¿Cómo Saber Si Mi Recién Nacido Escucha? Pruebas de Audición Neonatal

La audición es uno de los sentidos más esenciales para el desarrollo integral de un niño. Desde los primeros días de vida, los bebés utilizan su capacidad auditiva para conectarse con el mundo que los rodea. La audición desempeña un papel crucial en el desarrollo del lenguaje, la comunicación, la socialización y el aprendizaje. Por lo tanto, es vital asegurarse de que un recién nacido oye correctamente.

Importancia de las Pruebas de Audición en Recién Nacidos

Las pruebas de audición para los recién nacidos son un paso vital en el cuidado neonatal, también conocidas como cribado auditivo neonatal, están diseñadas para identificar cualquier pérdida auditiva en los bebés antes de que salgan del hospital. Estas pruebas son rápidas, indoloras y no invasivas.

  • Detección Temprana: Se detectan los problemas de audición desde el principio.
  • Intervención Temprana: En el caso de que se detecte alguna pérdida auditiva, la intervención temprana es clave. La detección precoz permite a los profesionales de la salud y a los padres tomar medidas inmediatas para garantizar que el bebé reciba el apoyo necesario.
  • Desarrollo del Lenguaje y la Comunicación: El desarrollo del lenguaje y la comunicación es un hito crucial en la vida de un niño.
  • Tranquilidad para los Padres: Las pruebas de audición no solo benefician al bebé, sino que también brindan tranquilidad a los padres.

La Asociación Española de Pediatría estima que solo en nuestro país 5 de cada 1000 niños que nacen padecen algún tipo de sordera. Aunque como vemos no son datos alarmantes, si es importante detectar lo más rápido posible este problema auditivo para así poder corregirlo y evitar inconvenientes a lo largo de. desarrollo social, emocional y escolar de nuestros pequeños. El diagnóstico precoz de la sordera en edades tempranas ayudará a que nuestros hijos puedan adquirir unas correctas habilidades del lenguaje y la comunicación. La audición es fundamental para poder adquirir y desarrollar un correcto lenguaje oral.

Signos de alerta de discapacidad auditiva en bebés e infantes

¿Cuándo y Cómo se Realiza la Prueba de Audición?

La prueba del oído en los bebés se lleva a cabo siempre, o preferiblemente, durante sus primeras 24-48 horas de vida. Si por cualquier motivo no se lleva a cabo en este periodo, debe realizarse en su primer mes de vida. El nombre de estas pruebas se conoce técnicamente como cribado o screening neonatal.

Hay dos tipos principales de pruebas para valorar la audición en el recién nacido:

  1. Otoemisiones Acústicas (OEAs): En las otoemisiones acústicas se registra la emisión provocada de las células ciliadas externas del oído interno frente a los estímulos sonoros y para su realización se inserta una pequeña sonda en el conducto auditivo del bebé. Estas pruebas miden la respuesta del oído interno a los sonidos. Un pequeño micrófono se coloca en el canal auditivo del bebé y se emiten sonidos suaves.
  2. Potenciales Evocados Auditivos del Tronco Cerebral (PEATC o PEAT): Los potenciales automatizados evalúan la respuesta al sonido del nervio auditivo y del tronco encefálico. Para ello se colocan unos auriculares en los oídos y se recogen las señales mediante unos electrodos colocados en la cabeza del bebé. Estas pruebas miden la respuesta del tronco cerebral a los estímulos auditivos.

Se puede preferir el uso de los potenciales automatizados frente a las otoemisiones acústicas para el cribado neonatal, ya que éstas últimas no valoran la vía auditiva, por lo que no son capaces de detectar algunas patologías, como la neuropatía auditiva.

¿Qué Significa el Resultado de la Prueba?

  • Resultado Normal: Si el resultado de la prueba de audición es normal, quiere decir que el niño oye bien en ese momento.
  • Resultado No Normal: Si el resultado no es normal, no quiere decir que el niño tenga sordera, solo indica que deberá ser remitido a un especialista en otorrinolaringología para realizarle un estudio más detallado que confirme o descarte si hay algún problema. La prueba que se hace en la maternidad no permite hacer un diagnóstico definitivo.

Es importante realizar el seguimiento y control de la audición del niño durante todo su desarrollo. En los niños con indicadores de riesgo, aun cuando las pruebas sean negativas deberá realizarse un seguimiento cercano para detectar cualquier tipo de problema en el momento en que se produzca.

¿Qué Pruebas Adicionales se Realizan si se Sospecha que el Bebé No Oye Bien?

