¿Cómo Identificar la Hiperactividad en Bebés y Niños?

La infancia es una etapa de desarrollo en la que los pequeños exploran el mundo que les rodea de manera activa y en constante movimiento. Es muy común que, durante los primeros años de vida, algunos bebés parezcan tener un motor interno que nunca se apaga. Se mueven sin parar, necesitan constante atención y cambian de actividad en cuestión de segundos. Y es entonces cuando surge la pregunta: ¿mi bebé es hiperactivo?

Si te has hecho esta pregunta, debes saber que es una duda común. Sin embargo, es importante subrayar que no es posible diagnosticar el TDAH en un bebé en ningún caso. La edad mínima para efectuar este tipo de diagnóstico es a partir de los 7 años, dado que antes de ese momento, el comportamiento del niño puede estar influenciado por su propio proceso de desarrollo o por sus características personales.

La hiperactividad es un tema bastante importante, y por esto es necesario saber diferenciarla de la inquietud o el nerviosismo. En este artículo, exploraremos cómo identificar la hiperactividad en bebés y niños, diferenciando entre comportamientos normales y signos que podrían indicar un problema subyacente.

Niños hiperactivos, ¿Qué hacer?

¿Qué es la Hiperactividad?

Lo primero que debemos saber, antes de determinar si tu niño o niña es hiperactivo, es conocer a qué se refiere este término. La hiperactividad infantil es una condición que forma parte del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH). Por sus siglas, el TDAH se refiere a lo conocido como Trastorno por Déficit de Atención y/o Hiperactividad.

Se caracteriza por una actividad motora excesiva, dificultad para mantener la atención y un comportamiento impulsivo. La hiperactividad infantil, no es más que el elevado nivel de actividad de un individuo, con respecto a lo normal en su edad. Los niños con hiperactividad suelen moverse constantemente, hablar en exceso y tener dificultades para quedarse quietos.

Esta es una variable cuantitativa, lo que quiere decir que no se diferencia de una forma que no sea continua. Lo más importante con respecto a la repercusión, se trata de cómo afecta este tema la vida de un niño.

Si un niño, por motivo de su inquietud, no es capaz de mantenerse concentrado en el colegio, esto puede afectarle. Además de esto, dicho fenómeno no perjudica únicamente al niño en cuestión, sino que puede afectar igualmente a su entorno.

Niño con TDAH en el aula.

Causas de la Hiperactividad

La causa directas o inmediatas del TDAH no se conocen todavía pero si que parece un trastorno neurobiológico de carácter hereditario. Parece que existe un desequilibrio químico en la parte del cerebro encargada de la atención y el movimiento.

Los mecanismo de control que nuestro cerebro utiliza para conseguir que tengamos un funcionamiento ajustado a nuestras necesidades, es muy complejo. Aunque intervienen muchas partes de nuestro sistema nervioso, la mejor manera de explicarlo es centrarnos en la región frontal del mismo. Los principales factores que regula son 3:

  • La atención: A los niños pequeños les cuesta mucho prestar atención a una tema concreto salvo que sea muy de su agrado. Además, no son capaces de mantener esa atención durante mucho tiempo. Cualquier cosa les distrae.
  • El movimiento: Además de por el gran nivel de energía y metabolismo que tienen los niños pequeños, la falta de regulación del movimiento hace que no paren de saltar, correr o jugar. No son capaces de estarse quietos durante mucho tiempo
  • Los impulsos: A menor edad, menos capacidad de control de impulsos tienen los niños. Son caprichosos, impacientes y «egoistas». Cuando quieren algo no quieren esperar. No toleran las frustraciones y tienen rabietas cuando no consiguen su s objetivos.

Esta es la explicación de por qué, los niños pequeños, tienen problemas de autocontrol. De este modo:

  • Son más movidos
  • Tienen más dificultades para prestar atención
  • Presentan rabietas con facilidad.
Conforme su mecanismo va madurando, esto va avanzando de forma positiva. Conforme crecen, aumenta su capacidad de atención, regulan mejor su movimiento y controlan mejor sus impulsos.

