Cuando una pareja decide que es el momento adecuado de tener un hijo, se le plantean muchas incógnitas. ¿Resultará fácil conseguirlo o tardaremos mucho tiempo? ¿Qué debemos hacer antes de intentar concebir? ¿Estamos preparados? Son dudas razonables que se resuelven con una simple visita al ginecólogo y obstetra. Este especialista es el encargado de marcar las pautas a seguir para que tener un bebé se convierta en una realidad.
Muchas mujeres, por diversas circunstancias vitales -como el ser solteras sin una pareja heterosexual estable o ser lesbianas- pueden estar interesadas de métodos reproductivos en los que no se necesite la presencia física de un hombre para asumir la maternidad. ¿Es esto posible?
Sí, existe la posibilidad de lograr un embarazo sin relaciones sexuales gracias a los avances en la reproducción asistida.
Inseminación artificial. Paso a paso.
Métodos de Reproducción Asistida
Básicamente, los tratamientos pueden ser de dos tipos: inseminación artificial y fecundación in vitro.
Inseminación Artificial (IA)
La inseminación artificial (IA) es la técnica más simple. Uno de cada tres ciclos de reproducción asistida se realiza por medio de esta técnica. Consiste en llevar el semen hasta el tracto reproductor de la mujer, en general hasta la cavidad uterina (antiguamente se lo depositaba en el cuello del útero, pero llevarlo más allá se ha demostrado más eficaz). Una de las causas por las cuales los espermatozoides muchas veces son incapaces de recorrer ese camino por su cuenta es su baja calidad: carecen de la motilidad necesaria, o su cantidad es muy baja.
Según el Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI), una de las instituciones más prestigiosas en esta materia, se necesita un mínimo de tres millones de espermatozoides móviles para que la IA dé resultados satisfactorios.
El registro de la SEF indica que se realizaron 40.177 ciclos de IA, a partir de los cuales se contabilizaron 4.873 nacimientos, el 12,1%. Debido a ese bajo porcentaje, el documento señala que es “aconsejable no realizar estos tratamientos a pacientes sin buena reserva ovárica”.
Fecundación In Vitro (FIV)
El latín in vitro significa literalmente 'dentro del vidrio'. Por eso, se engloban dentro de la llamada fecundación in vitro (FIV) todas las técnicas que consisten en lograr la unión del óvulo y el espermatozoide en el laboratorio para luego transferir el embrión al cuerpo de la mujer.
Una de las variantes derivadas de la fecundación in vitro es el método ROPA o de maternidad compartida para lesbianas. De esta suerte, una de las mujeres se convierte en madre genética y la otra en madre física; y ambas comparten la maternidad biológica.
Una técnica particular de FIV es la llamada microinyección espermática, también conocida como ICSI (del inglés: intracytoplasmic sperm injeccion). Se trata de introducir el espermatozoide en el ovocito a través de una aguja microscópica. De este modo, el grado de eficacia es más alto: de un 70% a un 80%, según los expertos del Instituto Bernabéu.
La cantidad anual de ciclos de FIV, según los últimos datos disponibles, fue de 116.688. En 89.685 casos (el 77%) se pudo realizar la transferencia, es decir, llevar el embrión desde el laboratorio hasta el útero de la mujer. Y nacieron, de esta manera, 29.061 bebés.
Estadísticas de Reproducción Asistida
Según el último registro de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF) y el Ministerio de Sanidad, con datos de 2014, en ese año se realizaron un total de 156.865 ciclos de reproducción asistida. Ese porcentaje se halla dentro del rango del 20% al 30% de probabilidades que, según la SEF, tiene una pareja heterosexual joven y sana de lograr un embarazo si practica relaciones sexuales regulares y sin anticonceptivos.
Esos casi 34.000 bebés fecundados por medio de la reproducción asistida, por su parte, representan una cantidad cercana al 8% del total de bebés nacidos ese año, que según el Instituto Nacional de Estadística fueron 426.303.
Este dato debe ser tenido en cuenta cuando se busca un embarazo por reproducción asistida, ya que la infertilidad se dispara con la edad, en especial a partir de los 35 años. Además, al plantearse tener descendencia, muchas de ellas no tienen claro cuántas opciones existen, ni mucho menos, desde luego, a cuál conviene recurrir en cada caso.
Por lo demás, las estadísticas arrojan algunos datos reveladores en torno a la edad de las mujeres y su relación con la fertilidad. Entre todas las pacientes que recurren a ciclos de FIV con ovocitos propios, el grupo de edad mayoritario (47%) es el comprendido entre los 35 y 39 años.
Precauciones Antes de Concebir
Lo ideal, un par de meses antes de comenzar a buscar el embarazo, es tomar ácido fólico diariamente. Se trata de un suplemento de un tipo de vitamina B que previene ciertas anomalías congénitas, entre las que se encuentra la espina bífida. Además disminuye las probabilidades de tener un aborto. Afortunadamente en la actualidad todos los especialistas en ginecología prescriben ácido fólico a las mujeres que quieren buscar un bebé. La toma de esta vitamina se mantiene durante todo el embarazado y también en el postparto.
Es fundamental conocer cuáles son los días fértiles de la mujer. La ovulación, si se es regular, se produce el día 14 del ciclo, tomando como referencia un ciclo normal de 28 días. Los días fértiles son 3 o 4 antes y después de ovular, por lo que será en ese momento cuando haya que buscar concebir. No obstante se consideran también normales los ciclos menstruales de 21 días, así como los de 35. En estos casos es más complicado saber cuándo se ovula, aunque ahora se comercializan en farmacias unos test que ofrecen conocer a ciencia cierta qué días una mujer es fértil.
