Cómo limpiar el pañal a un bebé recién nacido: Guía completa

Cambiar el pañal a un bebé puede parecer un desafío para los nuevos padres, pero con un poco de práctica y los consejos adecuados, se convierte en una tarea sencilla. Cambiar los pañales de tu bebé es tan importante como su crianza o su alimentación. Aunque cambiar un pañal requiere un poco de práctica, se convertirá en rutina cuando le hayas cogido el tranquillo.

Antes de ser madre o padre, nunca habíais imaginado que el pañal pudiera generar tantas preguntas, ¿verdad? Pese a tener que cambiar a tu bebé hasta ocho veces al día, sigues teniendo un montón de preguntas sobre cómo cambiar el pañal. Entre posibles escapes, irritaciones o incluso dermatitis.

En esta guía, te ofrecemos una serie de consejos y pasos a seguir para realizar esta tarea de la mejor manera posible, garantizando la higiene y el confort de tu bebé.

Cómo cambiar el pañal del bebé

Preparación para el cambio de pañal

Antes de comenzar, asegúrate de tener todo lo necesario a mano. Revisa que todos los productos y accesorios que vayas a utilizar te queden al alcance de la mano para poderle prestar al bebé toda tu atención.

¿Qué necesitas para el cambio de pañal?

  • Pañales.
  • Toallitas húmedas o toalla y agua.
  • Crema protectora o pomada para el pañal (como vaselina).
  • Mueble cambiador (opcional).
  • Cambiador o toalla/manta.
  • Cubo para pañales.

También es útil tener a mano:

  • Nuestro pack toallitas para bebé Aqua Care 99% agua.
  • El nuevo pack Pomada Protectora Reparadora, para prevenir y aliviar cualquier irritación o rojez.
  • Una bolsa para desechar el pañal usado.
  • Ropa limpia por si acaso se ha manchado.

Preparar la superficie donde vas a cambiar al bebé es fundamental. Asegúrate de que esté limpia y segura. Siempre con seguridad, el cambio puede realizarse encima de una cama, de un sofá, o de cualquier superficie que elijamos. Puedes instalar un cambiador de pañales en la habitación del bebé, donde tendrás todo lo necesario para cambiar el pañal y la ropa que le pondrás a tu pequeño. Así, lo tendrás todo al alcance de la mano y no tendrás que apartar la vista ni las manos de tu bebé.

Tipos de cambiadores:

  • Cambiador portátil: Similar a una bandeja que se puede colocar sobre cualquier superficie y que gracias a unos engranajes permite adaptarla a la mayoría de las cunas.
  • Bañera-cambiador: Sobre la estructura metálica que soporta la bañera se adosa una tapa rígida cubierta de una superficie impermeable.
  • Bolsa-cambiador: Mueble polivalente.

Pasos para limpiar el pañal a un recién nacido

La forma más cómoda de cambiar a tu bebé es colocándolo tumbado de espaldas, con la cara hacia arriba. Esta posición no solo te permite tener un mejor acceso al área del pañal, sino que también te da la oportunidad de mirarlo a los ojos, hablarle y jugar con él durante el proceso.

A continuación, te explicamos cómo hacerlo siguiendo unos sencillos pasos:

