Como recogen algunos estudios, la diabetes gestacional ha experimentado un significativo aumento en las últimas décadas. Solo en el año 2022, se registraron hasta 16.100 casos, lo que no deja de ser una cifra bastante alta. La estadística dice que una de cada diez mujeres padece este trastorno durante la gestación.
La diabetes gestacional es la presencia de altos niveles de glucosa en sangre durante el embarazo. Es importante que la mujer no haya obtenido un diagnóstico de diabetes previo a la gestación, sino que esta debe de ser su primera vez. La diabetes gestacional se define como cualquier grado de intolerancia a la glucosa detectado durante el embarazo y que puede requerir tratamiento con insulina o sólo con dieta.
A diferencia de los otros tipos de diabetes, la gestacional no es causada por la carencia de insulina, sino por el bloqueo de su funcionamiento debido a las hormonas que se generan en el embarazo. Entre 2 y 10 mujeres embarazadas de cada 100, desarrollan diabetes gestacional.
En este artículo hablaremos de la diabetes gestacional, ya que es un tipo de diabetes leve que se desarrolla en algunas mujeres durante el embarazo.
¿Qué es la diabetes?
La diabetes es una patología que se caracteriza por tener niveles anormalmente elevados de azúcar en sangre. La glucosa es una fuente fundamental de energía para nuestro organismo. La glucosa proviene de la dieta y de los depósitos del hígado (glucógeno). Durante el ayuno, el hígado se encarga de liberar glucosa para que así siempre haya azúcar disponible para ser utilizada.
Existen dos tipos de diabetes principalmente:
- Diabetes mellitus de tipo I: se debe a la carencia de insulina porque el páncreas no la produce y suele ser de causa autoinmune.
- Diabetes mellitus de tipo II: se caracteriza por presentar resistencia a la insulina. Las células del organismo no son capaces de responder a la insulina para poder utilizar la glucosa y ésta se acumula en el torrente sanguíneo.
Aparte de estos dos tipos de diabetes, también se conoce la diabetes gestacional y la diabetes monogénicas, aunque este último es menos conocido.
Diabetes en el embarazo
La diabetes gestacional se incluye dentro de la diabetes mellitus de tipo II y suele aparecer entre las semanas 24-28 de embarazo. Este tipo de diabetes se produce debido a un bloqueo de la hormona insulina por parte de las hormonas del embarazo y, como consecuencia, se incrementan los niveles de glucosa en la sangre.
En la mayoría de casos, los niveles de glucosa retornan a la normalidad después del parto, siendo su prevalencia de un 1 a un 3%. Sin embargo, las mujeres que han sufrido diabetes durante su primer embarazo tienen una mayor probabilidad de que vuelva a aparecer en una segunda gestación.
Algunas de las hormonas que se producen a lo largo del embarazo tienden a producir un aumento del azúcar en sangre, con el objetivo de que nunca pueda haber una bajada de azúcar que afectaría gravemente al feto. En la mayoría de las mujeres esta tendencia a la elevación del azúcar es contrarrestada por una mayor secreción de insulina desde el páncreas de la madre.
La diabetes gestacional no produce síntomas. Si aparece durante el segundo y tercer trimestre de la gestación, puede producir un crecimiento exagerado del feto que se traduce en un peso exagerado en el momento de dar a luz. Se han tenido hijos que hayan pesado 4,5 Kg.
Causas de la diabetes gestacional
Hasta ahora no se establece el origen de la diabetes gestacional pero sí se sabe cómo ocurre. Comienza porque el cuerpo de la mujer no produce toda la insulina necesaria durante el embarazo debido a que las hormonas de la placenta que ayudan al crecimiento del bebé bloquean la actuación de la insulina en la madre.
El rápido crecimiento del feto durante el tercer trimestre de embarazo requiere grandes cantidades de glucosa que obtiene de la madre. Para favorecer este aporte de glucosa, las hormonas que produce la placenta bloquean la acción de la insulina producida por la madre y aumenta el nivel de azúcar disponible para el feto.
