Luis Manuel Ferri Llopis, mundialmente conocido como Nino Bravo, nació en Aielo de Malferit el 3 de agosto de 1944. Desde joven, su vida estuvo ligada a la ciudad de Valencia, donde desempeñó diversos trabajos antes de dedicarse por completo a la música. A los 16 años, formó parte del trío Los Hispánicos, alcanzando la final del concurso de radio Fiesta en España. Su debut como solista se produjo en 1968, realizando sus primeras galas en el Teatro Principal de Valencia. Su primer sencillo, "Como todos", fue grabado junto a Manuel Alejandro.
Trágicamente, Nino Bravo falleció a los 28 años el 16 de abril de 1973, a causa de un accidente automovilístico mientras era trasladado desde Villarrubio, Cuenca, hacia Madrid.
Reflexiones de Nino Bravo sobre su Vida y Carrera
Unos meses antes de su fallecimiento, el 31 de octubre de 1972, Nino Bravo dialogó con Pedro Ruiz en Radio Nacional. En aquella entrevista, compartió reflexiones sobre diversos aspectos de su vida y carrera:
- "El año pasado [1971] hice 115.000 km desde primeros de febrero hasta finales de septiembre andando con el coche".
- "Yo vivo un poquito en cada sitio, un poquito en València, un poquito en Madrid, un poquito en Barcelona, un poquito en cada parte de España y un poquito en el mundo".
- "Yo vivo dentro de la ciudad. Lo que ocurre es que cuando tengo 10 o 15 días, me gusta ir a oxigenarme al campo. Creo que esto deberíamos hacerlo todos".
- "Podría ser más [libre] si tuviera temas que verdaderamente me llegaran”.
- "Si se oye mi repertorio, no se puede pensar que estos son sobras".
- "Lo que pasa es que Nino Bravo no tiene todo el tiempo que necesitaría para buscar más [temas]".
- "Quizás podría ocupar un sitio más espectacular, pero para esto tendría que fabricar noticias. Las noticias espectaculares son aquellas que están prefabricadas".
- "Es muy difícil ser feliz plenamente. Yo tengo mis ratos de rabieta, de pataleo, pero compensan muchísimo los momentos de felicidad".
- "Soy muy pesimista debido, a lo mejor, a que estoy metido en un mundo donde hay mucha maleza y esto hace que uno se convierta en un desconfiado”.
- "Creo en la amistad antes que en el amor".
- "Yo creo que soy sincero hasta el defecto. La mayor virtud es la sinceridad y, al mismo tiempo, el mayor defecto".
NINO BRAVO: 50 AÑOS del FALLECIMIENTO del CANTANTE que sigue siendo un mito en ESPAÑA I RTVE
El Verdadero Origen de "Libre"
Es curioso cómo en ocasiones pasamos toda nuestra vida oyendo una canción sin ser realmente conscientes de su significado u origen. No obstante, en otras ocasiones, su origen se ha malinterpretado a lo largo de la historia y un gran ejemplo de esto es la canción “Libre”, interpretada por Nino Bravo y compuesta, en 1972,por José Luis Armenteros y Pablo Herrero. Aunque comúnmente se tiene la creencia que la canción habla de un joven llamado Peter Fechter, el primer alemán que murió al intentar cruzar el Muro de Berlín, hace unos meses, uno de los compositores desmintió tal afirmación.
Muchas veces se ha contado que detrás de la canción "Libre" que cantó Nino Bravo se escondía el hito trágico de “la muerte del primer alemán que fue asesinado por los guardias fronterizos al intentar cruzar el muro de Berlín”, como, por ejemplo explicó Manolo Castro en Rebobinando de Radio 5. Se refería a Feter Fechter quien “aprovechó un descuido de la guardia, de la entonces Alemania Oriental, para atravesar el obstáculo recorriendo con éxito su primer tramo, pero cuando se encontraba sobre la gruesa tapia a punto de pasar al otro lado fue disparado tras darle el alto. Le dejó agonizar en el suelo ante la indignación de los presentes muriendo finalmente una hora después”.
¿Quién fue Peter Fechter?
