¿Cómo Superar que un Hijo No Te Habla? Causas y Soluciones

El día a día de los más pequeños puede estar repleto de un sinfín de situaciones de socialización, momentos en los que no siempre resulta fácil relacionarse con el entorno o con el resto de personas. Cualquier tipo de crítica, malentendido o burla es capaz de derivar en falta de atención o incluso en que el niño deje de hablar, que en los casos más extremos puede llegar a convertirse en un trastorno. Por el otro lado, muchas personas no detectan a tiempo este tipo de mutismo selectivo y acaban pensando que se trata de un caso de timidez extrema.

¿Qué es el Mutismo Selectivo?

El mutismo selectivo es un desorden que se caracteriza porque la persona pierde el habla o la aptitud verbal aun teniendo capacidad para conversar. Este trastorno infantil conlleva que el niño pierda el habla en determinados contextos, aunque sí es capaz de hacerlo en otros, generalmente en casa o con sus padres, donde se siente seguro. El mutismo selectivo infantil suele provenir por la exposición del niño a una situación de estrés, nerviosismo o ansiedad. Su respuesta ante tales estímulos se basa en el silencio y el mutismo, dos singularidades que en algunas ocasiones también van acompañadas de una cierta timidez que aumenta ante este tipo circunstancias.

Las modificaciones del Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-5) de la American Psychiatric Association incluye por primera vez el mutismo selectivo como un trastorno de ansiedad infantil. Mientras que a los niños tímidos les cuesta hablar con desconocidos o en ambientes nuevos, estos suelen ir acostumbrándose y sintiéndose más cómodos con el paso de las horas. Cuando los pequeños tienen mutismo infantil, este tipo de situaciones les genera una gran ansiedad social y no están callados porque no quieran hablar, no quieran molestar o porque les dé vergüenza relacionarse, sino porque no se sienten capaces de hacerlo. Esto les lleva a aislarse y a evitar interacciones con otras personas.

Además de la timidez, el mutismo infantil se puede confundir con otros problemas e incluso llegar a pensar que en este desorden influye la voluntad del menor, cuando no es así. Existe el pensamiento equivocado de que los niños que no hablan han sido traumatizados o maltratados. Proviene de la ansiedad e inhibición social pero no de la ira o de la manipulación. No es una forma de rebeldía. Este desorden no tiene nada que ver con el autismo, aunque en algunas conductas se puedan parecer.

Causas del Mutismo Selectivo

Descartada la causa médica, hay que aclarar que las causas del mutismo selectivo son psicológicas por la presencia de ansiedad relacionada con la fobia social. El niño tiene terror a ser juzgado y experimenta pánico escénico al juntarse con otras personas o en lugares donde no se siente seguro, como en el aula. También se ha observado que existe una predisposición genética, ya que los expertos aseguran que es más probable que sufra este trastorno si los padres han sufrido ansiedad de jóvenes. A pesar de que esta afección sobre el mutismo infantil suele ser bastante rara de padecer, no existen aún suficientes estudios que la comprendan completamente.

Estas son las principales causas por las que puede haber un caso de mutismo infantil. Se muestra con miedo y paralizado y lo puede llegar a expresar con expresiones faciales o evitando mirar a los ojos, por ejemplo:

  • Ansiedad: En algunas ocasiones, cuando existe el mutismo selectivo infantil puede indicar que nuestro hijo esté padeciendo un trastorno de ansiedad.
  • Retrasos del desarrollo: A veces este tipo de mutismo selectivo puede no ir relacionado con un problema psicológico, sino con un retraso en el desarrollo de nuestros hijos.
  • Problemas de lenguaje: En ciertas ocasiones en que se padece de un mutismo electivo, existe la posibilidad de que la persona pueda tener algunos problemas con el lenguaje.
  • Trastorno de pánico: El miedo irracional en los pequeños es muy difícil de detectar, ya que en la mayoría de casos se ve como inquietudes normales en los niños. Pero cuando este pánico es obsesivo y pasa de manera muy regular, puede conducir a un trastorno.