Síntomas de Hiperactividad según la Edad

Los síntomas varían según la edad y la etapa de desarrollo. Es normal que los niños a esta edad tengan mucha energía y sean curiosos. Sin embargo, hay que tener en cuenta que la alta actividad y energía es frecuente en edades tempranas. Como hemos dicho, los niños suelen ser curiosos, lo cual los lleva a querer explorar todos los rincones al mismo tiempo, hacer preguntas constantes y querer tocarlo todo.

Dra. Esther Martínez describe las siguientes etapas:

  • Los primeros tres años: posibles complicaciones en el parto, dificultades para comer y dormir, son inquietos e irritables, cuesta consolarles, duermen menos tiempo del habitual y se mueven como si tuvieran un motor. Son caprichosos con las comidas, y pueden tener conductas disruptivas.
  • De 4 a 6 años: los profesores suelen darse cuenta de que la frecuencia e intensidad de la conducta hiperactiva interfiere en el aprendizaje del niño. Su conducta se caracteriza por la inquietud, la impulsividad, la falta de atención y la desobediencia. Se levantan más del pupitre, reclaman más la atención del profesor y dejan actividades sin terminar. Con frecuencia están distraídos, cambian rápido de una actividad a otra, no saben jugar solos y las relaciones con sus compañeros se caracterizan por discusiones continuas.
  • De 7 a 12 años: al niño le cuesta seguir la disciplina en el colegio y tiene más dificultades para el aprendizaje que sus compañeros. Muchos profesores no entienden su conducta y empiezan a emergen juicios, sentimientos y actitudes negativas ante el niño y sus padres. En el colegio puede tener pocos amigos; a veces son rechazados por su conducta agresiva, el no atenerse en los juegos a ninguna regla o por la actitud dominante que a veces adoptan. Sin embargo, también pueden ser el líder de la clase. Por estas consecuencias empiezan a sentir insatisfacción y malestar y acaban por forjarse un autoconcepto negativo.
  • Adolescencia: de por sí, es la etapa de la vida más difícil en cualquier persona. Estos problemas se acentúan si nuestro hijo es hiperactivo. Se vuelven discutidores, desafiantes e intolerantes con sus caprichos. El rendimiento académico empeora y también su relación con los profesores. Tienen riesgo de sufrir depresión por la sensación generalizada de fracaso. Pueden abusar del alcohol o cualquier otra droga. Son más propensos porque algunas de ellas tienen un efecto sedante.

¿Cómo Saber si un Niño es Hiperactivo?

Si te preguntas cómo saber si un niño es hiperactivo, te contamos que hay varias formas de lograr un diagnóstico preciso:

  1. Para diagnosticar hiperactividad, el primer paso es que los padres identifiquen una conducta con altos niveles de inquietud en su hijo.
  2. Los niños pasan mucho tiempo en el colegio, por lo tanto, los profesores también son claves para identificar estas conductas.
  3. Existen varias pruebas que te pueden hacer mucho más fácil cómo saber si un niño es hiperactivo o solo inquieto.
  4. Al recurrir a un profesional en el área de comportamiento infantil, lo primero que hará al conocer tus dudas, es esto.
  5. Es igual de importante, darnos cuenta de la repercusión que estos altos niveles de inquietud pueden tener en su vida cotidiana.

En cuanto a la evolución académica, es muy importante estar atentos a los avances que el niño logra, respecto a su edad. En el ámbito social, la hiperactividad también puede ser un problema para el niño, puesto que le impide desarrollarse normalmente. En cuanto al aspecto emocional, también hay ciertos factores que nos pueden indicar que debemos estar atentos en todo momento.