Junto con las pruebas de potenciales evocados auditivos y otoemisiones acústicas, es importante completar la exploración con otras pruebas de valoración. Podemos decir que, en un niño, no disponemos de una única prueba diagnóstica, si no que tenemos que hablar de un conjunto de pruebas objetivas y subjetivas, que son complementarias y no excluyentes, ya que todas suman para que se pueda realizar un diagnóstico lo más temprano posible.

  • Timpanometría: La timpanometría es una de las primeras pruebas que hay que realizar, al ser relativamente alta la incidencia de las patologías de oído medio en la infancia.
  • Pruebas Conductuales: Las pruebas conductuales, son subjetivas y necesitan de la colaboración o cambio de comportamiento en el niño, como respuesta a un estímulo auditivo. Dependiendo su edad madurativa se utilizan diferentes técnicas.

En un bebé con edad inferior a seis meses, el cambio de comportamiento más fácilmente observable como respuesta a un estímulo auditivo y que más se aproxima a su umbral de audición, es el reflejo de succión, tanto el inicio como el cese de la actividad, cuando está dándole el pecho la mamá, tomando un biberón o con un chupete. Otras respuestas de cambio de conducta observables son una serie de reflejos innatos que presentan todos los bebés ante estímulos sonoros (movimiento de los ojos, movimiento de brazos y piernas, contracciones del cuerpo,..), aunque son respuestas que se obtienen generalmente a intensidades más alejadas del umbral.

A partir de los 5-6 meses ya se puede empezar a condicionar al niño para que realice una acción como respuesta al sonido, llevando a cabo una audiometría por refuerzo visual. El niño ya puede girar la cabeza y orientarla hacia la fuente de sonido donde se encuentra un muñeco o una imagen que le resulta atractiva.

Entre los dos años y medio y los tres, ya se le puede condicionar para que realice una acción más compleja cuando escuche el estímulo sonoro, mediante un juego sencillo: meter pelotas de colores en una cesta, insertar aros en unas barras, colocar piezas en un puzzle…

¿Qué nos puede hacer sospechar que nuestro pequeño sufre alguna pérdida auditiva?

Vuestro bebé responderá de formas diferentes ante los estímulos auditivos, y conforme vaya creciendo se observan signos en su desarrollo del lenguaje.

Señales de alerta durante el primer año:

  • No reacciona ante sonidos fuertes, ya sea sobresaltándose o cambiando la succión en respuesta a éstos.

Comportamientos y acciones que debería realizar un bebé con la audición sana:

  • Recién nacido: Tu hijo se sobresalta o da respingos al oír sonidos fuertes y repentinos. Puedes probar dando una palmada. Cuando duerme se despierta al escuchar ruidos cercanos en espacios silenciosos.
  • De 2 a 6 meses: Los bebés reconocen la voz de sus padres y se tranquilizan al oírla, hacen silencio. Busca con la cabeza y ojos un objeto que emite sonido. Prueba con una campanita o algún juguete. Poniéndolo detrás o al lado suyo debería buscar y dirigir la mirada hacia la fuente del sonido. Incluso puedes probarlo con tu propia voz. Cambia su expresión cuando hay sonidos fuertes y repentinos o mientras escucha una voz. Hacen sonidos con vocales.
  • De 6 a 12 meses: Contesta al habla haciendo ruidos (gorgeos). Gira la cabeza y cuerpo al escuchar la voz de los padres. Hace imitaciones de sonidos y/o sílabas. Balbucea alto, ahora también incluyendo algunas consonantes y variando el tono.
  • De 12 a 18 meses: Puede repetir palabras de una o dos sílabas (mamá o papá). Cumple órdenes sencillas como “ven” o “dame”. Responden a su nombre. Entienden cuando le nombran elementos comunes como podría ser “casa”. Entiende expresiones como “hola”. Responde a la música cantando o saltando.

Este es todo el progreso que debería llevar un bebé que tiene una correcta audición. Si aún habiendo analizado todos los puntos aún tienes la sospecha de que tu hijo tenga pérdida auditiva, consulta al pediatra cuanto antes. Él sabrá detectar si efectivamente hay una pérdida auditiva, su posible causa y cuál es la solución más adecuada.

Intervención Temprana

Para finalizar es importante destacar que la Comisión para la Detección Precoz de la Hipoacusia (CODEPEH) recomienda llevar a cabo un cribado universal antes del primer mes de vida del recién nacido, contar con la confirmación diagnóstica antes de los tres meses de edad y disponer de medios para la atención temprana antes de los seis meses de vida (intervención audioprotésica y logopédica) para así conseguir la máxima competencia lingüística y desarrollo académico de los niños que padecen un déficit auditivo.

Si después de acudir al especialista se confirma un defecto de audición, es importante iniciar el tratamiento cuanto antes. Audífonos: estos aparatos facilitan la audición al amplificar y estimular la sonoridad, favoreciendo la rehabilitación del lenguaje.

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