Origen y Cultivo de la Cebolla: Una Guía Completa

La cebolla es un elemento clave en la gastronomía tanto de nuestro país como en el mundo. Conocida también por su nombre científico Allium cepa L, pertenece a la familia de las Liliaceae.

Allium cepa L

Orígenes Históricos de la Cebolla

El origen primario de la cebolla se localiza en Asia central, para ser específicos de Palestina e India, pues se trata de una de las hortalizas de consumo más antiguas. Distintos autores creen que la primera opción para considerar el punto origen de la cebolla es que esta verdura se empezó a encontrar en Asia Central y, más adelante, en el Mediterráneo. Sin embargo, existen autores que indican que es originaria de Asia Occidental e inclusive hay algunos que mencionan que proviene del norte de África.

La cuestión es que se trata de una de las hortalizas de consumo más antigua y, por ello, es complicado rastrear su origen exacto. Hay quienes se aventuran a afirmar que fue en alguna región entre Irán y Pakistán donde se originó y que fue parte de la alimentación del hombre incluso antes de que este se volviera sedentario, de modo que su domesticación pudo comenzar en varios sitios a la vez hace más de 5.000 años.

Ciertas referencias, quizá las más antiguas sobre este cultivo, indican que se cultivaba en los jardines de China hace alrededor de 5.000 años. Esto también es sustentado por escritos procedentes de la India, aunque no fue hasta que la conocieron los egipcios que obtuvo una mayor importancia. Se conoce que la cebolla fue cultivada por los egipcios, los griegos y los romanos; algunas referencias antiguas indican que al menos ya se conocía en el año 3.200 AC y que los sumerios la consumían en el año 2.500 AC.

Hay seguridad de que fue un producto muy valorado por los egipcios, junto con el puerro y el ajo; y los romanos y griegos la consumían muchísimo. La llegada de la cebolla a toda la cuenca del Mediterráneo fue debida a los romanos, quienes expandieron su consumo a la vez que su imperio.

Sea como fuere la cebolla llegó a América junto con los primeros colonizadores, quienes la introdujeron en la comida de los pueblos nativos que, a su vez, la incorporaron con mucho éxito en su cocina.

Técnicas para sembrar cebolla - TvAgro por Juan Gonzalo Angel Restrepo

La Cebolla China

La llamada “Cebolla China” es en realidad una cebolleta. Y sólo tiene de china el origen, porque aunque se estima que su cultivo pudo empezar hace muchos siglos en ese país asiático, lo cierto es que actualmente se cultiva en todo el mundo.

Generalmente se llama Cebolla China a Allium Fistulosum, es decir, a la cebolleta (aunque en algunos países se identifica con Allium Schenoprasum, el cebollino). Hay que aclarar que también se llama cebolletas a las cebollas que se consumen tiernas antes de que desarrollen el bulbo. En ese caso sus características son prácticamente idénticas a las de las auténticas cebolletas.

Entre la cebolla y la cebolleta hay similitudes, como el aspecto de las hojas, que en ambas son erectas, cilíndricas, huecas y acabadas en punta.

Beneficios y Usos Culinarios

Hoy en día la cebolla en todas sus variedades es un vegetal que encontramos en muchos platos alrededor del mundo ya que, además de ofrecernos un sabor potente, nos aporta muchos beneficios gracias a sus propiedades. El consumo regular de cebolla está indicado para combatir enfermedades como gota debido a sus propiedades diuréticas, además, también está indicada para aliviar problemas respiratorios.

El Proceso de Cultivo de la Cebolla

La cebolla no nace en el supermercado sino en la tierra y en su largo camino del campo hasta la estantería el precio se incrementa más de un 700%. El proceso, una vez el agricultor tiene su producto hay que ponerlo presentable y darle salida. Sólo el coste de la manipulación en origen y el coste de transporte a destino suponen un tercio del coste del producto. Además, están los mayoristas y los que en último término venden el producto al consumidor. Todos se quedan con parte del beneficio.

La forma y colores de los bulbos son muy variables característicos de cada variedad, pero todos tienen en mayor o menos concentración un olor y sabor típico con notable poder bactericida. Las cebollas tienen el tallo reducido a una especie de botón o base circular plana muy corto (disco caulinar). El bulbo está recubierto y defendido por unas pocas membranas secas, delgadas y semi transparentes, que son las hojas exteriores.

Es un cultivo extendido por todo el mundo, pues hay gran número de variedades que se adaptan a diferentes climáticas, no obstante la inmensa mayoría de las variedades prefieren el clima cálidos, razón por la cual tanto la Península, como en los archipiélagos, son especialmente adecuados para la siembra de cebollas.

