Cuando aparecen los problemas de fertilidad y el embarazo no llega, el tiempo parece detenerse. Aparecen las dudas, las búsquedas sobre infertilidad aumentan, se intensifican las conversaciones difíciles y se repite ese silencio cuando el test da negativo. Si te preguntas si todo marcha bien o llevas meses intentando concebir sin éxito, esta guía sobre problemas de fertilidad está diseñada para ti. No estás sola. No estás solo.
Cada año, miles de personas enfrentan situaciones similares. Desde INEBIR, queremos acompañarte desde el inicio. La fertilidad se refiere a la capacidad natural de una pareja para lograr un embarazo. Las causas pueden ser femeninas, masculinas o mixtas.
En INEBIR, la primera consulta de fertilidad es un espacio privado y acogedor donde analizamos tu historia clínica, estilo de vida, hábitos y antecedentes personales y familiares. Perfil hormonal: analizamos FSH, estradiol y AMH.
La infertilidad impacta profundamente en el bienestar emocional. Dependerá del diagnóstico. Hay casos en los que una mejora de hábitos e inducción de la ovulación pueden ser la solución. En otros, se requiere inseminación artificial, FIV o donación de gametos.
Si percibes que algo no está funcionando en tu camino hacia la maternidad o la paternidad, no lo postergues. El tiempo es un factor clave. En INEBIR te ofrecemos acompañamiento humano, rigor médico y tecnología avanzada. Existen alternativas. Hay soluciones. Solicita tu primera consulta con nuestro equipo especializado aquí.
La infertilidad puede ser un desafío difícil y emocional para muchas parejas. Pero cuando ya has tenido un hijo y luego enfrentas problemas para concebir nuevamente, puede ser especialmente desconcertante. Este fenómeno se conoce como infertilidad secundaria.
La infertilidad secundaria es cuando una pareja no puede concebir después de un año de intentos sin usar métodos anticonceptivos, a pesar de haber tenido un embarazo exitoso previamente. Afecta a una de cada siete parejas, según la Organización Mundial de la Salud.
Para ayudar a quienes pueden estar lidiando con este desafío, vamos a explorar las causas, opciones de tratamiento y apoyo emocional para la infertilidad secundaria.
Causas de la Infertilidad Secundaria
El primer paso para enfrentar la infertilidad secundaria es entender sus causas posibles. La infertilidad puede ser el resultado de varios factores tanto en hombres como en mujeres.
- En las mujeres, las causas más comunes pueden incluir cambios en la salud reproductiva, como:
- Problemas de ovulación
- Condiciones de salud como endometriosis o fibromas uterinos
- Complicaciones derivadas del parto anterior.
- En los hombres, puede ser debido a:
- Una disminución en la calidad del esperma.
- En ambos sexos:
- Factores de estilo de vida como el estrés, el peso y la edad también pueden jugar un papel importante.
Infertilidad en la mujer: Causas y tratamientos
Tratamiento para la Infertilidad Secundaria
La buena noticia es que la infertilidad secundaria, como la primaria, en muchos casos puede ser tratable. Los tratamientos pueden variar según la causa específica y pueden incluir :
- Medicamentos para mejorar la ovulación.
- Cirugía para tratar problemas como fibromas o endometriosis
- Técnicas de reproducción asistida, como la inseminación artificial o la fecundación in vitro (FIV).
Es importante recordar que cada pareja es única y lo que funcionó para uno puede no funcionar para otro. Por lo tanto, siempre es mejor consultar a un experto en fertilidad para discutir las opciones de tratamiento más adecuadas y personalizadas.
Para poder elegir el tratamiento de la infertilidad femenina más adecuado en cada situación, se deberán realizar las pruebas de fertilidad necesarias. Este estudio de fertilidad se debe llevar a cabo tanto en la mujer como en el varón, ya que hay ocasiones en las que el problema no es únicamente de la mujer o del hombre, sino de ambos.
También existen situaciones en las que las pruebas de fertilidad en ambos miembros de la pareja son correctas y, sin embargo, no se consigue el embarazo. Se trata de casos de esterilidad de origen desconocido (EOD).
