En el ámbito médico y en el sentir de las familias, existen diversos términos para referirse a los bebés que no llegan a nacer o fallecen poco después del nacimiento. Estos términos, más allá de su definición, conllevan un profundo significado emocional y un proceso de duelo para los padres.
Los primeros días de vida de cualquier bebé están caracterizados por conllevar muchos cambios físicos. Su piel, pelo, genitales, respiración o extremidades sufrirán grandes cambios nada más nacer.
Terminología Médica y Común
En España, se les conoce comúnmente como "bebés no nacidos". Esto se refiere a aquellos fetos que no han nacido antes de la semana 22 de embarazo, y pueden morir antes o durante el parto.
- Feto: Generalmente, se usa el término "feto" para referirse a un bebé no nacido desde la concepción hasta la semana 28 de embarazo. Esta es la etapa de desarrollo más temprana para un feto, durante este período, el feto crece y desarrolla sus órganos y sistemas vitales.
- Bebés Prematuros: Los bebés que nacen antes de la semana 37 de gestación se llaman pretérmino; si nace antes de las 37 semanas se llama pretérmino.
- Bebés Postérmino: Un recién nacido que nace después de las 42 semanas se llama postérmino. Estas dos últimas situaciones no son las ideales para el recién nacido, por lo que pueden tener algún problema de salud.
Otros Términos Significativos
Más allá de la terminología médica, existen términos que reflejan el sentir emocional de las familias que han pasado por la pérdida de un bebé.
- Bebé Estrella: Un bebé estrella es el primero de los gemelos, mientras que el segundo de los gemelos se llama bebé arcoíris. Estos términos se originaron en el siglo XVII. Los bebés estrella y arcoíris también se usan para referirse a los niños nacidos en circunstancias especiales.
- Bebé Arcoíris: Si bien el término arcoíris no está reconocido científicamente en los libros de medicina, este es el nombre con el que se denomina a los niños que nacen después de que una familia sufra la pérdida de un bebé. "Conozco el concepto, se utiliza más bien como una representación de esperanza", afirma el presidente de la Sociedad Española de Neonatología, Máximo Vento.
- Bebé Cometa: Un bebé cometa es un fenómeno meteorológico en el que una gran cantidad de agua y hielo se congelan en la atmósfera y forman una masa de nubes que parece una cola de cometa. Esta cola de cometa se extiende a lo largo de varios kilómetros desde su punto de origen.
¿Qué aprendemos de la pérdida de un bebé? | Ana Almansa | TEDxPuertadePurchena
Apoyo y Duelo
Es importante que se tome en cuenta el dolor y la tristeza que la pérdida de un bebé no nacido conlleva para la familia. La psicóloga perinatal Diana Sánchez explica que "Ansiedad, estrés y angustia, eso es lo que sienten las familias". El duelo por la pérdida de un bebé puede ser largo o corto.
Sandra Ayra, madre de Tiló, reclama más acompañamiento psicológico durante los embarazos después de una experiencia de pérdida. "El recuerdo es aterrador, antes, durante y después", explica.
Existen organizaciones como "El hueco de mi vientre", una red solidaria creada por padres y matronas para familias que han sufrido la pérdida de un hijo en el vientre o al poco tiempo de nacer.
Vacunación en Recién Nacidos Prematuros (RNP)
La supervivencia de los recién nacidos prematuros (RNP) es uno de los logros más importantes de la pediatría moderna gracias a los progresos en los cuidados pre y posnatales. La tasa de partos prematuros ha aumentado en las 2 últimas décadas en los países desarrollados (España: 7,4% de total de nacimientos).
Una de las causas más importantes de morbimortalidad son las infecciones, siendo algunas de ellas prevenibles mediante la administración de vacunas. Debido a que muchos de estos niños cumplen los 2 meses de edad estando hospitalizados, se considera fundamental la puesta en marcha de su programa de vacunaciones, indicándose su inicio en la propia unidad neonatal.
Características de los prematuros ante las infecciones y las vacunas: A pesar de los avances en medicina perinatal, el manejo de los RNP aún sigue siendo un desafío, en especial el de los nacidos con < 28 semanas de gestación y < 1.000g de peso.