El único cuidado esque hay que tener es que es muy sensible al exceso de humedad, y el stress de pasar de sequía a humedad bruscamente, que pueden ocasionar el agrietamiento de los bulbos. Para este tipo de plantas es ideal el riego que permite que el agua llegue a las raíces pero no mojan la planta, por tanto es optimo el riego por manga exudaste y el riego en surcos, teniendo las plantas en lo alto del surdo.

La planta exige estar expuesta a mucha luz, lo ideal es a pleno sol. Una luminosidad reducida pueden incidir en la floración, fecundación y el desarrollo vegetativo. En su cría en invernadero, en los momentos críticos puede ser crucial la interrelación entre la temperatura diurna y nocturna y la luminosidad.

Hay que tener en cuenta que las raíces de esta planta no están proporcionadas con el tamaño de la planta por lo que han de asentarse en terrenos bastante ricos en alimentos. Es por ello bastante exigente en la calidad del suelo. Prefiere suelos fértiles y que no sean arcillosas. El terreno debe estar con un buen abonado de fondo, rico en Nitrógeno y Potasio.

Prefiere suelos sueltos, sanos, profundos y ricos en materia orgánica, de consistencia media y no excesivamente calcáreos. Los suelos arenosos, si no son pobres son muy adecuados a estas plantas, los menos adecuados, son los terrenos pedregosos y poco profundos, los bulbos no se desarrollan bien y adquieren un sabor fuerte, pero se puede solucionar con solo con preparar bien el suelo dejando una capa superficial de unos 2/3 cm.

La planta es sensible a los hongos, en Primavera controlar Mildiu, Botritis (en años lluviosos) y los trips durante todo el cultivo. Un buen control de la humedad de las plantas dificulta la aparición de hongos, También es importante rotar los cultivos en el mismo suelo, dejando buen margen de distancia entre ellos, superiores a los tres años, por ello es conveniente establecer en los bancales una rotación de cultivos con ciclos de cuatro años y dentro de cada bancal, no destinar la misma parte del terreno del bancal a soportar cultivos de Liliaceae, en dos ciclos seguidos.

La cebolla es medianamente sensible a la acidez, oscilando el pH óptimo entre 6-6.5.

Como indicamos, existe una gran cantidad de variedades, siendo algunas muy resistentes a climas fríos, pero en general, es planta de clima templado, aunque en las primeras fases de cultivo, durante la formación y maduración del bulbo, soporta temperaturas bajo cero, pero posteriormente requiere temperaturas más altas y días largos, eligiéndose para ello la primavera, en las variedades precoces y verano-otoño para las tardías.

Para obtener bulbos grandes, se necesitan tierras bien fertilizadas. En caso de precisar abono mineral es mejor repartidlo en dos o tres pequeñas dosis que darlo todo junto en gran cantidad.

Hay variedad de cebolla con bulbos de diferentes formas y colores. Por tanto hay que utilizar algún criterio para clasificarlas basado en la forma y color del bulbo, modo de multiplicación, estación en que se consume el producto, etc.

Si se va a cultivar en macetas utilizar para el trasplantado final macetas de 20 cm de diámetro y 20 cm de profundidad como mínimo. El terreno debe estar esponjoso en una profundidad 30 cm. En suelos compactos la profundidad debe ser algo mayor 35 cm, no es necesario mas por la corta longitud de las raíces.

La época de siembra varía según la variedad y cuando tengamos planificada efectuar la recolección. La siembra de la cebolla puede hacerse de forma directa o en semillero para posterior trasplante, siendo este método el más empleado.

Normalmente se realiza la siembra a voleo, a veces se siembra a chorrillo formando cordones. Se recubren las semillas con 0,5 cm de mantillo si es en semillero caliente o con una capa de mantillo de 3-4 cm. de espesor si se siembra directamente en los bancales. En el semillero las plantas se siembran uniformemente tratando de dejar las semillas a una distancia de unos 3 cm.

Al germinar se forma un tallo muy corto, donde se insertan las raíces y en el que se localiza un meristemo que da lugar a las hojas. En semillero a los 8-10 días debe comenzar a verse nacer las plantas. A los tres o cuatro meses llega el momento de proceder al trasplante.

Se inicia la paralización del sistema aéreo y la acumulación de las sustancias de reserva en la base de las hojas interiores, que engrosan y dan lugar al bulbo. El inicio de este proceso marca el momento de proceder a trasplantar las plántulas al bancal definitivo. Para horticultores poco experimentados aconsejo cultivarlas en este momento.