Dependiendo del problema que origine la infertilidad femenina y de la edad de la mujer, pueden estar indicados los diferentes tratamientos de reproducción asistida. Estos pueden ser más o menos complejos, pero todos tienen el mismo objetivo: conseguir que se pueda producir el embarazo y tener un bebé sano en casa.
Técnicas de Reproducción Asistida
Cuando el problema de fertilidad está causado por un factor femenino, existen varias opciones reproductivas que se pueden llevar a cabo. A continuación, os presentamos las principales técnicas de reproducción asistida que se realizan para el tratamiento de la infertilidad.
Inseminación Artificial (IA)
Esta técnica de reproducción asistida consiste en la introducción de una muestra seminal, previamente procesada en el laboratorio, directamente en el útero de la mujer a través del cérvix. La inseminación artificial se realiza en el periodo ovulatorio de la mujer para aumentar las posibilidades de gestación.
Este tratamiento de reproducción asistida requiere que el grado de infertilidad de la paciente sea leve. Además, la mujer no debe tener más de 35-37 años de edad para garantizar el éxito de la IA. Otro de los requisitos necesarios para la IA es que las trompas de Falopio sean funcionales, puesto que es aquí donde el óvulo se mantiene a la espera del espermatozoide. Si las trompas están obstruidas, la unión de óvulo y espermatozoide no se podrá producir y, por tanto, no tendrá lugar el embarazo.
La IA se utiliza como tratamiento en casos de infertilidad femenina en los que la mujer presenta:
- Endometriosis leve.
- Disfunciones ovulatorias como, por ejemplo, las causadas por el Síndrome de Ovarios Poliquísticos (SOP).
- Alteraciones en el cuello del útero (factor cervical).
- EOD. En estos casos en los que no se conoce el motivo de esterilidad en la pareja, el especialista puede optar por comenzar realizando IA.
No obstante, la IA también se utiliza para mujeres sin pareja o para parejas de mujeres que desean conseguir una gestación y, en principio, no tienen ningún problema de infertilidad. En este caso, la IA se realizaría con el semen de un donante anónimo.
Fecundación In Vitro (FIV)
Como su nombre indica, la unión entre el óvulo y el espermatozoide en la FIV se produce en el laboratorio, in vitro. Para ello, es necesario realizar a la paciente una estimulación ovárica y obtener los óvulos mediante punción folicular. Posteriormente, estos óvulos se ponen en contacto con una muestra de semen obtenida y preparada previamente, para que pueda dar lugar la fecundación.
Los embriones generados tras la fecundación permanecen unos días en cultivo, para finalmente transferirlos al útero de la mujer con el objetivo de que se produzca el embarazo. Generalmente, se opta por transferir un único embrión en cada transferencia embrionaria. Si hay más embriones de buena calidad, se podrán vitrificar para futuras transferencias embrionarias.
La FIV está indicada en la infertilidad femenina ante:
- Problemas en las trompas de Falopio (factor tubárico).
- Baja reserva ovárica.
- Edad materna avanzada.
- Endometriosis.
La FIV también estaría recomendada cuando existen fracasos anteriores de inseminación artificial (IA) o EOD.
ICSI
Existe una variación de la FIV convencional. Se trata de la técnica ICSI o inyección intracitoplasmática de espermatozoides, que supone una mayor intervención por parte del embriólogo. Todo el proceso es idéntico en ambos casos, excepto que en la ICSI la unión entre óvulo y espermatozoide se realiza microinyectando directamente el espermatozoide en el interior del ovocito.
Este avanzado proceso de fecundación in vitro está especialmente indicado para problemas de fertilidad masculina graves. No obstante, la ICSI está generalmente desplazando el uso de la FIV convencional. Además, la ICSI es la técnica elegida ante fallos previos de FIV convencional y cuando se va a realizar un test genético preimplantacional (PGT).
Ovodonación
Esta técnica de reproducción asistida consiste en utilizar los ovocitos de una donante anónima en lugar de los ovocitos propios de la paciente. La FIV con ovodonación supone la renuncia de la paciente a que los embriones y, por tanto, sus posibles futuros hijos, lleven su carga genética.
No obstante, hay ocasiones en las que el problema de infertilidad femenina impide utilizar los ovocitos propios (por ejemplo, en una mujer que carece de ovarios) o en las que las técnicas de reproducción asistida tienen un porcentaje muy bajo de éxito con los ovocitos de la paciente (por ejemplo, si la edad materna es avanzada).
