Cómo Poner un Chupete a un Bebé: Guía Completa

Muchos bebés empiezan a chuparse el dedo cuando aún están en el vientre materno, y siguen teniendo un fuerte deseo de chupárselo después de nacer. Este acto de chupar les relaja y les tranquiliza. Los bebés chupan cuando tienen hambre, pero también cuando están cansados o disgustados. Hay varios "objetos" que satisfacen el deseo de succión del bebé: junto al pecho materno, los chupetes son los objetos de succión más utilizados, pero el pulgar del bebé, un juguete o una manta también sirven.

Los pros y los contras del chupete siguen siendo objeto de acalorados debates y numerosos estudios. No cabe duda de que el chupete tiene ventajas e inconvenientes: ayuda a los bebés a conciliar el sueño y los tranquiliza, y el efecto calmante del movimiento de succión facilita que los bebés se acomoden para la siesta de la tarde o el gran sueño de la noche.

¿Cuándo Introducir el Chupete a tu Bebé?

Elegir cuándo introducir el chupete a tu bebé es una pregunta común entre los padres. Aunque existen chupetes para bebés neonatos y que han nacido en un parto prematuro, la Asociación Española de Pediatría recomienda que si vas a optar por los beneficios de la lactancia materna exclusiva, esperes a que esta esté establecida.

Es decir, no le ofrezcas a tu bebé el chupete, antes de que ya sepa agarrarse al pecho bien y se haya acostumbrado a mamar. Si vas a ofrecer el biberón desde el principio, no hay ninguna razón por la que no puedas introducir el chupete al mismo tiempo.

Durante los primeros días de vida del bebé, se recomienda evitar el uso de chupetes, especialmente en recién nacidos, tal como indica la Asociación Española de Pediatría (AEP). Esperar a que la lactancia esté bien instaurada -habitualmente tras las primeras semanas- favorece una mejor coordinación entre la succión, la deglución y la respiración del bebé, además de fortalecer el vínculo con la madre y asegurar una alimentación eficaz.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) desaconseja el uso del chupete durante el primer mes de vida en bebés amamantados, ya que podría interferir con el establecimiento adecuado de la lactancia y causar confusión entre tetina y pezón.

Una vez que la lactancia esté bien consolidada, el uso moderado del chupete puede considerarse, especialmente durante el sueño, ya que está asociado con una reducción del riesgo de muerte súbita del lactante (SMSL). Por otro lado, la OMS advierte sobre los riesgos del uso prolongado o indiscriminado del chupete, como problemas dentales (mordida abierta o malformaciones del paladar), un mayor riesgo de infecciones del oído medio y posibles retrasos en el desarrollo del lenguaje si se utiliza excesivamente en etapas cruciales de aprendizaje vocal.

En el caso de un bebé alimentado con lactancia artificial, el chupete puede introducirse desde los primeros días de vida, ya que no existe riesgo de confusión entre tetina y pezón, como ocurre con la lactancia materna.

🔴CHUPETE EN LOS NIÑOS ¿USAR O NO USAR? - Jairo Gomez Tu Pediatra

¿Cómo Introducir el Chupete?

Introduce el chupete en momentos de calma, cuando el bebé busca succión no nutritiva para tranquilizarse o dormir. Asegúrate de elegir un chupete adecuado para su edad y de materiales seguros, supervisando siempre su uso para evitar dependencia excesiva o problemas dentales a largo plazo.

Una vez que la lactancia materna esté bien instaurada, he aquí algunos consejos para proponer un chupete a tu bebé: ofrécele un chupete lo más adaptado posible a su edad, prefiriendo los de tipo suave porque son delicados con la carita del bebé, y ofréceselo durante algunos días en diferentes momentos del día. No te preocupes si el bebé lo rechaza al principio.