La respuesta normal del cuerpo ante esta situación de insulinorresistencia es que el páncreas de la mujer produzca más insulina durante el embarazo. No obstante, el organismo puede no reaccionar y que aparezca la diabetes gestacional.
Cuando la insulina no lleva a cabo su función, la glucosa no se convierte en energía y se acumula en la sangre hasta alcanzar niveles muy elevados, lo que se conoce como hiperglucemia.
Factores de riesgo
Según las investigaciones realizadas, las mujeres que tienen antecedentes familiares con diabetes corren un mayor riesgo de sufrir diabetes gestacional durante el embarazo. Algunas situaciones relacionadas con la mujer antes y/o durante el embarazo pueden aumentar el riesgo de sufrir diabetes gestacional. Las comentamos a continuación:
- Embarazo en mujeres mayores de 30-35 años.
- Grupos étnicos de mayor riesgo: hispanoamericano, afroamericano, nativo americano, del sudeste asiático o de las islas del Pacífico.
- Antecedentes familiares de diabetes.
- Parto anterior de un bebé de más de 4 kg (macrosoma) o con alteraciones genéticas.
- Hipertensión arterial.
- Polihidramnios: exceso de líquido amniótico.
- Haber tenido un aborto espontáneo o muerte fetal intrauterina sin causa aparente.
- Sobrepeso antes del embarazo.
- Excesivo aumento de peso durante la gestación.
- Padecer el síndrome de ovarios poliquísticos (SOP).
Las mujeres que presenten alguno de estos factores de riesgo tendrán que seguir una dieta equilibrada y controlar el peso para prevenir la aparición de la diabetes gestacional.
Diabetes gestacional: los riesgos para la madre en embarazo y su bebé
¿Cómo se diagnostica la diabetes gestacional?
Es necesario realizar unas pruebas médicas para comprobar que la mujer embarazada está viviendo una diabetes gestacional. La prueba se lleva a cabo entre la semana 24 y 28 del embarazo y, en ayunas, se ingiere 50 gramos de glucosa. Permaneces en reposo y sin tomar agua. Después de una hora te extraen sangre.
En toda mujer embarazada en la que no existe un diagnóstico previo de diabetes se debe de realizar una búsqueda de diabetes gestacional entre las semanas 24 y 28.
La prueba que se realiza a las embarazadas para saber si sufren diabetes gestacional es el denominado test de O´Sullivan. Suele hacerse a partir de la semana 24 de embarazo, pero si la mujer tiene antecedentes o factores de riesgo puede hacerse ya en el primer trimestre.
Esta prueba consiste en hacer un análisis de sangre en ayunas para determinar la glucemia. A continuación, la mujer debe tomar 50 gramos de glucosa y repetir el análisis pasada una hora.
Si la mujer obtiene unos resultados alterados (más de 95 mg/dl en ayunas y más de 140 mg/dl después de haber ingerido el azúcar), será indicativo de diabetes gestacional y habrá que repetir el test de O´Sullivan de una manera más completa.
Esta nueva prueba es el test de sobrecarga de glucosa y las determinaciones de glucosa en sangre se realizarán en ayunas, a los 60, a los 120 y a los 180 minutos después de haber tomado 100 gramos de glucosa.
En función de los resultados obtenidos y los valores alterados en cada extracción de sangre, el especialista pautará el tratamiento más adecuado.
Existen diferentes tipos de test:
- Un test de sobrecarga oral de 75g de glucosa en ayunas en un único paso, con determinación de la glucosa en sangre a la hora y las dos horas.
- Un test de sobrecarga de 50g de glucosa que no requiere estar en ayunas. Si un ahora más tarde la glucosa en sangre es ≥ 140 mg/dL (7,8 mmol/L), se debe proceder con el siguiente paso, consistente en una sobrecarga de 100g de glucosa en ayunas con determinación de la glucemia a las 3 horas.
Síntomas de diabetes gestacional
Los síntomas de diabetes gestacional pueden ser leves o, incluso, inapreciables. Pero, si ocurren, puede ser la visión borrosa, aumento de la micción, pérdida de peso, náuseas, vómitos, fatiga o gran consumo de agua.