La plantación se realiza con ayuda de una azadilla, colocando una planta por golpe, colocando la planta con su cepellón de tierra y apretando suavemente la tierra del bancal a su alrededor para favorecer el arraigo. El marco habitual es de 20×10 cm., si se utilizan los caballones entre surcos se dejara entre caballones 40 cm. Y estos tendrá una altura de unos 30/35cm. Con plantas a 10/15 cm entre sí.

Durante este periodo se produce formación la acumulación de la sustancias que se acumulan en el bulbo. Se requiere periodos largos de luz, y si el tiempo que dure esta fase es proporcional a la temperatura.

Mantener el campo libre de malas hierbas, ya que al tener poca superficie foliar invade rápidamente el cultivo y afecta mucho al rendimiento. La limpieza de malas hierbas es imprescindible para obtener una buena cosecha, pues establecen una fuerte competencia con el cultivo debido al corto sistema radicular de la cebolla.

Se realizarán repetidas escardas con objeto de y eliminar las malas hierbas a la vez que se aprovecha para airear el terreno e interrumpir la capilaridad.

Lo más importante es que antes de la recolección, la cebolla haya perdido el exceso de agua por lo que se tendría que prescindir del «último riego». Más o menos un mes antes de la recolección suspenderemos los riegos.

Una semana antes de la recolección es deseable un tratamiento antifúngico de amplio espectro (contra Fusarium, Rizoctonia, etc..) para que los bulbos entren en el almacén lo más limpios posible.

En general, si el terreno estaba bien labrado. las cebollas se arrancan tirando suavemente con las manos de sus hojas, en el caso que no saliera, nos ayudaremos de mi golpe de azada, por debajo del bulbo.

Si pretendemos una larga conservación, conviene darlas una vuelta todos los días para que se sequen de forma homogénea por todos los lados. Después de su secado se trasladan a una almacén seco y fresco lo más oscuro posible.

Cuando han pasado varios días secándose se pueden recoger y almacenar. No todas las cebollas se conservan igual de bien, según la variedad se conservarán más o menos.

La mejor forma de conservar las cebollas es formar una trenza con las hojas fe las cebollas de modo que vayan quedando a cada lado las cebollas, La trenza se cuelga verticalmente para que terminen de secarse, de esta forma se conservan fácil al menos dos meses.

Si no te quieres tomar la molestia o esperas poder consumirlas en menos tiempo, simplemente cortalas el tallo y guardalas no muy acumuladas en cajas ventiladas como por ejemplo las de plástico de rejillas de fruta, No las acumules demasiado en cada caja y busca ponerlas en el sitio más oscuro que encuentres.

En el segundo año la planta sale de su latencia y genera un tallo floral recto y vertical de 80 a 150 cm de altura en la punta de la cebolla, que en su extremo tiene inflorescencia en umbela, (como una sombrilla).

Las flores son hermafroditas, pequeñas, de colores verdosos, blancas o violáceas que dan lugar posteriormente a los frutos, unas cápsulas de tres caras, con ángulos redondeados, que contienen en el interior las semillas, de color negro, angulosas, aplastadas y de superficie rugosa.

Como siempre las semillas recolectadas, se dejan secar resguardadas de la humedad y una vez totalmente secas, se meten en sobres hechos con papel secante como el de cocina, dentro de un bote de cristal que cierre hermético, por ejemplo de mermelada. Se escribe una nota con los periodos de siembra y cuidados característicos de esa variedad y se introduce con las semillas cerrando el bote. Por fuera rotular el bote con el nombre de la variedad y la fecha.

Enfermedades y Plagas

Al crear la cebolla y la familia de las Liliaceae en general, una acumulación de reservas alimenticias, atrae a muchos insectos que quieren apoderarse de esas reservas. Ellas se defienden con insecticidas naturales que les dan su olor y sabor característico, pero como es habitual existen insectos que se especializan en este tipo de plantas que se han hecho inmunes a los repelentes naturales.

Por otra parte una aglomeración de tejidos jugosos, son blanco de la aparición de mohos, pese a la protección coriacea y seca con que se protege el bulbo.

Siembra y Cuidado

Las cebollas nunca pueden faltar en nuestra cocina, por lo tanto, tampoco en nuestro huerto. Un cultivo que no suele dar problemas para poder obtener una buena cosecha. Hay muchas variedades y se clasifican según el color; blancas, rojas o amarillas ó según el fotoperiodo, de día corto (siembras de otoño) o día largo (siembras de primavera).

