La lactancia materna es el mejor alimento para tu bebé. Sin embargo, hay situaciones en las que una madre tiene que cesar la lactancia o hacer un parón debido a causas muy variadas. En estos casos hay que saber que, si se desea, es posible recuperar la lactancia. Esto recibe el nombre de relactación.
La relactación es el proceso por el cual se recupera la producción de leche materna después de que esta haya disminuido o desaparecido en toda su totalidad. Incluso mujeres que no hayan tenido embarazo y hayan adoptado un bebé pueden amamantarlo. Se puede lograr con un fuerte deseo de la madre y una adecuada estimulación del pezón.
En este artículo, exploraremos en detalle el proceso de relactación, los factores que influyen en su éxito y los métodos disponibles para lograrlo.
¿Qué es la Relactación?
Relactar es restablecer la lactancia materna tras haberla interrumpido durante un tiempo (días, semanas o incluso meses). La Organización Mundial de la Salud señala dos factores fundamentales que afectan al éxito de la relactación: un fuerte deseo de la madre y una adecuada estimulación del pezón. Hay que favorecer el contacto piel con piel con el bebé el mayor tiempo posible.
La OMS señala que el tiempo necesario para que comience la producción de leche varía entre unos días y unas pocas semanas, pero es difícil de predecir. Por eso aconsejan animar a las madres a tener paciencia y no tener expectativas sobre el momento en que conseguirán producir la cantidad de leche necesaria. La OMS concluye que la relactación es posible y práctica para casi cualquier mujer si está motivada y apoyada de forma adecuada.
Causas Comunes de Interrupción de la Lactancia
Las razones por las que una mujer decide no dar el pecho pueden ser muy variadas. También las causas que hacen que una vez empezada la lactancia materna esta se abandone de forma prematura: dolor, mala experiencia, escasa ganancia de peso del niño, presiones del entorno...
Tras al parto, algunas madres primerizas encuentran tantas dificultades a la hora de dar el pecho que deciden dejarlo y comenzar con la leche artificial. Sin embargo, después de varias semanas, cuando ya la ansiedad tras el parto ha desaparecido, muchas madres deciden volver a intentarlo por recomendación de los especialistas. Otras mamás deben dejar de dar el pecho por enfermedad u hospitalización, por ejemplo.
Factores que Influyen en el Éxito de la Relactación
Hay diferentes variables que hacen que el proceso de relactación sea más o menos sencillo y más o menos exitoso. En todo caso, no hay que proponerse, de entrada, objetivos demasiado ambiciosos. Eso significa que no en todos los casos se conseguirá una lactancia materna exclusiva (solo pecho), pero lo que se logre será positivo.
- Edad del bebé. “Cuanto más pequeño es el bebé y menos tiempo ha pasado desde que la madre inhibió la lactancia, más fácil será”, explica. Así, a partir de los tres meses de edad del bebé comienza a ser más difícil lograr que vuelva a tomar el pecho y no solo por el periodo transcurrido sino por el comportamiento del niño a esa edad.
- Motivos que llevaron al abandono de la lactancia. Cuando una mujer desea relactar es muy importante analizar las causas por las que dejó el pecho. Estas se estudiarán y se les pondrá solución para que no se vuelva a plantear el problema.
- Experiencia anterior. Siempre con la ayuda de profesionales.
El Proceso de Relactación
El proceso por el cual la mujer vuelve a dar el pecho a su hijo o comienza a darlo más allá del posparto inmediato se llama relactación. Para conseguirlo hay que seguir una serie de pautas.
Podemos distinguir dos partes:
- Recuperación de la producción de leche: Para ello la madre ha de iniciar un plan de extracción/estimulación del pecho. Idealmente con un buen extractor doble eléctrico (sacaleches hospitalario) combinado con masaje previo y extracción manual efectiva en cada sesión. Para maximizar la eficacia deberían realizarse entre 8 y 12 extracciones diarias, aunque sean de corta duración. Lo que más aumenta la producción de leche es la frecuencia de la estimulación, además de su efectividad. Es decir, de muy poco vale hacer dos o tres extracciones diarias aunque sean de 30 o 40 minutos. De hecho, extracciones demasiado prolongadas suelen ser contraproducentes y desmoralizantes para la madre; y en general es suficiente con sesiones de 10 a 20 minutos. La madre decide como combinar la estimulación mécanica y la manual; siendo esta última muy eficiente y necesaria. Aumentar la producción de leche suele llevar varias semanas, se trata de una "carrera de fondo" y requiere un gran determinación, perseverencia y todo el apoyo posible para llevarla a cabo, ya que como mínimo consumirá una buena cantidad de tiempo y energía maternas.