A continuación se presenta una tabla con un resumen de los tratamientos y sus costos aproximados:
| Tratamiento | Costo Aproximado | Indicaciones |
|---|---|---|
| Inseminación Artificial (IA) | 700-1.700€ | Endometriosis leve, disfunciones ovulatorias, alteraciones cervicales, EOD. |
| Fecundación In Vitro (FIV) | 3.500-5.500€ | Problemas en las trompas de Falopio, baja reserva ovárica, edad materna avanzada, endometriosis, fallos de IA o EOD. |
| Ovodonación | 4.000-9.000€ | Imposibilidad de usar ovocitos propios, baja probabilidad de éxito con ovocitos propios. |
Apoyo Emocional para la Infertilidad Secundaria
La infertilidad secundaria puede ser emocionalmente desafiante. A veces, las personas pueden sentirse confundidas, especialmente si tuvieron un embarazo exitoso en el pasado.
Es vital buscar apoyo emocional durante este tiempo. Hablar con un consejero o terapeuta que se especialice en infertilidad puede ser útil. Además, unirse a un grupo de apoyo para la infertilidad puede proporcionar un espacio seguro para compartir experiencias y consejos. También es importante recordar cuidar de tu salud mental y física durante este tiempo.
Consejos para Suavizar el Proceso
En este artículo vamos a recopilar una serie de consejos encaminados a suavizar el proceso de quienes han decidido someterse a alguna técnica de fertilidad:
- Es un proyecto de los dos: En el caso de que el tratamiento sea en pareja, se trata de un objetivo compartido. Lo normal es que una de las partes, generalmente la mujer, lleve el peso físico del tratamiento, pero la otra mitad también es importantísima en el proceso, puesto que su apoyo emocional facilita la consecución del objetivo marcado.
- Encuentra refugio fuera de la pareja: Está claro que la pareja es esencial para soportar el proceso de fertilidad, pero cuando éste se alarga y la tensión emocional aumenta, es conveniente encontrar un descanso emocional fuera del núcleo que supone la pareja.
- No confíes ciegamente en lo que lees en Internet: La red acumula información masiva de todos los campos posibles, pero en ese maremagnum de opiniones, noticias, fake news, papers académicos, etc., siempre se cuelan textos que no son del todo veraces.
- Continúa con tu vida: A priori parece evidente, pero cuando una persona o pareja comienza a buscar el embarazo, a veces tiende a olvidarse de sí mismo y a obsesionarse. Ese proceso no puede conducir al abandono de otros objetivos e ilusiones, como pueden ser los viajes, salir a cenar, ir a conciertos o, simplemente, quedar para tomar un café con los amigos.
- No detengas tu vida sexual: Como ocurría en el punto anterior con las rutinas, la vida sexual debe afrontarse con total naturalidad. Sigue apostando por ella y enfócala desde la perspectiva del placer y el vínculo con la pareja, no solo en términos de reproducción.
- Presta atención a las emociones: Durante el proceso de Reproducción Asistida tal vez aparezcan sentimientos inadvertidos, algunos positivos asociados a los buenos resultados, y otros menos favorables cuando el proceso se prolonga más tiempo del esperado.
- Sé realista y date tiempo: Una estrategia recomendable para no caer en la frustración constante pasa por ser realista desde el día uno, saber que el proceso de fertilidad lleva tiempo, y ajustar las expectativas a esa situación.
- Comparte la experiencia con gente en la misma situación: A veces el respaldo de la familia o los amigos no es suficientes, porque ellos difícilmente pueden llegar a entender cada sentimiento surgido en el proceso. Un complemento a ese apoyo, que no deja de ser fundamental, puede ser el de parejas que estén pasando por una situación parecida.
- Lleva una vida sana: Este punto es importantísimo, y no solo para el proceso de fertilidad. En caso de ser fumador/fumadora, es buen momento para dejar este hábito insano . No abuses del alcohol.
