¿Cómo diferenciar el hambre de los gases en bebés?

Cuando vamos a ser padres, uno de los problemas más temidos suele ser que nuestro hijo tenga cólicos. Lo primero que nos viene a la cabeza cuando pensamos en los cólicos suele ser un bebé llorando y siempre, o casi siempre, asociamos este llanto a malestar digestivo. ¿Tu bebé llora desconsoladamente, y tú no sabes qué le pasa, ni cómo consolarlo? Pueden ser cólicos, pero es importante saber identificarlos y diferenciarlos de otras disfunciones que pueden llevar, también, a que un bebé llore desconsoladamente.

En muchas ocasiones me encuentro en consulta a padres desesperados por el llanto de sus bebés, que no saben bien qué es lo que les está pasando. Con este artículo quiero dejar claras las diferencias entre el Cólico del Lactante y el Reflujo «no patológico» que se pueden dar durante las primeras semanas de vida.

El llanto inconsolable de un bebé puede ser angustioso para los padres, especialmente cuando no están seguros de la causa. Dos de las causas más comunes de este llanto son el cólico del lactante y los gases.

En este artículo te enseñamos a identificar los cólicos y te contamos cómo tratarlos, tanto con la ayuda de la fisioterapia y osteopatía pediátrica, como desde casa, con consejos que podéis aplicar los papás.

Entendiendo los Cólicos del Lactante

Cada vez se escuchan más voces que dicen que el cólico del lactante no existe, pero seguro que más de un padre al escucharlo se lleva las manos a la cabeza (a ver si me lo voy a estar inventando yo después de pasar tantas noches en vela…). Lo que sí parece ser cierto es que a lo mejor este término no es del todo preciso y a lo mejor no se adapta a todos los casos. Si hay un factor indiscutible y que se repite en todos los casos de cólico es el llanto, y el llanto es la base del diagnóstico.

Muchos profesionales consideran la regla del 3 para establecer el diagnóstico “bebé que llora por lo menos 3 horas al día, durante al menos 3 días a la semana, durante 3 semanas seguidas”. Pero entonces ¿tengo que esperar 3 semanas para poder decir que a mi hijo le pasa algo? ¿Qué pasa si llora durante 2 horas todos los días?… Por todas estas preguntas que nos pueden surgir esta regla empieza a considerarse un poco obsoleta, y actualmente consideramos que un bebé puede diagnosticarse de cólico cuando sufre de forma repetida episodios de llanto INCONSOLABLE.

Los cólicos de lactantes son episodios frecuentes de llanto intenso e inconsolable en bebés menores de 5 meses, sin causa médica aparente. Afectan hasta al 40% de los recién nacidos, especialmente entre la 2. ª y 6. ª semana de vida, y suelen desaparecer hacia los 3-4 meses. Aunque no representan un problema grave, generan gran angustia familiar.

El cólico del lactante se define como una situación en la que un bebé sano llora durante más de tres horas al día, más de tres días a la semana y durante al menos tres semanas sin una causa clara y es difícil de consolar. Aunque puede ser preocupante, estos episodios son frecuentes y pueden formar parte de su desarrollo normal en las primeras semanas de vida.

En los bebés con cólicos, los períodos de llanto suelen intensificarse y prolongarse a medida que avanza el día, sobre todo por la tarde o por la noche.

Síntomas típicos:

  • Llanto repentino (más común por la tarde-noche)
  • Encogimiento de piernas
  • Abdomen tenso
  • Cara enrojecida

El cólico del lactante es un trastorno gastrointestinal que pueden sufrir los bebés durante los tres primeros meses de vida, debido principalmente a la inmadurez en su sistema digestivo. Llanto constante y desconsolado durante más o menos tres horas al día, todos los días y siempre en el mismo horario. La carita del niño se pone roja, y las manos y pies fríos.

Estas señales suelen ser clave para identificar si el malestar se debe a un cólico.

¿Con qué frecuencia se dan los cólicos? El cólico del lactante es bastante frecuente. Afecta a aproximadamente el 20 % de los bebés en todo el mundo, lo que representa uno de cada cinco. Esta situación suele darse en los primeros cuatro meses de vida y suele preocupar a los padres por la dificultad para calmar a los pequeños.