  1. Comienza a cambiar el pañal retirando los adhesivos del mismo.
  2. Limpia la piel del bebé siempre de adelante hacia atrás para prevenir infecciones. Limpia el área sucia del bebé con una toallita o trapo húmedo, siempre de delante hacia atrás, para evitar posibles infecciones. Recuerda que, tanto si ha mojado el pañal como si ha hecho caca, siempre es importante limpiar el culito de tu bebé con suavidad y a fondo, asegurándote de limpiar dentro de los pliegues de la piel.
  3. Después de limpiar, cierra el pañal sucio envolviéndolo y asegurando las tiras alrededor de sí mismo. Tira el pañal en el cubo de los pañales y apártalo para tirarlo después en el cubo de la basura. Si vas a tirar el pañal en el cubo de la basura, mételo en una bolsa de plástico para reducir el olor.
  4. Asegúrate de secar bien la piel del bebé, especialmente entre los pliegues. Una vez tengas limpia la zona del pañal, sécala dándole suaves toquecitos con una toalla. Tienes que tener en cuenta que “es fundamental el correcto secado previo a la colocación del nuevo pañal, insistiendo en los pliegues”, añade la doctora González-González.
  5. Para prevenir irritaciones, aplica un poco de crema o bálsamo. La CalenduflorBaby® Crema contiene caléndula, que protege y ayuda a recuperar la piel irritada por el roce del pañal. La pomada protectora Mitosyl puede utilizarse a diario en cada cambio de pañal. Asegúrate de tener las manos limpias y secas antes de extender una cantidad de pomada del tamaño de un guisante sobre la piel de tu bebé. Hay que aplicar de forma suave crema protectora e intentar que el bebé tenga la zona aireada el mayor tiempo posible.
  6. Coloca el pañal limpio debajo del bebé y asegúralo con cuidado. Abre el pañal limpio y colócalo bajo tu bebé, despliega la parte delantera y colócala por delante cubriendo los genitales. El pañal debe quedar ajustado, pero no demasiado. Si tu bebé aún tiene el trocito de cordón umbilical, o se le acaba de caer, debes aplicar unos cuidados especiales.

Consideraciones especiales

Tipo de pañales

Existen muchos tipos de pañales. Es fundamental elegir el que mejor se adapte a tu bebé, considerando su edad y necesidades. Nunca hay que utilizar pañales más pequeños de la talla del niño, porque acabará provocándole rozaduras.

Seguridad

A la hora de cambiar al bebé hay que tener muy en cuenta su seguridad, al principio por lo delicados que son y, conforme tienen más movilidad por las posibles caídas. Para no quitarle el ojo de encima lo mejor es tener todo a mano porque los más pequeños aprenden a girarse sobre sí mismos de un día para otro.

Higiene

Una vez que hayas terminado de cambiar el pañal, no olvides lavar tus manos y las de tu bebé. Usa agua y jabón para ti.

Consejos adicionales

  • Crear un ambiente agradable: Durante el cambio de pañales del recién nacido es normal que tu peque se mueva o se muestre impaciente o juguetón. Lo mejor es convertir esta rutina en un momento especial para compartir con tu bebé con mimos, cariños y juegos, creando un ambiente agradable. Juega al cucú con una toalla, dale besitos en el cuello, hazle cosquillas o incluso dale un masaje. Durante el proceso de cambio de pañales, habla con tu bebé; es una gran oportunidad para establecer un vínculo con él y tener un tiempo especial a solas.
  • Cooperación del bebé: Cuando el niño es mayor le podemos pedir que nos ayude en el cambio.
  • Momento de juego y conocimiento: Aunque las prisas no suelen dejar demasiado tiempo para la diversión, conviene que al menos una vez al día se dediquen unos 15 minutos a jugar con el bebé.
  • Ventilación regular: También evitarás infecciones y escozores manteniendo una ventilación regular de las partes del bebé, ya que la humedad, la poca ventilación y la fricción del pañal pueden provocar dermatitis. La mejor prevención es cambiar frecuentemente el pañal y dejar un rato al niño para que se airee y se seque solo.
  • Estimulación sensorial: Algunos cambios de pañales son más difíciles que otros y puede ser complicado conseguir que tu bebé se quede quieto. Durante el momento del cambio de pañales, crear un entorno rico en estímulos sensoriales puede hacer maravillas para mantener al bebé ocupado. Además, introducir suaves masajes o lociones seguras para bebés puede proporcionar una experiencia sensorial relajante que ayude a calmar al bebé y a hacer que el proceso de cambio de pañales sea más relajante. Otro consejo eficaz para distraer al bebé durante el cambio de pañales es introducir la narración interactiva. Incorporar sonidos divertidos o ruidos de animales puede despertar aún más el interés del bebé y mantenerlo entretenido mientras se le cambia el pañal.
  • Confía en tu instinto: Confía en tu instinto, pero, sobre todo, ¡pruébalo! En el peor de los casos, a tu bebé no le gustará, pero, no te preocupes, te quedan muchos cambios de pañal más para probar otras opciones. Y, ¿quién sabe?