Reconocer los síntomas de diabetes gestacional resulta clave para recibir un diagnóstico temprano y que ni la salud de la madre ni la del bebé corran peligro. Atender a los síntomas de diabetes gestacional es vital para que la vida del bebé no corra peligro. Puesto que, como indican los expertos, el riesgo de que se produzca un parto prematuro es mayor.
Algunos de los síntomas son:
- Uno de los riesgos que siempre se asocian a la diabetes es la posibilidad de quedarse ciego. Los altos niveles de glucosa en sangre tienen un impacto en la salud ocular. Eso sí, los primeros síntomas no son una ceguera completa, sino una visión borrosa que puede ser intermitente.
- Cuando los niveles de azúcar en sangre están muy altos, el organismo intentará contrarrestar esto generando sed en la persona con diabetes que beberá mucha más agua de lo que es habitual. Por lo tanto, las ganas de ir al baño serán mayores. Como ya mencionamos anteriormente, la sed es uno de los síntomas de diabetes gestacional debido a que se produce una deshidratación que obliga a la persona a beber mucho y, por tanto, a orinar con más frecuencia.
- Las investigaciones han encontrado una relación entre las personas con diabetes y el riesgo de infección de tipo urinario. Si las mujeres ya corren un riesgo mayor de sufrir esto, en el momento en el que los niveles de glucosa superan los que son normales, las infecciones urinarias aumentan aún más.
- Un síntoma que no es frecuente es el cansancio, que puede incrementarse repentinamente cuando se sufre diabetes gestacional.
Con todo, las mujeres con síntomas de diabetes gestacional también corren mayor riesgo de sufrir una cesárea. Por lo tanto, es importante asistir a todas las citas médicas para poder controlar bien los niveles de glucosa en sangre y actuar rápido en el caso de que estos se disparen.
Tratamiento para diabetes gestacional
El tratamiento de la diabetes gestacional durante el embarazo debe ser con insulina, pero también debe haber una dieta adecuada para mejorar su control. Asimismo, el ejercicio no está contraindicado durante el embarazo, aunque este debe ser moderado.
El tratamiento para la diabetes gestacional tiene como fin mantener un nivel de glucosa en sangre equivalente al de las embarazadas sin diabetes gestacional, e incluye siempre una dieta saludable y actividad física regular. Además, se aconseja controlar los niveles de azúcar en sangre mediante un glucómetro.
De esta manera la propia embarazada es la que puede medir la glucosa en sangre de manera sencilla a través de una punción en la yema del dedo. En general, se comienza realizando dicho análisis 3 o 4 veces al día durante algunas semanas.
Si los controles presentan valores dentro de la normalidad, será posible bajar la frecuencia o eliminarlos, pero siempre se debe seguir las indicaciones del médico - especialista.
Aquellas embarazadas que no consigan mantenerse dentro de unos niveles normales de glucosa con el tratamiento dietético y la práctica de ejercicio, necesitarán un tratamiento con insulina.
Seguimiento y control
Las embarazadas con diabetes gestacional deben acudir a consulta con más frecuencia que las embarazadas normales. La frecuencia con la que deben acudir depende del estado general de la madre y de si utiliza o no insulina.
Medir ellas mismas sus niveles de azúcar en sangre varias veces al día, pinchándose en el dedo. Los resultados deben apuntarse para llevarlos a las consultas de atención prenatal.
Determinar los niveles de cetonas en orina. Las cetonas son compuestos que indican el control de la diabetes.
Recomendaciones adicionales
- Seguir una dieta baja en azúcares simples de acuerdo con las recomendaciones del médico. La dieta debe ser individualizada con un aporte calórico según las necesidades de cada mujer.
- Tomar alimentos ricos en fibra para evitar el estreñimiento y reducir la glucosa en sangre.
- Realizar ejercicio físico frecuente.
Después del primer trimestre, ejercicios en los que haya que tumbarse boca arriba. Correr en días calurosos y húmedos. Pilates. Ejercicios de equilibrio. El aumento de tamaño uterino desplaza hacia delante el centro de gravedad de las embarazadas alterando así su equilibrio.