El diagnóstico de infertilidad y la presión social, familiar por tener un hijo … afectan igualmente a cada miembro de la pareja aunque suelen asimilarlo y expresarlo de manera distinta ya que, por ejemplo, la edad es un hándicap que cobra mayor relevancia en la mujer (por la “presión del reloj biológico”) que en el hombre. A nivel experiencial, ambos sienten por igual la infertilidad como crisis vital, las mujeres pueden presentar más síntomas de ánimo negativo, ansiedad, responsabilidad o culpa ya que pueden asumir la responsabilidad de no quedarse embarazada durante el tratamiento.
Posibilitad espacios personales. Mantened contacto social adecuado. Acordad de mutuo acuerdo todo lo referente al tratamiento, plazos, opciones a valorar, etc. En URE Centro Gutenberg tienes a tu disposición apoyo psicológico desde el primer contacto en nuestro centro, como en cualquier momento del proceso que lo necesitéis.
La infertilidad puede tener efectos psicológicos en las parejas que la experimentan. La depresión y la ansiedad son comunes, al igual que la culpa, la vergüenza y la sensación de aislamiento. Los sentimientos de pérdida y la sensación de que la vida no está progresando pueden ser particularmente desafiantes.
Las terapias psicológicas pueden ayudar a las parejas a desarrollar estrategias para manejar el estrés, la ansiedad y la depresión. Además, puede ayudar a las parejas a desarrollar una comprensión más profunda de sus sentimientos y emociones. Al comprender mejor lo que está sucediendo en su interior, las parejas pueden tomar decisiones más informadas sobre su tratamiento de infertilidad y su vida en general.
La terapia puede proporcionar un espacio seguro donde las parejas pueden hablar sobre sus sentimientos y emociones sin sentirse juzgados. El apoyo psicológico tiene un papel importante en el apoyo a las parejas durante el tratamiento de la infertilidad.
Es importante tener en cuenta que la infertilidad puede afectar a cada pareja de manera diferente, y las necesidades emocionales y psicológicas de cada pareja pueden variar.
Más allá de los aspectos médicos que solemos tratar, en esta ocasión, abordaremos la importancia de la conexión emocional, y la necesidad de un diálogo abierto y apoyo mutuo. También ofreceremos estrategias para gestionar expectativas, superar los momentos difíciles en conjunto y fortalecer los lazos afectivos.
La infertilidad, a menudo, se convierte en una realidad que influye no solo en la esfera física y emocional de quienes la experimentan, sino también en las relaciones de pareja, familiares y amistosas. Una de las situaciones más frecuentes es el bombardeo de expectativas no solicitadas por parte de familiares y amigos.
La expectativa de ajustarse a la norma de la familia tradicional puede convertirse en una carga pesada para la pareja. A pesar de que los comentarios del entorno provienen de intenciones positivas, su inoportunidad puede crear un ambiente tenso donde la pareja se siente evaluada constantemente.
La falta de comprensión sobre las complejidades emocionales de la infertilidad puede manifestarse en comentarios a menudo insensibles. Las comparaciones con otras parejas que han tenido éxito en la concepción pueden generar sentimientos de insuficiencia y desesperanza.
Cuando una pareja se enfrenta a la infertilidad, es esencial que se evite caer en la trampa de culparse mutuamente. Reconoce que la infertilidad es un problema compartido y no el resultado de acciones específicas.
Define límites con amigos y familiares en lo que respecta a la discusión sobre la fertilidad. Explica de manera clara y respetuosa cuándo prefieres no hablar del tema y solicita comprensión. En la mayoría de los casos, cuando explicas tus preferencias de manera asertiva, las personas suelen escucharte y respetarte.
Comparte información educativa sobre la infertilidad con tu círculo cercano. Intentar aumentar la conciencia en este tipo de temas puede ayudar a reducir los comentarios ignorantes o insensibles y también se fomenta un entorno de apoyo activo.
Compararse con otros puede generar sentimientos negativos, ya que cada experiencia de infertilidad es única y distinta y las comparaciones suelen ser contraproducentes. Enfócate en tu propio proceso de concepción.
Considera la posibilidad de asistir a terapia de pareja o individual. Un terapeuta especializado puede proporcionarte un espacio seguro para explorar y procesar emociones complejas, y estrategias efectivas para afrontar el estrés, la ansiedad y el dolor asociados con la infertilidad.