Consejos para la Introducción Efectiva:

  • Paciencia: Como mamás y papás, esta es una virtud que vais a tener que desarrollar obligatoriamente, desde el primer momento. Es poco probable que el bebé acepte el chupete a la primera si no está acostumbrado a las tetinas.
  • Prueba distintos chupetes: A veces verás tipos de chupetes recomendados que crees que van a ser perfectos para tu peque y luego resultará que no le gustan. No desesperes y prueba con otro tipo. Tarde o temprano darás con uno que no le parezca mal.
  • Talla correcta: Asegúrate de que la talla es la adecuada. Si es demasiado pequeño, se le caerá y tendrá que hacer mucha fuerza para sujetarlo. Si es demasiado grande se sentirá incómodo e incluso puede que le de arcadas.
  • NO lo mojes en nada: Mojar el chupete en azúcar, miel u otros alimentos para “darle buen sabor” es un error muy grave. Tu bebé no debe tomar nada más que leche materna o artificial por lo menos hasta los seis meses de edad.
  • Insiste pero sin pasarte: Cuando hablamos de paciencia, nos referimos a que tendrás que intentarlo a lo largo de mucho tiempo.

Elegir el Chupete Adecuado

Elegir chupete no es tarea fácil porque hay muchos tipos de chupetes distintos. ¿Deberías elegir un chupete de látex o silicona? ¿Un chupete anatómico o fisiológico? Encontrar el mejor chupete para bebés puede parecer incluso agobiante cuando te paras a pensarlo.

Por supuesto, no hay que olvidarse de las diferentes tallas de chupetes. Los tamaños suelen ir asociados a la edad del bebé y puesto que puedes encontrar hasta chupetes para prematuros o chupetes para recién nacidos, es normal preguntarse cuándo introducir el chupete a tu bebé.

Aunque el látex natural es un poco más blando, puede provocar alergias en algunos bebés. Las tetinas de silicona están hechas de un material muy denso y, por tanto, un poco menos elástico. Estas tetinas se dañan fácilmente con los dientes pequeños, por lo que deben inspeccionarse periódicamente para detectar posibles grietas. En última instancia, el material que prefiera tu bebé será una cuestión de preferencias personales.

Higiene y Mantenimiento del Chupete

Lo mismo que sucede con el biberón y con otros objetos con los que el niño tiene contacto, es importantísimo esterilizar con frecuencia el chupete y enjuagarlo a menudo bajo un chorro de agua corriente. Para su correcta higiene se deben esterilizar los chupetes en frío o caliente además de lavarlos con agua y jabón neutro o con un detergente específico para biberones y tetinas.

Si cae al suelo, no se lo ofrezca al bebé y no lo limpie introduciéndolo en la boca del adulto. No sumerjas el chupete en edulcorantes para reducir el riesgo de caries. En general, es una buena práctica comprobar siempre el estado del chupete y sustituirlo ante los primeros signos de deterioro o rotura.

Incluso aunque esté viejo o en pésimas condiciones, algunos niños no aceptan la sustitución de su querido chupete. ¡Reconocerían a su chupete del alma entre otros mil que se le ofrecieran! Sin embargo, es importante sustituirlo cuando el material se estropea, porque de esta forma es más fácil que en él colonicen los gérmenes. Cada poco tiempo debemos asegurarnos de que la tetina no esté rasgada, sobre todo cuando comienzan a salir los primeros dientes.

¿Cómo Quitar el Chupete?

Se recomienda destetar a los niños del chupete entre los dos y los tres años, ya que la succión puede ser perjudicial para el paladar a partir de cierta edad. Pide consejo a tu médico de cabecera o a tu dentista. Aunque destetar al niño del chupete puede ser un asunto estresante, no tiene por qué serlo.

A continuación te ofrecemos un resumen de los métodos que os pueden ayudarte a ti y a tu hijo en este difícil periodo:

  • Reduce lenta pero progresivamente el tiempo que tu hijo pasa con el chupete y limita su uso a determinados momentos del día (por ejemplo, a la hora de dormir).
  • Regale el chupete a otro bebé y explícale a tu hijo que el bebé lo necesita mucho más que él, porque ya es mayor.
  • Organiza una visita del hada de los chupetes. Junto con tu hijo, coloca el chupete delante de la puerta o en el alféizar de la ventana. El hada del chupete se lo llevará por la noche y le dejará un regalito.
  • O cuando ya sea mayorcito, que se lo de a los Reyes Magos la noche de Reyes… ¡no hay nada más mágico!

