¿Cómo saber si tu bebé recibe suficiente leche materna? Señales clave

Amamantar es un acto natural, tan natural como el embarazo y el parto. La mayoría de las mujeres sanas pueden amamantar sin problemas, permitiendo que sus bebés crezcan fuertes y sanos con su leche. La leche materna siempre es buena y lo normal es tener suficiente para criar a tu bebé.

El recién nacido humano solo necesita tu leche para crecer y desarrollarse adecuadamente durante los primeros 6 meses de vida. Tu leche le ofrece el alimento y la bebida que necesita y las defensas, las hormonas, las enzimas, los probióticos, las células madres, que también necesita. A partir de los 6 meses querrá probar con otros alimentos que complementarán tu leche (alimentación complementaria) que sigue siendo necesaria hasta los 2 años al menos. Tu leche es el alimento natural y ecológico por excelencia, el adecuado para tu bebé. Y su composición va variando adaptándose a sus necesidades en cada momento.

Hoy en día, a menudo se compara el comportamiento normal de un bebé amamantado con el de un bebé alimentado con biberón, lo que puede generar preocupaciones innecesarias sobre la suficiencia de la leche materna. Es crucial recordar que la lactancia materna es un proceso natural y que la mayoría de las madres producen suficiente leche para sus bebés.

¿Cómo se produce la leche?

Durante el embarazo tus pechos se preparan, crecen y tras el parto gotean leche densa y amarilla (el calostro). El bebé necesita mamar a menudo los primeros días porque su estómago es pequeño y está aprendiendo a comer. Mamando y en piel con piel con su madre se va adaptando a la vida fuera del útero. Y el cuerpo materno reconoce y se adapta a sus necesidades.

Entre el 2º y el 4º día los pechos se endurecen y están más calientes (es la “subida” o “bajada” de la leche). La leche cambia a leche de transición (menos densa y más abundante) y después a leche madura.

¿Cómo saber si hay suficiente leche? Sigue las pistas:

Para disipar las dudas sobre si tu bebé está recibiendo suficiente leche materna, es fundamental prestar atención a ciertas señales clave.

  • Cacas:
    • Meconio (negra pegajosa) el primer y 2º días.
    • Cacas de transición después (de verdes oscuro a marrón).
    • A partir del día 4, cacas amarillo mostaza liquidas grumosas, más de 4 al día.
  • Pipí:
    • Poco y concentrado los primeros 2 días (rosados o amarillo fuerte).
    • Abundante y casi trasparente a partir del día 3 (más de 4 al día).
  • Peso:
    • Todos los recién nacidos pierden algo de peso los primeros días, pero a partir del día 4 empiezan a ganar peso y el día 10 su peso debe ser igual o mayor que al nacimiento.
  • Estado general: Tu bebé se muestra tranquilo al pecho o en brazos, mama a menudo y se relaja al pecho, tiene buen aspecto y buen color (algo amarillito pero no amarillo hasta los pies) y está activo cuando está despierto.

Tus sensaciones:

  • Sentir al bebé mamando es agradable. Algunas mujeres notan ligeras molestias en los pezones, los primeros días, durante la succión pero no es normal tener grietas o dolor intenso.
  • La subida de la leche se nota como hormigueo suave. Los pechos con leche se notan tensos y cálidos pero no duros, enrojecidos y muy calientes. Durante la toma oirás tragar al bebé y después de la toma, el pecho quedará más blando.
  • Durante la toma, es normal notar sueño y molestias en el útero.

¿Cuándo pedir ayuda?

Cuando algo de lo anterior no se cumple y siempre que tengas dudas o dificultades. Los problemas que se resuelven pronto, se resuelven mejor. Pide ayuda siempre que:

  • El bebé:
    • Si no gana peso después del 4º día.
    • Si el día 10 pesa menos que cuando nació.
    • Si gana menos de 20 g al día.
    • Si las cacas son verdes o marrones o los pipis no son claros después del día 5.
    • Si nunca parece satisfecho, si se muestra muy inquieto al pecho o le cuesta engancharse.
  • La madre:
    • Si tienes dolor al amamantar, malestar o fiebre.
    • Si estás muy triste, cansada o nerviosa.

¿Por qué algunas madres no producen la leche que su bebé necesita?

