La reproducción de las aves es un proceso fascinante y esencial para la continuidad de las especies. Cada especie tiene sus particularidades, pero existen pasos comunes que garantizan el nacimiento de nuevas generaciones. En esta guía, exploraremos detalladamente cómo nacen los pájaros, desde la preparación de la pareja hasta el momento en que los polluelos abandonan el nido.
Preparación para la cría
Lo primero y más importante es saber si la pareja se atrae, si eso no sucede nada va a funcionar. En España, la temporada de cría comienza a mediados de marzo con la primavera, aunque existen variaciones según las particularidades del clima en cada zona.
Resulta conveniente preparar al macho unas 6 semanas antes de la temporada de cría. Si dispones de muchos canarios, separa los machos en jaulas individuales y ofréceles una comida para canarios rica en proteínas y agrega frutas frescas y alimento para canto. También son recomendables las vitaminas y el polen de abeja, que son complementos excelentes. Para aumentar el contenido en proteínas de la dieta, puedes incluir gradualmente brotes de semillas. A medida que se acerca la temporada de cría, los machos de canario se muestran más vigorosos y cantan buscando estimular a las hembras. Habitualmente, es un canto más fuerte y áspero acompañado por una especie de baile, con las alas hacia abajo.
Por su parte, las hembras de canario comienzan a preparar el nido recolectando los materiales que encuentran en su entorno. Cuando están realmente listas, sus cloacas se hinchan y se enrojecen. Además, se agachan y levantan la cola cuando el macho se aproxima o les canta.
Si solo tienes una pareja de canarios, puedes hacer estos preparativos con ambas aves juntas en la misma jaula, siempre que no se lastimen. Lo más conveniente es disponer de una jaula especial para la cría de canarios que cuente con una separación vertical. De esta manera, la pareja podrá ir conociéndose durante la preparación de la temporada cría. Debemos colocarla en un sitio tranquilo, alejado de las corrientes de aire frío, los ruidos y el paso frecuente de personas o animales. Las condiciones de higiene de la jaula deben ser siempre óptimas. Durante la época de cría debemos ser más concienzudos aún con la limpieza, ya que buena parte del éxito dependerá de la salud de la pareja de canarios.
El factor más importante para definir el comienzo de la temporada de cría es la cantidad de horas de luz al día. Lo mejor es juntar a la pareja de canarios retirando la separación vertical cuando ambos se muestren listos para el apareamiento. Si intentamos que empiecen a criar antes de tiempo, puede ocurrir que pongan pocos huevos o que éstos sean infértiles. Una vez que los canarios comiencen a aparearse, deberemos vigilar que el comportamiento del macho no sea demasiado agresivo. Si éste comienza a picotear ferozmente a la hembra, debemos volverlos a separar e intentarlo de nuevo más tarde.
La luz natural del sol es esencial para establecer el ciclo circadiano de los canarios y mantener su reloj biológico en sincronía. Los cambios en la duración del día y la noche durante las estaciones influyen en los niveles hormonales de las aves, lo que afecta directamente su disposición para reproducirse. Por tanto, si tu casa no dispone de suficiente iluminación natural, puedes utilizar la luz artificial para proporcionarles un ciclo de luz consistente y controlado. Es importante proporcionar a los canarios al menos 12 horas de luz diaria durante la temporada de cría para simular las condiciones naturales de verano y promover la reproducción.
Los canarios no crían durante todo el año, por lo que tienes que aprovechar la época en la que los días se hacen más largos. El momento perfecto para aprovechar es la época en la que los días empiezan a ser más largos, por lo que la primavera es la estación perfecta para la cría de canarios.
Observa las interacciones entre los canarios y verifica que el macho está empezando a cortejar a la hembra. Si el macho comienza a darle de comer a la hembra a través de los barrotes de la jaula.