- Reinicio de la succión al pecho: Que el bebé vuelva a mamar puede ser desde muy sencillo a todo un reto. Siempre dependerá de él/ella, y es literalmente imposible obligarle. Todo lo que se puede hacer es ofrecerle el pecho muy a menudo y en diferentes circunstancias. Intentar que sea algo relajante y placentero, buscando momentos de bienestar y tranquilidad, practicar mucho piel con piel, compartir el baño, la cama...dejando el pecho siempre libre y disponible. Pero sin atosigar al pequeño y sin intentar forzarlo a que lo agarre; ya que entonces el rechazo podría aumentar. Esto también suele llevar su tiempo, y es normal que haya retrocesos y altibajos durante el proceso.
Es una fase en la que hay que poner todo el empeño. El bebé debería ponerse al pecho en esas tomas indicadas tanto de día como de noche para que las hormonas que intervienen en la lactancia se activen. “Esa succión del niño al pecho genera nuevos receptores de prolactina”, subraya. Cuando no es posible poner al niño al pecho, por ejemplo, en el caso de bebés prematuros o enfermos que estén ingresados y a los que la madre no pueda acceder, entonces se aconseja el uso de un extractor de leche eléctrico doble, también entre 8-12 veces al día. “Este tipo de sacaleches tienen más fuerza de extracción y son más apropiados para la relactación, pues permiten optimizar el tiempo y aprovechan el reflejo de eyección”, insiste la especialista de La Clínica de la Lactancia.
Si el bebé ha estado tomando el biberón durante varias semanas, es importante darle un pequeño margen para que acepte de nuevo el pecho. Así que, durante esas primeras semanas de reincorporación, tendrás que alternar la leche materna y la leche artificial.
Tras el parón, es habitual que el bebé rechace el pecho de la madre al no conseguir la cantidad de leche que necesita. Para evitar esto, los expertos recomiendan el uso de un relactador. Este es un accesorio que consiste en una bolsa, en un biberón o en un vaso donde se introduce la leche de fórmula y un pequeño tubo por el que pasa el alimento artificial.
En ocasiones, la lactancia materna exclusiva no se vuelve a recuperar, sino que se deberá usar una lactancia mixta hasta que el bebé comience a tomar alimentos complementarios.
Si no puedes amamantar pero tu leche sigue siendo buena, puedes extraerla con el sacaleches y dársela al bebé con métodos alternativos al biberón. Si no puedes amamantar, tu leche tampoco es buena y hay que recurrir a la leche de fórmula, también procura no usar el biberón y recurrir a métodos alternativos al biberón. Un pequeño consejo: mantén la producción de leche, tanto si se la ofreces al bebé como si no.
Si la producción de leche no es suficiente, el biberón tampoco es la única solución. El SNS puede ser de gran ayuda porque permite dar un suplemento de leche al bebé mientras está tomando el pecho. El Sistema de Nutrición Suplementaria es un dispositivo de ayuda a la lactancia en el que, a través de una sonda que tiene una boquilla a la altura del pezón, que está conectada a un recipiente lleno de leche, se consigue que el bebé succione de la sonda y del pecho a la vez.
Medicamentos y Galactogogos
A menudo se requieren productos farmacológicos que ayudan a aumentar la producción de prolactina, que es la hormona que estimula la secreción de la leche. Las sustancias que se utilizan se conocen como galactagogos. Todos ellos necesitan de la prescripción médica de una ginecóloga, ya que pueden producir algunos efectos secundarios de tipo cardiovascular.
Son sustancias asociadas popularmente a su capacidad para aumentar la producción de leche. Los medicamentos usados como galactogogos son sustancias usadas con otro fin que dentro de sus efectos secundarios facilitan la producción de leche, generalmente inhibiendo los receptores dopaminérgicos por lo que facilitamos la actuación de la prolactina. Debemos tener este aspecto en consideración puesto que fomentamos el uso en dosis elevadas de dichos medicamentos para forzar un efecto secundario a nuestro favor. En todo caso debemos considerar el riesgo-beneficio de su uso.