Algunas mujeres tienen poca glándula por falta de desarrollo (hipoplasia) o después de una cirugía (reducción, mamas tubulares, cáncer) o conductos y nervios dañados por cirugía alrededor de areola. En ocasiones, algunas enfermedades (diabetes, hipotiroidismo, ovarios poliquísticos) y otros factores (tabaquismo, obesidad extrema) afectan a la producción de la leche.

Otras veces las dificultades se relacionan con un parto difícil, una cesárea, medicaciones, o falta de estímulo los primeros días pueden causar disminución en la producción de leche. A veces el bebé no se engancha al pecho o no succiona suficiente (prematuros, anquiloglosias, bebés enfermos o hipotónicos). Algunas veces el uso de pezoneras hace que el bebé se canse pronto, saque poco y al final baje la producción de leche. En todos estos casos, al no extraer leche, el pecho produce menos leche.

¿Cómo favorecer una buena producción de leche?

Para asegurar una lactancia exitosa, es crucial adoptar ciertas prácticas que favorezcan una buena producción de leche.

  • Ofrecer el pecho en la primera hora.
  • Amamantar con frecuencia siguiendo los deseos del bebé.
  • Asegurar una buena posición y enganche.
  • No suprimir las tomas nocturnas y no espaciar las tomas.
  • No usar chupete.
  • Solucionar los problemas que puedan surgir con ayuda experta son herramientas útiles para conseguir una lactancia feliz.

Y si necesita un suplemento, ¿cómo conseguiré aumentar la producción?

Algunas veces es necesario que el bebé tome un suplemento (ver “Leche insuficiente” y “razones médicas aceptables para el uso de suplementos” de la Organización Mundial de la Salud, en www.ihan.es/recursos/).

Para evitar problemas de lactancia es importante ofrecerlos con vaso, cuchara o si es posible, directamente con una sondita o relactador al pecho.

Mientras tanto los primeros días, mientras se soluciona el problema, es importante, mantener al bebé en contacto estrecho con su madre, estimular los pechos haciendo extracciones frecuentes (con la mano o con sacaleches) y recibir ayuda experta para superar las dificultades y asegurar que el bebé (si puede mamar) se engancha bien y vacía el pecho todo lo posible.

Si tienes a tu bebé contigo, ofrécele siempre el pecho primero y realiza las extracciones de leche inmediatamente después para acabar de vaciar el pecho y estimular más la producción. La extracción doble (ambos pechos a la vez) es más eficaz para aumentar la producción de leche.

Recuerda: Es tu bebé el que ajusta la cantidad de leche. A más tomas, más señales, más leche.

Amamantando proteges tu salud y la de tu bebé, lo normal es tener una lactancia feliz.

Ninguna mujer debería abandonar la lactancia por falta de ayuda. Pídela si la necesitas. Puedes leer mas en www.ihan.es/recursos/ y Amamantar a tu bebé. Información para nuevas mamás. UK Baby Friendly Disponible en www.ihan.es/recursos

Para aumentar la cantidad de leche que toma tu bebé es importante que...

El agarre de tu bebé al pecho sea adecuado (ver Recomendaciones sobre lactancia materna del Comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría). En general valorará que: vuestros cuerpos estén encarados, que el bebé no tenga torcido el cuello ni enterrada la nariz en tu pecho; que su barbilla esté bien pegadita a tu pecho; que abra bien la boca y los labios queden hacia fuera; que abarque la areola con su lengua y no sólo el pezón y especialmente que la sensación que tengas sea placentera durante el amamantamiento.

Tu recién nacido está tomando suficiente leche si tiene un color sonrosado, su piel es tersa, está tranquilo, realiza tomas frecuentes (al menos ocho al día) y se queda relajado al terminar, moja pañales, hace varias deposiciones al día y su peso evoluciona adecuadamente.

Es importante que amamantes a tu bebé con frecuencia. Para ello debes estar atenta a las primeras señales de hambre (abrir la boca, mover la cabeza hacia los lados, realizar muecas de succión o llevarse la mano a la boca) y ofrecerle el pecho sin esperar a que llore.

Resulta conveniente que, en las primeras 48-72 horas tras el alta hospitalaria, tu bebé sea reconocido en el Centro de Salud.