En ocasiones, cuando la glucosa en sangre se encuentra alta y no puede controlarse con la dieta, es necesario el empleo de insulina. Las necesidades de insulina suelen aumentar a lo largo del embarazo y las dosis se deben ir reajustando en función de los niveles de azúcar en sangre.
Si se utiliza insulina es importante comer a horas fijas, tomando un número similar de calorías en cada una de ellas a lo largo de los días. También es importante mantener una actividad física similar a lo largo de los días. Con todo ello se evitarán bajadas de azúcar (hipoglucemias).
Dieta para la diabetes gestacional
Lo más habitual es que se indique una dieta para diabetes gestacional a seguir para reducir la glucosa en sangre cuya principal sugerencia es reducir todo lo posible alimentos con alto nivel de azúcar como bebidas gaseosas, repostería y muchos otros productos que tienen azúcar añadido (zumo, pan de molde, yogures…). La clave es que la alimentación sea variada y equilibrada. Para ello hay que asegurar una buena presencia de verduras y proteína no grasa.
Esas recomendaciones alimentarias se han de seguir durante todo el embarazo, pues habitualmente la diabetes gestacional finaliza al dar a luz. Siempre confía en los profesionales médicos para consultar cualquier duda o seguir tratamientos o dietas. No lo dudes.
Las recomendaciones de alimentación que se suelen dar son las siguientes:
- Repartir las comidas al largo del día y evitar el ayuno. Intentar realizar unas 6 comidas en intervalos de 3 horas y por la noche no hacer ayuno de más de 8 horas.
- Consumir alimentos ricos en fibra: verduras, hortalizas, frutas, cereales integrales y legumbres. Todo en las cantidades recomendadas.
- Evitar los alimentos con alta cantidad de glucosa, como los refrescos, la miel, el chocolate, las golosinas, etc.
- Evitar la bollería
- Utilizar como edulcorante el aspartamo y acesulfame K. No consumir sacarina.
- Reducir el consumo de sal.
- Controlar las cantidades de los alimentos que contienen carbohidratos.
- Cocinar al vapor, al horno o a la plancha. Evitar las frituras y los rebozados.
Con estos hábitos dietéticos embarazada puede mantener los niveles de glucosa en sangre equilibrados durante todo el día. También es importante recibir entre 30 y 40 kcal por kg de peso y día, que son el aporte calórico necesario y se permite de esta manera que se gane el peso necesario durante la gestación.
Acompañar la dieta con ejercicio moderado como caminar diariamente, ayuda a mantener unos niveles adecuados de glucosa en sangre. De todas maneras siempre debe seguir las indicaciones de su médico-especialista.
Otros consejos
- “Los hidratos de carbono se deben seguir consumiendo, pero en cantidades controladas y preferentemente hidratos de carbono de absorción lenta o integrales (pan, pasta, cereales, patata, arroz, legumbres)", señala la Dra. María José Picón.
- “Es importante el consumo diario de leche, yogur o equivalentes lácteos en formatos desnatados o semidesnatados si hay problemas de peso”, explica la Dra.
- “En cuanto a carnes o pescados se recomienda consumir más pescado que carne y procurar consumir carnes magras (pollo, conejo, ternera o buey). Los huevos son una opción excelente como fuente proteica y se pueden consumir a diario si así lo desea”.
Respecto a la forma de elaborar los alimentos, las cocciones más saludables son la plancha, el horno, el vapor, el hervido y el papillote.
¿Cómo prevenir la diabetes gestacional?
Aunque la diabetes gestacional es un diagnóstico que preocupa a las madres, es posible controlarlo si se diagnostica con tiempo. En Hospitales Parque realizamos un seguimiento personalizado de cada embarazo, damos consejos desde el principio sobre dieta y ejercicio, y en el caso de que haya antecedentes de diabetes incrementamos aún más el control para que la diabetes gestacional no pase desapercibida.
Te podemos dar algunos consejos para prevenir la diabetes gestacional:
- Evitar el sobrepeso antes del embarazo.