Tabla de Siembra y Cuidado

Característica Detalle
Tipo de Siembra En Semillero o Directa
Dosis de 2 a 3 semillas por alveolo del semillero, se puede sembrar a voleo.
Trasplante cuando tenga el grosor de un lápiz, suele ser a los 2,5 meses tras la siembra.
Germinación en 8-10 días.
Temperatura Óptima 20ºC. (min.5º-máx.30º)
Recolección en 3-4 meses obtendremos cebollas tiernas y secas en 5 meses.
Riego escaso y espaciado.
Recipiente 5 litros en adelante.
Marco de Plantación 25-40 entre filas x 10-15 cm entre plantas.

Cultivo de cebolla

Variedades de Cebollas

  • Cebollas de día corto: Babosa, paja virtudes, blanca de la reina, blanca musona, roja de zalla.
  • Cebollas de día largo: Valenciana Recas, Valenciana tardía, Morada de amposta, dulce de fuentes.

Asociaciones y Adaptabilidad

Evitaremos siempre plantar cebollas cerca de ajos, puerros y legumbres (judía, habas y guisantes). Se pueden cultivar tanto en climas fríos como templados, sólo habrá que tener en cuenta llegar a sus necesidades óptimas de fotoperiodo y temperatura para la formación de los bulbos.

Suelo y Cuidados Adicionales

Los arenosos dan buenos resultados si cuidamos la fertilización y los riegos. El suelo más apropiado son los suelos de consistencia media, con una proporción adecuada de arcilla para que no perjudique el drenaje. Si el suelo es demasiado arcilloso o compacto los bulbos no podrán crecer mucho en tamaño y si la humedad es excesiva pueden pudrirse. El PH debe oscilar entre 6 y 7. Y si queremos volver a planta cebollas en la misma zona del terreno, es preferible esperar 3 años como mínimo.

Encurtidos: Cebolla de la Reina o Barletta, se siembra de forma muy espesa, oscilan entre los 10 y 30 gr/m2, en siembras a partir de enero, cuando su ciclo le correspondería a finales de agosto para la obtención de bulbos normales de mercado. Realizar escardas de forma periódica.

Cosecha y Riego

Se determinará según el estado de sus hojas exteriores. Se puede esperar a que estén totalmente agostadas o como se recomienda en zonas húmedas, cosecharlas con 2 o 3 hojas secas. arrancados los bulbos, se dejan secar bien en el propio terreno o bajo cubierto.

Siempre realizaremos riegos escasos y de forma espaciada, se tratan de bulbos y son sensibles a la humedad excesiva.

Valor Nutricional y Propiedades

Tenemos la costumbre de encontrar todas las virtudes a los alimentos que vienen de lejos, y muchos de ellos, a nivel de sostenibilidad, no tiene lógica que formen parte de nuestro día a día. Y al mismo tiempo nos olvidamos o no le damos el lugar que le pertenece a algunos alimentos más cercanos y no por ello con menos poderes y propiedades. Hoy hablaremos de la cebolla, que nos acompaña con humildad desde hace más de 5.000 años.

En Egipto la cebolla fue venerada como símbolo del universo y era sagrada según la Diosa Isis. Los griegos le descubrieron los efectos medicinales, sobre todo a la hora de tonificar el cuerpo y sus tejidos. Los olímpicos tomaban muchas, incluso en forma de zumos y también se frotaban el cuerpo con ellas. Ahora se sabe que las sustancias sulfurosas de las cebollas, van muy bien por los tejidos conectivos y las articulaciones. En Europa, hasta bien entrado el siglo XX las verduras por excelencia eran las cebollas, las judías y las coles.

Cuando cortamos cebolla todos lloramos al oler los aceites sulfúricos que estimulan las mucosas, estos mismos aceites, cuando la comemos, estallan en nuestro interior y hacen incrementar la fluidez de nuestros fluidos digestivos, haciendo mejorar la absorción de nutrientes.

La cebolla es uno de los alimentos que más nos sulfura, no en el término de hacernos enfadar, pero si en el sentido de enfadarse con las células malignas y / o cancerosas y patógenas que tengamos el cuerpo y así hace que las eliminamos. Su sabor picante hace que limpie las arterias y mucosas en general y ralentiza el desarrollo de virus, hongos, fermentos, y otros organismos.

Otros componentes que hay que destacar es su contenido en antioxidantes, concretamente la quercetina, y la vitamina C. La cebolla es el alimento que contiene más cantidad de quercetina útil. Ese mismo bioflavonoide llamado quercetina, también tiene propiedades antiinflamatorias, especialmente recomendado para las enfermedades articulares.

