrio adecuado entre comodidad y seguridad. La ropa que lleve tu hijo dependerá sobre todo de la estación del año y de la temperatura de la estancia.
Según el Instituto para la Prevención de Accidentes Domésticos (IPAD), se recomienda una temperatura entre 16° y 20°. No dudes en hacerte con un termómetro para comprobar la temperatura de la habitación de tu bebé antes de la hora de dormir.
A continuación, te damos algunas recomendaciones sobre cómo vestir a tu bebé según la temperatura de la habitación:
- Entre 16 y 18 grados: Body de manga larga, pijama de terciopelo y saco de dormir TOG 2.
- Entre 18 y 20 grados: Body de manga larga, pijama de algodón y saco de dormir TOG 2.
- Entre 20 y 22 grados: Body de manga corta, pijama de algodón y saco de dormir TOG 1.5.
- Entre 22 y 24 grados: Body de manga corta y saco de dormir TOG 1.
- Entre 24 y 27 grados: Saco de dormir TOG 1 y pañal o body de manga corta.
Consejos adicionales para vestir al bebé
- Asegúrate de que tu bebé está cómodo: Cámbiale el pañal si es necesario y dale de comer si tiene hambre.
- Elige ropa cómoda: Al elegir la ropa del bebé, asegúrate de que sea cómoda y fácil de poner. La ropa de algodón suave suele ser la más cómoda para los recién nacidos.
- Comprueba la temperatura de la habitación: La temperatura ideal para la habitación del bebé es de entre 18 y 20 grados.
- Evita el uso de sábanas: Es importante evitar el uso de sábanas de bebé al dormir, ya que puede aumentar el riesgo de asfixia.
- Vigila a tu bebé por la noche: Es importante vigilar al bebé durante la noche para asegurarse de que está cómodo y no tiene demasiado calor. Si tu bebé suda mucho o tiene el cuello caliente, quítale algunas capas.