Conviene que sepas que los recién nacidos tienen el estómago pequeño (del tamaño de una cereza al nacer y de una nuez a los tres días) y la leche se digiere muy rápidamente, por lo que necesitan mamar con frecuencia. Las tomas no tienen por qué ser cada tres horas. Lo importante es que realicen al menos ocho tomas al día y no se hagan pausas de más de cinco o seis horas. De hecho, muchos recién nacidos agrupan algunas tomas durante unas horas y luego las espacian más. Si la pausa se prolonga más de cinco o seis horas, es conveniente intentar despertarle y ponerle al pecho.

Uno de los grandes mitos sobre la lactancia materna es que muchas madres "no tienen suficiente leche" para su bebé o que ésta "no les alimenta". La lactancia materna suele ser una fuente inagotable de dudas para los padres, sobre todo cuando se trata del primer hijo. A lo largo de la historia la lactancia ha evolucionado y según el momento, ha sido mejor o peor vista, creándose a su alrededor todo tipo de mitos que se suelen transmitir una y otra vez. Resulta bastante difícil aclararlos...

Uno de estos mitos es la cantidad de leche que toma nuestro bebé. Cuando el nace el bebé y expulsamos la placenta nuestras hormonas empiezan a cambiar de nuevo.

Las necesidades reales de un recién nacido, son entre 8 y 12 tomas al día. Insistiendo en que realice un buen vaciado, al menos, de uno de los dos pechos. Esto es una tarea que el bebé tarda bastante en realizar, acaba de nacer y se agota con facilidad, así que necesita descansar bastante a lo largo de la toma. No hay que limitar el tiempo que dura la toma, solo hay que estar pendiente de que, después de los descansos, el bebé succione y no se quede dormido al pecho sin comer.

Aunque pensamos que el recién nacido debe comer mucha cantidad de leche, lo cierto es que la capacidad de su estómago es muy pequeña. Los primeros días de vida del bebé la capacidad del estómago es muy pequeña. Por eso tiene que hacer muchas más tomas al día, poco a poco, según el estómago va aumentando su capacidad el bebé irá espaciando las tomas.

Hay varios métodos que intentan medir la cantidad de leche que el bebé ingiere en cada toma, ninguno es exacto y todos se han dejado de utilizar por no ser de ayuda y más bien, confundir a los padres y a los profesionales. La mejor forma de confirmar que el bebé come lo suficiente es comprobando que moja los pañales y hace deposiciones. También podemos fijarnos en su forma de comer, un bebé que está comiendo correctamente mueve la mandíbula al succionar (lo comprobamos porque se mueve el lóbulo de la oreja cuando succiona) y posiblemente oigamos como traga la leche.

En estos casos puede que el bebé esté comiendo poco, consulta con tu pediatra y tu matrona para poder aclarar dónde está el problema.

Dar el pecho cuando la madre tiene el pezón plano o invertido es más complicado, pero en ningún caso imposible. Con la ayuda de la matrona Cristina González te explicamos cómo es la lactancia materna cuando el pezón de la madre no sobresale y si conviene usar pezoneras o no.

Dar el pecho cuando la madre tiene sus pezones planos o invertidos puede dificultar la lactancia, pero no impedirla. Nuestra matrona especialista en lactancia materna, Cristina González Hernández, nos cuenta cómo puedes amamantar a tu bebé aunque tus pezones no sean prominentes.

La huelga de la lactancia es una situación angustiosa para la madre: Su bebé decide de un día para otro que no quiere mamar, de pronto y sin aparente ningún motivo. Es como si estuviese “harto” de tanta lactancia. Este comportamiento de su hijito sin duda le crea mucha inseguridad.

¿Por qué y cuándo ocurre la crisis de la lactancia? ¿Cuánto tiempo duran los baches de la lactancia materna? Es una situación transitoria que también se le conoce como escalones de lactancia y se da sobre todo cuando el bebé tiene ya tres meses.

Tanto si tu bebé se alimenta con leche materna como con leche de fórmula, una de tus mayores preocupaciones será saber si está tomando la cantidad de leche adecuada o se queda con hambre… ¿Qué señales ofrece el bebé?

La fórmula general son 74 ml de leche de fórmula por cada 450 g de peso corporal del bebé al día. Es decir, si tu hijo pesa 4.000 g deberás darle 658 ml de leche diaria, repartido en 6-7 tomas las primeras semanas. No obstante, al igual que cuando hablábamos de la lactancia materna, cada bebé es un mundo y puede que el tuyo necesite un poco más o menos cantidad de leche y más o menos tomas diarias.