El joven, con tan solo 18 años, fue la primera víctima mortal al ser disparada cuando trataba de cruzar el Muro de Berlín, murió el 17 de agosto de 1962 tras ser alcanzado por las balas de los guardias que custodiaban el Muro. Como muchos alemanes, Fechter vió como su familia se separaba como consecuencia de la construcción del Muro de Berlín el 13 de agosto de 1961, el símbolo más conocido de la Guerra Fría y de la división deAlemania.
No había transcurrido un año de la construcción del Muro deBerlín y ya los jóvenes alemanes de la llamada Republica Democrática (RDA) soñaban con alcanzar la libertad desafiando la estricta vigilancia de la frontera que dividía Alemania. Sin embargo, para Fechter no era un simple sueño y junto a otro joven, Helmut Kulbeik, preparó la huida. Su plan consistía en esconderse en un taller de carpintería cerca del Muro, con la intención de observar el movimiento de los guardias y, mientras se encontraran distraídos, poder saltar desde una ventana al conocido como “corredor de la muerte” hasta una pared cercana a Checkpoint Charlie, en el distrito de Kreuzberg en Berlín occidental.
Kulbeik lo consiguió, sin embargo, cuando era el turno de Fechter, el joven alemán fue descubierto por los guardias de la “Deutsche Grenzpolizei” y fue alcanzado en la pelvis por los disparos, cayendo de nuevo hacia el corredor de la muerte, a la vista de cientos de testigos, entre los que se incluían algunos periodistas. Según los testimonios, a pesar de sus gritos no recibió ayuda médica del Bloque Este y del lado Occidental solo pudieron tirarle un botiquín, que desgraciadamente, no sirvió de mucho. Entre gritos de dolor y sufrimiento, Peter permaneció aproximadamente una hora en la zona hasta que falleció ante la vista impotente de los alemanes a ambos lados de la frontera.
La Desmentida del Compositor
Sin embargo, esta teoría sobre las referencias de la canción “Libre” fueron desmentidas por Pablo Herrero, uno de los compositores, en el programa “De vuelta” en Radio 5 el 23 de mayo de 2021. En dicha entrevista, Herrero confesó que la canción “no se inspiró en esa historia. Fue menos épica, mucho más doméstica, menos importante. Esto fue el producto de una rebeldía, de una generación que había nacido en España justo después de la Guerra y que vivimos la dictadura a base de bien y una fuerte represión que se extendió hasta el año 75 que fue cuando murió Franco. Sin embargo esta canción es del año 72, él estaba todavía vivo. No teníamos que mirar a Alemania. Lo estábamos viviendo aquí. La falta de libertad era manifiesta”.
El Legado Musical de Nino Bravo
A finales de los años 60, Nino Bravo era un cantante desconocido para el gran público pero, con solo 4 años de carrera discográfica, logró situar sus canciones en el número 1 de las listas de éxitos de España y Latinoamérica y generar una legión de fans que, casi medio siglo después, aún le recuerdan y homenajean. ¿Quién no conoce “Libre”, “Un beso y una flor”, “Noelia” o “Te quiero, te quiero”? Sus grabaciones se han convertido por derecho propio en clásicos de la música popular en español, y su repentina desaparición física en 1973, en pleno éxito y juventud, elevaron su figura a la categoría de mito.
Como decía en una de sus temas más famosos, Nino Bravo no podía separarse del hogar en el que el cielo se unía con el mar. Rompiendo la norma de la mayoría de artistas que se trasladaron a la capital de Madrid para desarrollar su carrera musical, optó por quedarse en su Valencia natal. Una decisión que le mantuvo cerca de los suyos, pero que le obligó a pasar media vida en la carretera. En un año, el cantante podía recorrerse cerca de 115.000 kilómetros. Siempre a borde de aquel BMW 2800 de segunda mano, el mismo coche en el que perdería la vida y en el que, sin saberlo, encendería la chispa de una melodía arrolladora que jamás se pudo escuchar y de su gran canción póstuma.
El Último Viaje y la Canción Póstuma "Vivir"
Ocurrió aquel 17 de abril de 1973 en el que Nino Bravo perdió la vida. Junto a él, en su último trayecto Valencia-Madrid, viajaban los músicos Fernando Romero y Miguel Ciaurriz, del dúo Humo, y su camarada musical Pepe Juesas. La idea era grabar algunos coros para el que iba a ser el quinto disco de estudio del valenciano. Un elepé del que ya se habían comenzado a grabar varios temas en Londres y en el que se incluían canciones como América, América o Vivir, la única canción conocida en cuya composición participó el cantante y que quiso dedicar a su esposa, Mary.