El estado emocional también es fundamental a la hora de quedarse embarazada. Si uno o ambos miembros de la pareja está en tensión y preocupado con el hecho de conseguir un embarazo rápidamente es más complicado lograrlo que si se toma como algo natural. Está comprobado que el estrés influye negativamente en las posibilidades de quedarse embarazada; de hecho es un factor de infertilidad importante. Por lo general, la mayoría de las parejas lo consigue en los primeros meses, pero hay veces que puede costar más tiempo sin necesidad de que pase algo anormal.
En cuanto a las relaciones sexuales, no es aconsejable mantenerlas sólo el día en el que se ovula ni tampoco todos los días anteriores y posteriores, sin descanso. Para conseguir que el esperma no pierda calidad es recomendable que el acto se realice en días alternos. De esta forma se consigue una mayor eficacia. De hecho ni siquiera es necesario tener relaciones sexuales en los días señalados para quedarse embarazada. Se sabe que, mientras el óvulo sólo sobrevive en el cuerpo de la mujer 24 horas, los espermatozoides lo hacen unos cuatro días. Esto quiere decir que puede producirse la fecundación aunque las relaciones sexuales se hayan mantenido los días previos a la ovulación.
Factores a Tener en Cuenta
Si no existe ningún problema específico que lo impida, llevar una vida saludable ayuda a que la concepción no se demore en el tiempo.
- Es importante que las mujeres controlen su peso, para comenzar el embarazo sin kilos de más. Asimismo, si están muy delgadas es bueno que cojan algún kilo.
- Las frutas y las verduras deben ser las aliadas perfectas durante los meses previos al embarazo y también durante los 9 meses de gestación.
- Los hombres deben mantener la calidad de sus espermatozoides. Para ello es importante que no los sometan a temperaturas elevadas, evitando usar ropa interior muy ajustada o darse baños de agua muy caliente.
- Ambos deben huir de la cafeína, alcohol y las drogas. Hay estudios que relacionan la reducción de la fertilidad con los malos hábitos.
Posibilidad de Embarazo y Fertilidad
Quedarse embarazada no es tan fácil como parece. Por cada acto sexual de una pareja sana, que no use protección y que sea supuestamente fértil existe un 17% de probabilidad de embarazo. Sólo el 25% de las mujeres consigue quedarse embarazada en el primer mes. Además se sabe que entre el 10% y el 15% de la población occidental es estéril (incapaz de concebir un embarazo) o infértil (se consigue el embarazo, pero no llega a término nunca). Además la fertilidad va disminuyendo con los años.
Si una pareja, después de un año de relaciones sexuales, no ha conseguido un embarazo debe ponerse en manos de un experto de reproducción asistida para que le asesore sobre los pasos a seguir. A partir de los 35 años el porcentaje de mujeres que logra quedarse embarazadas disminuye.
¿Qué es el Líquido Preseminal?
Es perfectamente natural que te preguntes si puedes quedarte embarazada usando la marcha atrás o incluso por contacto genital. Entonces, ¿qué es el líquido preseminal y por qué puede contener espermatozoides? El líquido preseminal, o preeyaculatorio en términos más científicos, es un líquido lubricante que segrega el pene durante la excitación sexual. Proviene de la glándula de Cowper y las glándulas de Littré, que están conectadas con la uretra.
Aunque el líquido preeyaculatorio por sí solo no contiene espermatozoides, existe la posibilidad de que entre en contacto con el esperma. Según unos estudios, pueden colarse espermatozoides vivos en el líquido preeyaculatorio de los hombres. En un estudio se hallaron espermatozoides en el líquido preeyaculatorio del 16,7 % de los hombres sanos1.
Método de la Marcha Atrás
El método de la marcha atrás, también conocido como “retirada” o coitus interruptus, es cuando un hombre saca su pene durante el acto sexual antes de eyacular. No, no se considera que sea un método anticonceptivo eficaz. No solo existe la posibilidad de que el líquido preseminal se contamine con espermatozoides vivos, sino que las probabilidades de quedarte embarazada son más elevadas que con otros métodos de anticoncepción.
De cada 100 personas que usan la marcha atrás como único método de anticoncepción, 20-27 se quedarán embarazadas en el plazo de un año (aproximadamente 1 de cada 5 mujeres)3, 4.
Algunas parejas usan la marcha atrás durante los días no fértiles. Sin embargo, deberías controlar la ovulación con precisión (por ejemplo, con un test de ovulación) y usar este método solo después de haber ovulado.
Aunque el líquido preeyaculatorio en sí mismo no contiene esperma, pueden colársele espermatozoides móviles.
Si no quieres quedarte embarazada, debes usar siempre un método de anticoncepción eficaz, como un DIU (dispositivo intrauterino), implantes anticonceptivos, la píldora anticonceptiva, preservativos (que, además, te protegen contra las ETS), etc. Consulta con tu médico el método adecuado para ti. Si crees que puedes estar embarazada, hazte un test de embarazo.
| Método Anticonceptivo | Eficacia (uso típico) |
|---|---|
| DIU | 99% |
| Implantes | 99% |
| Píldora | 91% |
| Preservativos | 85% |
| Marcha Atrás | 73% |