Dermatitis del pañal

La humedad, la escasa ventilación, las enzimas intestinales que se encuentran en las deposiciones, el amoníaco que se origina tras la combinación de la orina y las heces, unidos a la fricción con el pañal provocan la aparición de la dermatitis del pañal. Para evitarla lo mejor es la prevención: cambiar al niño con frecuencia y dejarle un rato sin el pañal para quede bien seco.

Si el bebé no mejora, si salen ampollas o úlceras, sangra o se extiende más allá de la zona del pañal lo mejor es acudir al pediatra.

Ha de evitarse el uso de toallas con alcohol, productos perfumados y talco, tal y como aconseja esta experta. Tampoco es necesario utilizar cremas rutinariamente.

Particularidades en recién nacidos

  • Meconio: La primera evacuación será una sustancia espesa, de color verdoso o negra conocida como meconio. Cuando tu bebé vaya expulsando el meconio, sus cacas pasarán a ser de un color verde amarillento.
  • Sangrado vaginal en niñas: En las niñas recién nacidas podemos encontrar un ligero manchado de color rojo en el pañal que, en principio, no supone ningún motivo de alarma. Se trata de sangrado vaginal fruto de las hormonas que la madre le ha transmitido.

Frecuencia del cambio de pañal

Durante las primeras semanas un bebé recién nacido puede llegar a miccionar 20 veces al día, mientras que los bebés menores de un año lo hacen aproximadamente unas 7 veces. Es importante estar pendiente, pero es imposible saber el momento justo en el que el bebé va a manchar el pañal. No es tanto una cuestión de cada cuántas horas se debe cambiar el pañal al bebé como de tener un control lógico. Para eso, se recomienda cambiar el pañal antes o después de la toma.

El mejor indicador de cada cuánto cambiar el pañal del recién nacido es comprobar antes de cada toma si el pañal está seco o húmedo. En el caso de que el pañal esté seco podemos cambiarlo después de dar el pecho o el biberón o en la siguiente toma. Si la regurgitación del bebé es algo habitual en tu chiquitín, es recomendable cambiarle antes de comer. De lo contrario, es mejor hacerlo después.

Respecto a las heces, hay que estar mucho más pendiente del bebé para no dejar que lleve el pañal sucio mucho tiempo. Él mismo te hará saber cada cuánto cambiar su pañal porque es probable que empiece a llorar cuando se sienta incómodo, pero confía en tu intuición y olfato para saber reconocer el momento. Poco a poco irás conociendo los momentos en los que tu bebé suele miccionar o expulsar las heces y acabarás descubriendo cada cuánto cambiarle el pañal.

Señales para cambiar el pañal:

  • Metes el dedo en el pañal y está húmedo.
  • Hueles o ves pis o caca.
  • El pañal está caído o la parte inferior del pañal está abultada.

¿Cuándo cambiar la talla del pañal?

Estas son algunas de las señales que te indican que tu bebé necesita un pañal más grande:

  • Las cintas no llegan al centro de la cintura.
  • No caben dos dedos debajo entre el pañal y la cintura.
  • Hay marcas rojas en la barriga o en los muslos de tu bebé.
  • El pañal no cubre el culito del bebé.
  • Tu bebé parece estar incómodo (por ejemplo, tira del pañal).

A medida que te conviertas en una profesional de los pañales, cambiar un pañal te resultará cada vez más fácil.

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