¿Cuándo empiezan los cólicos del lactante? Es normal que el llanto aumente en los bebés a partir de las dos semanas de vida. El cólico del lactante suele empezar entre la segunda y la cuarta semana de vida. Normalmente, los síntomas alcanzan su punto máximo entre la cuarta y la sexta semana.

¿Cuánto duran los cólicos del lactante? El cólico del lactante suele empezar entre la segunda y la cuarta semana de vida. Normalmente, los síntomas alcanzan su punto máximo entre la cuarta y la sexta semana.

¿Cuando desaparecen los cólicos del lactante? Lo más habitual es que desaparezcan en torno a los 4 meses, aunque en algunos casos pueden prolongarse hasta los 6 meses.

Entendiendo los Gases en Bebés

Los gases aparecen por problemas de digestión en el pequeño lactante. Como no saben o no pueden expulsarlos, les duele la barriga y por eso lloran.

En el caso de los gases, se trata de una dolencia normal, pero molesta para el lactante. Sin embargo, los gases no revisten ninguna gravedad y con el tiempo desaparece. Por tanto, los gases no no tienen ningún tipo de consecuencia negativa para el futuro del niño.

Los gases en bebés son comunes y pueden causar malestar y llanto. Los gases pueden acumularse en el sistema digestivo del bebé debido a la ingestión de aire durante la alimentación o a la inmadurez del sistema digestivo.

El malestar debido a los gases suele disminuir al expulsarlos.

MASAJE ANTICÓLICOS: Alivia a tu bebé en 10 sencillos pasos

¿Qué causa los gases del bebé?

La causa más frecuente de los gases en el bebé es tragar aire durante la alimentación. A diferencia de lo que sucede en los adultos, la acumulación de gases en el bebé suele deberse a la ingesta de aire. Esto es lo que se denomina como aerofagia.

Por ello, uno de los principales causantes de los gases en el pequeño es él mismo, ya que desconoce la técnica de succión necesaria para su alimentación. Por tanto, el bebé toma mucho aire durante la lactancia, independientemente de que sea lactancia artificial o materna. En cada una de las tomas, el lactante traga una cantidad de aire con la leche que es la que le produce los molestos gases.

Otra de las causas para los gases en el bebé puede ser que el orificio del biberón (por donde pasa la leche) no tenga el tamaño correcto. Esto provoca que se deje pasar una cantidad de aire superior. En ocasiones, la rapidez con la que coma el bebé puede ser un factor determinante para los gases, que aumentan si el pequeño come demasiado deprisa.

No obstante, el origen de los gases en el bebé no siempre está relacionado directamente con la alimentación del recién nacido. Hay veces que el llanto hace que el pequeño trague más aire de lo normal e incluso los gases pueden surgir cuando el bebé padece algún tipo de estrés. Además, hay bebés que sufren gases si son alérgicos a ciertos alimentos o intolerantes a la lactosa, por ejemplo.

Síntomas en los bebés con gases

Reconocer los gases en el recién nacido no siempre es sencillo, ya que la sintomatología puede significar muchas otras cosas y puede incluso darse también en bebés sanos. Sin embargo, entre los indicadores más frecuentes de la presencia de gases en el recién nacido podemos encontrar:

  • Irritabilidad: el bebé llora constantemente con rabia y sin motivo aparente y muestra, además, una expresión de dolor en su rostro.
  • Tripa hinchada: los gases producen cierta hinchazón en el vientre del bebé.
  • Abdomen distendido.
  • Flexión de las piernas hacia el pecho. Esto es una señal de que el bebé, por sí mismo, está intentando expulsar los gases.

Todos estos síntomas muestran el malestar que los gases provocan en el bebé, pero también podrían ser indicativo de hambre, sueño, cambio de pañal, etc.

Otras manifestaciones de que el bebé puede tener gases es la expulsión de eructos y ventosidades, así como regurgitación o dificultad para tragar.

Cólicos vs. Gases: ¿Cómo diferenciarlos?

Sin embargo, la causa de los cólicos no está tan clara, si bien no hay duda de que producen mucho dolor e incomodidad en el bebé. Hay quienes apuntan a una inmadurez del sistema digestivo, mientras que otros lo achacan a la acumulación de gases o una alteración de la flora intestinal.