La duración segura de la terapia con galactagogos es controvertida. Aunque se puede detectar un aumento de prolactina dentro de las ocho horas posteriores a la primera dosis, se requieren aproximadamente dos semanas para que los cambios en los senos necesarios para mantener la producción de leche.
La acupuntura parece ser que podría ser usada para mejorar la secreción de prolactina.
| Galactogogo | Descripción | Consideraciones |
|---|---|---|
| Domperidona | Agente procinético que inhibe los receptores de dopamina-2. | Uso restringido en algunos países debido a riesgos cardíacos. |
| Metoclopramida | Fármaco antagonista de la dopamina. | Puede causar diarreas y depresión. |
| Galactogogos Herbales (Hinojo, Fenogreco, Moringa) | Hierbas utilizadas tradicionalmente para aumentar la lactancia. | Evidencia científica limitada y resultados heterogéneos. |
Consejos Adicionales
- Confía en tus capacidades: El primer paso para reducir los suplementos es el más complicado: hay que confiar en las propias capacidades, tener paciencia y perseverar.
- Apoyo familiar y específico: Es un proceso que puede ser lento y necesita de apoyo familiar y específico.
- Momentos ideales para amamantar: Los bebés suelen mamar mejor medio dormidos, no es necesario esperar a que estén demasiado despiertos.
- Evitar la presión: Si rechazan el pecho es mejor no obligar, no forzarlos, no acercarles… El contacto piel con piel y la “seducción” deberán ser el siguiente paso.
- Eliminar chupetes y tetinas: Idealmente, eliminar chupetes y tetinas para que el bebé se centre solamente en la succión del pecho. Como habrá que ofrecer leche artificial, buscar métodos y recipientes más adecuados.
- Controlar el peso del bebé: Es importante controlar la ganancia de peso del bebé (30 gramos al día las 6 primeras semanas) y 5-6 pañales al día mojados con orina clara, para asegurar que está obteniendo suficiente leche.
- Extracciones estratégicas: Hacer una extracción cuando cae el sol y una cuando sale a primera hora.
Cómo relactar con éxito para que tu bebé vuelva a la lactancia materna | Guíainfantil responde
Cuando la Leche se Corta con una Pastilla
Hay mujeres que deciden tomar una pastilla para no segregar leche o para cortarla. Es un fármaco eficaz que hace esa función. Pero ¿los efectos del medicamento son para siempre?
“La pastilla interrumpe temporalmente la segregación de leche, pues actúa sobre los receptores de prolactina, pero no es definitivo”, apunta la experta. Así, esos niveles de prolactina posparto bajan y la mujer deja de tener producción láctea.
No obstante, si luego se quiere recuperar la lactancia materna, hay algo muy importante a tener en cuenta: “La pastilla no estropea en ningún caso la calidad de la leche”, tranquiliza. Por eso, si en un futuro la madre se arrepiente y quiere amamantar a su hijo, ha de saber que su leche seguirá siendo de la mejor calidad para su bebé.
Si la madre después de haber tomado algún fármaco para “cortar” la leche se arrepiente y desea amamantar de nuevo, simplemente debe reiniciar la estimulación del pecho y dejar que el bebé mame de nuevo. Al hacerlo, los niveles de prolactina sanguíneos irán aumentando gradualmente y la producción irá recuperándose. El hecho de haber tomado cabergolina no se ha asociado con ningún efecto adverso sobre el bebé ni la leche en si misma por lo que se puede reiniciar la lactancia de inmediato.
Advertencia importante: la lactancia materna proporciona la mejor nutrición a los bebés. Son muy escasas las situaciones que contraindican la lactancia materna. La gran mayoría de las enfermedades maternas y sus tratamientos son perfectamente compatibles con amamantar. La decisión de amamantar o no corresponde de forma exclusiva a la madre. Corresponde al profesional sanitario la obligación de ofrecerle información clara y exhaustiva de los riesgos de no amamantar para la salud de su hijo y la suya propia.