Beneficios y Riesgos del Uso del Chupete

Es normal, entonces, que surjan dudas a los papás y mamás primerizos, sobre qué es lo más conveniente para los chiquitines. La verdad es que, que los bebés hagan uso del chupete, tiene muchos beneficios. Puesto que el reflejo de succión en el recién nacido lo asocian con la tranquilidad, la calma, el sosiego… es decir, con estar cerquita de la figura de mamá.

El uso del chupete protege a los niños de objetos o suciedad que pudieran llevarse a la boca. En esta primera etapa de su vida, los bebés inspeccionan los objetos con la boca, para reconocer su medio. El chupete les aplaca esta necesidad. Y gracias a los portachupetes podrás guardarlos sin que se ensucien o pierdan.

Mediante el uso del chupete, se evita que los bebés se succionen el pulgar. La principal preocupación de mamás y papás respecto al chupete es que pueda tener el mismo efecto negativo en el paladar y la dentición que la succión del pulgar. Otra preocupación es el síndrome de abstinencia: que el bebé esté tan acostumbrado al chupete que se muestre irritable cuando no lo tiene.

Si hay problemas con la lactancia, el bebé puede hacer un uso inapropiado del chupete. Se recomienda que el bebé utilice el chupete durante las horas de sueño infantil en su primer año de vida.

Varios estudios epidemiológicos sugieren que el uso de un chupete en momentos de sueño está asociado con una reducción del riesgo de Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SMSL). El chupete no debe ser la única medida para dormir.

Como desventaja, el uso prolongado más allá del primer año o años puede asociarse a problemas dentales, otitis o dependencia excesiva. Dejar el chupete es un proceso gradual. Es recomendable empezar a reducir su uso poco a poco, limitándolo a momentos específicos como durante el sueño o cuando el bebé esté muy molesto.

Si bien los chupetes pueden ser útiles, su uso excesivo o prolongado puede causar problemas dentales, como dientes desalineados, y también puede interferir con la adquisición de habilidades de habla si se usa demasiado tiempo.

El chupete puede ser útil durante los primeros meses de vida, especialmente para calmar al bebé, ayudarle a dormir o reducir el riesgo de muerte súbita. A partir de los 12 meses, lo ideal es empezar a retirarlo progresivamente para evitar problemas en el desarrollo bucodental o en el habla. Se aconseja que el bebé haya dejado el chupete por completo antes de los 2 años.

El chupete ha sido durante mucho tiempo un accesorio esencial para muchos recién nacidos, llegando a convertirse en una extensión fundamental de su día a día. Sin embargo, no todos los padres están de acuerdo en su uso. Entonces, ¿es recomendable el uso del chupete? Además, el chupete ofrece otros beneficios, como la reducción del riesgo síndrome de muerte súbita del lactante, la disminución del dolor, la ansiedad y el llanto, y la facilitación del sueño. Esto indica que, en muchos casos, los beneficios superan los inconvenientes.

Es natural sentirse abrumado por las opiniones contradictorias y las inseguridades que surgen alrededor del uso del chupete. Sin embargo, debes confiar en tu instinto y en lo que consideres más adecuado para tu bebé. La clave está en ser consciente de las preferencias y necesidades únicas de tu pequeño y abordar la situación con paciencia, empatía y adaptabilidad. En última instancia, sea cual sea la elección, ya sea darle el chupete a tu bebé o no, recuerda que lo más importante es brindarle amor y atención.

Tabla Resumen: Uso del Chupete

Aspecto Recomendaciones
Edad de Introducción Después de establecer la lactancia materna (generalmente 4-6 semanas)
Material del Chupete Libre de BPA, ortodóntico, látex o silicona (según preferencia del bebé)
Higiene Esterilizar regularmente (especialmente en los primeros meses), limpiar con agua y jabón
Uso Momentos de calma, para dormir, evitar uso constante
Retirada Gradual, entre los 2 y 3 años
Beneficios Calma al bebé, puede reducir el riesgo de SMSL
Riesgos Problemas dentales, infecciones de oído, dependencia

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