Hay algunos indicios en los que podemos fijarnos para distinguir cólicos y gases. En el caso de estos últimos, vienen acompañados de estreñimiento y la tripa del bebé está dura e hinchada. De hecho, se quejará cuando se la toquemos o presionemos. En cambio, en el caso de los cólicos, el bebé puede expulsar los gases y defecar con normalidad y su barriga no parece hinchada ni dura.

Los gases suceden de forma puntual e irregular y se alivian pasadas unas horas o unos días. Por su parte, los cólicos suelen cumplir un patrón más o menos estable y son más duraderos: aparecen antes de los cuatro meses de edad y ocurren más de tres veces por semana, más de tres horas al día y durante más de tres meses.

Ambos pueden causar molestias en el bebé, pero existen diferencias importantes. El cólico del lactante ocurre cuando un bebé sano llora durante periodos largos sin una causa clara y es difícil de calmar. Suele producirse durante al menos tres horas al día, tres días a la semana y a lo largo de tres semanas, y tiende a desaparecer entre los tres y cuatro meses.

En cambio, los gases son consecuencia del aire que el bebé traga al comer y provocan molestias digestivas. Suelen alcanzar el punto máximo entre las 6 y 8 semanas y, en general, mejoran hacia los tres meses. Para aliviarlo, es importante hacer eructar al bebé a menudo, ponerlo boca abajo de vez en cuando y utilizar biberones diseñados para reducir la entrada de aire.

Tabla comparativa: Cólicos vs. Gases

Característica Cólicos Gases
Duración Más de 3 horas al día, más de 3 días a la semana, durante al menos 3 semanas Puntual e irregular
Patrón Estable y duradero Irregular
Síntomas adicionales Puede expulsar gases y defecar con normalidad Estreñimiento, tripa dura e hinchada
Alivio Difícil de calmar Se alivia al expulsar los gases

¿Cómo aliviar los gases en el bebé?

Algunas de las recomendaciones para expulsar los gases del pequeño pasan por utilizar distintas posturas tras la toma o incluso, si el bebé es propenso a tener gases, es recomendable proceder a la expulsión de los mismos en la mitad de la misma.

Algunas de las posturas que pueden ayudar a que el bebé expulse los gases son las siguientes:

  • Tumbar al bebé boca abajo y darle suaves golpecitos en la espalda.
  • Sentar al bebé sobre las piernas, inclinado un poco hacia adelante, y frotarle la espalda con cuidado.
  • Colocar al bebé sobre el pecho y darle palmaditas en la espalda. Además, la cabeza del bebé debe estar apoyada sobre el hombro.
  • Dar un suave masaje en la tripita del bebé y, si es posible, sin pañal.
  • Tumbar al bebé boca arriba y mover sus piernas haciendo la bicicleta o ejerciendo una ligera presión hacia el vientre. Esto ayudará a que la expulsión de los gases se produzca por el recto.

Aunque los eructos en los bebés son bastante habituales, no todos los ellos lo hacen igual. Si el bebé no ha tragado aire mientras comía, no eructará.

El eructo se produce cuando la leche llega al estómago del bebé y el aire se queda arriba. Con la lactancia materna suelen tragar menos aire que con la artificial, ya que el biberón contiene, además de la leche que le alimenta, aire. En el caso de la lactancia artificial la inclinación del biberón es muy importante para evitar que el bebé no trague demasiado aire.

La tranquilidad de los padres ante el llanto desesperado del bebé es fundamental para ayudarle a expulsar los molestos aires. Normalmente, los padres entran en cierto estado de nerviosismo ante el llanto desesperado del bebé y este nerviosismo provoca a su vez estrés en el pequeño.

Trucos para aliviar los gases en el bebé

Además de las recomendaciones en relación a la postura, existen otras técnicas que pueden servir para ayudar a que el bebé expulse los gases. A continuación, se enumeran algunas de ellas:

  • Realizar masajes suaves con movimientos circulares sobre su tripa.
  • Aplicar calor local para reducir el dolor causado por los gases y facilitar su expulsión.
  • Bañar al bebé con agua tibia.
  • Porteo.

¿Cómo calmar a un bebé con cólicos?