La historia la cuentan el propio Juesas y Romero en Nino Bravo, Vivir (2023), el nuevo documental producido por el programa Imprescindibles con el que se rinde tributo a uno de los artistas más importantes de la historia musical española, que se estrena coincidiendo con el 50 aniversario de su fallecimiento. En él, los dos músicos relatan aquel las horas previas al fatídico accidente de tráfico en el que Nino Bravo perdió la vida. Un viaje, entre Valencia y Madrid, muy diferente al que puede hacerse hoy día, mucho más largo y cuyo trayecto se hacía por viejas carreteras secundarias. Habían salido muy temprano, a las 7 de la mañana ya estaban en marcha. Con Nino al volante, los cuatro dejaron pasar las horas con lo que más les apasionaba: la música. Los Beatles, Serrat… sonaban a todo volumen en el reproductor de casettes del coche. También hablaron de la producción del disco que tenían entre manos.
Poco antes del accidente, me llamó a casa y me dijo que había compuesto unas notas”, cuenta Juesas. Nino se refería a la canción Vivir, que tuvo que terminar de arreglarse en estudio, de forma póstuma. Inicialmente, la letra de aquel tema decía “Mary”, en vez de “vivir”, en referencia a su mujer, a quién quiso dedicar la canción.
Juesas define la canción como un “tremendo himno a la vida” y que se lanzara poco antes del momento de su muerte es algo que le marcó para siempre: Romero, Ciaurriz y él, sí salieron del accidente con vida. En el documental explican por qué fue tan importante sacar adelante aquel tema de forma póstuma, una canción de la que Nino solo había escrito el estribillo, pero acabaría tomando forma, tras su muerte, con los arreglos de uno de sus cómplices más cercanos, Juan Carlos Calderón. “Esta canción te inyecta tanta vitalidad que está claro que esto tiene que ser estímulo para muchísima gente. Eso algo muy grande”, cuenta Juesas.
La Canción Inédita: El Himno al Amor
Hecho de retales y de canciones que lograron conservarse con mucho esmero, a finales de 1973, pocos meses después de su muerte se publicó … y volumen 5 (1973), el disco póstumo de Nino Bravo. Un trabajo en el que se incluyen éxitos como América, América y Laura y Mona Lisa, versiones de los temas de Frank Sinatra y Nat King Cole. Para ese mismo disco, Nino también había estado trabajando en una idea para versionar el Himno al amor de Edith Piaf. Algo de lo que también hablaron en aquel último viaje en coche.
En Nino Bravo, vivir (2023), Pepe Juesas cuenta que el músico se puso a tararear la melodía de aquella canción. Nadie sabrá jamás que podía haber hecho con ella, porque no llegó a materializarse de ninguna manera, pero algunos de los miembros de su grupo que sí llegaron a escucharla, cuentan que su particular himno al amor era “arrollador”. Un adjetivo que persiste para recordar toda su obra. Nos queda, desde luego, su himno a la vida, Vivir.
Letra de "Vivir"
Pensar en el pasado y ser feliz
Ser feliz
Hablar con uno mismo y sonreír
Sonreír
Soñar que entre los hombres hay amor
Hay amor
Es vivir, es vivir, es vivir
Llorar porque te aflige un gran dolor
Gran dolor
Luchar por conseguir una ilusión
Qué ilusión
Reír porque la dicha te alcanzó
Te alcanzó
Es vivir, es vivir, es vivir
Pensar, hablar, soñar
Llorar, luchar, reír
Sentir, amar, sufrir
Eso es vivir, vivir
Pensar, hablar, soñar
Llorar, luchar, reír
Sentir, amar, sufrir
Soñar lo que fue nuestro
Beber en las pasiones
Caminar siempre adelante
Aunque tengas que sufrir
Eso es vivir
Eso es vivir, vivir
Pensar, hablar, soñar
Llorar, luchar, reír
Sentir, amar, sufrir
Soñar lo que fue nuestro
Beber en las pasiones
Caminar siempre adelante
Aunque tengas que sufrir
Eso es vivir
La Búsqueda del Sucesor de Nino Bravo
El 16 de abril de 1973 se inauguró la temporada infinita de designar sucesores de Nino Bravo. Hoy en franco retroceso con respecto a sus inicios, esa especie de Pokemon Go musical tuvo su auge principalmente entre los 70 y los 80, claro. También resulta evidente que, atendiendo a las carreras de todos aquellos nuevos Ninos Bravos, la respuesta a esa constante de incógnita irresoluble de “hasta dónde hubiera llegado si” deja en evidencia a todos: a ninguna parte. Por fortuna, ninguno de ellos sirve de ejemplo para ejercitar la fantasía. Hasta a Tino Casal se le quiso poner el traje de Nino Bravo; y él precisamente lo de los trajes lo tenía bastante claro.