En el caso de los periquitos, para criar periquitos, debes proporcionarle un nidal a la pareja. Asegúrate de que este satisfaga las necesidades de una hembra de periquito. Únicamente la oscuridad en la caja hace que se estimulen las hormonas femeninas necesarias para la maduración de los huevos. Los periquitos no necesitan material para el nido porque no construyen nidos. Sin embargo, el nidal debe incluir una cavidad para la puesta de huevos. Sería ideal que tuviera un cristal incorporado que se pueda equipar con una pared de madera. A través del cristal podrás observar la puesta de vez en cuando para asegurarte de que todo va bien. No obstante, procura no molestar a los pájaros y no los observes durante más de unos minutos.
Lo fundamental para que la misma se lleve con éxito es no molestar los nidos de los mismos, si puede estar en el interior de la jaula mejor así se sienten cómodos y sin miedos. Lo que hay que controlar es que por la noche incuben, ya que muchas veces durante el día están en el nido pero a la noche duermen en el posadero.
Estos pájaros hacen el “moonwalk” para impresionar a las hembras | NATIONAL GEOGRAPHIC ESPAÑA
Cortejo y apareamiento
Es bien sabido que encontrar pareja puede ser una tarea difícil para los humanos. De esta manera, al igual que nosotros, que somos animales, también existen seres del mundo animal que tienen que llevar a cabo una serie de exhibiciones para poder aparearse. Un ejemplo de ello son los cantos de los pájaros macho ante las hembras, o cómo el pavo real despliega todos sus encantos y enseña sus plumas cuando quiere llamar la atención de una hembra.
Cuando los ejemplares jóvenes maduran, durante la época de cría, los machos inician el cortejo.
Cada especie de ave es única y su reproducción está determinada por su localización geográfica, en la que intervienen:
- La temperatura: propicia que haya más disponibilidad alimenticia y más temprana. Este es el momento que marca el inicio reproductivo de las aves. De la misma manera, el canto de las aves también es un aviso para nosotros de que la primavera está por empezar. El aumento de temperatura llama de vuelta a las aves que sean migratorias, y comienza el proceso reproductivo.
- La cantidad de luz.
- La disponibilidad de alimento.
- La disponibilidad de pareja.
A pesar de todos estos factores, la gran mayoría de las aves se reproducen y ponen sus huevos durante la primavera. Las aves que viven en altitudes altas tienen que aprovechar su reproducción al máximo por tener menos tiempo. Además, sus crías también se desarrollan más rápido.
Otras aves de bosques de coníferas, como el piquituerto *Loxia curvirostra*, ponen huevos en invierno para alimentarse de semillas de pino que abundan en esa estación.
Una vez llegado el período reproductivo, el comportamiento y aspecto de las aves cambia. A este conjunto se le conoce como cortejo. Algunas aves pueden:
- Volver el color de su plumaje más vistoso y desplegarlo en formas muy llamativas.
- Realizar cantos que pueden componerse de melodías más complejas para llamar la atención de sus futuras parejas.
- Realizar bailes o aleteos llamativos que pueden llegar hasta complejas coreografías.
- Llevar a cabo formas físicas de contacto como lo son las caricias con el cuello o pico.
- Efectuar cortejos químicos donde usan hormonas para atraer a la hembra.
Es en este punto, con las diferentes formas de cortejo, cuando los machos comienzan a atraer a las hembras para que ellas elijan al mejor postor que le pueda dejar la mejor descendencia. Todos estos cambios son llamativos para la hembra y son esenciales para que ella sea receptiva y elija reproducirse, ya que ella es quien decide si habrá reproducción o no. Este proceso también tiene la función de reconocer y diferenciar entre especies, preparan a la pareja para conocerse y reduce la hostilidad.
El cortejo puede o no ser exitoso. De no serlo, la hembra evitará al macho y volará lejos de él.
Los órganos sexuales de las aves se localizan dentro de la cloaca, una cavidad donde desemboca el sistema excretor y reproductor. La cloaca del macho y de la hembra se unen y el macho libera el semen hacia la cloaca de la hembra. Algunas aves tienen una estructura eréctil para facilitar el proceso, pero otros carecen de ella. Ocurre la fecundación del óvulo del ave femenina y a los dos o tres días ya se forma el embrión en el huevo.