Herramientas y Pruebas para el Diagnóstico

Para acabar de una vez por todas con estas opiniones se han desarrollado múltiples investigaciones buscando herramientas que nos permitieran medir este tipo de conductas . Entre ellas, una de las más útiles y que uso en todos mis pacientes es la prueba de Realidad Virtual AULA de Nesplora.

Estas herramientas comparan los datos del chico que la realiza con un gran grupo de niños de su misma edad y sexo para ver que nivel presenta de cada uno de los parámetros analizados. Además de realizar un análisis de la posición y de la cantidad de movimiento, analiza parámetros como la atención, el tiempo de respuesta, el cansancio y la impulsividad

Para hacer un diagnóstico de hiperactividad necesitamos algo más que una serie de cuestionarios realizados por los profesores o por los padres. Es muy importante contar con la información objetiva que nos pueden aportar las pruebas existentes en la actualidad. Aún así, mucho más importante que todo esto, que también es necesario, es conocer la repercusión que ese elevado nivel de actividad o inquietud le está provocando en el día a día al niño.

En resumen:

  • Información de los padres (Test de Conners)
  • Información de los profesores (Test de Conners)
  • Pruebas realizadas al niño (Prueba de Realidad Virtual AULA de Nesplora, Prueba BrainGaze)
  • Análisis del comportamiento del niño
  • Valoración del comportamiento del niño en la consulta
  • Valoración de la repercusión en su vida diaria

Tabla Resumen de Síntomas y Diagnóstico

Edad Síntomas Comunes Métodos de Diagnóstico
0-3 años Dificultades para dormir, irritabilidad, inquietud Observación clínica, historial familiar
4-6 años Inquietud, impulsividad, falta de atención en actividades escolares Cuestionarios para padres y profesores, evaluación conductual
7-12 años Dificultad para seguir instrucciones, problemas de aprendizaje, rechazo social Pruebas psicológicas, evaluación del rendimiento académico
Adolescencia Discusiones, bajo rendimiento académico, riesgo de abuso de sustancias Evaluación integral, historial personal y familiar

Tratamiento de la Hiperactividad

El tratamiento del niño con TDAH ha de ser multidisciplinar. Se debe instruir a la familia y a los profesores para informarles sobre el problema del niño y ayudarle en lo posible. Saber si un niño es hiperactivo o tiene déficit de atención no es algo sencillo. A menudo es difícil diferenciar si se trata de un comportamiento ligado a su edad y forma de ser, es signo de un problema emocional de base (cambios vitales, ansiedad, conflictos, etc.), o si son signos que pueden estar relacionados con el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad.

El tratamiento en los niños con TDAH consiste en medicación estimulante, intervenciones psicosociales y los tratamientos que combinan ambas modalidades. Sin embargo, Juan Narbona, neuropediatra de la clínica Universitaria de Navarra, aconseja juegos con materiales reales y participación, "en los que tengan que controlarse", para mejorar la atención, como el "Dónde está Wally", que exige escrutar atentamente una página, o los juegos de mesa, donde hay que esperar turno, observar reglas y estar centrado.

Juegos para niños con hiperactividad.

Una de las mejores maneras de ayudar a los niños con hiperactividad es a través de juegos y actividades que les permitan canalizar su energía de forma positiva. Proponer juegos y actividades para niños con hiperactividad no solo mejora su atención, sino que también fortalece su autoestima y bienestar general.

Consideraciones Finales

Tener un bebé muy activo no significa que algo vaya mal. Es agotador, sí, y muchas veces puede desafiar tus fuerzas y tu paciencia. Pero, sobre todo, recuerda: tener un bebé muy activo no significa que algo vaya mal. Es importante entender que la hiperactividad no es culpa del niño ni de los padres, sino una condición que requiere apoyo. Si sospechas que tu hijo o hija tiene hiperactividad, lo primero es mantener la calma y actuar con empatía. Consulta con un pediatra o especialista en psicología infantil para obtener un diagnóstico adecuado.

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