Consejos para ayudar a los niños con mutismo selectivo este regreso a clases

Soluciones y Métodos para Superar el Mutismo Selectivo

Existen algunos métodos con los que podemos ayudar a superar el mutismo selectivo que puede padecer un niño:

  • Apoyo familiar: Para tratar el mutismo infantil, es muy importante el apoyo familiar, implicando también al entorno más cercano del niño, evitando siempre la sobreprotección. Hay que ofrecerle el ambiente más seguro posible, con amor y comprensión hacia su situación.
  • No le fuerces: Resulta contraproducente, exigirle que hable, insistirle constantemente con preguntas respecto a su problema o compararle con otros menores. Esto solo hará que la ansiedad aumente y que el trastorno se prolongue.
  • Une esfuerzos con los profesores: En estos casos, para saber cómo tratar el mutismo selectivo es muy importante una comunicación activa con el aula y su profesor o profesora para coordinar la forma de actuación. La Federación de enseñanza de CCOO de Andalucía emitió un comunicado de Intervención en casos de mutismo selectivo en niños en los que se explica a los educadores cómo actuar.
  • Elige actividades que se adapten a sus capacidades: Para poder dejar atrás este mutismo selectivo es esencial adecuar las actividades para que los niños se sientan cómodos en ellas. Incorporar juegos de mímica o en los que tenga que responder mediante sonidos como palmadas o gestos. Realizar actividades de teatro en los que se tiene que aprender un guion y no usar sus propias palabras.

Para ir avanzando en la mejora del mutismo selectivo infantil se puede probar a acompañar al niño a hablar con otros niños, comenzando el adulto, la comunicación; otra opción es planificar actividades en las que se requiera la interacción con otras personas de una forma suave y poco invasiva, como puede ser en la propia casa en la que él se siente protegido.

Tratamiento del Mutismo Selectivo

El tratamiento para el mutismo selectivo infantil suele ser multidisciplinario, involucrando a terapeutas, psicólogos, maestros y padres, madres y cuidadores. La clave está en una intervención temprana y en un enfoque integral que involucre a la familia, los educadores y los profesionales de la salud mental infantil. La duración del tratamiento puede variar dependiendo de la gravedad del caso y de la respuesta del niño al tratamiento.

  • Terapia cognitivo-conductual (TCC): Esta es la forma de tratamiento más común y efectiva.
  • Intervenciones en la escuela: Es crucial que los maestros y el personal escolar estén involucrados en el tratamiento. Permitirles llevar consigo objetos o algo que les ayude a calmarse y sentirse más seguros, también puede ser una buena estrategia para empezar a tratar el mutismo selectivo.
  • Juegos terapéuticos: El uso de juegos terapéuticos puede ser muy útil para ayudar a los niños a superar el mutismo selectivo.
    • Juegos de rol: Permiten a los niños practicar hablar en situaciones seguras y controladas.
    • Actividades artísticas: Dibujar o pintar puede ser una forma de expresión para los niños que aún no se sienten cómodos hablando.

Mutismo Selectivo en el Aula

Es más fácil que el niño supere el problema si se mueve en sus áreas de interés.

  • Comunicación no verbal: Ármate de paciencia y proporciónale otras herramientas para que se comunique si no puede hablar.
  • Emparejamiento: Emparejar al niño con un amigo con el que tiene más confianza y se siente más a gusto es una buena forma de ayudarle a disminuir su inhibición y aumentar las posibilidades de que empiece a hablar.
  • Trabajo en grupos pequeños: Crear grupos de trabajo más reducidos contribuye a que el niño se sienta más cómodo y tranquilo que si realizan actividades con muchos más niños.

¿Qué Hacer Si Tu Hijo Adolescente No Te Habla?

Si tu hijo/a adolescente no te habla, no le obligues a comunicarse. La mayoría de las veces, el silencio estará más relacionado con las propias emociones que experimenta que con algo que tú hayas dicho o hecho.