Juan Bau o Juan Camacho (que murió en el 82 también como consecuencia de un accidente de tráfico) forman parte de una lista que encabeza indefectiblemente Francisco, que irrumpió ya a principios de los 80 ganando el Festival de la OTI. Si alguien ha sabido cómo rentabilizar la etiqueta del nuevo Nino Bravo, ese es Francisco; entre esa y la de estandarte de la música valenciana durante la época más casposa de la ciudad, es difícil interpretar en qué medida, tres décadas después, Francisco ha terminado siendo en algún aspecto el sucesor del cantante de Aielo de Malferit.
Siglo XXI: Concursos y la Continuidad del Legado
Tras el régimen de Francisco, que se extendió hasta los 90 merced en gran medida a Canal 9, las presentaciones del Valencia en Mestalla o las galas de TVE1, los buscadores de oro continuaron incansables. Lejos de rastrear en los locales, bandas o coros de la ciudad en busca del nuevo Nino Bravo, observaron que era más sencillo encender la televisión. Vicente Seguí, el primer valenciano ganador de Operación Triunfo (la de la preocupante ausencia de carisma), emergió con la etiqueta bravista en 2003, y aún hoy le sigue proporcionando rédito suficiente.
Encontrar al nuevo Nino Bravo es como hallar la fuente de la vida: es casi más divertido buscarla que encontrarla. Si 2003 parece una fecha lejana, heredera todavía de todo lo fastuoso y absurdo de los 90, no pasa nada, hay más. Hace sólo cuatro años, en 2013, los buscadores del oro vocal se volvieron a manifestar en el más extraño de los escenarios: El Corte Inglés de la Avenida Francia.
Influencia y Homenajes
La persistencia en el deseo de encontrar voces que alcancen la profundidad de Nino Bravo no deja de demostrar que, más allá de la urgente necesidad de escuchar música nueva en algunas personas, el legado del cantante valenciano es indiscutible. Tanto dentro como fuera de su entorno. La influencia de Nino Bravo se encuentra incluso en figuras como la de Chimo Bayo, que ha reconocido en aluna ocasión que su obsesión por el cantante le llevó incluso a presentarse a un concurso (y ganarlo) cantando ‘Un Beso Y Una Flor’ cuando tenía 14 años; es más, el mismo Bayo tiene su propia versión de la canción -que, por cierto, presentó hace poco más de un lustro en el talent show homónimo de Canal 9-, como también la tiene Seguridad Social.
La trascendencia de su figura, sin embargo, es tal que no resulta extraño encontrarse un homenaje a Nino Bravo en la almeriense localidad de Roquetas de Mar -entre otras calles dedicadas a Rocío Jurado, Carlos Cano y José Luis Perales, por cierto-; o en Las Playitas, Fuerteventura, cuya lectura recuerda a la Miss Mundo canaria, Noelia Afonso, que supuestamente originó la letra de ‘Noelia’.
Un Concierto para la Historia
Un disco resume la ascendencia de Nino Bravo tras su muerte. Los Artistas Españoles A Nino Bravo, el vinilo doble que recoge el concierto celebrado el 12 de septiembre de 1973 en la Plaza de Toros de Valencia como homenaje al cantante, da una pista de la dimensión de la sombra del protagonista. Julio Iglesias, Víctor Manuel, Bruno Lomas, Fórmula V, Juan Pardo, Manolo Escobar, Dova, Mari Trini, Mocedades reunieron a 22.000 personas en el concierto de despedida, tal y como escribe Guillermo J. Ortigueira en el disco doble que se editó para la ocasión. También, por cierto, el Dúo Humo con Fernando Romero y Miguel Ciaurriz “se estrenó cantando en público...