Muchas familias están abrumadas y no saben qué hacer cuando un bebe tiene cólicos. Aquí encontrarás algunas estrategias para aliviar el cólico en bebés, incluso antes de que empiece el llanto:

  • Mecer al bebé en brazos o en una mecedora puede ayudarle a sentirse mejor. También puedes utilizar una hamaquita, salir de paseo en el carrito o un portabebés, o colocar al bebé sobre tu pecho. Una vuelta en coche puede ayudar también. Tanto el movimiento como el contacto físico pueden tranquilizar a tu pequeño.
  • La succión puede calmar al bebé.
  • Coloca al bebé boca abajo sobre tus piernas y realízale movimientos circulares en la espalda.
  • El sonido constante de un ventilador, el aspirador, una máquina de ruido blanco o la secadora pueden tener un efecto calmante.
  • Si a tu bebé le gusta estar en el agua, puedes darle un baño en agua templada para que se relaje. Eso sí, nunca dejes al bebé solo cuando esté en la bañera.

Estas estrategias pueden ayudar a tranquilizar a un bebé con cólicos. Para vivir momentos aún más especiales, descubre canciones infantiles y cómo contribuyen a su bienestar.

La técnica de envolver al bebé o swaddling puede darle seguridad y confort.

Estos son algunos de los remedios más recomendados para cólicos del lactante. Y recuerda que en todo este proceso es muy importante tratar de mantener la calma.

Tratamientos y remedios para el cólico del lactante

Si te preguntas si hay alguna forma de acabar definitivamente con los cólicos del lactante, debes saber que no existe un tratamiento universal. A veces, el bebé llora hagas lo que hagas. Lo mejor es probar diferentes estrategias y, si un método no funciona en una semana, pasar a otro de la lista.

  • Evita que tu bebé coma demasiado. Comer con una frecuencia excesiva puede provocar molestias. Lo más recomendable es esperar entre dos horas y dos horas y media entre tomas, aunque cada bebé es diferente.
  • Cuida tu alimentación. Si le das el pecho a tu bebé, puedes probar a eliminar de tu dieta la cafeína, la cebolla, la col u otros alimentos que pueden causar cólicos al bebé durante la lactancia.
  • Cambia de leche fórmula si es necesario. En caso de que le estés dando leche de fórmula a tu bebé, consulta a un profesional de la salud por si conviene cambiar a una fórmula hidrolizada (hipoalergénica), ya que el cólico del lactante podría estar relacionado con una intolerancia o alergia.
  • Ayúdale a eructar con más frecuencia. No esperes siempre hasta el final de la toma para ayudarle a eructar: es mejor parar durante la toma para que eructe. Si usas biberón, puedes intentar que eructe cada 60 o 90 ml. Si le das el pecho, puedes aprovechar cuando cambias de pecho.

Seguramente cuando hayas puesto en práctica todas estas recomendaciones, tu bebé ya habrá superado esta etapa de cólicos.

¿Cuál es la mejor forma de sostener a un bebé con cólicos?

Puedes probar diferentes posturas para sostener al bebé y ver cuál le resulta más reconfortante. Muchos bebés se calman al estar en contacto directo con el pecho de la persona que lo cuida. También puedes probar a poner el bebé boca abajo sobre tu antebrazo, apoyando su cabeza cerca del codo. Sostenerlo en posición vertical, por ejemplo después de comer, puede facilitar la expulsión de gases y aliviar el reflujo.

Técnicas como mecerlo con suavidad, el swaddling o un baño templado suelen ser útiles para calmar a un bebé con cólicos. Es importante mantener la calma y la paciencia, ya que los bebés suelen notar el estrés del adulto y esto puede aumentar su malestar.

Recomendaciones

En sendos casos, lo mejor es acudir al pediatra y detallarle todo lo posible la sintomatología del bebé para que pueda identificar si se trata de gases o de cólicos.

Si tienes dudas sobre cómo saber si es cólico del lactante o simplemente gases, consulta a un especialista. Descubre también cómo identificar y calmar a un bebé que llora con frecuencia.

En Fisioclinics Palma, entendemos la preocupación de los padres por el llanto inconsolable de sus bebés. Diferenciar entre el cólico del lactante y los gases puede ser desafiante, pero con el asesoramiento y las estrategias adecuadas, es posible aliviar el malestar de tu bebé. En Fisioclinics Palma, estamos dedicados a proporcionar apoyo y soluciones integrales para mejorar el bienestar de los bebés y la tranquilidad de los padres.

Si tu bebé sufre de cólico o gases, en Fisioclinics Palma podemos ayudarte a encontrar alivio y mejorar la calidad de vida de tu familia.

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