¿Qué puedes hacer?

  • Respeta su derecho a no hablar en ocasiones.
  • Escúchale sin juzgar.
  • Busca el momento adecuado para propiciar un espacio de comunicación.
  • Disfruta de hablar con él o ella. Comparte vivencias tuyas, pide su opinión.
  • Intenta en la medida de lo posible hacerle participe de las decisiones en casa, escucha su opinión e intenta consensuar determinadas normas.

La explicación es sencilla; para “volar del nido”, que es el objetivo de esta etapa vital, los adolescentes necesitan ser atrevidos, volcarse hacia lo novedoso, interesarse por lo nuevo. Y esto también sucede con respecto a las voces.

¿Por Qué Tu Hijo Adolescente Te Ignora?

Tu hijo adolescente tiene una razón neurológica para ignorarte. En mayo de 2022, el Journal of neurosciencie publicó los resultados de una investigación en neurociencia de la Universidad de Stanford. ¿Su conclusión? El cerebro adolescente presta más atención a las voces no familiares que a la voz de la madre.

Pero puede, además, que tu hijo adolescente esté ignorándote de forma consciente, para castigarte, por una de estas razones:

  • Siente resentimiento hacia ti: Quizá tu actitud (en este momento o en otro) ha herido a tu adolescente: siente que no le has tratado bien, que has dado más privilegios a su hermano, que le has criticado, que no te has puesto en su lugar cuando lo necesitaba…
  • Piensa que invalidas sus ideas: Al llegar a la adolescencia estos padres, muchas veces, dan consejos no pedidos, que hacen que los hijos se sientan infravalorados y… Acaben cerrándose en banda a cualquier cosa que les digan.
  • Siente que ignoras sus límites: Si entras en su habitación sin llamar a la puerta, miras en sus cajones o insistes en hacer preguntas que no quiere responder… Es fácil que se sienta agredido y acabe “pasando” de ti.

¿Qué Hacer Cuando Tu Hijo Adolescente Te Ignora?

Sabiendo que puede deberse al proceso de madurez cerebral que está viviendo y que, por tanto, no siempre que tu hijo te ignora lo hace aposta.

  • No te lo tomes de forma personal: Si te lo tomas de forma personal, entrarás en una lucha de poder, y el objetivo educativo se perderá por el camino.
  • Si le quieres hablar, quita distracciones: El móvil, la tele, la consola… Demasiados objetos pueden robar la atención de tu adolescente cuando le quieres hablar.
  • Ve al grano: Dile lo que necesitas de forma clara y concisa, sin perderte en justificaciones o argumentos que no vengan al caso.
  • Ten cuidado con el tono: Evita usar el tono victimista y el reproche, aunque tengas que recordarle que hace tres días que tiene su ropa limpia por guardar.
  • Permítele que se tome su tiempo: Lo ideal sería que te lo pidiera de forma educada pero, aunque no sea así, es mejor que no vayas detrás exigiendo respeto.
  • Estate disponible para la terminar la conversación: Tu hijo adolescente debe saber que, aunque te haya ignorado mientras le hablabas, vas a estar ahí para terminar la conversación cuando sienta que ha llegado el momento.
  • Pídele respuesta inmediata: Si no se trata de una gran conversación sino de un recordatorio, o de algo que necesitas (“no te olvides de bajar a por pan”), acostúmbrate a pedirle un feedback para saber que te ha escuchado.
  • Asegúrate de que tiene otros adultos en quien confiar: Si tienes una amiga, un hermano o una prima en quien ambos confiéis, favorece esa relación, porque quizá esa persona pueda darle a tu hijo los consejos que no quiere escuchar de tu boca.
  • Descarta otros problemas: En ocasiones, los adolescentes no hacen caso por una razón fisiológica: un problema de oído no detectado o una condición que afecte a la atención o a la memoria, como el TDAH.

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