Tras la fase de cortejo, se produce el apareamiento, que da lugar a la fecundación de los huevos. Los pájaros no suelen tener genitalia externa, así que la reproducción aviar suele producirse a través de un “beso de cloaca”.
Nidificación y puesta de huevos
Las aves establecen su territorio con la construcción de nidos en arbustos, sobre la hierba, en la arena, en árboles o cualquier estructura que les sirva para alejar a sus huevos de depredadores y para que la hembra pueda empollarlos tranquilamente. Quienes se encargan de buscar el lugar ideal, de conseguir los elementos que formarán al nido y que lo construirán, son exclusivamente las aves macho. Este proceso de construcción del nido forma parte del cortejo, aunque en algunas aves los machos lo construyen una vez que la hembra fue fecundada.
El nido es uno de los elementos más importantes. Incluye también materiales de nidificación como fibras naturales suaves (cáñamo, yute, algodón especial para aves) para que la hembra pueda construir el nido a su gusto.
El tipo de nido es específico para cada especie. Las formas pueden ser:
- Los típicos cuencos.
- Las copas.
- Los nidos colgantes.
- Los nidos bajo tierra.
- Las depresiones sobre el suelo.
- Los huevos enterrados bajo pilas de tierra o bajo materia orgánica en descomposición que ayuda al empollamiento.
Algunos machos, como el capulinero *Chlamydera nuchalis*, usan un juego de perspectivas en donde fuera del nido colocan un túnel hacia el nido y fuera de él pequeños objetos, acomodados de tal forma que el macho se vea más grande a través de la estructura. Esto es un ejemplo de lo complejos que puede ser la construcción de nidos.
Una vez construido el nido las hembras pueden poner los huevos que son depositados desde la cloaca. La mayoría de las veces, las hembras pueden poner un huevo por día.
Es aconsejable añadir huevos falsos al nido una vez que la hembra haya empezado a poner. ¿Por qué? Porque si la hembra pone un huevo al día, los polluelos pueden llevarse cinco días de diferencia desde que nace el primero hasta que nace el último y esta diferencia puede ser muy significativa porque los polluelos más grandes demandarán más comida y el último polluelo podría no sobrevivir. A medida que la hembra vaya poniendo huevos, puedes sustituirlos por los huevos falsos y conservar los originales guardados en una cajita con algodón.
Si el macho consigue conquistar a la hembra, esta pone entre cuatro y siete huevos en las dos semanas siguientes. Para la madre, ahora da comienzo un largo periodo de aislamiento. De hecho, solo abandona el nidal para expulsar sus heces. Durante toda la incubación, el macho es responsable de la manutención de su pareja. La alimenta y vigila el nidal.
Incubación y eclosión
El desarrollo embrionario del huevo se completa con ayuda de la incubación, proceso en el que la hembra se sienta sobre los huevos para generar el calor necesario. Mientras la hembra empolla, el macho se encarga de buscar alimento. Esto es lo más común, pero en algunas especies también el macho puede participar turnándose con las hembras para empollar.
Desde que la hembra comienza a incubar (cuando ya están todos los huevos), pasan unos 13-14 días hasta el nacimiento de los polluelos. Puedes revisar los huevos al trasluz (con una linterna) al tercer día para comprobar si están fecundados. Si tras una semana siguen vacíos, retíralos con cuidado y permite que la hembra vuelva a intentarlo.
Durante la incubación, la hembra apenas se moverá.
A los 21 días, los polluelos eclosionan del huevo con ayuda de un diente que solamente se presenta en esta etapa para romper el cascarón. Dado que las hembras no ponen todos los huevos al mismo tiempo, algunos polluelos nacen antes, pero hay especies donde todos pueden eclosionar al mismo tiempo.