Las grasas ayudan a digerir compuestos de azufre picantes y, al contrario, los compuestos de azufre picantes ayudan a digerir las grasas. A las personas que les irrita o que no toleran bien la cebolla cruda, la pueden cocer y así volatilizan el sulfuro, y sino también la pueden poner en remojo un rato antes de consumirla.

Cultivo Extensivo de la Cebolla

El cultivo de la cebolla es uno de los cultivos hortícolas principales en zonas templadas como la península. En España se cosechan más de un millón de toneladas de cebolla cada año y alrededor de 23 mil hectáreas cultivadas. El cultivo de cebolla se realiza principalmente en extensivo.

Características Técnicas del Cultivo

Para disponer de un cultivo de cebolla productivo debemos tener en cuenta sus principales características técnicas para sacar el máximo rendimiento al cultivo de cebolla. Veamos los principales factores que afectan directa o indirectamente el cultivo de cebolla.

Condiciones Climáticas Óptimas

El cultivo de cebolla se establece en zonas de climas templados y cálidos con humedades relativas bajas. La cebolla crece principalmente entre los 15 y los 30 grados de temperatura, siendo su temperatura óptima los 25 grados. La temperatura óptima de germinación está entre los 5 y 8 grados, aunque una vez se ha establecido resiste bien las heladas tardías. Además de temperaturas suaves y cálidas, el cultivo de cebolla requiere de un fotoperíodo largo (horas de sol), por lo que se recomienda establecer el cultivo de cebolla en los meses de primavera y verano, dependiendo de nuestra zona geográfica.

Importancia del Suelo y su Preparación

Existen muchas variedades de cebolla que se adaptan bien a diferentes climas y suelos. No obstante, el cultivo de cebolla se debe realizar en suelos profundos, de textura franca, con un buen contenido de materia orgánica que airee el suelo, evitando los suelos pesados y compactados debido a la presencia de arcillas. El pH óptimo para el cultivo de cebolla es ligeramente ácido (6-7). Un factor a tener en cuenta en el momento de planificar nuestro cultivo de cebolla es la planificación de una buena rotación de cultivos, evitando monopolizar los campos con cultivos de cebolla año tras año.

Previa a la siembra del cultivo de cebolla se debe trabajar el suelo para descompactar, airearlo y dejarlo bien fino para poder sembrar sin terrones de tierra que impidan un buen crecimiento del cultivo de la cebolla. Hemos de tener en cuenta que la parte comestible del cultivo es el bulbo y por lo tanto necesita que el suelo esté bien aireado para poder crecer según las dimensiones de cada variedad.

Fertilización y Abonado

Antes de realizar cualquier aplicación de abonado en el cultivo de cebolla y en otros cultivos se recomienda realizar periódicamente un análisis del suelo para estudiar qué nutrientes hemos de aportar y cuáles tenemos en exceso. Dicho esto, el abonado y fertilización del cultivo de la cebolla es una de las claves más importantes para su producción y rendimientos a final de cultivo.

Elementos Principales:

  • Nitrógeno: Es clave para que el cultivo se establezca correctamente en las primeras semanas de crecimiento, justo antes de que la cebolla (bulbo) empiece a crecer. Se calcula que una producción media de cebollas necesita 2,5 kg de nitrógeno por tonelada de cebolla.
  • Fósforo: Es el encargado de que la cebolla desarrolle un buen sistema radicular, sobretodo en parcelas de producción en secano. Se calcula que una producción media de cebollas necesita 1,5 kg de fósforo por tonelada de cebolla.
  • Potasio: Es el mineral que da turgencia y estabilidad tanto al tallo de la planta de cebolla como en la conservación posterior de las cebollas secas. Se calcula que una producción media de cebollas necesita 3,5 kg de potasio por tonelada de cebolla.
  • Materia orgánica: El cultivo de cebolla necesita un suelo aireado y descompactado. La aplicación de restos vegetales es muy interesante y se recomienda tener mínimo un 1% de materia orgánica en nuestro suelo (alrededor de 10 tn/ha año). Nos ayuda a descompactar el suelo y a la vez nos aporta minerales como el nitrógeno, el fósforo, potasio y otros micronutrientes indispensables para el cultivo.

Necesidades Hídricas

El cultivo de cebolla es un cultivo poco exigente en agua aunque necesita riego de soporte durante la formación y crecimiento de la planta. Después de la siembra o plantación es muy recomendable regar para que se establezcan el máximo de plantas posibles. Una vez se ha implementado el cultivo de cebolla, necesita riegos cada 3-4 días, dependiendo de la zona, las precipitaciones y la evapotranspiración. Al final del cultivo, se debe restringir el riego para evitar encharcamientos y podredumbres.

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