- Mantener una actividad regular
- Aumento de peso durante el embarazo de manera gradual
- Mantener una flora intestinal sana con la suplementación de probióticos.
Varios estudios concluyen que la ingesta de probióticos en una etapa temprana del embarazo reduce el riesgo de padecer diabetes gestacional, ya que tienen efectos beneficiosos en el metabolismo de la glucosa en embarazadas.
¿Qué ocurre después del parto?
Tras el parto la madre debe seguir una dieta normal. Lo más probable es que la diabetes desaparezca y los niveles de azúcar en sangre vuelvan a la normalidad en unas 6 semanas después del parto debido a que desaparecen las hormonas del embarazo que interferían con la acción de la insulina.
Inmediatamente después del parto se determinarán los niveles de azúcar del recién nacido. Si estuvieran bajos se le administra suero glucosado.
En la mayoría de las mujeres, la diabetes desaparece después del parto. Es conveniente volver a hacer un test de sobrecarga oral de glucosa a las 6-8 semanas después del parto para confirmar que los niveles de glucosa vuelven a ser normales.
De todas maneras si se ha desarrollado diabetes gestacional existe un mayor riesgo de desarrollar diabetes gestacional en un segundo embarazo. Por este motivo es importante comunicar al ginecólogo que se ha sufrido diabetes gestacional antes de volver a quedarse embarazada.
Además también aumenta el riesgo de padecer en los siguientes años diabetes de tipo 2 que no en este caso no desaparecerá.
Riesgos y complicaciones
Si la madre tiene diabetes gestacional y no toma ninguna medida para controlar el exceso de glucosa, la consecuencia principal para el feto es que engordará más de lo debido.
Tener diabetes es tener la glucosa alta. Si la madre no se controla y tiene la glucosa alta, este exceso de glucosa le llegará al feto, que produce su propia insulina y crecerá más, y puede tener hipoglucemia al nacer. Pero no será diabético.
Los hijos de mujeres con diabetes gestacional no nacen diabéticos. “La diabetes gestacional se suele presentar en el segundo o tercer trimestre. Esto quiere decir que no afecta en la parte del embarazo en la que se forman los órganos importantes del feto. No es una diabetes que se asocie, afortunadamente, a malformaciones. Sin embargo, al afectar a la segunda mitad del embarazo, sí que puede ocasionar un crecimiento excesivo del feto que provoque dificultades en el parto y complicaciones perinatales. También a lo largo del embarazo, la presencia de una diabetes gestacional implica un mayor riesgo de complicaciones con la tensión arterial. Dra.
La diabetes gestacional aumenta el riesgo de diversas complicaciones obstétricas para la madre y el bebé. DR. DIRECTOR. El estado gestacional genera hormonas en grandes cantidades. Una de ellas es el lactógeno placentario, que hace que exista en la mujer una cierta resistencia a la acción de la insulina. Las pacientes que han desarrollado diabetes gestacional son aquellas que no son diabéticas antes del embarazo pero que, durante este, producen unos niveles de azúcar en sangre elevados.
Si la mujer con diabetes gestacional logra mantener controlados los niveles de glucosa en sangre, evitará las complicaciones tanto para ella como para el feto.
Riesgos para el bebé
Este tipo de diabetes también puede influir en el recién nacido.
Los recién nacidos hijos de madres con diabetes gestacional tienen más probabilidades de desarrollar ictericia neonatal. La ictericia es una coloración amarillenta de la piel debida a un exceso de bilirrubina en la sangre.
La diabetes gestacional no aumenta las probabilidades de que el niño sea diabético en el futuro.
Después del parto, el bebé puede sufrir crisis hipoglucémicas, dificultad para respirar e ictericia. También hay una mayor tendencia a sufrir diabetes y obesidad en la edad adulta.
Todas estas complicaciones podrán evitarse si la diabetes se diagnostica a tiempo y la mujer sigue todas las indicaciones médicas.
Aunque esta información ha sido redactada por un especialista médico, su edición ha sido llevada a cabo por periodistas, por lo que es un contenido meramente orientativo y sin valor de indicación terapéutica ni diagnóstica.