Antes de la eclosión, se debe preparar el nido con un material adecuado, como virutas de madera o papel triturado, para proporcionar un entorno cómodo y seguro para los polluelos recién nacidos. Durante el proceso de eclosión, es importante mantener un seguimiento cercano de los huevos para identificar cualquier señal de que los polluelos estén en proceso de eclosión. Los huevos que muestran grietas o sonidos de chirrido pueden indicar que los polluelos están a punto de nacer. Es crucial evitar interferir con el proceso natural de eclosión siempre que sea posible.
Pasados unos dieciocho días empieza la acción: los polluelos empiezan a salir del huevo. Con su diente de huevo, hacen agujeros en la cáscara y llaman a su madre piando. Ella, alertada por los pitidos, los ayuda a romper la cáscara si no lo consiguen solos.
Cuando los polluelos alcanzan la libertad, la madre los alimenta y los calienta. Ahora solo pesan dos gramos y están desnudos y ciegos.
Una vez que incuban bien lo mas caótico es cuando nacen los pichones, los primeros 4 dias son fundamentales que el criador este atento por la mañana ya que los tiran al piso de la jaula.
Crianza y cuidados de los polluelos
Para cuidar a los polluelos, machos y hembras comparten la responsabilidad de cría, que va desde alimentarlos hasta enseñarles a volar y cantar.
Para la alimentación y la crianza de los polluelos, la madre permanece en el nido. El macho la sustenta a ella y a los polluelos, pero no participa en la vida familiar en el nidal. Si tus pájaros reciben una comida que contenga todos los componentes importantes, los polluelos no necesitarán comida de crianza especial.
Los primeros días la mamá canario se quedará casi todo el tiempo en el nido dándoles calorcito a sus crías, después de cinco días empezará a salir más. Los pichones estarán preparados para saltar del nido a partir de los veinte días.
Pasados unos diecisiete días, los polluelos ya tienen el peso de un pájaro adulto, de unos 40 gramos. Ahora se desarrollarán muy rápido.
Una cosa que caracteriza a la familia de periquitos es la manera en que se tratan los polluelos entre sí. Con unas tres semanas, se alimentan y acarician mutuamente. Los mayores alimentan a los más jóvenes y, explorando y jugando juntos, desarrollan su comportamiento social.
Con unas cuatro o cinco semanas, los polluelos hacen sus primeros intentos de vuelo y se independizan. Abandonan el nido seguro para explorar el emocionante mundo que hay más allá del él. No obstante, los padres siguen alimentándolos hasta que son suficientemente grandes como para comer semillas y granos solos. Si vas a criar periquitos, no podrás dar las crías en adopción hasta que puedan comer solas sus raciones diarias. Esto suele suceder pasadas unas ocho semanas, aunque en algunos pájaros puede pasar más o menos tiempo.
En un plazo aproximado de tres semanas, los pichones están lo suficientemente desarrollados como para mudarse a su propia jaula. Este paso es muy importante para fomentar su independencia y evitar conflictos territoriales con los padres. Cuando la pareja reproductora se queda de nuevo a solas en la jaula especial para cría de canarios, puedes cambiar el nido para dejar paso a una nueva camada.
También es esencial que tengas en cuenta que la cría de canarios siempre debe hacerse con responsabilidad, ya que tener canarios y crías de estos implica que les proporciones unos cuidados y una alimentación adecuada para velar por su salud.
Tabla resumen de tiempos en la cría de canarios
| Etapa | Duración aproximada | Observaciones |
|---|---|---|
| Preparación de la pareja | 6 semanas antes de la cría | Separar machos, alimentación rica en proteínas |
| Incubación | 13-14 días | Revisar huevos al trasluz al tercer día |
| Permanencia en el nido | 20 días | Mamá canario permanece en el nido |
| Desarrollo de polluelos | 3 semanas | Mudanza a jaula propia |
| Independencia alimentaria | 8 semanas | Polluelos comen solos |