Uno de los factores que aumentan la morbimortalidad son las infecciones, tanto en su vertiente precoz o vertical como las tardías o de transmisión horizontal. Los niños prematuros se encuentran a menudo expuestos a procedimientos invasivos múltiples y a una ecología hospitalaria abundante en microorganismos agresivos y con frecuencia resistentes a antimicrobianos. Además, presentan un sistema inmunitario incompetente con respecto al de recién nacido a término (RNT), lo que conlleva una mayor susceptibilidad para las infecciones y un mayor riesgo de evolución grave.
Todo recién nacido presenta inmadurez en el desarrollo tanto de su inmunidad innata como de la adquirida, así como de la integridad de las barreras cutáneo-mucosas, siendo esta inmadurez mayor en el RNP que en los RNT. A las 8 semanas de edad, los RNP tienen recuentos absolutos de linfocitos, células T, células B, linfocitos T colaboradores y una relación CD4/CD8 inferiores a los RNT.
Estos defectos de la inmunidad no son debidos a inmunodeficiencias propiamente dichas, sino a un estado de inmadurez del sistema inmunitario que se debe resolver de forma progresiva y variable a lo largo del tiempo (generalmente, los 2 primeros años de vida). La vacunación representa una de las mejores armas para superar estos defectos en los RNP, aunque debido a la disfunción del sistema inmunitario la respuesta a algunas vacunas puede ser subóptima.
Inmunogenicidad y protección a largo plazo: En general, las vacunas que se administran vía parenteral provocan una respuesta inmunitaria sistémica, mientras que las vacunas vivas atenuadas producen una respuesta inmunitaria inducida en las mucosas. La mayoría de las vacunas generan una respuesta humoral mediante la producción de inmunoglobulinas (inicialmente IgM, que luego hacen un cambio de isotipo a IgG y aumentan su afinidad) y formación de células memoria.
Los datos indican que los RNP presentan, en general, una buena respuesta a las vacunas con toxoide y vacunas inactivadas, pero respuestas variables y en ocasiones subóptimas a las vacunas polisacáridas conjugadas. Además de las alteraciones en la inmunidad adaptativa, existen otros factores que pueden alterar aún más la respuesta a las vacunas, como son las infecciones, un estado nutricional deficiente o el tratamiento prolongado con corticoides para la displasia broncopulmonar.
Seguridad: Las reacciones adversas a las vacunas, tanto locales como sistémicas, son similares en los RNT y RNP, incluso con una menor reactogenicidad de estos últimos. No obstante, estudios más recientes realizados con la vacuna de tos ferina acelular demuestran que, aunque existe un aumento de eventos adversos en los niños de menor edad gestacional con respecto a los RNT, estos son leves, no suelen precisar modificaciones terapéuticas y se atribuyen a la prematuridad y no a las vacunas.
Vacunas Específicas y RNP
- Difteria, Tétanos y Tos Ferina: Los RNP presentan un elevado riesgo de infección por Bordetella pertussis, con mayor morbimortalidad que los RNT, por lo que es muy importante que tengan una protección adecuada.
- Poliomielitis: Varios estudios han demostrado que los RNP presentan una adecuada respuesta humoral, con generación de títulos protectores de anticuerpos tras 3 dosis de vacuna.
- Haemophilus influenzae tipo b: En varios estudios se demuestra una menor producción de anticuerpos en RNP, alcanzando títulos protectores solo un pequeño porcentaje de pacientes.
- Hepatitis B: Diferentes estudios de inmunogenicidad indican que los RNP, en general, responden peor a esta vacuna que los RNT; sin embargo, esta respuesta mejora cuando son vacunados a partir de los 30 días de vida.
- Meningococo: En los estudios realizados, no existen diferencias clínicamente significativas en la respuesta a esta vacuna entre los RNP y RNT, independientemente de la edad gestacional y el tipo de vacuna.
- Neumococo: En los RNP la incidencia de enfermedad neumocócica invasiva (ENI) es mucho mayor que en los RNT.