4- Hace caca y pis con regularidad. La orina debe ser clara y sebe hacer pis entre 6 y 8 veces al día. Las cantidades y número de cacas con lactancia materna es muy variable, pero los primeros días serán bastantes. A partir de las 3 o 4 semanas puede variar y unos bebés hacen caca todos los días, mientras que otros la hacen cada varios días. Por lo general, las deposiciones son blandas y pasan, en los primeros cinco días, de un color negro (meconio) a marrón y después a amarillo mostaza.

No hay horas establecidas para alimentar al bebé. Dale de comer tan a menudo como lo pida. Esto se conoce como alimentación dirigida por el bebé (o "a demanda"). Deja que el bebé decida cuándo tiene suficiente. No es necesario fijar un horario para las tomas.

Recuerda que esta es una norma orientativa; cada bebé es diferente. Algunos bebés manchan el pañal en cada toma o cerca de cada toma. Otros, sobre todo los alimentados con leche materna, pueden estar sin hacer deposiciones durante varios días o incluso hasta una semana. Ambos casos son normales. También es normal que los bebés se esfuercen o incluso lloren al hacer de vientre.

La primera deposición del bebé está formada por lo que se conoce como meconio. Es una excreción viscosa de color negro verdoso. Después de unos días, las deposiciones adquieren un color amarillo o mostaza.

Las heces de los bebés alimentados con leche materna son líquidas e inodoras. Algunas fórmulas para lactantes pueden hacer que las heces del bebé adquieran un color verde oscuro.

Una de las preocupaciones más frecuentes durante la lactancia, y especialmente entre las madres primerizas, es si están produciendo la cantidad de leche suficiente y adecuada para alimentar a su bebé. No obstante, la mejor manera de que el pecho produzca la cantidad de leche que el bebé necesita es realizar una lactancia a demanda.

En muchas ocasiones, saber si el bebé se está alimentando bien es motivo de preocupación, especialmente para las madres que se preguntan si su producción de leche es la adecuada.

Cuando el bebé está mamando, resulta complicado saber qué cantidad de leche toma. No obstante, hay ciertas cosas en las que los padres pueden fijarse para saber si su recién nacido está mamando lo suficiente y está bien alimentado:

  • Ganancia de peso constante. Es normal que el bebé, en los primeros días de vida, pierda hasta un 10% del peso que tenía al nacer por la pérdida de fluidos. Sin embargo, el bebé debe recuperar pronto el peso que ha perdido y debe volver a pesar lo mismo que al nacimiento a los 10-15 días.
  • Cambio frecuente de pañal. Un recién nacido bien alimentado moja 6 o más pañales diarios (será alguno menos en los primeros días de vida) y hace caca al menos 3 veces al día. La orina debe tener un color claro y la caca será negruzca en los primeros días e irá cambiando a más amarillenta.
  • Tomas frecuentes. A modo orientativo, un bebé puede mamar unas 8-12 veces al día o más. Sin embargo, esto es solo una orientación, ya que la lactancia debe ser a demanda, es decir, siempre que el bebé muestre señales de querer mamar y durante el tiempo que desee.
  • Estado feliz y contento entre las tomas.

Además, siempre se debe acudir a los controles médicos pautados para el recién nacido. Así, el pediatra podrá comprobar que el bebé está suficientemente alimentado y podrá resolver cualquier duda.

Qué hacer si el bebé no se alimenta correctamente

Si el bebé no toma suficiente leche, a pesar de una lactancia a libre demanda, lo más probable es que la técnica de lactancia y el agarre al pezón no sea el adecuado.

Esto puede llevar a que el pecho no se estimule correctamente por el bebé y a la reducción en la producción de leche, puesto que el cuerpo interpreta que no es necesario producir más.

En este caso, lo mejor será consultar con la matrona o con un especialista en lactancia, para que pueda corregir la técnica de lactancia. De este modo, con una estimulación efectiva por una buena técnica de lactancia, aumentará la producción de leche.

Por otro lado, los casos en los que la madre realmente produce poca leche materna para alimentar al bebé son poco frecuentes. También puede verse afectada la producción de leche si el bebé es prematuro, por ciertos medicamentos y por cirugías mamarias previas.

Siempre se debe consultar al especialista en estas posibles situaciones o si se piensa que el bebé no está alimentándose de manera suficiente por cualquier otro motivo.

¿Cómo hacer que las mamas produzcan más leche?

En primer lugar, es importante decir que cuanto más mama el bebé y vacía el pecho, la madre producirá una mayor cantidad de leche para poder cubrir sus necesidades. Por ello, será importante estimular esta producción de leche poniendo al pecho al bebé a mamar a demanda (o si esto no es posible, con la ayuda de un sacaleches o mediante extracción manual).

Algunos consejos útiles para aumentar de manera natural la producción de leche de las mamas pueden ser:

  • Iniciar la lactancia materna cuanto antes tras el nacimiento del bebé.
  • Seguir una lactancia a demanda (el bebé decide cuándo quiere mamar y durante cuánto tiempo) y hacer tomas durante la noche. De modo general, el bebé hará unas 8-12 tomas diarias.
  • Alternar la mama que se ofrece al bebé, para conseguir la estimulación de ambos pechos. El bebé debe mamar de un pecho hasta que desee, lo que le permitirá vaciar el pecho y tomar la leche del final que contiene más grasas y calorías y, por tanto, hará que se encuentre más saciado. Una vez vaciado un pecho, se le puede ofrecer el otro por si desea seguir mamando.
  • Beber suficiente agua para mantenerse hidratada y llevar una alimentación variada, equilibrada y saludable.
  • Evitar cualquier posible situación de estrés y estar descansada y relajada.
  • Extraer leche con un sacaleches tras la toma si el bebé no ha vaciado alguno de los pechos o, incluso, entre tomas. También es importante realizar extracciones regulares en la vuelta al trabajo, cuando el bebé no está con la madre, para que el pecho continúe la producción de leche.

En cualquier caso, siempre se puede solicitar la ayuda del pediatra y de un especialista en lactancia. Ellos podrán ayudar a la mujer a saber si su producción de leche es la adecuada, si la técnica de lactancia es la correcta y si su bebé se está alimentando bien.

Como producir más LECHE MATERNA | Recetas para Mamás

En este vídeo, Silvia Azaña, embrióloga en Reproducción Asistida ORG, nos habla sobre cómo aumentar la producción de leche materna para el bebé.

Tal y como dice Silvia:

En muchas ocasiones, saber si el bebé se está alimentando bien es motivo de preocupación, especialmente, para las madres que se preguntan si su producción de leche es la adecuada.

Preguntas de los usuarios

¿Si el bebé hace muchas tomas es que produzco poca leche?

No tiene por qué. Un bebé puede hacer unas 8-12 tomas diarias o más de manera general. Sin embargo, lo ideal no es realizar un número de tomas determinado, si no realizar una lactancia a demanda, es decir, cada vez que el bebé quiera comer.

Por ello, la mujer puede tener la sensación de que produce poca leche cuando el bebé demanda a menudo.

¿Hay algún medicamento para aumentar la producción de leche materna?

Sí, estos medicamentos son los conocidos como galactogogos, que aumentarían la producción de leche. No obstante, solo deben tomarse cuando lo haya prescrito un especialista y únicamente durante el tiempo que el médico considere necesario.

Para aumentar la producción de leche materna, inicialmente hay que seguir una lactancia a demanda. Así, según mama el bebé y vacía el pecho, el propio organismo materno entiende que tiene que producir más leche para cubrir las necesidades del bebé. No obstante, también es necesario comprobar que la técnica de lactancia es correcta, ya que, si no es la adecuada, el pecho no se estimula correctamente por el bebé para producir más leche, pudiendo esto causar una reducción en la producción.

En cualquier caso, siempre hay que consultar al especialista si se piensa que el bebé no está tomando la cantidad de leche suficiente, para que pueda realizar una valoración.

¿Hay que beber más agua durante la lactancia?

La recomendación, a modo general, es añadir 700 mililitros adicionales a la ingesta recomendada de 2 litros diarios de agua. El motivo es que, si bien aumenta de manera progresiva, a los 6 meses de lactancia materna exclusiva la mujer produce unos 780 mililitros de leche al día. Esto puede variar, por ejemplo, si la mujer está amamantando a gemelos o mellizos, lo que supondría una mayor pérdida de agua para la madre.

¿Debo esperar entre tomas a que el pecho se llene para aumentar la producción de leche?

Más bien todo lo contrario. Cuanto más mame el bebé, más leche se producirá.

Publicaciones populares: